Al no hallarte sobre la tierra Y sabiendo que mi amor buscabas En un mundo mágico te busqué Abriendo camino entre ninfas y elfos… Cabalgando sobre un unicornio En un inmenso llano, allí te divisé…
Tus cabellos de oro echados al viento Tu mirada profunda como el cielo Tu cuerpo perfecto cual Venus del Olimpo, Llenaron el espacio de magia… De luz y color, desaparecieron mis penas Y de ti me enamoré.
Se esfumaron los cenagales Y todo fue verde como mis esperanzas. bajó el trote el mitológico unicornio Y al acercarte… ¡sólo tu sonrisa brillaba! Iluminando este mí extraño mundo Donde ahora moramos los dos.
¿Hasta dónde el querer es tormento? Porque este tormento de querer, ya me pesaba. Cuando me hablaste, oí cantar al zenzontle Sus asombrosos cantares al alba, Y a tu lado fui, un turpial enjaulado Trocando un amargo llanto, en alegre canto.
Delalma 30/12/2012 11:01:09 p.m.
tratando de salir del oscurantismo en el que una pena muy grande me había sumido. Gracias por leer.
Si quieres creer, creea. Pero, si no quieres creer, tienes razón.
Un conejo y un pollo se casaron. Tanto su familia y también de ella, por razones obvias, siempre han sido contra la unión. Pero los recién casados, después de la boda, fueron vivir en una guarida que el conejo, por coincidencia, había construido en una granja donde había plantaciones de cacao. Así surgió el primer huevo de Pascua.
Cuando el agua florece en los pétalos del corazón. La noche escucha. Estrellas.
En la música del sueño. En la ribera del reposo. Donde el universo nace. Un océano se columpia en una gota. Y las montañas en un relámpago. Una noche, noche.
Inaccesible al olvido. ¡Del dolor qué alimenta el viento!. Una gota del cielo ardiendo.
El hielo ahogado en sed. Lo que debiera quedar preso. Del rumor de mil ventanas. Y el sacrificio... De las puertas. En la morada del silencio...
¡De la extraviada esperanza!. ¡De la soledad sagrada!. En la sangre del tiempo. Y el olor del olvido. ¡De los frutos del crepúsculo!. En la consciencia. Envenenada, del engaño... ¡Qué palpita!.
Me he burlado de mí mismo... ___Nikolai Gumiliov. 1886-1921 (Rusia).
Su poesía es esencialmente lírica. Inició junto con su esposa el movimiento literario llamado ¨Acmeismo¨. Fué fusilado en 1921. Esta es versión de Jorge Bustamante García.
Me he burlado de mí mismo...
Me he burlado de mí mismo Me he engañado Al pensar que en el mundo Podría haber algo mejor que tú.
Vestida con tu ropa blanca como el pelo de una diosa antigua Sostienes una esfera cristalina Entre tus dedos transparentes y tiernos
Y todos los océanos, todas las montañas, Los arcángeles, la gente, las flores, Todo se refleja En tus ojos juveniles y diáfanos.
Es extraño pensar que en el mundo Pueda haber algo mejor que tú. Quizás yo no sea más que una canción Inventándote en las noches insomnes.
Llevas tanta luz sobre tus hombros Una luz tan cegadora Que se forman largas llamas Como dos alas doradas.
Recuerdos del futuro, espectros penitentes, se retuercen en el purgatorio de mi mente, desquiciadas cuadriculas, de un rompecabezas surrealista, abisales moluscos incrustados en el horizonte de mi cordura son imágenes potenciales, sucesos nonatos que esperan su instante hechos imaginados, en neuronales matrices, torturadas por el dolor de querer... ser, que sangran lagrimas, de olvido, tapados gemidos, ansiosos de... nacer, sentidos recuerdos, luchan intemporales, eternos carentes del espacio útil, que otorga la materia de la realidad, para convertir por maléfico conjuro un vuelo, libre etéreo, en concretos barrotes de... soy donde lo abstracto termina hoy, asesinado... siempre
En un libro guardada está... ___Ramón del Valle Inclán (España) 1866-1936. En un libro guardada está...
En el espejo mágico aparece toda mi vida, y bajo su misterio aquel amor lejano se florece como un arcángel en un cautiverio.
Llega por un camino nunca andado, ya no son sus verdades tenebrosas, desgarrada la sien, triste, aromado, llega por el camino de las rosas.
Vibró tan duro en contra de la suerte aquel viejo dolor, que aún se hace nuevo, está batido como el hierro fuerte, tiene la gracia noble de un mancebo.
Reza, alma triste, en su devota huella, los ecos de los muertos son sagrados, como dicen que alumbran las estrellas, alumbran los amores apagados.
Este amor tan lejano, ahora vestido de sombra de la tarde, en el sendero muestra como un arcángel, el sentido inmortal de la vida al pasajero.
Yo iba perdido por la selva oscura, sólo oía el quebrar de mi cadena, y vi encenderse con medrosa albura, en la selva, una luz de ánima en pena.
Tuve conciencia. Vi la sombra mía negra, sobre el camino de la muerte, y vi tu sombra blanca que decía su oración a los tigres de mi suerte.
Y sin pensarlo dos veces subí al viejo autobús, alejado de mí y de mis pensamientos. Sin importar a donde fuese; me fui en busca de mí mismo, de mi interior perdido, de respuestas que quizás no quiero conocer.
El camión esta algo vacío, la ruta es un camino desdibujado, solo prados secos por el impetuoso frío que quema aún más que el propio infierno. Es invierno otra vez. La nieve comienza a caer en el camino y yo soy testigo pegado contra el cristal.
Uno a uno los dados caen. Fue la suerte o el azar los que trazaron mi destino. El viento que sopla viaja hacia el norte y yo como siempre en su contra viajo hacia el sur.
Las horas transcurren, el fango se escurre entre las ruedas del autobús. La noche se postra sobre el camino desierto estampado de estrellas.
Enciendo un cigarrillo y olvido el pasado, olvido mi nombre. Entonces recuerdo. Mi segundo nombre es soledad, el primero tristeza y el resto es historia.
La nieve se estrella contra el cristal y éste comienza a llorar y una espesa niebla acompaña mi desahogada presencia en este autobús.
Me encierro en mi mundo de sonidos de olvido, detrás una vieja canción de Leonard Cohen y una fotografía. Recuerdo el nombre de Jane. El misterio en sus ojos, la sonrisa en su rostro. Me pregunto -¿Quién eres?-. De pronto un destello y no se de mi vida, las sombras me aterran y el viejo autobús se detiene. Lejos de casa, lejos de ti, lejos de Jane y por supuesto lejos de mí. Es Diciembre otra vez.