El mundo exige orden pero se siente fascinado por los excéntricos. Son las personas que están fuera del centro, este es el significado del término. Las que tienen la capacidad de transformarlo, justamente porque lo miran desde fuera y ven sus carencias. La historia de la ciencia, la filosofía y el arte, está llena de excéntricos que provocaban diciendo cosas como que la Tierra no es plana, que Dios ha muerto, o que un bidé es más bonito que la Venus de Somotracia. Entre los campos de la actividad humana que invitan a la transgresión, probablemente el de los artístas plásticos, se lleva la palma.
Marchemos, marchemos, pacíficamente la expresión derecho magno de la gente, la Constitución consagra tal acto en su artículo sexto para ser exacto.
Marchemos, marchemos, tomemos las calles contra dictadura, tú, jamás te calles, ya que el socialismo latente amenaza quiere hacer de México eterno su casa.
Marchemos, marchemos, hagamos historia, el manifestarnos nos dará la gloria, partamos del Ángel de la Independencia de otro monumento, mostrar resistencia.
Marchemos, marchemos, alcemos la voz en esta protesta contamos con Dios reunidos millones de seres humanos caminemos juntos cual fieles hermanos.
Marchemos aliados, pues, hombro con hombro el día de la cita causemos asombro, somos ciudadanos no estamos de acuerdo con el peje inepto “gobierno” no cuerdo.
Marchemos, marchemos, con toda decencia pobres, clase media, ricos, sin violencia llevemos pancartas, clamemos consignas que sean razonables elocuentes, dignas.
Marchemos, marchemos, diligentemente es un privilegio ser inteligente, transitemos la ruta con educación por lograr un cambio total convicción.
Marchemos, marchemos, porque está muy mal el actual “mandato”, marcha nacional, la inseguridad, crisis, mil motivos, sociedad, el pueblo, sentimientos vivos.
Marchemos en paz con la cara en alto, con paso pausado sin un sobresalto dejemos a un lado desidia, indolencia, de forma consciente hagamos presencia.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Ciudad de México, . . . Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
Soplan aires de locura, veneno en el viento vive, va rozando corazones, con sus garras invencibles. La vida cambió su sino, golpeándole con saña, le apartó de su camino, hecha trizas su esperanza.
Soñando, siempre soñando, camino, siempre camino, veredas que van naciendo, en los bordes del destino. Querer, que queriendo sabe, que saber abre caminos, vivir, queriendo vivir, en cada momento mínimo.
En la mente abrir las puertas, abrir cerrojos y cercas, cortar de raíz las cuerdas, que a la mente tienen presa. Sentir, que sintiendo sientes, que es más oscura la senda y cantar, cantando siempre, con la voz nítida y cierta.
Otea el vigía el horizonte, vislumbrando nuevos puertos, travesía que se bifurca, entre olas, mar adentro. Vivaces siguen la senda, los audaces pensamientos y el timonel firme aferra, la nave, que es su cerebro.
Soplan aires de locura, vendaval de desconciertos, vulnerable en las orillas, de los repetidos sueños. Rimeros que va quedando, de ancestrales sentimientos, quebrada la voz se olvida, que fue canto en su momento.
En el mar de las ideas, los recuerdos se cocinan, aderezados de amores, sazonados por el tiempo, con especias escogidas, de alientos insatisfechos. Amores que se quedaron, guardados como reliquias.
Amar, amando sin retos, sin cadenas y sin bridas, amar con pasión o al pairo, de la silenciosa brisa. Amar con la mente lista y doblando el sentimiento, vivir, viviendo sin prisa, al ritmo que marque el verso.
A.L. (ángel l. pérez) NO SOY LO QUE ESCRIBO...SOY, LO QUE TÚ SIENTES AL LEERME (anónimo). NO GUARDO MÉTRICA ALGUNA...SI ASÍ SUCEDE, ES PURA FORTUNA
1.- La ilusión de que la ganancia personal se obtiene aplastando a otros.2.- La tendencia a preocuparnos por cosas que no se pueden cambiar o corregir. 3.-Insistir en que algo es imposible porque no podemos cumplirlo. 4.- Rehusar desprendernos de preferencias triviales. 5.-Desatender el desarrollo y purificación de la mente, así como el hábito de leer y estudiar. 6.- Intentar que otros vivan como nosotros y tengan nuestras creencias.
Como pidiendo perdón Por su existencia inmunda Se la pasa escondido Entre cerros de basura Hasta que el hambre aprieta Mejor que no salga la luna
No es la calle el mayor peligro Aunque constantemente Sus huesos crujan bajo las ruedas Ni los perros montaraces Cuando entre zarandeos Les clavan los colmillos Exprimiéndole la vida
Hay otra bestia peor Pues con gran saña lo tortura Con piedras, con cuerdas o con palos Si por desgracia es avistado
A las madres le desprenden De su bolsa una a una a sus crías Y juegan, arrojándolos entre risas O simplemente las atraviesan con barretas
Mira sus manos de marsupial Tan parecidas a las nuestras Sus orejas, finas y delgadas como pétalos Sus ojos de niño abandonado Su andar lento, en busca de su monte El monte que se haya fraccionado Dividido por muros y paredes Donde ni un árbol crece Pues no hay ni un trozo de tierra sin tapar Donde él es ahora un intruso Un indeseable portador de virus No hay alimento, sólo desechos Mejor es para él, si no amanece mañana
Ya no me alcanzan las llamas de tu amor, que en los leños secos de mi pecho, tus melodiosas palabras encendieran.
Para vivir, para respirar, necesito de ti, No de tu amor de fantasía, promesa Que en mi cama no se ve cumplida, Y en mi mesa, tu silla está vacía.
Te amo como si el mundo se acabara Y fueras tú, lo único a qué asirse para poder sobrevivir, sobre la faz de esta tierra.
Me aferro a un mañana tan incierto que, He abierto la jaula de mi corazón, para Dejar volar los pájaros que con sus Dulces trinos, nos alegrarían.
Sobre las rosas, los claveles, las orquídeas, Las mariposas con alas ya entumecidas Van cayendo y, a la vera del camino Ya no hay río, esperándote, murió.