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Poemas, frases y mensajes sobre soledad

Selección de poemas, frases y mensajes más populares sobre soledad


Anhelo nocturno

[img align=center width=490]http://neosurrealismart.com/modern-art-prints/?images/insomnia-or-nocturnal-awakening.jpg[/img]
Hete aquí, cuerpo errante y cansado, entre hiedras,
asfixiado por el peso de un techo sin cáscara decente,
con las venas abiertas
empeñadas en perseguir la utopía de la cicatriz.
Quizá mañana te despierte un pájaro terco,
decidido a amasarte en tus bordes un nido.
Tal vez su pico teja arriba tuyo
un denso escudo de plumas y danzes otra vez,
como el mar que le borda fintas a sus piedras.
©Gustavo Larsen, 05/12/2013

El Tren III

El Tren III
[img align=center width=400]http://th06.deviantart.net/fs27/PRE/i/2008/136/2/b/Subway_loneliness_by_xiratxex.jpg[/img]

Qué destierro, qué oráculo, qué trueno
podrá a ser más oscuro
que la soledad del tren repleto,
andenes sin rostro, el viaje cierto,
el túnel de musgo repitiendo un olvido.
Digo tren con olores y cuerpos inmóviles,
de Sartre la más absurda Nausée,
no digo un vagón sabatino,
de la noche y un puerto inconcebible.
Hablo de algo potenciado
por este cerco mío
de incontables estatuas de sangre.
Solo, carente de más preguntas
(es decir, ni siquiera a solas conmigo).
Solo, con un todo gigantesco y vacuo.

©Gustavo Larsen, 13/09/2014

LONDRES

LONDRES
La magia ha muerto en la ciudad
en la que nunca sale el sol.
El viejo Ben marca las 3 pm
de un Jueves muy amargo.

Una vez más la niebla está aquí,
cubriendo toda Londres.
Es tan……….
Es tan espesa,
que se ha perdido,
esperando no encontrarte.

En aquella vieja terminal,
hay un hombre sentado,
esperando entre las sombras.

Trenes vienen,
trenes van.
Y esa niña que sonríe,
podrías ser tú.

El Puente de la Torre,
se está cayendo a pedazos.
El teme cruzar
y encontrarte al otro lado.

El Ojo de Londres gira
sin mucha fortuna.
Y el hombre se ha hecho viejo.
Ahora, el continúa esperando,
en aquella vieja terminal.

Trenes vienen,
trenes van.
Y esa niña que sonríe,
podrías ser tú.

El Támesis arrastro todos
sus sueños un otoño.
Ahora, el quiere ser como la bruma
y ocultar todo lo que alguna vez sintió
por ti.

[img align=center]http://www.latinopoemas.com/uploads/img50a5a78f4123a.jpg[/img]

Destierro

Destierro
[img align=center width=400]http://2.bp.blogspot.com/-LMnmq-O9h6I/TmkEJgQ8ZNI/AAAAAAAAAxU/HSu7XECcb1I/s550/significado-de-los-suenos-destierro.jpg[/img]
¿Acaso no entiendes,
mi adorada compañera,
el pesado olor que carga el suelo,
el único que a mi sangre despierta?
Cuando llaman las campanas
no se entiende si son guerras
o una paz resignada gritando arengas.
En sus parques, quizás tus huellas
sean las últimas que tus suelas exhalen.
Tus versos más nuevos
pueden tornarse en tu final adiós.
Si acaricias el sol
quizás dagas de rayos negros
lo maten por la espalda.

Pesado hedor el de mi tierra,
compañera, y yo aquí lejos,
condenado a vida perpetua,
a observar el deterioro de las siluetas,
el marchar seco de las clepsidras.
Y aún así, tal vez a ella vuelva,
a morir como el pez a sus orígenes,
como el ave monógama
al lado de unas plumas apagadas,
inmóviles, como yace hoy la mía.
©Gustavo Larsen, 26/12/2013

La soledad del poeta©

La soledad del poeta©
La soledad es el rincón

donde el poeta llora

retorciéndose entre sus miedos,

donde el amor aún se espera

y la caricia vive empañando los espejos.



Los miedos del poeta

que se hacen voz, y viven, y llegan…

y no mueren.



El rincón del poeta,

universo donde vida y muerte

se cortejan arrebatándose

el soplo de esperanza

dejado por el recuerdo,

único espacio donde

arrastrado de sus versos

enzarzado en trágico y vital lance

con su yo desconocido,

se hace grande en su miseria

y fuerte en su pobreza,

viviendo para siempre

con la pena de no haber sabido

porqué luchar… y para qué vencer.



Jpellicer©2015

Corazón Perro

Hoy, mi corazón recibió un portazo del desamor
en pleno rostro, se ajustó la nariz, lo puteó
y siguió latiendo.

Él está acostumbrado a los portazos
y zancadillas de la vida.
Así que se fue silbando calle abajo
y ante la puerta roja de la esquina
de Lealtad y Decepción, salivó
un resto de sangre de dos dientes que perdió
y entró al prostíbulo a tomarse
la revancha con más sexo
como el tuyo; sin amor.

Dice que no le importa el desafecto,
pero sí, le importa; yo lo he visto en soledad
lamerse las heridas como un perro.

A Los Promiscuos

A esos de adulterado ‘amor oficial’
amén deshonrado por su insaciable
avidez sexo-aventura, codificados
a vivir de por vida en tal infinidad,

les digo que, falaces, han logrado
la perfecta armonía del doblez
de su pasión desinhibida de deber,
devota sólo del deseo puro y franco.

A esos de extravagante realidad
sentimental, que se unen eruditos
en pasión, ‘ilegítimos’, redundo,
leales sólo a promiscua actividad,

les digo que han ganado de mano
al desamor que a tantos deja
solitarios, defraudados y dolidos
por fieles y triviales y confiados.

A esos ‘corazón calidoscopio’,
asimismo les prevengo que al final
tentará su mixtura de pasiones
espinar sin flores cuando solos.

No obstante, su acopio primordial
de sensaciones, superando su saga
decadente, los deleitará mentidos
hasta el último destello de su afán

por espejos también de lo genuino.
Yo, por amar veraz o equivocado,
en irónico filete porteño reproduje
sobre el feroz umbral de mi vacío:

“A mí, ¡que me quiten lo bailado!”

Delirios de amor

Delirios de amor
[img width=300]http://2.bp.blogspot.com/-HvmQUSeI5Mg/UOyXvlRj0II/AAAAAAAAC4U/agbysMA-0v0/s1600/Delirios+de+amor.jpg[/img]
Una suave brisa recorre
los prados de la eterna
primavera, anuncia la soledad
de un corazón que extraña,
sí, que extraña esos días
de locura y furor, en que
tú eras mi alimento,
mi desayuno, almuerzo y cena;
evoco que te servías en charola
de lino, con tus piernas entreabiertas,
para que yo, tu esclavo, divisara
con profundo deseo tu gloria,
esa que un día me diste a manos
llenas, siempre fresca, siempre
con olor a jazmín árabe.
Mi alma tirita de frío, y busca
el refugio que un día tú le diste,
ese calor humano que es capaz
de derretir miles de glaciares,
ese amor, cariño, pasión y locura
que le daba color a mis días
grises.
Llega la penumbra del día
y con ella, el hastío de la soledad,
me recuesto en mi cama, la misma
de siempre, la que un día inundamos
de miel, mientras tocábamos el cielo
con las alas de la pasión; luego de horas
de pensarte y anhelarte, por fin, logro
conciliar el sueño, y justo en ese preciso
momento te veo en mi habitación,
sí amor, te veo a ti, y como alma
en pena corro a tus brazos, extendiendo
los míos para abrazarte y colmarte de
besos, besos sabor a fresa; pero
para mi tristeza, son tan sólo delirios
de amor, vuelvo a mi cama, con el
corazón destrozado, derramando lágrimas
de dolor, pidiendo al cielo, tan sólo una
oportunidad, de contigo poder estar,
para amarte con plena libertad.



Autor: Edwin Yanes

http://www.poesiagt.com/2013/01/delirios-de-amor.html

Paisaje invernal nocturno

Paisaje invernal nocturno
[img align=center width=500]http://4.bp.blogspot.com/-zUOMRQakdlQ/UhfaH0nZrLI/AAAAAAAAxN0/VzWhjhSu9MA/s1600/jules-pages-una-noche-en-una-calle-del-barrio-chino-pintores-y-pinturas-juan-carlos-boveri.jpg[/img]
La clepsidra lunar vuelca el agua exacta de las noches,
tensa a los árboles, afila aullidos de perro que son dagas.
En la vereda impía crecen las manos del mendigo,
como planta que sabe lo vacío de su punto más elevado.
Hay un vaho a café quemado al lado del sollozo de una mujer.
En una calleja, el silbatazo de un agente del orden
marca de facto el último minuto de trabajo de otra.
Aprieta el cura un rosario gastado entre sus manos,
aturdido de tantos pedidos imposibles.
Un ventanal desdentado en el tercer piso
suelta alientos de muslos jóvenes,
malgastados en un viajante con cuatro hijos.
Una sinfonía de portazos adolescentes
ensordece al insomnio que desangra a una viuda.
Todo es el capullo de la noche invernal sobre el asfalto,
maniatando soledades en su avance por mi barrio anciano.
©Gustavo Larsen, 05/12/2013

Poema de Amor XLIX (Reminiscencias)

Poema de Amor XLIX (Reminiscencias)
[img align=center width=450]http://3.bp.blogspot.com/-egHl0s91j4c/TmL1G3lFuFI/AAAAAAAAHrs/g1dPKnV1X9M/s1600/spilliaert-noche-pintores-y-pinturas-juan-carlos-boveri.jpg[/img]
Saldré de nuevo,
sin un poniente que albergue mi descanso.
Serán senderos como noches,
bebiendo el negro de mis dudas.
Y en el turbio vaso de vino,
mi boca, como rosa que sangra
desde su nacimiento,
intentará otra vez la ruta del olvido.
Luego será el llano, el verde,
la lontananza, el manto de anhelos perdidos,
el río termal de alguna ocasión de fuego,
el bosque noble, el pájaro solitario
en el metal de un plenilunio
y más allá en alguna sábana húmeda
el mar de las que se fueron.

No entiendo este deseo de partir.
Pero veo sosiegos en los montes,
más candor en el viento
más llamas en el pecho hambriento
con alas, sin la atadura del destino.

Igual por ella se apiñan en la soledad
nereidas y faunos en las noches,
la veo en otros labios
cada vez que detienen en el tiempo al deseo.
Por esa, que fue un camino de ojos negros,
feliz bebo de la copa del recuerdo.
©Gustavo Larsen, 17/02/2014

SONIDOS DEL SILENCIO

En esta detestable soledad,
el ruido de tu voz y tus recuerdos,
son los sonidos del silencio,
que a mi vida dan claridad.

Bullicioso silencio irreverente,
que acarrea con el viento,
el eco de tus besos,
haciendo divagar mi mente.

Lágrimas saladas por tu ausencia,
mi alma destila por la noche,
y muero poco a poco,
sin el agua de tu boca..sin tu presencia.

Aceptar, tanto cuesta,
los sonidos de un mustio silencio,
cuando el corazón envía un "te quiero"
y solo encuentra el mutismo, por respuesta.

Claudia Alhelí Castillo
13-07-12

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Entre carbones y brasas

Entre carbones y brasas
[img align=center width=480]http://2.bp.blogspot.com/_gUPDeOoX1_I/S7vJXXYDglI/AAAAAAAAAF0/1SJccqv68H4/s1600/HPIM0437.JPG[/img]
Con la noche que se calcó en tu memoria
como la hoja prehistórica sobre la roca,
como una hiedra al muro que la esperó paciente,
trazaste tu Edén.
Pero fue una noche hecha a la talla de tu infierno,
una erupción efímera
y a la vez indeleble como toda huella volcánica.
Fue la intersección de dos caminos extraviados,
la sincronía de un alba de equinoccio
penetrando exacta en una almena sagrada.
¡Qué conjunción de nebulosas en una hora irrepetible!
Fue observar lo que se ve desde el zaguán
donde se congregan las deidades.
Hoy es maderas secas, una barca que cruje atada a un muelle.
Foránea es esa noche que te cobijó las venas.
Te ignora cuando te ve en tu cuarto, que fue ardor
y hoy busca lo absurdo de un gris entre el carbón y la brasa.
Eres un viento obstinado en doblar hacia el amor inalcanzable,
descubriendo al volver que has perdido las manos
al querer tocarlo otra vez.
©Gustavo Larsen, 10/12/2013

Poema de Amor LXIV (Telar del pecho - Sonetillo)

Poema de Amor LXIV (Telar del pecho - Sonetillo)
[img align=center width=420]http://www.lsz.cl/wp-content/uploads/2012/10/detalle-telar-varilla.jpg[/img]
¡Qué dolor es su partida!
Ver en sus alas mi herida
y que en su vuelo derecho
se curve el alma de espanto.

¡Qué dolor en desmedida!
Saber que se fue querida
por entre un cuerpo deshecho
que anida seco un quebranto.

Y es ahí cuando las vidas
no valen tres sonetillos.
Cuando va el pecho tejiendo,

liando en fibras raídas
a los moribundos brillos
que se atesoran muriendo.
©Gustavo Larsen, 15/05/2014

Le encuentro sus ventajas para practicar el poder de síntesis al uso de versos denominados de "Arte Menor".

Memorias 1:30AM

Memorias 1:30AM
[img align=center width=490]http://www.cuatro.com/informativos/curioso/insomnio-dormir-estudios-medicamentos-pastillas_MDSIMA20121221_0271_10.jpg[/img]
Cuando la pena ha cerrado
hasta la última arteria de mis horas
y a solas la noche y la mente se negocian
el turno para narrar una historia de despecho,
llega tu memoria con su aleteo firme a mi cuarto.
Pronto crece en fuerzas, se abre paso entre malezas,
establece su paso marcial y el idílico soprano de su voz.
Es una memoria sin confines:
de espigas que se recuestan
por el deseo que las lama el Garbí y su calima,
carnal grano carmín que es la semilla
de la luz de la alborada sobre la sábana
que ondula galopes sobre dos cuerpos.
Pero es quietud también tu memoria.
Un remanso donde gira eternamente atrapada
una hoja que el río evita que se seque.
Entre tu memoria y yo, siempre hay un cañadón verde
que con ademanes de pájaro invita al cruce.
©Gustavo Larsen, 05/12/2013

Los tres estadios de ella (Trilogía II)

Los tres estadios de ella (Trilogía II)
[img align=center width=460]http://www.mypinkadvisor.com/wp-content/uploads/2012/07/Jamie-Baldridge-.jpg[/img]

I. La Noche

Es el final comandado sobre un rostro adusto,
el difuso derrumbe de otro día.
La jornada fue un mármol desnudo de atenciones,
un David intoxicado de soledad.
El hueco se ensancha con paciencia,
sobre dos miradas oscuras.
Un ocaso carente de buena sustancia
desliza sus huesos sobre los cuerpos.
Aprieta el acero de sus falanges
sobre el calor de un abrigo absurdo,
escribe marcas de piedra en los ojos,
de cuneiforme misterio,
endelebles pero graves en nuestra historia.
Y anaqueles de libros espantosos,
de peso incalculable y sentencias negras
rondan por los pechos.
Queda el torso curvado por la embestida
del horizonte moribundo y solitario,
que entierra con insana fruición
los colores y detalles de todo,
dictando el deceso de las formas.
“Buenas noches”,
monocorde como anoche te digo.

II. Esperanza

Anhelo un tacto mundano
ajusticiador del letargo eterno,
una chance humilde
subiendo por las piernas
hacia las colinas de lo inesperado.
Ese anhelo de distensiones
y plácidas miradas,
de levedad y cristales.
O tal vez un anhelo robusto,
perfecto en su talle viril
y la fuerza de su embestida.

III. De Cabeza

Llevo en un morral
el peso y la prosa que quiere caminar esta historia.
Soy como una tigresa lamiéndose sola
los embates del rencor,
presta a volcar sus heridas sobre tu más pleno día.
Llevo conmigo creencias despostadas,
revueltas apagadas a sablazos,
noches chasqueadas como tiento seco,
pero hojas de un libro con nuevas nervaduras de amor.
Es el morral que ha musculado a esta vida,
el mismo que rueda al fondo de un desfiladero
cada vez que te escucho.

©Gustavo Larsen, 22/10/2014

Si tú me quieres

Si tú me quieres
Tengo que saber si tú me quieres,
Pero no me hablas, tu silencio me hiere.
Siento que te alejas cada día un poco más,
Mi vida se muere sin tenerte a mi lado.
Tengo tanto para darte, pero tú prefieres irte,
Me dejas solo, sin amor, sin pasión.
Tu aroma se desvanece con el viento,
Se desploma en cada mañana sin tenerte.
La soledad me tiene inerte, de a poco me estoy muriendo acorralado entre paredes que me encierran en el limbo de un desierto.
Tanto amor desperdiciado, tantos sueños no cumplidos,
Tantas sonrisas terminadas, tantas caricias sin tu piel.
Una lágrima se asoma, sobre el valle de mis ojos,
Brilla con las sombras mi despojo
No tengo recuerdos, ni atardeceres,
Solo tengo noches negras de profunda soledad.

Por Conrado Augusto Sehmsdorf

[img width=300]https://www.elpradopsicologos.es/wp-content/uploads/2014/01/dudas-amor.jpg[/img]

Excusas

Calado de lágrimas su pañuelo terrestre,
no encuentra consuelo la tarde llorosa.
Bate alas la ventana y filtra memorias
coloridas de antaño.
El aire es un suspiro de bocas desgranadas;
son tu boca y mi boca que sangran aún,
la quimera de juntos para siempre
en el degolladero inclemente del fracaso.
Pero tu boca todavía grita: imagino lo que no sé.
Suspira: ignoro lo que sospecho.
Arde: ignoro, deduzco, pienso
por qué no me quisiste nocturnal como tú.
Tu malicia exquisita enrosca lujurias;
mordiscas lasciva el fruto inmemorial
y tus ojos me miran diciendo: te lo perdiste.
Y yo, ya no me asombro
de hasta dónde he llegado con tanta soledad,
porque la lluvia y el viento son pretextos,
como excusas son el sol y la noche
para tenerte en mí toda la vida.
No importa que no estés en realidad,
en esta tarde fría en que llueve y te llevo
como tizón vehemente a la cama conmigo.

Safe Creative: 1411292617699

Misantropía

Pido casa al desierto
que al abrir su ventana
sola palma mostrara
la dimensión de arena.

Y por las noches quiero
bajo su fría calma,
la silueta de palma
pedestal de una estrella.

Mi soledad pretendo
para limpiarme el alma;
de aquí no quiero nada
que la nada me diera.

Si nómada en camello
pasajero cruzara,
leve señal de raza
que su presencia fuera.

Y si un día regreso,
lo haré mundo, si cambias,
con mi razón humana
ni sabio ni poeta.

Safe Creative: 1509205200417

La cuchara y el café

La cuchara y el café
[img align=center width=450]http://blogdelagua.com/wp-content/uploads/2012/12/cafe-taza.jpg[/img]
Otro café agito con la cuchara de esta niebla nocturna.
Otro así, puro, para con él avivar más el negro de las lápidas,
piedras amargas de cafés negros con derrotas.
Otro café, porque lo único que va y viene es una cuchara
sin misión, excepto revolver sombras.
La vida ya fue bebida a paso incansable
y en la sola dirección del sinsentido.
El insomnio seca paciente los mares del olvido.
Otro café, para recordar exaltado el poderío de mi Némesis.
©Gustavo Larsen, 16/11/2013

Poema de Amor XLIV (Petirrojo)

Poema de Amor XLIV (Petirrojo)
[img align=center width=400]http://static.panoramio.com/photos/large/65099726.jpg[/img]
Se encontraron en un instante
y en dos se alejaron,
cargando cada uno
con un contrato de silencio
sobre el pecho adolorido.
Mas la mirada final,
ese beso que se dieron sus ojos
era un petirrojo enardecido,
revoloteándole sus noches.
Entonces ellos comían de sus brasas,
sobre los torsos pasajeros.
©Gustavo Larsen, 05/02/2014