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lety de amor y mas de quererte bien de amarte sobre todo en tus ojos y en tu piel en tu boca amante que es deseo y es razon que es nuestro cielo particular que son nuestros besos y nuestra pasion de hoy y siempre de aqui y ahora que une nuestros cuerpos y nuestros corazones que se da sin pedir perdon por eso te amo por eso te quiero por tu mirada de luz por nuestros labios de fuego
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Poeta
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Pido por favor que paren de matar, basta de muerte en Siria y en el mundo
Son solo niños
Solo una foto hizo falta para golpear mi mente, para destrozar mi alma,
solo una imagen estática de hileras de cuerpos, de niños muy quietos,
ellos no están dormidos, ni están soñando con pelotas y juegos
Ellos no son solo números que va informando, en la estadística el daño,
Ellos son solo niños, a quien les robaron, el amor y el futuro
Ellos son solo niños que no están dormidos y no están soñando
Ellos eran niños, pequeños niños a quienes mataron
22/01/2014 Catriel Cuestas Acosta
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Poeta
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Ella siempre buscó ese calor que no tenía Cuando iba a casa siempre la encontraba fría Su madre no la quería y siempre estaba de viaje Su padre ya no estaba y aún asi era tan grande
Ella siempre sacaba una sonrisa a los males Y cuando llegó a mi vida me enseño a no ser cobarde Ella en un verano me propuso hacernos uno Y yo a los días le contesté que era mi mundo
Ella solo queria volar Ella escapar a otro lugar Ella sonreía para fingir Ella gritaba y no la oi
Ella siempre intentó correr mas rápido que el tiempo "Si ya me hago grande,no tendré este lamento" Ella para olvidar se fundía con el viento Y sus ojos teñidos de rojo le aliviaban su tormento
Ella no se rendía aunque no le quedaran cartas "Conseguire dinero y haré lo que haga falta" En un momento sonó un crujido del destino Entre las sombras se fue y emprendió otro camino
Ella tan solo quería volar Escapar a otro lugar Reia para fingir Gritaba y no la oí
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Poeta
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Debo de ser un tío bastante tonto y bastante estúpido.
Debo de ser un tío bastante gilipollas. Mirad, el otro día, el sábado o el domingo pasados fui a sacar dinero del cajero automático del banco, entonces salí de mi casa con mi hermano el Jose, que me acompañaba, y a la altura de Orden de Malta con San Luis vi a dos tíos horriblemente feos, tan feos eran que mi cerebro se negó a mirarlos a la cara, yo seguí mi camino delante de ellos y llegué al cajero automático de la Resolana con mi hermano y saqué dinero, y nada más sacar el dinero vi que los dos tipos aquellos también estaban allí, a mis espaldas, y se reían. Y creo que se reían de mi. Eran feos, muy feos, me fijé en uno más que en otro pero eran tan feos que mi cerebro hizo que sólo los mirara un microsegundo, eran tan feos como Federico Jiménez Losantos, los mofletes hinchados, la nariz aguileña, como antiguos judíos, pero mucho más feos que Jiménez Losantos, contrahechos, deformes, y se reían mucho, pero no puedo ponerles cara porque su misma fealdad me daba tanto terror que me negué a mirarlos. Sólo se que yo les hacía un montón de gracia, que ellos sabían algo de mi que les hacía morirse de risa y su misma risa me provocaba a mi un miedo sobrehumano. Eran feos y se reían, y se reían creo de lo imbécil que soy y su risa en esas caras tan horribles me producía auténtico pavor. Un miedo insoportable nada más que de ver sus caras sonrientes, de lo feos que eran. García Lorca escribió su “Gacela de la Terrible Presencia”, pero la Gacela de la Terrible presencia es bellísima, yo en cambio escribiría el “Payaso de la Terrible Presencia”. A mi me da mucho miedo la belleza, pero la fealdad me provoca auténtico pavor. Y ya os digo, debo de ser un tío medio subnormal o subnormal del todo porque aquellos dos abortos se reían de mi, o muevo el culo al andar o saben que me han follado y encima no me he quejado o saben que soy un cobarde o un desgraciado y les provocaba auténtica hilaridad. O saben que me pinchan el culo cada catorce días o saben algo de mi que les produce risa. O lo mismo es que saben que soy aún más fracasado que ellos. En fín. Cuando terminé de sacar dinero del cajero seguí hacia delante, entré en una tienda y desaparecieron, pero durante un milisegundo estuve en el puto infierno viendo como los demonios se reían de mi. Eran terroríficos. ................................................. Francisco Antonio Ruiz Caballero. Y sin exagerar, os lo juro por Snoopy. Eran terroríficos. Terroríficos, la misma imagen de los vicios, o que sabían algo de mi que les producía una infinita hilaridad. La misma imagen de la fealdad.
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Poeta
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FLAGRANTE FALACIA (Experimental Neosurrealista)
Anoche salió volando ese sueño distraído por el espacio viejo del nácar enamorado.
Por el sentido místico del rombo, admirablemente conservado, que aparece y desaparece en su concha, con sus atributos ligeros, que se complementan mutuamente, durante el ascenso gradual, que devora las penas en secreto, y con furia cruel desata infiernos, que no encuentran la sombra, ni con ayuda de la milagrosa luz.
Es la verdad comestible al alcance del combustible en el plato sensible del presente aborrecible. Porque solo el temor se decide, a obedecer del trueno acompañado, bajo la forma de un toro, que lleva sobre sí el signo de un rayo, en cierto número de pinturas, que piden las perlas del fondo del océano, como los segadores hacen con las espigas, en la cosecha de retinas, creando simetrías, analogías, en símbolos y alegorías.Porqué... Intocables las palabras destejen, a las letras inasibles, el jardín de las penumbras, en las pupilas del fuego. Con la flagrante independencia, para perderlo todo, en un tono aguamarina, de matiz inmaterial feroz, que subyace debajo del dosel monocromático, en el mismo momento que se repite mensual, con los engaños de las falsas mentiras.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Al “Beto” Abella: borracho del barrio y buen amigo mientras vivió.
“A medida que el demonio maligno del alcohol, en principio ángel de luz, se me retira de la cabeza, siento como su garra me estruja el pecho en un último feroz intento de hacerme más daño todavía. Y me lo hace: su retorcijón me llega hasta el alma. Me hace rodar por el lecho, me grita con mi propia voz, ronca y endemoniada, con mi misma compungida conciencia atormentada por la vergüenza de un error cometido en sociedad; torpe, brumosamente cierto o figurado por mi inflexible juicio personal sobre mi condición de borracho.
¡Esa garra me hunde las uñas en el corazón! ¡Me posee, me enloquece por momentos, haciéndome gesticular con expresiones y ademanes de monstruosidad propia, rabiosa! ¡Me arrodilla, me humilla a más no poder! Tomado por hombros y nuca, me arrastra por toda la habitación y como guiñapo astroso, me asoma aterrorizado a los candentes filos de sol de las rendijas de mis persianas, (débiles encubridoras de mi fóbico estado) y en ellos, me rebana despiadadamente pupilas y rezagos de amor propio.
Desde allí me enfrenta a la ‘honrada presencia de gente normal’, abajo, en la calle, cuya sola visión me convence que el mundo evolucionó mientras yo “dormía la mona”. Por tanto, me siento el único *curda-mutante de la tierra: “¡Si salgo me matan!”, pienso. Siento temor del género humano; y no es para menos: comparado a mí, cualquier ‘infeliz’ es un gigante moral. Aunque, a pesar de convertido ahora en el ser más débil, despreciable y vulnerable del universo yo, a nadie le temo más que a mí mismo.
Siento que el demonio me castiga con la propia sensación de mi antedicho ‘crimen’ cometido sin querer. Hasta creo que detrás del espejo, observando impasible el procedimiento de ‘ablande infernal’, y con total consentimiento de su ejecución, Dios, también me castiga. Y yo, me castigo con mi crisis de conciencia hecha látigo de lenguas acusadoras con puntas envenenadas de culpa: Lastimosamente flagelo mi desacreditada dignidad. Entonces reconozco, que a no ser un desalmado, (y quizá ni él en estos momentos) nadie puede sufrir tan amargamente un remordimiento igual al mío, producto de la humillante, pavorosa consecuencia de mi viciosa estupidez.
Hábito que se repite y se repite como signo libertino, destellando fraternidad y cruz en cada copa. Y yo, siempre postergando redención ante la servicial inmediatez, con alas incluidas, del paraíso embotellado que me surte de lo que jamás tuve, tengo ni tendré, y, que en rara ocasión se me niega. Motivo por el cual, dudo a la vez, que Dios esté detrás de mi gran castigo, y vislumbro que mi único demonio soy yo. En fin, aunque se me haga tan difícil la vida sin descorchar un sueño diario, luego de momentos reflexivos como éste, nunca oirás a nadie rogar día a día, como a mí y a muchos en mi condición, que el cielo no se nos dé con tanta facilidad".
©Juan Oriental
*Curda: Borracho
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Amor transformado en Odio. Espíritu Santo.
Estaba asfixiado aunque no me acuerdo, Y me abracé al colibrí de la ilusión, El colibrí de la ilusión es sólo lo que recuerdo Y el cómo el muy dañino se escapó.
Ahora cuando lo veo quiero que se muera, El perfecto colibrí de la ilusión. Pero es tan perfecto que no hay nadie que le hiera. Y querer que se muera es toda mi ambición.
Pero mira que era hermoso el colibrí sagrado. Y han pasado los años y sigue bello. Y yo no me explico porque estoy yo tan mal.
Porque él lo mismo que yo ha blasfemado. Y ha besado y le han besado el cuello. Y no poder matarlo es criminal. .......................................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero. El Modelo que inspira este poema es cien veces más bello que el poema. Y eso que creo que está ya hasta podrido. El tío más guapo que fuera de Sevilla. Y además el hijo de puta folló con tíos tan guapos como él. Ahora tu lo ves y se le nota que tiene dos o tres muelas menos en la cara, pero el hijo de puta sigue igual de delgado e igual de buen cuerpo. Me gustaría darle un beso en la boca y luego descuartizarlo del pingüino que me hizo el hijo de puta. Hace veinticinco años. Me abracé a él en el cuarto oscuro y cuando creí que me iba a chupar la polla abrió el grifo de la ducha caliente y se zafó de mi. Era lo más guapo que había en la sauna. Un monstruo. Un monstruo de belleza. Oye, y sigue vivo. Me hizo el pingüino y sigue vivo el muy cabrón. Un monstruo de belleza. El chapero más caro del mundo. Aunque también he visto monstruosidades de belleza iguales que él. En cambio yo me he estropeado tanto que doy hasta ardentía. Yo creo que ya tiene el SIDA pero eso no se puede saber porque el SIDA es una enfermedad que puede estar oculta durante muchísimos años. El caso es que al tío lo vi una vez montado en una moto con otro tío que era una puta maravilla de guapo. O sea que el tío se ha follado a los mejores. Y a mi en cambio me hizo el pingüino. Lo que no me acuerdo es de lo que pasó en la sauna momentos antes de que entráramos los dos en el cuarto oscuro y yo me abrazara a Él. Fue una ducha de agua caliente, templada, en la oscuridad tras zafarse de mi con violencia. Una pena, yo creo que ese día fui de tal manera puteado que creo que tengo en el alma un cáncer. Lo mismo el tío sólo estaba defendiendo su culo. Y el hijo de puta está delgado y yo estoy ahora gordo. Y encima su polla es más bonita que la mía porque a mi me hicieron una operación de circuncisión supermala. Él está circuncidado de chico y a mi me circuncidaron con veintisiete años. Pero bueno, cuando lo veo por la calle me entra un miedo de cojones porque sé lo fuerte y lo malo que es. Pero es tan guapo el hijo de puta que parece un Dios. Y eso que creo que está ya hasta podrido. Con dos muelas menos. El tío es ochenta veces más fuerte que yo, vamos, que me da una ostia y me mata.
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Poeta
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Regresare como el naufrago que vuelve, con la mente enajenada por el mar
Regresare como vuelve el soldado de la guerra, con heridas en el alma que ya nunca sanaran,
Regresare a buscar lo que fue bueno, la promesa que habitaba tu mirar,
la cálida luz que me alumbraba , cuando tus labios podía yo besar
Volveré con los pedazos de mi alma, quizás tu los puedas remendar
Volveré al umbral de la existencia, quizás tu me puedas perdonar
creado 21/01/2014 Catriel Cuestas Acosta
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Poeta
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FUTBOL. POLITICA. Y VIDA.
¿OS HABEIS DADO CUENTA DE QUE PASE LO QUE PASE SIEMPRE GANA UN MARICÓN? ................................ Francisco Antonio Ruiz Caballero.
¿OS HABEIS DADO CUENTA DE QUE PASE LO QUE PASE Y SUCEDA LO QUE SUCEDA SIEMPRE GANA UN MARICÓN?.
INCLUSO CUANDO GANA UNA MUJER GANA UN MARICÓN, PORQUE SEGURO QUE ESA MUJER TIENE UN AMIGO MARICÓN, UN HIJO MARICÓN, O UN HERMANO MARICÓN, ESO SIN CONTAR CON QUE LA PROPIA MUJER ESA SEA EN VERDAD UN MARICÓN.
YO CREO QUE CUANDO EL MUNDO SE DESTRUYA LO ÚNICO QUE QUEDARÁ VIVO SERÁ UN MARICÓN. AUNQUE SEA EN FORMA DE MUJER.
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Poeta
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CONDESCENDIENTE (Neosurrealista)
Con Descendiente El Abuelo Padre Hijo Piensa Siente Asciende Por El tiempo En que nada Es igual Sobre El agua ¡Qué corre!.
En los párpados de una gota. En los recuerdos de una pestaña. En los momentos de los huesos. En los sentimientos de la piel. Donde bajan los antecesores que llegaron tarde al humo, con la base de arenisca, y cuatro metros de suspiros, en las nubes, que en sus manos tienen que pagar sus multas altas, al horizonte que no se disculpa, ni con su equipaje baja por las montañas, alrededor de la cabeza nudosa de un báculo de tiempo, alambicado en el rostro de un reloj desorientado, en los muslos de una brújula, que trota por la tierra de los toros. ¡Condescendiente!.Porque el crepúsculo del eco se despide en el olvido donde la distancia teje a los recuerdos en la máscara del corazón frío en el fondo del sol desnudo abandonado en el llanto de las nubes alegres. A un grado tal, que hoy apenas tenemos idea del lugar, que ocuparon, saqueados y reducidos a piedra y ladrillos, bordeando un recodo que descuelga sus cortinas de las enredaderas, tímidas del camino recorrido, que quiso construir sus propios sentimientos de caramelos esparcidos por doquier, y contrariado hasta llegar a la escena de su destrucción para otros fines. Meditabundo, sonriente, con los ojos entornados, y cubiertos con bajorrelieves de sus batallas en el aire, siguiendo caprichosas formas leves, y vaporosas en los excedentes de la producción. A pesar de la situación de esas oleadas inquietantes enclavadas en el valle deformado poco después en busca de su historia arrojada a la confusión por la retirada precipitada en las etapas más atractivas evitando caminos tortuosos. Y el ser uno mismo. ¡Condescendiente!. Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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