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Yo asimilé las condiciones del alcohol: su espíritu ficticio enaltecido al tercer trago desde el sumiso revés de las baldosas a tres pisos más arriba que cualquiera.
Probé y blandí, el filo bufo de su hazaña utópica y dañina, padecí la tortura personal peor que diabólica, de mi letal remordimiento de resaca de alma honesta.
Por su alquimia fui mendigo siendo Rey; perdí a su sombra mi fulgor particular y fui verdugo de mis buenas aptitudes sin más anhelo que su efecto “sin barreras”.
Asimilé su sensiblera manía re-pintora de corazones desvaídos, pulcra entre lo viciado, germinal en lo yermo, redentora de traiciones y ‘seductora’ de cuanto irreversible desamor.
Ofrecí pecho y abrí brazos al desaire de indiferencias que apuntaban con misiles en iluso afán de disuadirlas: ofrecida mi diestra y en la zurda, conmovido mi sólo corazón.
Y me arrastré por la bajeza impersonal, por la ponzoña de la ajena intolerancia y fui infeliz de departir con el vacío... hasta que un día tu intuición me lo llenó.
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Poeta
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Agora que nos amamos juramos amor eterno... Mas a primavera passa, o verão passa o outono passa e vem o inverno...
Vem o frio... O desafio de viver junto. Muda-se de assunto. Finge-se todo momento... Até que um pé-de-vento, põe tudo de pernas pro ar...
Como é, dá pra continuar? Vamos sentar, conversar, analisar... Estudar a situação.
Dá para consertar? Vamos tentar... Vamos tentar... "Respeito e compreensão é a base de qualquer relação".
A.J. Cardiais imagem: google Poema do livro Psicografando-me
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Poeta
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Yo quiero cuando el día comience a dibujarte, poder ver tu sonrisa que anoche despedí. Que tengo el cielo en vida si puedo contemplarte; y que eres el regalo que al buen Dios le pedí.
Yo quiero que en las noches me arropen tus abrazos. Y probar el perfume, que ofrece tu pasión. Y luego tan dichoso, dormirme entre tus brazos. Y despertar sintiendo latir tu corazón.
Ayer cuando el ocaso nacía en mil colores, Y yo te contemplaba, mientras venías a mí. Y después que tu boca, me mostró sus sabores, me dijiste ”te amo”. Y entonces lo sentí.
Yo quiero que mis días, transcurran a tu lado. Que cada uno de la vida del otro, sea el testigo. Si el mundo es más hermoso desde que te he encontrado. No quiero estar sin ti: cásate conmigo.
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Poeta
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Cuando dentro de mis ojos mires buscando calmar tu deseo intenso, intentarás hacer que el amor errante gire, y cambie todo lo que de ti pienso.
Leerás en ellos cada secreto acumulado, el de aquellos días ¡cómo yo te quise! Fue aquel momento nunca olvidado, labrado de amor, para ti lo hice.
Y en tus intenciones abrirás la puerta hacia una vereda poblada de rosas, allí encontrarás adonde está cubierta el alma clavada en espinas penosas.
Así la dejaste, muriendo perdida, sangrando de heridas que jamás sanaste, allí le mataste con tu despedida.
Dijiste hasta luego, pues no ha sido cierto, pasas recordando a quien por ti suspira, al pasar el tiempo solo he descubierto, que tú fuiste eso, una vil mentira.
Julio Medina 2 de junio del 2014
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Poeta
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La buena hora
Ese tiempo que en vano se disipa, entre mis manos que buscan ansiosas, la alegría de aquel que participa del juego verdadero de las cosas.
Mas aquel que es valiente se anticipa, y el fruto de las horas luminosas dan placer solo a aquel que se emancipa; del amargo sabor de las costosas
frutas que siempre da el atardecer; es así que entre mis manos ahora retendré toda esencia del saber;
y espero que al igual que aquel que mora entre las luces del amanecer; me acompañe como a el la buena hora.
3/6/14 j.ll.folch Licencia Creative Commons la buena hora por j.ll.folch se distribuye bajo una Licencia Creative Commons
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Poeta
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En la noche verde...
Me soñé soñándome desayunando noche, agria risa que descendía de la nube espinas, del placer de las campanas sordas grises, y el grito amarillo y ligero de las cavernas.
¡Dormí, siglos en pedazos, distintos al ojo, rojo, el aliento al esconderse de los bosques, débil sabiendo que los lagos lamen secos, los ecos ahogados por alfileres desnudos!.
¡Creí añejar las delirantes montañas, en las alas de los barriles de polvo! ¡Sinfonías de lágrimas bajo la tierra, y la sangre de las estrellas en el río!.
Ya nadie sueña en los relámpagos violetas, de tigres, humo lloviendo como voces, sobre la vertical de los años mudos, vistiendo las tinieblas de manchas blancas.
Hubiera preferido devorar las brasas, como peces de maderas embriagantes, el ácido quemar de las ausencias sin fondo, seguir las mariposas decorando la tristeza.
Pero lloví demasiado en el pasado algodones, inermes las plumas furiosas de paja indefensa, en mis necias pesadillas de plástico emplomado, y acerando el huracán de los frenéticos gusanos.
Tal vez, la noche joven la red enrojecida arruye, el palpitar de la ceniza en el pálido sollozo, que lleva los moluscos al desayuno de las tardes, por las albas del verde amargo atardecer perdido.
Dicen que las serpientes hablan rectas dulces, en medio de los vidrios sembrando ebriedades, ocultándose las rodillas con el festín del fango, por el que se disipa la memoria del resto frágil.
Soñé que me soñaba la sangre seco y nocturno, en el verde de esa noche que la llave abría, los hoyos sin cesar de escoltar al éter frágil, en los dedos de las sillas hecho olvido.
¿Habré sido acaso el sueño atroz de un año, del ocaso desprendido del futuro suelto y roto, o los huesos del aliento perdido en la camiseta, del polvo que estalló en una lágrima humillada?.
Nada sé ahora del aire ciego sordo y mudo, de piel en el pesado abrigo del servil grupo, de la carne seca de los botones indiscreto, del festín en donde todo es cruel abuso llano.
Porque en la noche el rumor se acuesta casto, volviéndose verde vértigo vasallo vilipendioso, donde me dicen me sueñan por horas los gatos, verde joven verde coraje verde noche verde.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Aunque los ojos necios no quieran cerrarse para ceder espacios al tacto, al roce sutil, a percibir entre bocas, toda la espera que se desborda como las tantas caricias, que ya no pueden contener mis manos crispadas por las ansias y los nervios… Que desde muy adentro, asola la cordura y solo permite hilar, cómo acortar y acoplar los pocos espacios que median entre tu sed y mi devoción por tu boca, por tus besos… para apaciguar entre lenguas, labios y dientes los estremecimientos de la árida ausencia… Cómo no comulgar tibios labios… sí, tibios como esta sangre que crispa emociones y suaviza las yemas de mis dedos viajeros, aferrándose a tus recodos para sostener cada beso, conque despegan más vida y pasión en todas las ilusiones y los nuevos sueños… Labios tibios… que reverberen y quemen tatuando con nuestra savia, de exquisitez, de estas ansias insaciables de ser uno, de estar, de tan solo estar cerca… porque lo demás fluye, se desboca y desborda entre manos, piel… y entre labios tibios que abrigan nuestras almas. Labios tibios… acogedores como tus brazos, como mi pecho, como tu ternura y las noches, como amaneceres entre dos y los nóveles rayos abriendo con rachas luminosas, nuevas esperanzas, como tu compañía provocativa que sin preámbulos nos confunden una vez más… entre labios tibios.
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Poeta
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Eres como el canto del ruiseñor,
que hechiza con su melódica voz;
asÍ hechizaste mi vida,
con el canto de tu amor.
Eres como el rio rebelde,
que besa la ribera y le deja su humedad;
asÍ besaste mis labios,
y provocaste en mi vientre, una lluvia de humedad.
Eres como el fuego ardiente,
Que quema con su calor;
así abrasaste mi piel,
con las llamas de tu pasión.
Eres como la estrella brillante,
Que contemplo en la lejanÍa,
Así lejano, te mire un día,
sin saber que tu amor…, sería toda mi alegría.
Claudia Alhelí Castillo 03-06-14
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Poeta
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lety mi locura mi amor y mi paz dese3o0 erotico deseo0 de tenerte amor que vuelve siempre vuelva hasta vos ahora y siempre t5u amor tu deseo tu tentacio0n te amo sobre todo y contra todos tu amor es luz es sexo es mas en nuestro mar de tentacion es tenerte,amarte y quererte
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Poeta
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Não gosto de fazer poema a “sangue frio”... Desses que o poeta nada sentiu.
Desses que o poeta só arruma as palavras e prende-as como escravas para dar algum sentido.
Só gosto de poema comovido. Que eu me comova na hora de escrever e que alguém se comova na hora que ler...
Não faço um poema “por fazer”... Faço quando sinto algo e quero dizer.
A.J. Cardiais imagem: google
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Poeta
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