|
|
INTACTOS ABSTRACTOS
En las ramas los cantos sin hojas dejaron los pájaros otoños amarillos muy secos los deshabitados sombreros mojados en palabras gastadas de repetitivo vidrio el indefenso tema. Fragmenta cada familia.
¡Oh, esas ramas de sepultadas historias Húmedos alientos de gusanos alimento!. ¡Oh, esas flamas de ceniza perdonada!. Quedaron maravillas subterráneas allí. Quedaron enhuesando los polvos dispersos.
En las otras ramas de soledad marchita, el otoño nuevamente traspasaba, vientres, el camello se bebía mares arenosos, con plomos enrojecidos del último siglo, carcomido fragmento corbata culpable.
¡Oh, huérfanos innúmeros diluvio rubio los grises timones son del mismo cadáver!. ¡Oh, huérfano absortos tejados de monedas!. ¡Ninguna brisa ya lucha por su luna!. ¡Ninguna flama ya vive por su sangre!.
En las ramas intactas hay espadas de tinta de sonámbulas conciencias desnudas vacías dónde salamandras mudas tiemblan gozando En los cristales abstractos absurdos infames de furiosos perdones opacas muchedumbres...
Intacta paz sangrante. Paz de pez enfermo de rodillas. Sangrantes, culpables, notables. Abstractos absurdos anidan las nubes. Una casa devora cada choza intacta.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
|
Llego al campo, a un pequeño valle un tanto escondido y lejos de la ciudad, el aire limpio me purifica antes de que tan si quiera me baje del camión que me lleva a mi destino, veo un camino que llega al lugar que será mi hogar por el próximo día y medio, levanto mi tienda de acampar y tras tan solo unos minutos de pensar sentado en un tronco comienza a llover y con la lluvia empiezan a llover ideas a mi mente, estoy en un lugar falto de pluma o papel pero mi mente memoriza la inspiración que me llena por completo, me meto a mi tienda un momento, para alejar el sentimiento de estar enfermo, pero el solo sonido del caer de las gotas sobre mi toldo hace volar el cincel que imprime estos pensamientos en mi mente, el tiempo pasa y la relajación alcanza nuevos niveles crece y llega a un punto en el que siento que el sueño me vence, mas la plática alegre en esta casa para tres personas que será el refugio de dos por las próximas treinta y seis horas me mantienen despierto y cómodo, la lluvia cesa y escalamos el monte más cercano y después de un esfuerzo titánico caminando por un camino prosaico llegamos a la cima, y todo valió la pena pues el cielo sonrió a nuestro esfuerzo mostrándonos su más linda cara con nubes hermosas alegrando su rostro como la más fina joyería, la vista nos conmueve y tras tomar unas fotos hacemos del pasto nuestra cama y del cielo nuestro cobijo, admirando este lugar donde me gustaría que el instante durara eternamente un sitio que mis sueños jamás podrían capturar donde el olor a hierba fresca es el más delicioso aroma que he disfrutado, pasos se sienten, mas para mí el tiempo se ha detenido y antes de seguir mi camino quisiera disfrutar al máximo, pues esta hermosa vista no hace otra cosa que llenar mi alma de matices haciéndome sentir feliz y completo, y si la vida se sostiene por instantes quisiera que fuera este el que sostuviera el resto de mi vida, la noche cae mas el día esta aun lejos de terminar y mientras se acerca cada vez más compañía la fogata hay que avivar, nos sentamos al rededor en circulo y contamos historias, nacen cuentos y anécdotas, prosas y poemas, yo hablo de mis experiencias pasadas y comparto algunos versos, mientras la luna de a poco va saliendo el calor sigue creciendo y la luz sigue aumentando, las historias se siguen hilando de formas indescriptibles, las nubes cubren a las estrellas y mientras la luna sigue dando una lucha fiera por iluminarnos me siento más en confianza con quienes comparto una noche mágica, las conversaciones se profundizan y mientras más hablamos más me siento en mi hogar, llega la hora de dormir y nos metemos a la tienda mas no podemos ignorar la luz de la luna que opaca nuestras fogatas pero enciende nuestros ánimos, y decidimos dejar de lado las ganas de dormir y temprano en la mañana el monte volver a subir para presenciar el despertar del sol y como nos baña amablemente con sus rayos, el campamento está por terminar pero aun muchas cosas nos depara y después de ver el sol en tal etapa, no me sorprendería que pasara algo extraordinario, el sol comienza a salir y aunque aun no puedo verlo el cielo ya avisa su llegada y las nubes han sido teñidas de una gama de colores que jamás había presenciado anteriormente y que cambia caprichosamente al son que el sol naciente le toca, el día comienza con una vista tan hermosa que no sé ni que pensar, entre las caras que me ha mostrado el cielo ya no puedo decidir cuál fue más bella, pero no necesito hacerlo, termina el campamento y miro una última vez el valle que dejare atrás pero no a los recuerdos que hice en él ni a las personas con quienes los compartí
|
Poeta
|
|
|
|
amor de ayer,amor de siempre sentido de lo exhausto ansia de tus besos sentido de tu boca que sabe a perlas de azul magia de tu cuerpo donde arde el amor,sentido del deseo somos complices de tenernos derretimos el deseo en nuestras bocas incandescentes te amo como el primer dia
|
Poeta
|
|
|
|
¿Cuál es tu toque mujer, cuáles las redes de tu encanto?, es que no las encuentro y sin embargo extasían, ni siquiera estás cerca y... el corazón absorto se desboca queriendo derramarse por cada poro, para buscarte, para conquistarte, es que estás en la orilla de cada sensación, parecería que vienes del otro lado de la luna, sonriendo diamantina, atrapando hasta mi aliento.
¿Por dónde caminas mujer, en dónde encuentro tu rastro?, deja que acaricie tu sombra que se mueve delirante, deja que me funda con ella quiero aprender tu cadencia, deja que me ayude el viento quiero volar entre tus cabellos, permite que llegue al lago donde reposa tu mirada, donde cual fantástico cisne te presentes como mi hada.
¿Qué haces con tu voz mujer, que llega como canto de valkiria? haciendo que mi voluntad navegue a sus acordes, sus sonidos son mi brújula, mi radar y embeleso, que ensueña con su textura, que explosiona la cordura soltando las amarras terrenas, para volar más allá del infinito, para solo abandonarme cual gitano lucero.
Mujer, ¿Dónde están las miles de abejas que anidaron en tu boca pequeña?, ¿Porqué, siendo tan pequeña, es fuente inagotable de dulzura?, y es que no hay que probarla, basta mirar su estructura y encontrar tus labios frutales, que se ufanan de su pulpa y humedad, basta soñar con pretender el maná de la corola exquisita guardada, basta alucinar su oasis y sentir la bendita savia añorada.
Dime mujer, ¿cómo bucear en el océano inmenso de tus profundos ojos?, deja que busque el reflejo de la luna en sus aguas cristalinas y que comulgue en ella, para encontrar el reflejo de este hombre feliz que te canta, por la beatitud de la vida, por el horizonte galáctico que le has regalado a mi corazón, a mis ojos y la inspiración.
Dime mujer, ¿Dónde quedó la razón y la cordura? Es que ya no importan, quiero sumirme en la locura y arremeter contra los dragones del tiempo y la distancia, bienvenida la paranoia para reinventar los días, para moldear nuestro paisaje, para dirigir embriagado la sinfonía progresiva de nuestros suspiros y susurros.
|
Poeta
|
|
|
|
Por las sendas de la vida...
Va pasando la vida arrastrando con ella todos los momentos, los que se vivieron y también aquellos que se soñaron; va pasando la vida y en su pasar, todos, los que ríen y los que lloran, sin palabras van quedando.
Va pasando la vida y viviendo muriendo vamos, dejando tras nosotros estelas de silencios compartidos, músicas que ya no suenan y que lo fueron todo; susurros que siguen esperando el momento final para descubrir y descubrirse, acaso como respuestas a todas las miradas que en ocasos de oro vagaron perdidas.
Va pasando la vida construida de remiendos de los besos y abrazos que no se dieron; de aquellas caricias que se cruzaron en el eterno segundo que dura un suspiro; silencios que van dejando el sabor de la derrota, que van gritando una verdad que a nadie importa.
Va pasando la vida y en su lienzo la huella, pintada de colores de esperanzas, regresos y mañanas, solitaria va quedando; va pasando la vida y con ella el ayer donde abrazados a un gemido, crédulos sentimos y vivimos ese momento sin dueño inventado con tu nombre que el alma acaso sin saber, desconoce que perdió.
(Jpellicer)
|
Poeta
|
|
|
Mártires macabros
Inundado de almas se haya ahora el cielo. Sobreviviente de una tarántula palomilla. Frustrada del conocer la humana indiferencia. ¡Del huevo por el nido... Y la escama del reino!.
¡Mártires, Mártires, Mártires!.
Inundado de fracasos quedó el crepúsculo. Sumergido de absurdos pulpos lacustres. ¡Humedecida región del egoísmo nuevo!. Del prolongado alfiler y el seco tulipán.
¡Mártires macabros, Mártires macabros!.
Derramados quedaron los escarabajos. Virginales orfandades deshojadas auroras. ¡Conmovidas hostias y frágiles cordeles!. Por el anochecer de enredaderas cohibido.
¡Mártires, Mártires, Mártires!.
Derramados nadaron los rencores heridos. Lamentos obsesionados molinos leñosos. Convertidas migajas y laberintos hostiles. ¡Por el padecer encubierto de duelos!.
¡Mártires macabros, Mártires macabros!.
Devorados los nombres al ritmo de hielo. Peligrosa tortura de reclamos inclementes. Danzaron terribles posesos y pesares. Entre las respuestas de bestias mañanas.
¡Mártires, Mártires, Mártires!.
Devorados los nobles abismos etéreos. Dejaron candiles de muros asombrosos. Enfangados incansables desastre y orgía. Entre las agonías furibundas del rebaño.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
|
Atardeceres Terminar una jornada presenta cada vez la compañía de un cielo irisado que hace grata la lasitud. Ambiente de luz tenue que sugiere tu compañía, que por cálido, sabe a ti, se siente como el hogar abrigado, íntimo, nuestro.
Lenguas serpenteantes y agónicas del astro rey viajando silente a otras longitudes y hogares a despertar otras voluntades y descubrir otros amantes, como él mismo, galanteando con la tierra de por medio a su amada luna, sempiterna compañera cósmica.
Perfecto contraste naranja, para que las azucenas y margaritas resalten el camino a tu abrigo, al remanso de tu ternura, a la fuente que calme mi sed de ti y cicatrice las heridas de tu ausencia, para enmarcar con delirio tu silueta adorada y acogedora y acompañar un beso tuyo.
Atardeceres que se van suaves como batir de alas, como quieto vado, para acoger algo también único, abandonar lo refulgente y ser cómplice de la intimidad del regreso, de tu compañía, de completar nuestra fortaleza, tallados como uno solo, tu cuerpo y el mío.
|
Poeta
|
|
|
|
Amada mía La distancia dejó hace mucho de ser un obstáculo para amarnos, aprendimos a compensar con calidad los días que no podremos recuperar, a desnudar y explosionar en una noche todas las fases de la luna, a recuperar con cada amanecer la tentación de alcanzar los nuevos retos, a saciar sin compasión nuestra sed de besos y deseos.
Hemos buscado encontrar en la voz, un poco en las palabras y siempre en un mismo cielo que nos cobija, la fuerza de los detalles, del ensueño, el encanto de los sonidos y susurros provocados en los momentos únicos, la magia de las sensaciones y el vendaval de la inspiración que llega y se desborda contigo en cada instante compartido.
Ambientar por ejemplo un abrazo cálido y un beso que acaricie tus pestañas en fuga, tiene el compromiso de hacerte volar, como cuando juntos reinventamos el tiempo, delirando con la caricia que llega nueva, a descubrir paisajes de ensoñación y manjares exquisitos, tiene la urgencia de sentir aquellos: te quiero … sin sonido y con tanta fuerza que soñar pareciera innecesario.
Hablarte, escribir o soñarte siempre, son las armas para enfrentar el tiempo: impasible y definitivo, espacio irreducible que angustia, que pretende corroer la memoria, más inútil sus esfuerzos, porque nuestro amor crece incesante, vive y se nutre aún más con las expectativas de los días y de cualquier espacio para agigantarse, por ti amada mía...
|
Poeta
|
|
|
|
Hora de meditación luna amiga, deja que mis tristezas tu luz bendiga... solo tú tienes para mi pena,alivio... si asi puede llamarse morirse sin consuelo, sacar los pedazos doloridos del enfermo corazón, y perderse, al triste latir de sus gemidos.
|
Poeta
|
|
|
AMOR DE TARDE
La tarde sonora quiere. Amar una tempestad de otoños. ¡Hileras de soles y mil sinfonías!. Del cielo. Una noche, de manzanas danzando. Los perdones, desnudos y dorados. Los desiertos acompañándola. ¡Quiere!... Ser amada por la mañana. Y la noche... Circular como estrella. Humilde, sonido cristalino. ¡Siendo!.
La tarde hermana de la noche. Hermana mi obscuridad al cielo.¡Qué magnífico!.¡Glorifica!. Las Ausencias Cercanas Las Compañeras Soledades. ¡Enlunadas tardes soñando!.
Cada Jamás... ¡Un prolongado segundo!. Reloj... ¡Qué fosforece!. ¡Qué fosforece matinal!.
La Tarde Dichosamente ¡Sereno oleaje oleoso!. ¡Sueña, desea, durazneando!. Enmanzanada melodía al mediodía. La Tarde... ¡Qué quiere!.
Ama ¡Ama en silencio, ama en verdad!. La Tarde Verdadera ¡La tarde verdadera de cualquier día!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|