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Mis pies
En el invierno. El lodo del camino, hace pesados mis pies. El frío entumeces mis huesos.
En el verano. Son ligeros mis pasos, por la incandescente brasa, que tengo que pisar.
¡Esta es mi senda! ¿Donde me conducirá? Quizás, a mi abismo anhelado.
Quizás, tendré que volver a caminar...
Nilo
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Poeta
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¡Busco alojamiento!
¡Busco alojamiento! para un pobre y misero hombre, que por frío no piensa, que por hambre no siente.
¡Busco Alojamiento!. para una solitaria alma, que de amor enferma, deambula a tientas.
¡Busco alojamiento!. para un decadente corazón, que solo un nombre late.
Busco Alojamiento. Para calmar mi frío, mi hambre y tu nombre.
Nilo
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Poeta
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GEMA GENERATRIZ
-Mucha gema hay en el trabajo más difícil, que duerme oculta.
¡Excesivamente!.
En el que poco existe. En las tinieblas y olvido, un poco más tarde, consagrado a sus sueños, al contemplar la belleza en el rostro, que no lleva ropaje. Ajeno. ¡Dónde la gente aún se detiene!. Mirando hacia el cielo. Cierto día. En un jardín. ¡Donde otra gloria no siente!.
Generatriz De igual forma la misma. Gema. Diferente de otra manera.
Por el frío ver llorar. Casi furtivamente, la cabellera del aire destrenzada, en las zapatillas suaves, del invierno vibrando, en la diadema, de la corola sin vida.
¡Logogrifo del amor!. De Intersecciones. Intermitentes.
Desde la profundidad. Altísima. En la humanidad.
¡Como la avena cebada!. ¡Como el hierro madera!. Y Cuando paseaban por las calles, a punto de ebullición, con picos y sondas.
-Mucha transparencia, en turbia flor, que con pesar exhala, olores de lirio seco.
Y nada será más difícil, que llevar las cosas, amando solo, a su primitivo estado, donde no dejan de producir. ¡Lampreas!. Efectos, cuando se consigue penetrar, la ilusión apartando.
Como un secreto que recela una declaración de amor. ¡Por el bosque inquieto y campo desolado!. En su grato aroma, maleable, disperso, impersonal. ¡Por la ciudad yerta y sirena desalada!. Que es preciso encontrar en un rincón apartado, en la matriz informe, sin esencia, en el instante, eternamente momentáneo, que incita a la resistencia, tenso el arco sin flecha. En las consecuencias especialmente sorprendidos. En las profundas olas del momento decisivo. En las soledades enamorado donde nadie sabe hablar, un lenguaje adecuado,,en las cosas, de mayor importancia, donde se pierde fácilmente, el verdadero placer, con la impresión pasajera, de salir del paso.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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[img align=center]http://www.latinopoemas.com/uploads/img4f2af3d6f0e7a.jpg[/img] Frio, árido y vacio carente de emoción totalmente hecho un lio se encontraba mi corazón.
Apesadumbrado y sumergido en la duda plagado de lamentos cual fuese una simple leuda carente de sentimientos.
Viviendo del pasado, sufriendo un cruel tormento de un amor mal pagado hundido en el sufrimiento.
Noche oscura rodeaba mi vida en un perpetuo y frio invierno, donde invernaba mi alma herida para no vivir en tal cruel infierno.
Lagrimas brotaban constantemente de mis ojos ya irritados por un destino inclemente causado por sentimientos desarraigados.
Pero con ímpetu irrespetuoso el amor regreso a mi vida, sacándome del lugar sombrío y fangoso en el que mi mente estaba retenida.
Devolviéndome el de deseo de vivir, el derecho de soñar, la ilusión de compartir al brindarme a quien amar.
Arcoíris de colores surcaron mis cielos y por dentro sentí mariposas revoloteando junto a mis anhelos, haciendo me sentir cosas hermosas.
Y encontré nuevos amaneceres, donde el alba era inclemente pues enterraba en tumba viejos quereres, y me perpetuaba y traía al presente.
Donde te encuentras tú amada mía, mi flor de invierno y primavera, dueña de la dulce melodía que me acompaña donde quiera.
Te amo como nunca lo hice, pues das razón a mi existencia y a pesar que a muchas quise, todas palidecen ante tu presencia.
Gracias por aparecer en mi camino, por estar siempre a mi lado, compartiendo el destino que Dios nos ha preparado
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Poeta
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ÁRBOLES ENCARNADOS...
De pie comían sándalos, álamos, góndolas, gárgolas, tréboles, en la puerta frágil, néctar, símbolos, cántaros y cúpulas del templo.
Templado Encarnado Enmaderado. Y Tiende las manos, por el árbol. Grácil, ágil, de todas las realidades, llenas de piedras preciosas. Presentes de la voluntad. Tomando cuerpo, en todos los transeúntes. ¡Enarbolados!.
En La encina Celta En El tilo Germano En El sicomoro Egipcio En El fresno Escandinavo Y La higuera Indú Y El olivo Israelí.
¡Árbol, árbol, del mundo, eje, de la bóveda, dádiva y música insólita!. Diciendo: __Tened corazón, hojas como raíces. Sin serlo Una parte Del monólogo asimétrico Sin serlo Una parte Del cuadriculado circunloquio.
Nada De Erotófago, albífago, micrófago. Nada En La impresión más difusa. Nada En La curva más derecha.
Solo Por el sentimiento algebráico. Solo Por el suspiro helicoidal. Solo En el balido desvalido e inválido.
Y Deja que todo sea claramente. ¡Un árbol invisible!.
Joyas... Joyas... Joyas.
¡Qué han puesto el alma enferma, y endurecido el corazón, sin poner de lo necesario, un mínimo, en el último antes, en el mayúsculo silencio, en el minúsculo vacío!.
Piedad, tened piedad. Y del ti mismo tomadlas, tomadlas, tomadlas. ¡Al menos un más qué antes!. Haced que sea como crear una nueva cuenta, haced que sea como una búsqueda avanzada, que al inicio cure otros contenidos, sin más trámites, ni modificaciones.
Y Donde Todo se desvanece por el nada pasa. Y Donde Peor es hacerlo antes que nada sea. Por El poco ayer fuera del mucho mañana.
Y Desde La raíz donde Son los árboles. Árboles. Árboles. ¡Encarnados en cada hueso del fruto humano!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Lo siento, sé que de mí te vas, este inicio frustrado es una barbaridad, y más nunca volverás, el amor queda en disparidad.
¡Ahora quizás quieras odiarme, y le dirás a todos que jugué contigo! ¿Sabías que a tu amor quise acercarme? La dejadez fue mi delito y castigo.
Pero nunca hiciste tu parte, no solo al hombre le corresponde seguir al amor, anhelaba buscarte, entregarme a tus brazos fue cautivador.
No me odies, no existe razón para hacerlo, los hombres y las mujeres tenemos defectos, el amor llega, y se va, todos deseamos tenerlo, por quererte de lejos confundió el trayecto.
¡Hay tantas tentaciones en la ausencia y el olvido! Son espejismos que interfieren el idilio sorprendiendo al corazón distraído, y lo dejan herido, pidiendo auxilio.
Pero más no te puedo decir, ya nada se puede remediar, sé feliz, busca otra manera de vivir, el destino no se puede cambiar.
Julio Medina 10 de octubre del 2011
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Um anjo armado de tralhas e embustes me espiona deitado no teto do quarto flutuando sonhos perversos é aonde o animal em mim enfrenta a Noite e do sangue da barbárie colhe uma flor feita de música eu visto no rosto o reinado cheio de horrores da monotonia só p'ra passar na vistoria espiritual
Meus olhos são negros: tenho que entender o ouro da bússula meus olhos negros dizem - não preciso ser vesgo p'ra trombar com o seu amor porque no atrapalho apenas na timidez sexualizo teu sorriso
Mesmo assim finco adagas nos babacas uma nova ordem exige visão elevada e pássaros de rapina na dedução a estrela da lei não é para brilhar no peito aberto troque os segredos mal assombrados da escritura a estrada é curva porque a lógica nunca é aparência mas a égua que eu chamo empina as ancas porque sei teu nome
o pescador tira do mar o eco da pedra da lua minha capa é o olhar piscado da noite, meu bem, nela, guardo teus gemidos de amor que me orientam a aurora
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Poeta
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DORMIR SENTADO
Una Vez Dormido. ¡Contemplaba un sueño!. Atrás Del alma y delante del cuerpo. Como la presencia. De cada ausencia. ¡Se encuentra!.
Sentado, de la manera que quiere, las raíces habitar, en los ojos el bien que vieron, arrastrado por las turbulentas, aguas en el día, de pequeñas noches, murmurando los búhos, a la orilla de un ancho río, y con los sueños del polvo, divirtiéndose toda la mañana, florecida entre espinos, con una ramita una noche invernal, rota. ¡Sentado dormía!.
Y Veía Como. ¡Estaba solo la blancura en cada hueco!.
Y abría después, el sello que habría visto. Cerrado como abierto. (Simultáneamente recordaba). Por la cerradura de la ventana abierta. El mismo ninguno era, por todas partes.
¡Más allá!. Al dormir sentado. ¡Por el más allá!.
Sonríe un pastor inclinado al verse, consagrado entre mil muertes guardianas, acompañado del dador de la vida, sin jugar con el aliento de ese trocito, suspirando con el viento rítmico, de madera, de brumas, de pesado espacio, y arrogante altura.
En el índice mismo de un número, sentado. En la cuadrada incógnita del aire, sentado. En la punta líquida del punto, sentado. Con la intersección del siglo, Dormir con el plano pleno del vacío. Dormir.
Con la recta curva del hablar. Esta ocupado. De dos en dos, con los dolores haciendo cuentas, como simple jornalero, y nada pasa, ya perdido es lo perdido, con las horas, y entre las horas sumando solo relojes, al buen servidor de cifras.
Y En el dormir sentado estaba: ¡Contemplando al sueño!. De manera que veía, aquéllo que uno encuentra, en el infinito. Donde... No hay esperanza sin engaño. No hay culpa con falsedad. No hay futuro sin pasado.
En el dormir sentado. Contemplar. En un amanecer tardío. Contemplar. Un cielo anochecido.
Autor: Joel Fortunato Reyes Përez
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Poeta
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¿Cómo podría haber pensado, que ha tantos que he dado, cariño, en la vida, me lastimarían tanto? Mi vida he dejado de vivir para dedicarme, a crear a educar, a hacer de todo para que pudiera tener sus brazos hoy apretándome y dándome coraje. En su sitio, tengo faltas de respeto, de prepotencia, ¿cómo fue posible esto? Desilusionada, triste, miro a mí alrededor y nada hay. Tendré que vivir, olvidar todo y hacer de cuenta, que nascí huérfana, que soy sola, que solo tengo por compañía, mis recuerdos. Endurecer mi corazon, olvidar, ir adelante, sin ilusiones, los actos dicen todo, ya lo entendí. Nada soy, nada de lo que he dado tiene vuelta, ¿qué me resta? Pues coger la ternura que me regalan los que hace poco tiempo ni sabía que existían. Así nueva vida, me espera, no se por cuanto tiempo, lo único que estoy segura es que mis amores del pasado, velando noches enteras su sueño, alimentando, dando todo de mi terminó. Crudo, duro, doloroso, así es. Era un rio, era cristalina, de agua pura, con cuidado vos he llevado en mis aguas, con cuidado, para que vuestra cuna no balanceara con las vicisitudes de la vida, llegó al final, el mar de la independencia, vanidad, orgullo y falta de sentimientos, lo secaran. Entrasteis por un mar, revuelto, donde se busca glorias, efémeras, ser más que nadie, solo soy un trapo viejo donde limpiáis vuestras frustraciones, eso es lo que pensáis. Pero no, yo soy la misma y no perdono, de lado me pusisteis, yo el mismo haré, por felicidad un poco ensobrada por tanta desilusión, tengo unos brazos abiertos esperándome. Puede no ser un adonis, un millonario, un Dr. Pero es una persona, sencilla, dulce y amiga, en mi edad, me basta. No busco pasión, solo amparo para que me seque las lagrimas, que me provocasteis. No hagáis de cuenta, asumí que ya no sirvo para nada, que estorbo, que sois otras personas, no las que recogí en mi regazo con tanto amor. Sé que me echarais las culpas, normal, pero un día despertareis, nunca más volveréis a dormir. El remordimiento del malo vivir que me hacéis pasar. No vos dejaran tener paz. Avisos, tantos he dado, llamar a la razón, intentar que comprendieran, lo que yo quería, todo fue en vano. Así, mi decisión, mientras pueda, de mi nada podréis esperar, solo, algo que fui y no volveré a ser, para vosotras. Mi tormento terminó, todo tiene un fin, me ha costado, pero fue demasiado y doloroso, ni perdonar en este momento puedo. Quizá algún día, no lo sé. No admito faltas de educación, mentiras y hipocresía, de nadie y mucho menos de quien me debe la vida y su bien estar. Años y años, dando, ahora que quería in poco de comprensión ni eso tenéis para mí. Paciencia, quien no tiene sentimientos, no los puede dar. Qporto 2 de Febrero de 2012 Carminha Nieves.
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Disparé una sonrisa al aire, y sin quererlo así, impacto contra su rostro, lo noté por su mirada y su alegre contraataque, una alegre sonrisa que viajó a toda velocidad tan solo para alcanzarme, y así fue como comenzó nuestra platica en aquel día lluvioso, una sonrisa que brotó de un recuerdo al azar pareciendo un ataque suicida, se convirtió en una efectiva ofensiva si mi objetivo era comenzar algo. Un hola estaba dado por sentado así que me limité a preguntar su nombre, con una voz dulce cargada con un poco de timidez me respondió y preguntó por el mío, inmediatamente y sin pensarlo respondí “yo soy Marcos mucho gusto” la reacción fue tan veloz que creí que me equivocaría en mencionar mi propio nombre, ella me miró un tanto sorprendida por mi reacción y llevó la plática por otro rumbo. Ignorando mi tropiezo inicial y con un gesto muy cordial, me invito a sentarme a su lado en aquel autobús que yo había tomado para ir a mi hogar, fue curioso, el azar jugaba a mi favor y segundos después de que comenzara mi labor de hablar con ella, la persona que iba sentada se decidió a bajar, y una sonrisa en mi rostro no pude ocultar, no sabía ni que decir, aquella situación me había tomado por sorpresa, y aunque era bien recibida la sensación no acababa de tomar forma. Hablamos de todo y de nada en los pocos minutos que hubo antes de que se tuviera que ir, llegó su parada pero aún faltaba mucho para la mía, tendríamos que despedirnos de momento, pero con un rápido reflejo me pidió mi número telefónico y con un movimiento casi robótico, lo apunte con cuidado en su celular, anoté mi nombre y el tiempo se había terminado, ella ya tenía que bajar y yo no alcancé a pedir el suyo, pero me dio algo mejor, me dio una inspiración nocturna y una sonrisa de luz diurna, que mientras escribo brilla en mi memoria. Y esperaré por una llamada o quizás un mensaje, cualquier noticia de aquella dama que conocí en un día de lo más curioso.
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