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aquí dentro, tus lunas se han diluido, se han recargado en el lado oscuro de la habitación, apoderándose de las telarañas del recuerdo, adueñándose de la pequeña lámpara que descansa sobre la diminuta mesa de noche. Aquí ya todo es reducido con la etiqueta de “al olvido”. Aquí de frio, la lejanía me cobija tus huellas, las tiende sobre lazos estrechos de paredes de sudor. Lo que una vez fue, hoy es un café a medio terminar, un cigarro extinguiéndose, una vela en su último suspiro. Todo se desmorona cuando mira hacia atrás con ganas de curar las heridas.
Mi locura todo lo cura, Pedazos de papel en el azar de tu nombre, En la agonía de tus ojos de enfermo adolecente. Un espejo con las venas de fuera me indica que no eres tu, que soy yo el que dejó de verse completo.
Con las tardes de escudo, y el horizonte por destino Te miro como solía hacerlo, eterno enamorado de los pies de tus amores, desde las cicatrices mal cauterizadas de tus delirios de persecución y de víctima.
Esto se esta volviendo una rutina de cero inteligencia, nombrarte ya es parte de un mismo diccionario, es el mismo cuento que me leía de noche. Usarte de verbo nunca fue mi intención, A pesar de mis intentos suicidas de hacer que te quedaras, me quede con la mutilación más grande, un hoyo inquieto de mente –corazón que no habita más que en contrarreloj, en el traspatio
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Poeta
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Se puede pensar en versear de un jarabe como colerada de estrofa.
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Aunque pase el tiempo, nunca te olvidaré, porque vives muy dentro de mi corazón, porque has sido algo importante... y el fuego ardiente de mi pasión!
Porque el amor, me lo marcaron tus besos, tu piel, que aún aclamo, tu risa clandestina..., y tu calcinante sabor!
Serás quizá solo un recuerdo... pero aún así, mis labios solo sonreirán por ti, y mi piel, seguirá fiel... al calor de tus caricias!
Mi corazón continuará latiendo, más hasta el final de mis días, lo hará solo por ti, alimentándose de tus recuerdos!
Te extrañaré... pero en cada remembranza, seguiré con vida, y al seguirte amando... continuarás en mi alma!
Todos mis dias estarás siempre presente, pues tu voz, se quedó en mis oídos, tus ojos en mis pupilas, y tu esencia... en mi corazón!!
Claudia Alhelí Castillo 31-01-13
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CARTA A MI AMIGA LEONOR.
Amiga, hace tantos años que te conozco, y hoy te desconozco, pues ya no eres la misma, tu mente se torna en blanco, cuando me ves, recuerdo, cuando estabas plena y razonabas brillante, en varias ocasiones me dijiste, “más vale un amigo, que un peso en la bolsa”, pensé que tendrías razón, pues siempre te vi rodeada de una multitud que decías eran tus “amigos”, esos que ya no te recuerdan, mucho menos preguntan por ti. ¿Pero sabes amiga?, hoy me doy cuenta de una manera fehaciente, que vivías en un gran error; no eran verdaderos amigos, solo eran individuos de ocasión, que por conveniencia, buscaban tu apoyo; que tu incondicionalmente se los ofreciste, para su propio bienestar. Tal vez pensando que llegaría este momento de tu vida, y seguirías rodeada de esa gente, aunque sé que tú jamás extendiste tu mano, esperando recibir nada a cambio. Amiga querida, hoy te encuentras enferma y en una soledad absoluta, y me duele. La amistad, la verdadera, es la que no te olvida, la que te ha buscado durante años, que ha estado pendiente de ti. Somos ocho tus amigas, las que has podido contar con los dedos de las manos, las mismas que te hemos tenido en nuestro pensamiento a través de los años, amistad que sembraste en buena tierra, y hoy cosechas amor, hermandad y lealtad verdadera. No cabe duda que el tiempo lo dice todo, que en la cama y en la cárcel se conocen los amigos, hoy lloramos tu tristeza, y te acompañamos en tus días aciagos, cuando te miras las manos y están vacías, pero vacías de todo aquello que fue una falacia. Porque nosotras no te dejaremos, porque te queremos, y te queremos así, no importa que no sepas ya quienes somos, ni en qué momento nos conocimos, solo permíteme darte un abrazo amiga, y llorar tu pena, y aunque agobiante es ver en ti los estragos despiadados del destino, quiero darle las gracias a Dios, y a ti, por haberte conocido. Mónica Lourdes Avilés Sánchez. Enero 2013
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Tengo que partir, pero, he dejado, mis besos, en tus labios, para que no me olvides. Y he dejado, mi corazón, a tu lado, para que te cuides. Te encargaré, a la noche, a la luna, a la mañana, a las nubes y al mar.
Para, que te hablen de mi, para que no me olvides. Al azar.
Y he hablado con las rosas, para, que, te traigan mi recuerdo, a todo dar.
Por igual he hablado con el viento.
Y le he rogado, al tiempo, que el tiempo, que estoy lejos de ti, pase rápido. para que pase rápido, volando, el tiempo de volver a ti.
Porque tengo que alejarme, he dejado, mi corazón, a tu lado, para que te cuides.
Y, mis besos, en tus labios, para que no me olvides.
©Rafael Pérez Derechos Reservados
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Poeta
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Me acostumbro a las cenizas de tu ausencia y respiro el humo de la soledad tu frialdad genera fuego para este caudal de memoria amplia el espacio en mi cuarto me recuerda que soy miserable en el universo las lágrimas de mis ojos las disimulo en un bostezo no quiero sentirme débil ni sentir ese hueco en mi estomago lo amargo se propago y la fuerte oscuridad causo un resplandor frías hortalizas acariciando mi espalda en tus ojos veo el reflejo de mi tortura y un recuerdo de un rostro triste me inclina asía lo impredecible donde cada paso es un reto y cada miedo tiene propios miedos en medio de la noche un cigarro logra que me concentre y repase lo bueno de mi vida pero soy como una herida que no duele por falta de sensibilidad la realidad es que vivo en un laberinto y me aferro a ti para olvidar los sigilos parpadeos de la soledad su mano me cubre pero tus manos me hacen ignorarlo el tacto del terror acelera mis latidos podría jurar que el corazón se me a salido o por que soy tan amargo y dulce cuando me conviene no soy yo es ideología la que en mi convierte al bárbaro y sádico deseando lo bueno y para los demás lo malo siento que me arrancan algo cuando te evaporas y cada vez te alejas de mi boca y las horas son siglos y mis brazos bloques de hierro y lastimo a la memoria que se aferra en disculparte del odio que en mi causas eres la causa de que sonría y de que quiera asesinar por la ira que en mi invocas vas encontrar de lo permitido soy un esclavo mas de tus rasgos físicos
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Poeta
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AGUA Y LAVA
La vida como una isla rodeada por la mar que hace de sentimientos, el amor es el volcán.
Al entrar en erupción arroja candente lava, va presurosa a la mar, se hunde en ella,se apaga.
El fuego y el mar se atraen, el fuego y el mar se aman, pero también se repelen, uno es agua otro es magma, como a hombres y mujeres, solo el tiempo les aplaca.
¡Y de esos grandes quereres quedan los hijos, las playas!
Tener hijos da sentido a esos amores ardientes, cuando se apaga la llama quedan ellos y los sientes como se siente la lava, cuando salen de tu vientre.
Les das la vida, los amas. Ellos serán nuestras playas, para que el Mar acaricie dulce, suave, tiernamente.
Mel
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Poeta
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Oscura y abandonada veíase la casa, la luz del atardecer silenciosas sombras dibujaba
Estaba yo sentada en el viejo sillón se oía el inquietante tic tac del reloj
No había nadie, no había ni un alma, pero una presencia inundaba la sala.
Los muebles,el sillón, su cama... silenciosos me hablaban, con un eco lejano me decían que él ya no estaba
Las oscuras sombras que la moribunda luz dibujaba en silencio susurraban que él ya no estaba...
Y entonces comprendí que lo que inundaba la casa era la soledad de mi propia alma
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Poeta
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Eu quero uma poesia engajada. Eu quero uma poesia que, na sua fantasia de poesia, procure apontar para um novo dia.
Eu quero uma poesia que além de rimar, procure esclarecer, procure ajudar.
Eu quero uma poesia do ato de viver, do modo de ser e de olhar a vida.
Eu quero uma poesia assumida: enquanto ser poesia, seguir o formato. Enquanto ser mensagem, transmitir o fato.
A.J. Cardiais imagem: google
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LA BIBLIA SEGUN DIOS (Primera entrega)
Desde el infinito hacia lo eterno, creador, del agua y de la tierra, del mundo y el cosmos, del hombre y todo ser vivo desde las tinieblas de la nada, huérfano de padre y madre, puro espíritu, sin origen ni semejantes, me movía sobre la faz de las aguas. Sin experiencia ni conocimientos, cree el cielo y la tierra. Sin objetivos ni planes hice la luz, vi que era buena y separé la luz de las tinieblas. Fue el día primero. Separé las aguas de las aguas. Las aguas de arriba fueron cielo, las de abajo fueron mares y lo seco tierra. Eso fue el segundo día y quedó bastante bueno. Ordené que la tierra diera hierba verde que se reprodujera por semilla y árbol de fruto que dé fruto según su genero. Me gustó. Fue la tarde y la mañana del día tercero. Para no tener que andar apagando y prendiendo la luz puse lumbreras en el cielo que sirvieran de señales para las estaciones, días y años. Hice dos grandes lumbreras, la mayor para que señorease el día, la menor para la noche y para separar la luz de las tinieblas. Muy buena idea. Fue la tarde y la mañana del día cuarto. El día quinto, por decreto llené las aguas de peces, el cielo de aves y les dije creced y multiplicaos. Y viendo que era bueno, el día sexto me dedique a poblar la tierra con todas las especies de animales que se me fueron ocurriendo, ganado, bestias, serpientes, según su genero para que se reprodujeran y multiplicasen y como señor y amo de todos ellos hice al hombre y luego a la mujer, no como dice la biblia de una costilla, sino con el barro que me sobraba, que como era bastante y tenía más práctica en el modelado, le pusé un par de tetas y nalgas protuberantes. Entusiasmado con ellas, no me alcanzó para el pitulín y opté por hacerle un orificio, que nunca hubiera pensado la importancia que tendría... Tampoco lo hice a mi imagen y semejanza, que no la tengo, fue como me hubiera gustado verme corporizado. Y les dije, todo lo hecho esta para sus provechos y servicios, serán sus alimentos, abrigo, transporte y todo lo que se les cante. Y vi, o me pareció, que la mina estaba muy buena. y como no se me ocurría nada más, cansado de tanto trabajo al que no estaba acostumbrado, porque nunca hice un carajo, terminé el sexto día palmado y me fui a dormir. El día séptimo me levante temprano, lo dediqué a contemplar todo lo hecho y me dí por jubilado.
CONTINUARÁ
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