Hoy te recordaba en mi memoria mientras veía tus pasos peregrinos en el suelo pasando y alejándose de mi lado como los pájaros cuando alzan vuelo Sonreía con la arritmia de tus palabras y tu risa mientras frotaba las lágrimas crudas con mis manos al ver como tus bailes de gitano desaparecían y el camino se quedaba sin las huellas de una historia taciturna que se quedó perdida
Las palabras se llenaron de un eco ensordecedor hablabas pero nada tenía sentido no hubo mar, no hubo nosotros, no hubo mañana no hubo ni siquiera hoy y temo que nunca hubo un ayer que recordar
Los besos se fueron negando y las caricias comenzaron a doler tus manos se hicieron débiles, las rosas se marchitaron, te me volviste amargo te me volviste cruel te me quedaste marcado hoy cuando te recordé
ANCLAJE Estoy anclado, amada, a todas esas pequeñas maravillas que pones en la casa. A ese tiesto de barro que has llenado de besos, a ese montón de frutas que tiene tu mirada, a esas cóleras tuyas, pequeñas como gatos, a esas sábanas blancas que tiendes en mi alma. Estoy anclado, amada, como un barco en ese puerto infiel de tus palabras. He querido zarpar buscando puertos, mascullando esperanzas, blasfemando tristezas, encendiendo batallas, pero nunca he encontrado un brazo amigo que rompa las amarras. Y sigo anclado, amada, a todas esas pequeñas maravillas que pones en la casa.
JORGE DE BRAVO POETA COSTARRICENSE TOMADO DE SU LIBRO ANTOLOGÍA MAYOR
Hace años la nieve vino pronto, como este año. Tenía encargado centenares de flores, para una hermosa iglesia, para que estuviera lo mejor que sabia hacer, para el día ocho de Diciembre, (día de la Madre) ahora lo han cambiado. Lo he pasado fatal, los camiones quedaran aprisionados en la carretera por la nieve y hielo. ¡Qué maratón! Llegaran el día anterior, la Iglesia era enorme, en Oporto, por detrás del Ayuntamiento, volando, he tratado de que llegaran, un equipo de amigas estaba esperando, fue casi toda la noche trabajando. Pero conseguimos. No ganaba nada, era por mi voluntad de regalar algo a la Virgen. ¡Tiempos! No vuelven e tengo pena. Las dos socias que tenia ya no viven, ¡cuantas bodas, bautizos, desde fiestas, para hospitales, hasta personalidades, extranjeras hicimos! Desde la princesa Diana de Galles, príncipe de Mónaco, Presidentes de Republica, inauguraciones de bancos, entre ellos lo de Brasil. E muchos más. Trabajaba como loca, pero era feliz en medio de tanta flor, mis uñas e dedos es verdeados sucios e las manos doloridas, al fin de semanas plegando miles de metros alrededor de las mesas redondas e rectangulares, todas con sus pliegas, perfectas. Fue bueno, fue lo mejor de mi vida, no importaba que casi no durmiera, miles de kilómetros hacia, pero era en realidad feliz. Cuando al marchar echaba una ultima mirada, casi no creía que habían sido mis manos que habían echo parte de aquello todo. Nunca aprendí nada de arreglos florales, nasció conmigo, tengo que dar gracias por eso a dios. Pocas fotos tengo, quedaran en casa de una de mis socias, Mientras tanto entre enfermedades e su muerte, no quise incomodar a sus hijos. No importa, tengo todo plasmado en mis recuerdos, no hacía para los otros, era para mi satisfacción personal. Desde joven. En la víspera de mi boda, no me acosté, anduve poniendo alfombras en la entrada de mi casa, las flores, arreglando todo, sola n ayuda de nadie. Cada uno nasce con sus dotes e sus tendencias, ¡si era feliz, por qué no hacerlo? Hoy ya nada de estas cosas hago, solo en mi casa, cambiando de sitio, muebles e intentando tener una casa agradable e con muchas flores. En cuantas casas he dejado ramos preciosos en jarras, quizá ya no existan, el tiempo todo gasta, pero mientras estuvieran para alegría de sus dueñas era un poco de mi que allí estaba. Un ramito de flores iré a poner a la Virgen, no importa cual, son la misma la Madre de Dios e mi Madre, yo no la olvido nunca, ni la cambio por nada. Moriré como nascí sin saber para donde voy, sin consciencia de nada, no es lo mismo, pero en el sentido del desconocido las dos son iguales. Virgen, echa una mirada, con Tus manos regala esperanza, a este mundo, tan destorcido, tan ajeno de ti e de los valores que Tu Hijo nos ha enseñado. Que pueda por muchos anos dejar en tu altar mi sencillo ramito de flores. Perdona algo que hice sin pensar, ¿sabes? Es humano errar. Ocho de diciembre, día de la Inmaculada, día de estar junto a Ella e pedir su protección. La necesitamos tanto como el pan de cada día. Oporto, 8 de Diciembre de 2012 Carminha Nieves
Marcha fúnebre de una Marionnette __José María Eguren Poeta del Perú (1874-1942)
Fué también fotógrafo y acuarelista. Publicó algunos libros como: Simbólicas (1911) Sombras (1929) Canción de Figuras (1916).
Marcha fúnebre de una Marionnette
Suena trompa del infante con aguda melodía... La farándula ha llegado a la reina Fantasía; Y en las luces otoñales se levanta plañidera La carroza plañidera.
Pasan luego, a la sordina, peregrinos y lacayos Y con sus caparazones los acéfalos caballos; Van azul melancolía La muñeca. ¡No hagáis ruido!; Se diría, se diría Que la pobre se ha dormido.
Vienen túmidos y erguidos palaciegos borgoñones Y los siguen arlequines con estrechos pantalones. Ya monótona en litera Va la reina de madera; Y Paquita siente anhelo de reír y de bailar, Flotó breve la cadencia de la murria y la añoranza; Suena el pífano campestre con los aires de la danza.
¡Pobre, pobre marionnette que la van a sepultar! Con silente poesía Va un grotesco Rey de Hungría Y los siguen los alanos; Así toda la jauría Con los viejos cortesanos. Y en tristor a la distancia Vuelan goces de la infancia, Los amores incipientes, los que nunca han de durar.
¡Pobrecita la muñeca que la van a sepultar! Melancólico el zorcico se prolonga en la mañana, La penumbra se difunde por el monte y la llanura, Marionnette deliciosa va a llegar a la temprana sepultura.
En la trocha aúlla el lobo Cuando gime el melodioso paro bobo. Tembló el cuerno de la infancia con aguda melodía Y la dicha tempranera a la tumba llega ahora Con funesta poesía Y Paquita danza y llora.
Por la mañana la llama roble una veloz hoja con el nido en la voz escucha de nieve la suave marea. ¡Qué brisa el eco!.
En la honda tarde, un soplo de arena, dócil abeja, la miel con el viento, llama, verde, oblicua, lento, telón, levantando, al coral vistiendo, de playa el otoño, los pasos reenciende, mañana suave aliento, recordando, veloz, aquél nido, que brota, del eco, la miel, por el viento.