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Todo lo que soy, se lo debo a
mis pensamientos, porque dentro
de ella, viven los deseos y la gracia
de ser lo que deseo que el mundo vea.
Autor: José A. Monnin
Limpio-Paraguay
derechos reservados.
del libro inédito: PORTAVOZ.
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Poeta
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A sua voz rouca alicia-me em segredo. Confesso que sinto medo da sua mente louca.
O seu impulsivo desejo, em mim logo se arvora... E mal começa o beijo, chega o sexo, na hora.
Paixão assim só demora o tempo de uma canção. Acabando, cai fora...
Não preza o coração que, como um otário, chora mais um amor de ilusão.
A.J. Cardiais imagem: google
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Poeta
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[img width=300]http://img805.imageshack.us/img805/5674/playamujer.jpg[/img]
Mujer.
A ti mujer brillante como la luz del sol, blanca y pura como nube en las alturas, yo dedico mis versos.
Porque eres el verbo nacido para el mundo, con el más inmenso amor profundo y con la gracia más sublime de tu alma.
A ti mujer, frágil y fuerte luchadora, conquistadora de batallas con dolor, a veces feliz, a veces sin amor.
Pero con la esperanza más firme de seguir luchando, entre cadenas de quebranto, con murmullos de pasión y tu risa como encanto.
A ti mujer, luchadora incansable, eres el símbolo de lo más bello de esta tierra, la misma tierra que un día de su polvo naciste.
Para conquistar con caricias y con ternura la existencia de este mundo, ese que embelleces como la flor más hermosa, en el jardín del amor.
Viviendo entre mis versos, que a ti dedico yo.
Mujer brillante, como la luz del sol…
Todos los derechos reservados a nombre de JORGE BANDA. Copyright Marzo 1 2013. Long beach California USA
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Poeta
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Leia se quiser... Você não é obrigado. Eu é que sou abusado, pois escrevo sentado, escrevo em pé, escrevo deitado...
Escrevo certo, escrevo errado. Escrevo feliz, escrevo preocupado...
E vou postando a minha escrita... Não estou me preocupando se você está achando feia ou bonita.
A.J. Cardiais imagem: google
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Poeta
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Todo comenzó un verano, cuando empezábamos a olvidar esa cosa de ser niños, éramos los del colegio, que continuábamos los recreos, Los sábados y los domingos,
Sobre la tibia arena a orillas del arrollo, comenzó en un juego de niños, donde se ríe por todo con ganas y sin motivo, tu eras mayor dos años y venias de otro lado, acompañando a tus primos
En un momento, no se porque, todos se habían marchado y nos encontramos de repente, con el corazón agitado, sobre la calida arena frente a frente arrodillados
Me miraste profundamente, como nadie me había mirado con ojos de mujer y labios enamorados, yo me quede sin palabras, por tus ojos hechizado, ese día entre la arena se apago mi inocencia y se encendieron sobre tu piel, como candelas mis labios,
Nuestra historia fue como tantas, duro apenas un verano, donde yo conocí el amor y tu cuerpo conoció el mapa de los tesoros, que descubrieron mis manos Cuando se enfrío la arena, tus ojos no me miraron,
Como adiós dejaste un beso, sobre mis labios ajados, mientras mi joven corazón, sin entender porque, se sentía desdichado. Han pasado muchos años, tantos que ya no recuerdo, pero aun tengo en la memoria tu ultimo regalo que fúe ese beso, un beso envenenado
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Poeta
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QUE SEA PARA BIEN __Ramón López Velarde ( México ) 1881-1921 (Nacido en Jerez Zacatecas, México)
QUE SEA PARA BIEN
Ya no puedo dudar... Diste muerte a mi cándida niñez, toda olorosa a sacristía, y también diste muerte al liviano chacal de mi cartuja. Que sea para bien...
Ya no puedo dudar... Consumaste el prodigio de, sin hacerme daño, sustituir mi agua clara con un licor de uvas... Y yo bebo el licor que tu mano me depara.
Me revelas la síntesis de mi propio zodíaco: el León y la Virgen. Y mis ojos te ven apretar en los dedos -como un haz de centellas- éxtasis y placeres. Que sea para bien...
Tu palidez denuncia que en tu rostro se ha posado el incendio y a corrido la lava... Día último de marzo; emoción, aves, sol... Tu palidez volcánica me agrava.
¿Ganaste ese prodigio de pálida vehemencia al huir, con un viento de ceniza, de una ciudad en llamas? ¿O hiciste penitencia revolcándote encima del desierto? ¿O, quizá, te quedaste dormida en el vertiente de un volcán, y la lava corrió sobre tu boca y calcinó tu frente?
¡Oh tú reveladora, que traes un sabor cabal para mi vida, y la entusiasmas: tu triunfo es sobre un motín de satiresas y un coro plañidero de fantasmas!
Yo estoy en la vertiente de tu rostro, esperando las lavas repentinas que me den un fulgurante goce. Tu victorial y pálido prestigio ya me invade... ¡Que sea para bien!
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Poeta
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ANACRÓNICO MONÓLOGO
Porque ahora soy un recuerdo. Un pasado antes de tiempo. Un sueño antes de soñarse.
Anacrónico.
En un sol que se impacienta. Ante la pasajera sombra. Una luz perdida en la memoria.
Monólogo.
En la noche más profunda. En la ausencia más notable. En el viejo temor que retumba.
Anacrónico Monólogo.
Interior. De apariencia sosegada. Monólogo, anacrónico, monólogo..
_¡Soy recuerdo, me dices, memoria!__
Entre la espera huidiza. Al extremo del aliento. Espesa presencia susurrante.
Un sueño sin soñarse. Atado a la vigilia fracturado. Un pasado sin tiempo.
Cultivando. Noches. Agridulces.
__¡Soy recuerdo en espera, olvidado!.__
En un pliegue oculto del día. Ante la luz permanente. Una sombra grabada en el viento.
Anacrónico. En el día menos corto. En la presencia menos evidente.
Monólogo. Sólo monólogo. Anacrónico, diacrónico y sincrónico. ¡Qué más da!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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La piedra quieta, inmóvil, eterna, seca, endurecida, piedra aburrida de ser piedra, con anhelos de aguas y algodones, piedra que mira todo el día al sol que camina por el cielo,
Piedra que siente en su cara su calida caricia reflejada y sueña que llora emocionada por creer ver una lagrima, por ella derramada.
En su esencia su alma prisionera pretende que alguien la levante, que fuerte la apriete entre sus manos, y en alegre gozo sentir, su cuerpo en la piel que la ha tocado
Para luego, el brazo en catapulta, con vertiginoso furor la arroje lejos. Estáticos deseos de una piedra, piedra que busca a su alma, alma que su condena encuentra
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Poeta
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El sol rompía tras las montañas oscuras, iluminándolas de colores dorados. Era un nuevo día a empezar. Desconocido, lo que pasaría solo al final lo sabrían, la vida en medio de la vegetación empezó a despertar. Muy abajo una villa, brillaba a nacos con los rayos de sol, mezcla de sombras e luz. Se abrían de espacio las ventanas, pero muchos ya se habían marchado aun noche a sus empleos. Otros se estaban a acostar, después de trabajar toda la noche. El sol nasce para todos, pero ni todos lo pueden apreciar. Como la vida, todos la viven, pero de maneras distintas. Los mineros, como zoos fueran, en las entrañas de la tierra, sudados oscuros de polvo, no sienten el calor del sol. Otros tuestan bajo su calor haciendo carreteras, respirando el olor del alquitrán. Espaldas desnudas, manos encallecidas, tragan su propio sudor. Madres sin dormir por su niño llorar por la noche, empiezan a trabajar sin sueldo, sin horas para descansar, en sus casas. Muchos hacen que trabajan, sentados delante de un ordenador es lo único que hacen es teclear, sin responsabilidad alguna en las ciudades. Mezcla de contradicciones, la vida castiga a unos e regala a otros, pereza e comodidad. Agua cristalina, baja de las montañas, ni todos beberán de ella, en desiertos, ni agua barrosa tienen para beber. Contrastes, tela borrosa sin significado, sin pincel, ni pintor. El sol continúa su caminada indiferente ajeno a todo, la villa empieza de nuevo a tener sombras, caras cansadas, brazos caídos, cansados, pies arrastrándose, deseando llegar a casa, para descansar. Los niños, juegan, en sus patios o en la calle, la escuela ya los ha dejado libres para ser niños. Coches llegan por la pequeña carretera, tractores, camionetas, llenas de polvo, con trabajadores que salieran de madrugada. Así pasan años tras año besando las bases de los montes. Vienen algunos pastores con sus rebaños, ha terminado más un día. No para todos. Las mujeres continúan en sus labores, nunca dan por terminado el trabajo, mismo si no se acostaran. No tienen sueldo, no tienen derecho a quejarse de su cansancio. No tienen nada a no ser trabajo y más trabajo. Y el sol que en principio seria e debería ser para todos, se marcha, dejando un manto de color rojo e gris, se encienden luces, en las ventanas, olor a sofritos, olor a comida, hora de recoger a casa. Más un día, más otros vendrán, iguales para gentes aisladas de las grandes ciudades. Gente que es la verdadera, sabia, mismo que no sepa leer ni escribir. Los respecto, ador estar con ellos, tienen la savia de la vida en sus venas, sean mineros, albañiles, agricultores, o mujeres que no sienten como sufren, no tienen tiempo para eso. Oporto 1 de Marzo de 2013 Carminha Nieves
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Vejo o dia vindo, agitado... Olho-o, com olhar parado, procurando encontrar a paz no fim do túnel.
A.J. Cardiais imagem: google
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