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Alguien se levanta y religiosamente empieza el día uniformándose de ciudadano que de veras sale a enfrentársele a la vida: camisa impecablemente arrugada, pantalones de quiebres equivocados y zapatos que ya insinúan agujeros indiscretos. No es por nada, pero al verlo cada día agitando su des-espera en la parada de los autobuses, uno no puede menos que pensar que Alguien cree que aún logrará reconstruir su esperanza con un empleo de tercera, con un puesto en la trastienda, con ese ir y venir de tranquilas sumisiones que lo llevan a perderse sin remedio en una mansedumbre insoportable. Por supuesto, Alguien regresa con el cansancio de la tarde y no comprende por qué no puede darse el lujo de malgastar la economía de un paisaje de domingo o echarse acuestas todas las posibilidades del ocio; Alguien no comprende por qué no ha podido asegurar todavía el placer de empezar el día dando vuelta hacia el rincón sin molestarse en pensar –por ejemplo- que soñar bien puede costarle a uno un ojo de la cara.
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Poeta
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Una sonrisa tuya, vale más que mil palabras, una mirada tuya más que el brillo del sol, un abrazo apretado más que los que dejaran de darme. Palabras el viento las lleva, si mentirosas el diablo las apunta, más tarde o temprano te cogerá. Como roca me fustigan las olas de vuestro fingimiento, como ella parada aguanto sin quejarme, pero todo tiene un limite, de un momento al otro, un paredón, me defenderá de tanta calumnia e negación de lo que hacen. Lenguas sucias, llenas de rancor, de cambiar, lo verdadero por el falso. Sin derecho alguno, apodáis gente buena e honesta, con dichos ofensivos. Mirad por vosotros abajo e veréis lo insignificante que sois. Vivís en la ilusión que sois la crema, las damas e señores de la corte, sin rey ni reinado. Llamáis “pies rapados” a quien es mejor e mas que vosotros ¡Cuidado! Antes de ofender, mirad a vuestros antepasados cuando descalzos, por no tener dinero, llevaban la comida a las obras, en la cabeza en grandes bandejas de madera. No vos tengáis como millonarios, el dinero es papel e arde en la hoguera se la vanidad. Humildad, tenéis grande falta de ella, rozáis el ridículo, con vuestra sabiduría, primero hay que crecer, como ser humano, tener experiencia e mismo así, nada sois. Asco siento, vuestra arrogancia es casi locura, nada es peor que la obsesión de ser mas inteligente mayor que la de Einstein, seguro que él era más normal. Pobres, almas perdidas en la mentira, en la ganancia, en el alto de la escalera, que se derrumba e vos echan al suelo de la realidad. Equivocados en lo que sois, no hacéis mas que perder, dignidad e respecto, por vos otros mismos. El discípulo, ha negado a su Maestre, dicen las escrituras por cobardía o por miedo, Cristo lo ha perdonado. Pero yo soy humana, con la fragilidad e incertidumbres, pero perdonar quizá lo consiga, olvidar nunca. Si mesclasteis sentimientos, para que no tengáis remordimientos de tanta falta de verdad, respecto e celos infundados, tenéis un grave problema en vuestro íntimo. Nada puedo hacer, solamente oír e callar. Herida perdida sin comprender, vuestras actitudes, tragando los desaires, que me hacéis, intentando que inocentes paguen mi tristeza, como perro echado a la calle, me refugio en l la sencillez de alguien que me acoge. Como moscas en un monte de basura, estáis a gusto, dejaros quedar, no intentéis manchar los cristales transparentes del almas limpias, sin segundas intenciones. “Pies rapados “llamasteis a gente que vive de su trabajo, ¡no ofendáis tanto! Queda mal, a quien por suerte nunca ha trabajado e tuvo todo de lo mejor sin darse cuenta del privilegio, de vivir como pocos lo pudieran hacer. Cual será el mañana de vuestras vidas, quien tendréis para vos querer, cuando vuestro cabello sea blanco. La vida es un suspiro, no dura más que eso, mismo que penséis que aun está lejos, está a un paso del futuro, que es el principio del fin. Acordaos siempre que en el pasado, tuviste alguien que fue “pie rapado” o sea pobre e trabajador. Sin resentimientos cada vez me alejo más, por vuestra culpa. Quedáis con vuestra altivez e engaños, en vuestro palacio sin cimiento. Se derrumbará, e sin nadie ni nada quedareis. El dolor, cuando es mayor que nosotros transborda, me ha pasado a mí. Por eso, escribo, para suplantarlo. Oporto, 18 de Octubre de 2012 Carminha Nieves
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Poeta
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Como no regresar a este espacio tranquilo Donde mi corazón se encuentra con tu silencio, donde Mis ojos se encuentran con tus burlas, donde el Desamor es tan denso que hiere la piel, donde Mi ser busca tu presencia y solo encuentra Tu alocada búsqueda de sentirte rodeada Y joven.
Los días seguirán pasando con el silencio Que obliga a olvidarte, nunca entenderé Por que mi búsqueda de amor te lastima, cuando No eres mía ni lo serás nunca, Tú Actitud infantil, que adore, hoy Es causa de revivir el viejo dolor que Llevo clavado en mi mente, el Creer que soy infiel a alguien que no Me quiere es motivo para no conocer La salida de un juego brutal que tu Te inventas.
Maldita cabellera que me arrastra, malditos Labios que me atrapan, maldita belleza Que ataca sin piedad las noches De recuerdos idos y los pone de nuevo Frente a mis soledades olvidadas, vete De mi triste vida mujer incógnita, deja que Encuentre en un paso sin ti La risa que mi boca olvido por recordarte, pon Tus manos lejos de mi presencia, ayuda A que este dolor muera por dentro Como murió por fuera mi esperanza.
Recordar a cada paso tu pasar fugaz por Mi alegría es el veneno que mato El querer vivir por ti y amar tus alegrías. Soñar contigo es pesadilla que disminuye Mis ganas de vivir por un amor ya casi extinto, no Me mires de nuevo, que tus ojos son Las balas disparadas sin piedad a quemarropa A un pobre corazón sin protección A miradas tan dulces que asesinan.
Deja que mi vida vuele lejos de tus Malditos encantos; que son Asesinos en serie de ilusiones y de amores Del pasado, no lastimes con tus Dulces manos aquello que gozo Con tus caricias, no pretendas que te Sueñe con amor idealizado cuando Tu risa perfora mis oídos y mata En cada tono la ilusión que mure a diario Por tus desprecios y búsquedas Fallidas.
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Sou só um poeta às avessas descontrolando-me no tempero das letras, pondo mais sal ou mais pimenta.
Sou mais um perdido que a poesia sustenta, e vive arrotando que é poeta.
Sou mais um trabalhador de sonhos,um idealizador de nadas, uma chaminé de palavras.
Sou só um poluidor dos olhos e das mentes para quem não gosta de ler, nem de pensar.
A.J. Cardiais
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Mire tus manos tan cercanas y con un lento asombro entendí que se alejaban, empecé a olvidar la suavidad de cada roce, vi como tu mundo fue buscando el lugar que corresponde, guardaste tus besos que escondiste tanto tiempo y encerraste nuevamente entre tus labios las palabras lindas que sin querer sacaste de su encierro.
Sin saber por qué metiste tus ojos en pasados que no cuentan, en pasados que están, pero no se pueden borrar con tu deseo, es un juego la vida y solo quien es capaz de jugar sin mirar en el reflejo de partidas ajenas, en los ojos que se han ido jugara hasta el final y seguro con victorias reirá y será feliz, pues al final con la fuerza y sin temores solo quien se atreve derrota rivales imposibles.
Te marchaste, yo no fui quien te dijo que te fueras, tu corazón te lo dicto y tu sabes si él no se equivoca, el conoce tus lágrimas y risas, él sabe cómo amas y como te retiras, él es quien gobierna tus sentidos y solo tú eres capaz de saber a quien lo entregas.
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Poeta
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Locura de una fiesta, la cual se celebraba O en la noche de bodas o en convite de rosas, Divinas cualidades las que surgen hermosas Imitando a las musas, que siempre yo alababa.
Rozarás la ternura que ya resucitaba, Invadirás el dulce soñar de las preciosas, Acabarás por ser de las más primorosas, Jugando con la espuma, mientras te recitaba.
Olvida los frecuentes y raros desvaríos, Prefiere los caminos que no son desdeñosos, Invito a tu convite los recuerdos muy míos.
Orgullosa te siento con gestos cariñosos Bebiendo de mis mimos que llegan como ríos, Busco tu amor profundo con mis ojos tan briosos.
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Hasta que llega tu hora.
Hasta que llega tu hora espero tu llegada, y pienso, que tal vez no has de venir.
Y todas las horas de espera, de silencio, entre medio, me parecen, como un ancho mar que cruzo lejos.
Me parecen las horas una soledad que abruma; transparente, abierta, como la distancia.
Sufro un esperar de brazos, un esperar de silencios abiertos, hecho solo de esperar.
Hasta que llegan tus besos. Hasta que llegan tus labios. Hasta que llega tu hora. Hasta que llega tu cuerpo. Hasta que llegas tú.
Entonces, esperando hasta que llegue tu hora, espero.
Como siempre, como tiene que esperar, sin desesperarse, todo el que espera.
Me detengo, fuera de mi, esperándote, deseándote.
Hasta que llega tu hora; hasta que se acercan tus pasos; hasta que llegan tus labios, hasta que llegan tus besos; hasta que llegas tú.
©Rafael Pérez Derechos Reservados
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AGLUTINADORAMENTE...
La Mente Ad ora Aglutina. Duramente dorando al dormirse. Y Con el sueño sepultando. El tiempo. ¡Sin ir más lejos del principio!. Entre la circunstancia y peripecia. Apagando. Los caminos. Intransitables... Donde manudean, las estratagemas suardas. ¡Entre pureza y flaqueza!.
Y Ya después del drama un clarinazo. Ya para que. ¡Grita un sótano!. De opúsculos miradas. Al encuentro del viejo plenilunio. ¡Ya el parque es un liso porqué del qué!.
Del paraje abandonado pasaje, aglutinado y dorado. ¡De menta ausente lamenta el sabor!. De la bienandanza peregrino En la más íntima verdad de las ventanas. De la disculpa del hipogeo. En el misterio puerta abierta. ¡Por el ictíneo tumulto!. ¡Por el furtivo incidente!.
Aglutinador. El siglo da un brinco atrás Al mar golpeando las arenas Al encuentro del desierto ahogado
Porqué El Siglo corre vestido en sangre. Del Lebrillo al embrollo. Del incordiar energúmeno. El Tiempo Sepultado, abandonado, nada y nada. En la piscina. De los relojes pendulares acordeones. De La Frialdad flamante. Los delicados pilares, desdoblando chispas. En la derrota de las victorias de ceniza. De los autorretratos despreocupados. De la sorna disipada sin tapujo.
Los Escritos llorando los destinos. Sin tino ni trino tónico. Del amor. ¡Desgarro imposible!. Aglutinadoramente Por El tiempo ¡Oh, el tiempo ha sido sepultado!. En Un ¡Eterno instante!. A-glu-ti-na-dor.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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El Cardo y la Gota de Agua. Poema hecho para matar el tiempo.
Un tormento malayo tenía un cardo, Exabrupto vegetal, gancho lascivo, Y a su arista, voraz, inquisitivo, El rocío le ponía agua por fardo.
Pesado plomo al furioso dardo érale la gota lujuriosa, y al cardo brotárale una rosa que con la gota no dijera: ardo.
En la rosa estaba el agua bella, Ajena a las espinas, fría y pura, Transparentábanle a la rosa estrellas.
Secó el sol el agua en el cardo duro Y la rosa al final sin su hermosura El tormento imploraba sin futuro. ............................................................. Francisco Antonio Ruiz Caballero. ¿WHY KILL THE TIME IF YOU CAN KILL YOURSELF?.
http://www.rtve.es/alacarta/audios/co ... -oyente-16-10-12/1553148/
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[img width=300]http://dl.ziza.es/upload/image/102008/17/chavalas_durmiendo_71/004.jpg[/img]
Mi más profunda infinidad, mi más perfecto anochecer, mi piel despierta de la edad, en tus labios al amanecer.
Llegará la noche e iluminaré todas las lunas de tu vientre opacando desde el azul profundo con olas del mar la luz del sol
Unos galopan los alegres sueños, otros se bañan en la esfímera fama, algunos pocos llegan a la gloria, entonces enseñame todos los días, amor mío, como amanecer junto a ti.
Encuéntrame en las ccálidas palabras que susurra el viento en tu oído en el rayito que se cuela en la cama, y estoy seguro que allí sonreirás
Quien pudiera volar en una noche, hasta el centro de la tierra, hasta el confín del universo, para traer en su alma consigo, el calor y dártelo de abrigo una estrella para tu corazón.
Si me buscas estaré en : las piedras que están debajo en el agua cristalina, la brisa que con su soplo acaricia tus cabellos, el ángel que cuida de tus sueños mientras duermes, pero si buscas muy adentro de tu ser, me verás en lo más hondo de tu pecho
Cuéntame un cuento hasta quedarme dormido, sobre tu piel de terciopelo, sobre tu mundo prohibido, en la ternura de tu cielo, en la inocencia de tu nido, en el color de tu vientre, en el sabor del gemido, y si un cuento no alcanzase, bésame, tan solo bésame, hasta quedarme dormido
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Poeta
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