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Me siento en la antesala de la muerte lugar donde se decidirá mi destino, infierno o paraíso, lugares que desconozco y uno de ellos que jamás conoceré, aquí se me juzga por mis pecados y solo puedo apelar con mis buenas acciones, la sentencia se mide en castigo mas no en tiempo pues tormento o castigo será por tiempo infinito a mi alrededor miro tres puertas la del averno, la del cielo, la de la vida, en cada una un guardián todos diferentes, todos imponentes; la de la tierra esta resguardada por el más fiero guerrero de la madre tierra que impide a los muertos regresar para evitar el alboroto e impedir que conozcan el tesoro de la inmortalidad del que solo gozan tres, la puerta del cielo resguardada por el ángel más imponente que entre las filas de Dios se ha podido mirar, este empuña una espada sagrada y dorada con la que amenaza a todo aquel pecador que quiera causar el caos, y finalmente el guardián de la puerta del averno un demonio alto como una montaña y con un aura más oscura que la noche más negra, el más despiadado soldado de la legión del rey carmesí, en su mano derecha una hacha más grande que mi cuerpo mismo y con un filo tan fino que sientes que corta a través de tu alma y de tu coraje, y yo admiro todo esto desde dentro de pálidas paredes en una caja hecha con barrotes de metal diseñada para retener mi alma que dejo mi cuerpo en busca de algo mejor y mientras utilizo mi último aliento en gritar a Dios pidiendo ayuda en su resolución miro de a poco como el ángel abre sus alas para conducirme a un lugar soñado, a un lugar tan alto que siento que puedo tomar mis sueños y hacerlo realidad, a un lugar tan alto que los ciegos pueden ver y aquellos que se sentían perdidos encuentran su camino y una completa paz
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Poeta
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Del cielo pedías un lucero el que nunca te daría, te ofrecí un amor sincero que a tus pies se rendiría.
Del mar ansiabas corales en las noches sin estrellas, yo te adorné de rosales y de muchas flores bellas.
De la tierra buscabas calor en otros brazos ajenos, pero de mi te di lo mejor de un cariño tan ameno.
Ahora que no tienes nada de lo malo ni de lo bueno, mendigas caricias sobradas que solo tienen veneno.
Julio Medina 27 de julio del 2011
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Poeta
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Debido a la alta afluencia por el poema "UN BEBE LLORA", debo agradecerles su aceptación y a DIOS porque su ESPIRITU SANTO, me ilumina y puedo crear poemas para todos ustedes.
De forma muy suscinta les diré que el ABORTO en cualesquiera de sus modalidades es el más vil, atroz, y reprochable asesinato en contra de un ser inocente e indefenso.
Tengo muchos años luchando de frente contra este flagelo que, ha cobrado la vida de innumerables bebés. A veces, no puedo creer que una madre decrete la muerte de su hijo, porque hasta las fieras cuando ven en peligro sus cachorros los defienden hasta con su vida. Pero aún más reprochable es la actitud del galeno que se presta para tal fin, y digo que es peor porque el médico jura defender la vida hasta sus {ultimas consecuencias, y no cumple cuando ayuda a una madre a desahacerse de su bebé porque simplemente, le van a pagar bien.
Como cristiana reprocho tal acción, como mujer levanto la voz por todos aquellos bebés que en estos momentos están a punto de perder la vida, y como abogado pido todo el peso de la ley y la inmediata suspensión del galeno que se preste para tan vil asesinato. delfin
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te ame pero fuiste dolor te tuve en un karmico devenir fue tu amor el mas preciado fueron tus besos los mas deseados sin embargo lo echaste por la borda porque tu amor fue dolor en la traicion en la espera hoy solo estas como recuerdo hoy ya no puedo decirte te quiero
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Poeta
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Pirañas de Colores. (ligeramente calumniando a Adolf Hitler).
Adolf Hitler tenía un acuario con pirañas de colores. Mientras tocaba armoniosamente bien su piano las observaba deambular por el acuario, siempre frenéticas y hambrientas. Eran verdes con las agallas violetas, o rojas y amarillas, de un rubor purpura y dorado exquisito, refulgían a la par que el piano. Hitler las alimentaba con fetos de judíos. Cada vez que en un campo de concentración una mujer abortaba su feto era conservado para que Hitler pudiera alimentar a sus pirañas. El dictador las adoraba, y Eva Braun también. Un día el dictador compuso en su piano una melodía para sus pirañas, hay una fulguración azul cuando los peces, rodeando el feto recién depositado en el agua, empiezan a morderlo. Cien mariposas amarillas y lilas y verdes surgen del piano cuando le dan dentelladas los pececitos al embrión humano. Hitler se extasiaba en la contemplación de cómo las pequeñas pirañillas de colores mordisqueaban y arrancaban los pies y los dedos del nonato. Era una auténtica maravilla ver como se deshacía el feto bajo los dientes de las pirañas. Cuando Hitler se suicidó las pirañas murieron de hambre. Pero se dice que devoraron cinco mil fetos judíos, a un niño por semana. Eran unos animales con pliegues de fantasía y dientes como cuchillos, como agujas. Se lanzaban sobre la pequeña masa gelatinosa del nonato con una impiedad inmisericorde, el feto parecía querer saltar fuera del acuario bajo los empujones y dentelladas de los pececillos. La melodía era exquisita entonces, Hitler no dejaba de tocar el piano hasta que no quedaba resto del niñito. Surgían arabescos de plata de la pianola hitleriana al compás de las mordeduras de los carnívoros bichos. Eva Braun semidesnuda mostraba sus pechos de porcelana blanca bajo un gran mapa de Alemania. Yo las he comprado en un mercado de Indonesia, las alimento de tocino y restos de jamón serrano. Las patas de jamón serrano que sobran en los bares de mi barrio, cuando ya nada más que quedan los restos y el pellejo y el hueso, las utilizo para que mis pirañas se alimenten. Hay quien dice que forman parte de mi propio estomago y que han surgido de mi boca como el mundo de la boca de Dios, ¡¡¡¡mentira¡¡¡¡¡. Son solo una distracción, nada más. Se que hay sibaritas que aun acuden a las clínicas a la espera de un feto humano recién abortado. Es delicioso ver entonces al aborto, al feto, no más de veinte o treinta centímetros, caer bajo los dientes de las pirañillas. Pero yo sólo uso patas de jamón, el hueso se pone limpio como si lo hubiesen corroído en ácido. Son unos animalillos preciosos, parecen Betas combatientes pero tienen la voracidad de mil tigres de Bengala. De la partitura que escribiera Adolf Hitler en su piano no queda copia. Supongo que sería de un refinamiento y un barroquismo soberbio. Me costaron los bichos mil euros, son unas quince, verdes, azules, amarillas, rojas. Es cierto que una vez utilicé el feto de un perrillo abortado y unos cachorrillos de gato recién nacidos y ahogados para alimentarlas, y yo, al igual que Adolf Hitler, compuse también para mi piano una pequeña melodía de grillos azules, muy pequeñitos y vivísima de luz dorada. Me produjo un estremecimiento sin embargo ver cómo devoraban un feto humano entero en el acuario de mi amigo Fernan, que fue el que me inició en estos misterios. El feto era pequeño, lo habían traído no hacía ni media hora directamente de una clínica abortiva, mi amigo Fernan lo depositó en el agua y los pececitos se avalanzaron sobre su cuerpecito y lo devoraron con primor, es curioso pero en la radio estaban sonando las danzas españolas de Enrique Granados. Duró poco el feto, acabó consumido antes de que las danzas terminarán de sonar. Sin embargo todo lo estropeó un sonoro pedo que mi amigo arrojó al aire justo en el momento en que el feto desaparecía. Todo el encanto monstruoso de aquel holocausto desapareció en el pedo de mi amigo, y por eso lo odié profundamente. Para mi su pedo fue como una blasfemia pronunciada en lugar sagrado. Pero en fín. En mi viaje a Indonesia compré treinta y en el viaje solo sobrevivieron veinte. Luego murieron otras cinco pirañas, devoradas por ellas mismas. Cuando arrojo un trozo de tocino al agua se vuelven locas como poseías por un espíritu diabólico.
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Francisco Antonio Ruiz Caballero.
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La taquicardia, las manos sudorosas, las palabras enredadas, las angustiosas horas de espera, las ganas por parar y expresar libremente la razón de esos fenómenos secundarios, parecen no haber cesado, las mariposas en el estómago y las innumerables estrellas me acompañan como ayer, cuando estás cerca y aún en la distancia, porque tu presencia es fresca, porque flotas en mi entorno e inundas mis pensamientos.
No pasa el tiempo cuando aquello que nos abstrae es único, cuando la vida tiene mejores derroteros porque la compartimos con un ser amado, cuando queremos ser buenos y mejores, cuando la felicidad se la admira en tus pupilas, y te contagia como sed de besos, cuando te acoge como remanso para reposar el alma; no, no han pasado los días desde entonces, porque amarte se transformó en forma de vida en posibilidades infinitas de compartir, de entrega.
Hace minutos nomás cerramos una vez más los ojos para recibir y darnos otro beso, para que sigan siendo nuestros labios los protagonistas de esta forma de expresarse nuestras almas, ahora mismo quisiera saborear tus labios y comulgar con ellos una vez más y otra más, es que besándote aprendí también a bendecir a la vida por juntarnos, por enseñarnos que aprender a querer es una tarea inacabable, como infinita mi sed de tus besos.
Así, bendigo haber podido besarte cuando el rictus del dolor alguna vez ensombreció tus labios, tratando de hacer mía cualquier laceración que te agobiara, que te lastimara, qué bueno haber tenido cerca tus labios cuando la magia de la vida llegó a través de tu cuerpo pequeño y cuando no estuve cerca busque desdoblar mi alma para que rauda, lleve con mis labios besadores, mis palabras y promesas para amarte más, para reafirmar en tu ser, que camino con la aurora, que el amanecer nos descubrirá juntos una vez más.
Cómo no comulgar tus labios frutales, si por no aceptar que pudieran ser un sueño, he trasnochado atesorándolos con tu cara bonita, tatuando en mi memoria su extensión, color y forma, pues las sensaciones que producen son tantas y siempre nuevas, imposibles de grabar ni aprender, igual son río caudaloso, que océano de orquídeas, panales interminables, fuentes de mi fortaleza, bálsamos de consuelo y ternura fuego abrasador de pasión y deseos.
Y es que con los cándidos besos, llegó el lenguaje de nuestros cuerpos las caricias, el contacto, la curiosidad, por develar y descubrir que tras de una niña adolescente, había toda una mujer, una geografía virgen la incertidumbre de nuevos paisajes, la certidumbre de otras formas de nerviosismo que debía vencer para explorar y aprender a amar tus exuberantes parajes.
No puede pasar el tiempo, cuando éste sólo sirve para multiplicar, para regalarnos más posibilidades, de que nuestros cuerpos se amalgamen, de que nuestras almas crezcan juntas, de continuar aprendiendo a amarnos más, de conseguir en la ternura y el consuelo dos fortalezas más para recibir los vientos, para enfrentar la nostalgia y minimizar las distancias.
Que vengan entonces los años y sus noches, hemos abrazado instantes únicos, que están grabados en nuestras almas, que trascienden a los calendarios. La sonrisa y nuestro calor viven en nuestro baúl de tesoros, también los sueños y las ilusiones innúmeras allí, no pueden llegar sus huellas vanas, vengan entonces los lustros y las décadas, ¿Qué importa si vienen?, Somos felices.
Hemos derrotado tantas veces la distancia que no importa si son millas o miles de ellas, nos ha permitido sí, saber cuán amplios y fuertes son nuestros lazos hemos podido conocer desde donde sea, que hay un mismo cielo y una misma luna que nos cobija y nos une con tan solo cerrar los ojos y añorar un beso, con tan solo recordarnos juntos y escribirte un verso, con tan solo abstraer tu embeleso.
Aún el tiempo camina derrotado, cabizbajo, nos ha visto crecer y mantener el paso, ha vivido todas nuestras estaciones: el florecer eterno de la primavera en tus rasgos perfectos, tu vientre y la luna, los veranos inquietos en tu risa loca en la luz vigía de tus ojos lindos, en los otoños que agitan tu cabellera en el calor intenso de nuestros inviernos para ignorar el frío, la nostalgia y la tristeza.
No hay pues distancias imposibles, no existen períodos lo suficientemente largos que puedan hacer aciagos nuestros días, la muerte solo llega con el olvido y ese, es un planeta desconocido, para quienes amamos, para quienes vivimos, no se puede entender de otra manera la vida si no es amando desde cualquier punto de este universo pequeño y a cualquier edad que nuestro ser lo decida.
Para amarte a cualquier edad y distancia, basta que pueda respirar, que mi cerebro funcione y que en mis ojos empiece una sonrisa cuando te veo, basta la luna cobijando mis delirios y mis desvaríos de infatigable juglar, basta mis manos pretendiendo dibujarte, basta que la lluvia caiga, que llegue el trino vagabundo de cualquier ave, basta, que amanezca una vez más.
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Mejor amigo, Desde hace tiempo has estado conmigo, has compartido conmigo tus sueños y tus metas, mas hoy llegas ante mi, amigo, emocionado por la propia noticia que me has de contar, e intrigado por la que yo, hace algunas horas, prometí decirte, un café es la excusa perfecta para ponernos al tanto de lo que el otro nos quiere decir; damos rodeos al asunto y sacamos charla constante aunque sea de temas banales, comenzamos lentamente hablando de lo que hemos hecho últimamente pero al ser tu quien me llamo para concertar este encuentro, te pido ser el dirigente de lo que seria nuestra ultima charla como hermanos de vida, te cambias de lugar para acortar un poco la distancia y me comentas que te has enamorado, que la chica es perfecta pues sus defectos solo hacen más visibles sus cualidades, y que los matices de su carácter solo hacen más alegre su compañía y tiernos sus malentendidos, me dices que es bella, que tiene una sonrisa blanca como la pureza de su alma, me dices que ha tocado tu corazón y que solo buscas la forma perfecta de decirle tus sentimientos, me pides un favor, la escritura de una serie de versos inspirados en lo que sientes cuando estas con ella, te escucho con cuidado y antes de comenzar tu encargo tan solo te pregunto su nombre, tus labios lo despiden mas mis sospechas son ciertas y mis oídos retienen tu voz, pues no mucho después de haber continuado y de lejos dejado aquel amor platónico a distancia, mis primeros sentimientos se dirigen en la misma dirección que los tuyos, te comento mi sentir y dices que jamás podrías declararle lo que me contaste pues no podrías atentar en contra de lo que siente tu mejor amigo, mas desde hace tiempo te sientes solo y jamás podría negarte este rayo de luz y es por eso que las únicas palabras que salen de mi boca son "siendo así, pasare a ser no más que un conocido pues no quiero que dejes de lado el cambio en tus latidos que te provoca su compañía" te quedas sin palabras y antes de que las recuperes me alejo y en mis manos una carta escrita con tus sentimientos, firmada con tu nombre y por destinatario mi próximo olvidado intento de amor...
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Han oido un bebé llorar estando aún en el seno materno' Es un llanto oculto, desesperado él presiente su cercana muerte decretada por su madre que no lo quiere en su vida
El no sabe que pasa siente a su madre inquieta de repente, algo comienza a succionarlo y su cuerpecito va desmembrándose.
Mientras esto ocurre el bebé desesperado le grita a su madre: Qué te hicé para merecerme esta sentencia de muerte? Mami, yo te iba a querer yo te iba a dar muchos besitos dejame vivir, no me destruyas me portare bien, me comere la sopa, me dormire temprano y por siempre te querre.
Pobre bebé la muerte espantosa que le espera y sin quejarse porque nadie lo escucha pero yo seré tu voz y le diré al mundo; Salvemos sus vidas, ellos también tiene derecho a la vida. delfin
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Muchachos de Veinte Años, Delgados, Desnudos, y Negros, con Collares de Rubíes en los Cuellos, se Pasean por El Salón de los Espejos del Palacio de Versalles. Y entonces los Pavos Reales desplegaron sus Colas.
Exóticos los negros como lirios violetas, chavales de un insólito maracuyá demente, en un Versalles de oro, magnífico y ardiente, sus largos falos muestran, virilidad completa.
Brillan sus carnes negras, cien noches de poetas, y en torno de los cuellos los rubíes salvajes espolean y arañan, chulescos, majaretas, con un fulgor de sangre el soberbio paisaje.
Son bellos los muchachos, íncubos deliciosos, y dorado, Versalles, los refleja sedientos en una orgía negra de orquídeas exquisitas.
Y los pavos reales tal cíclopes viciosos se muestran iracundos, presumidos, contentos, ¡¡¡dejad que el hielo rojo en la piel se derrita¡¡¡¡¡¡. ….......................................................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero.
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Ya no estás con los huesos de los patos en flor y ya no llevas brazos de noche y pasaporte, la imagen que renueva su recuerdo en la fuente es distancia a la realidad la única unidad.
Hoy no vino el poema con una musa o hada ni con las hojas rojas de luces y corales. Si te cruzas de pronto con luna deformada todo tu cuerpo queda delgado y estirado.
No existe la neblina terca errante asolada en los árboles de revoloteo y de túnel quizá el destino de niñez sin roturas llegue como la dama del arco como tarde fresca.
No puedo terminar esta ortiga de alabanza sin decir además que este puente se sostiene con brazos y con piedras y golpes de cariño ¡Ay qué bien se venden los espejos mentirosos!
José Pómez
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