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Ella me besaba con locura, y sus tiernos besos discurrían por mis labios anidándose en el alma.
Ella era fuego, pasión desmedida de una llamarada espléndida, encendida hasta el piélago de un mar de amor.
Ella era harta erupción desbordada en las arterias de mi boca, con sus besos llameantes filtraba el amor ausente a mi corazón.
Julio Medina 12 de septiembre del 2013
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Poeta
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SI CATALUÑA SE HACE INDEPENDIENTE. SUPONGO QUE SI CATALUÑA SE HACE INDEPENDIENTE EL REY SE BAJARÁ EL SUELDO. O VA A TENER ESE TÍO EL MISMO SUELDO CON SEIS MILLONES MENOS DE POBLACIÓN TRIBUTANTE?. ESPERO QUE NO TENGA EL REY LA CARADURA DE NO BAJARSE EL SUELDO. A MENOS POBLACIÓN MENOS SUELDO. ES LO JUSTO. ...................................................................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero.
SI CATALUÑA SE HACE INDEPENDIENTE SUPONGO QUE EL REY Y LOS MINISTROS SE BAJARÁN EL SUELDO, ¿O VAN A TENER LA CARADURA DE SEGUIR COBRANDO LO MISMO?.
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Poeta
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Suena la canción, “while my guitar gently weeps” inmortal y triste en la radio. Me embarga mi ser, quieto quedo hasta que la húmeda lágrima me sacude, ...carraspeo y trato de seguir; .. suena la música no quiero hacerle caso, ...es imposible la vista se nubla, ...la guitarra sigue llorando
Creado 12/09/2013 Catriel Cuestas Acosta
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Poeta
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Versión antiséptica
Transito los caminos empedrados de mesura y barbas blancas me higienizan el semblante. Tozalbo sabio, ¿ para amantes ? ¡ ni un instante ! ¡ Celibato de mis letras son pilares de cordura !
Mas como soy de Cicerón verbal bravura mezcla de sepia, cura y caballero andante, dicen vierto tinta antigua y bamboleante, sermón viejo, que el presente desfigura.
¡ Oh, perladas luces del pasado bien cifrado ! Noble era volcar versos de la trivial medida en la sonetilla estrofa de galana simetría.
Hoy moldean arcillas de poema mal rimado con emplastos de la ortografía confundida. ¡ Basta ! ¡ Sedles espada, cansada pluma mía !
Bueno vale, ahora la versión "cursilada del día"
Transito unos caminos empedrados de mesura y barbas blancas me higienizan el semblante. ¡ Tozalbo y sabio, para amantes ni un instante ! ¡ Celibatos de mi letra inseminan la cordura !
Mas como soy de Cicerón verbal bravura mezcla de sepia, cura y caballero andante, hoy me aburro hasta con el gas hilarante, como al joven río ¡ como al yeti ! la llanura.
“¿Aplomado ? ¡ Ja ! ¡ Eres plomos de pesado !” dice el nieto ingrato ¡ cerdito regatonero ! “Diga viejo, ¿ para cuando que es la herencia ?”
“¿ Duros ? Me sobran, pero más lleno de pasado está tu abuelo, y más lleno aún de andar austero estarás, hasta el día que te quite la insolencia”
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Poeta
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DESCONTADO (Pseudoanticuento)
__¡Largo de aquí, cuento infeliz!. La tristeza en maceta ya se siente jardín. Bien sabemos que carga el mar, con las pestañas en las alas, y las noches frente al espejo quebrado. Y a lo lejos está el cielo que cuelga como el milagroso ungüento... Más las espadas blandas son ante las cósmicas entrañas hurañas como las noches sin marido, en la luna enloquecida con el fervor espumoso del piélago ligero. ¡Ah, cuento sin principio, historia inexistente, fraude vil a conveniencia!
___¡Ondas ingenuas que entre sus muecas perece!. Sí, sí, mira con atención: Allá está la luna montando la tarde, y recorriendo tardía la calle curiosa, por no haber aceptado el sombrero ofendido, empecinado en agacharse contando las estériles monedas con sus íntimos gusanos. ¿Y lo cuentas ficticio?. ___ No, solo es una oferta. Real fantasía para los incautos... ¡Oh, albergue pobre de la gris materia!. Pálido recuerdo perdido poco a poco, en la urna helada de los bolsillo ajenos. __Pienso, me dices, aunque lo dude con frecuencia... Que quizá sea el momento donde se sienten cercanas las fronteras del silencio que tratan de recoger todo el contacto preocupado por el cambio... Por la ciencia desnuda con sus metálicas veredas, en la humana estupidez que con ironía se regenera, y fabrica la insigne inocencia huyendo.
___ No lo cuentes con calma!... Me dicen los silencios y las sombras que nada sé de ellos, que nada es igual de peor en la mínima falsedad transformada en elixir veleidoso de lo verosímil sólo... ¡Qué no lo cuente quitándole!. Ni ofertado.
Las gotas en la tormenta se elevan con el sol que se expresa desamparado en luz, suplicante, y en la danza ritual de los gestos. ¿Qué estoy diciendo?. Dices callando. ¿Acaso que he dicho algo?. Y sobre todo, bajo esas figuras. En los claros muros que murmuran, sin duda, y sólo a veces durante unos instantes en los nidos de nieve que vuelan bajo el hielo con virginal rubor en las ánforas de arcilla del aliento que se tiende acariciando lo que no se cuenta, lo que se quita de verdad, lo que se confunde con gracia y se enreda sutilmente.
___ ¿Qué tipo de vida hace la escena mortal del abuso más lleno de armonía?. ___Me dicen que digo, que la libertad de matar al débil y engañar a los ilusos, en la razón incólume del engendro sin freno que se agita porque nadie lo quiere... Y que sólo nadie debería contarlo, quitándole poco a poco la esencia que le evidencie en la maceta que se ha creído jardín. Pienso, casi creo sentirlo, porque escucho que en la lejanía lo dicen las montañas en la opaca quietud donde duermen los campos de rodillas en la penumbra incierta que decora las ventanas abiertas.
No obstante, en este cuento, y no contando con mi ausencia momentánea que hace bien a las cosas ya dichas, y que parecen iguales para que podamos distinguirlas en cuanto están lejos los subterráneos urgentes, y que del sudor un trozo se derrumbe como un sueño que se seca en las pasiones cotidianas, prolongadas y perennes. __Dices sobre todo cuando duermes y no sueñas, y lo callas destejiendo los silencios en el ramaje sonoro de los anónimos... ¡Un simple pórtico de las puertas falsas realmente colosales en el abismo de los rumores inventados en la impúdica certeza! .
Hacía frío bajo la frente cálida de una vigilia pescadora de linternas. Y pensó: ¡Tal vez es mejor no contarlo!. Desdecirlo con desdén y desdoro, desdoblarlo hasta hacerlo repugnante, como se pugna por descuajar la más mínima razón que esté en desacuerdo... Se sentó, hizo un gesto que viajaba en un agujero angosto excavando cuatro horas en el techo y luchaba a sus espaldas el terreno con la palidez de los obscuros fulgores.
Al final se fue feliz, soñando no haber dormido, tan despierto como la razón del último siglo. Y muchos supieron que estuvo ahí nadie, como siempre, obligado a no decir nada. ¡Y fue el mismo nadie de siempre!. El que calla cuando la ausencia lo escucha y el que habla en la presencia de la nada.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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*ABANICOS DEL OLVIDO* Ana María Manceda
Noche y las sombras de las hojas de los árboles nocturnos. Abanicos fantasmas refrescando amores en las puertas de los zaguanes. El aire del trópico, la música caribeña de la radio se expande en los recuerdos. Día, feria, olores de verduras y frutas. La humedad y el calor se adhieren a la eterna piel de la juventud que iluminará todas las primavera por venir. Risas. Puerto y tango. Melancolía. Sonido vibrante. Amores, locos amores. Crepúsculo ¿Ocaso? Qué importa! La noche me espera con las sombras de las hojas de los árboles nocturnos. Fantasmas. Hay un zaguán largo, muy largo, se oyen suspiros y un suave aliento. Y cientos de abanicos deslumbrados, olvidando amores.
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I*** LA ABUELA ROSARIO *** ANA MARÍA MANCEDA -en Antología CONVERGENCIA NACIONAQL DE POEMAS. JUNIN PAIS. 2OO3. BUENOS AIRES.
Crecí junto a ella, la abuela Rosario. La vida nos trajo hacia tierras húmedas rociadas, mojadas por gotas de plata. Quedaron tan lejos los cañaverales las zambas, los ritos, pequeños lagartos. Quedaron las tumbas, fantasmales gritos de guerras patrióticas, de indígenas sabios. Quedaban...quedaban...todas las raíces el trópico, la selva, los cerros perfumes lejanos.
¿Qué trajo con ella la abuela Rosario? Más que palabras evoco sus silencios trágicos silencios, silencios de ausencias y su mirada, tierra oscura de musgos, doliente, sorprendida de ver horizontes. Su olor a naranjos y su caramelo de menta y el cigarrillo de chala que fumaba por semana. Sus velas, sus santos, su fe inquebrantable.
En la gran cocina de la casa platense ella esculpía, pintaba con sus manos mágicas el aroma lujurioso, el sabor profundo, misterioso de las antiguas, exquisitas comidas del Noroeste; tamales, tortillas, locros, empanadas ají molido, cebolla de verdeo, ternura y una niña quieta que heredó nostalgias mirando asombrada, como se amasaba con las manos mágicas, repletas de historia un destino errante. Imágenes, largos cabellos canosos, peinetones. Imágenes, arrugas morenas y el tiempo abuela Rosario. Está por nevar y no entiendo al viento a tu ausencia, ni a iconos olvidados de la infancia.*************************
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(A María Teresa Cervantes, desde la admiración y el respeto) Quiso la tarde perderme en un paraíso de colores y alegrías donde el ayer se hizo presente y donde las palabras, todas, se vistieron de paz. Quiso la tarde que volviera a sentir mis pulsos, a revivir los asombros ante la belleza de un crepúsculo hecho verdad; en la hoja recién regada de una flor, en el canto de un jilguero, en el vuelo ligero de una paloma, en el agua fresca que sabe a vida ganada… Quiso la tarde que fuera cómplice y testigo de otro canto a la emoción, de otro inimaginable momento entre susurros de versos y ternura, de vida y muerte sin distancias, …como si fueran una. De ver las huellas del universo dejadas por otro “yo” comprometido con las palabras que llevan estallando, minuto a minuto, en el íntimo universo de toda una vida. Quiso la tarde que mis ojos vieran las montañas que esconden los ocasos; que llegara a entender el lenguaje que regala su cálida sonrisa; que supiera callar la pena que digo que me aflige … -¡que es mentira, que soy feliz!-. … Quiso la tarde. ©Jpellicer2013
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Momentos parados, sin tiempo ni intenciones. Momentos dormidos en sueños perdidos. Momentos que son nada, ni pensamientos. Momentos que no queremos que despierten, de su letargo, momentos sin rumbo, ni fantasías. Solo un no saber qué hacer, olvidar por lo que se ha luchado, lo que no se ha conseguido, momentos sin reflexiones ni deseos. Oscuridad donde nada brilla, solo el no ver, oh no querer hacerlo. Ojos abiertos que no buscan la claridad de algo que falta y no sabemos el qué. Inconformidad, pereza de no romper con lo que no queremos. Desvíos de un camino que hicimos a fuerza por entre matorrales, para no llegar a parte alguna. Fin del camino, sin principio para otro hacer, cansancio de mí, de todo, compromisos olvidados, desayuno sin pan, café sin gusto, leche podrida, es mi empezar el día. Cansancio físico y moral, ternura desaparecida, abrazos perdidos, deseos que ya no quiero. Momentos parados, sin vida, sin voluntad, ya nada me mueve, no quiero cambiar nada, solo echar mi cabeza en la almohada y cerrar los ojos con el pensamiento parado. El otoño entrando en mí, sol que ya no calienta, como yo despierta acostado, sin ganas de brillar en el invierno que inexorable se acerca. No reconozco en lo que estoy aquella que luchaba, deseaba, rebuscaba mares y tierras buscando lo que quería. ¿Momentos vacíos, quien no los tiene? Lo peor es que los demás son nuestro reflejo y pensamos que están iguales. Y así se puede perder todo sin darnos cuenta de nuestra culpa. Si no tengo alas echas de ilusiones, los otros las tienen. Respetarlos y ayudarlos seria el mejor, pero no tengo ganas, no quiero nada, pues de nada intenté tenerlo todo, lo tengo, pero ya es rutina. Cansancio de mí, cansancio de todo, aun sabiendo que estoy agotada, de tantas faltas de educación y atención, de desprecio, luché mucho, para ultrapasar todo, pero, los disgustos no matan, pero lastiman. Tanta cosa, tanto remolino, a mi entorno, no lo veo, pero lo siento. Como ladrones escondidos en la noche esperan el momento de atacar, esperando que me arrepienta de no ser alfombra para la pisaren con sus pies. Al dejar este pequeño piso y marchar para un mejor, tristeza tengo, aquí tuve momentos tan buenos, tantas esperanzas, tanta ilusión, que casi no quería marchar. Una cosa más que queda atrás, Dicen para delante es el camino, sí, pero, ¿qué camino? Si llevo conmigo tanta magua, tanta tristeza, de lo que me hicieran y continúan haciendo. Quisiera olvidarlos, quisiera ser dura y fría, es difícil de conseguirlo. Una pereza desconocida me invade, una melancolía me turba los ojos, un grito callado tengo en mi pecho, un adiós sin coraje para hacerlo, me aprieta el corazón. Tanto he buscado un piso, ahora que lo he encontrado, viene en este momento parado, sin ilusiones y sin confianza en el futuro. Nunca volveré a sentir que no estoy sin familia, que tengo su comprensión y su ayuda. Una buena palabra me devolvería lo que está dormido en mi alma. Noches acostada, dando vueltas incomodas, no tengo capacidad de pensar cómo resolver todo.
Siento que tenía una fuente llena de caramelos, hoy tengo los papelitos sin nada dentro, los han comido y me dejaran lo que es solo basura. Escribo, no pienso, solo escribo, sin saber el porqué, quizá sea lo único que me queda para sentir que aún tengo vida dentro de mí. Momentos parados, sin tiempo ni intenciones. Momentos dormidos en sueños perdidos. Momentos que son nada, ni pensamientos Un día más, solamente. Vacía. Impotente, para despertarme y despertar otros que no quieren ver la realidad. Porto, 12 de setiembre de 2013 Carminha Nieves
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Sin la luz de tu presencia Las horas son más largas y la vida me es más corta No me sacian los placeres Ni me alegran los quehaceres… En esta primavera de ramas secas y orquídeas rotas Ya nadie me pregunta por ti Sólo el viento indolente me devuelve heridas… Las hojas secas, que alguna vez fueron versos dedicados a ti. Las lágrimas amargas que del cielo caen Duelen… Duelen como cuando se quiebra el alma… en esas noches frías Que en vez de sus rayos de plata, la luna, clava cuchillos y mata… ¡Ay hombre!... Siempre fragante de miel y de trigo, De manos abiertas y corazón valiente ¡Han muerto tus adentros y tus alegrías!... ¿Y las mariposas?... eran rosas, y pétalo a pétalo se alejaron de ti. En esta tarde de invierno gris, si pudiera Quisiera abrigarme en la calidez de tus senos… Beber de tus labios, embriagadora bebida que tu boca me diera ¡Y luego, en tus brazos… adormecerme para siempre! Delalma 26/07/2013 12:55 p.m.
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