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Eu estou deixando tudo se acabar... Estou só esperando a morte me levar.
Se eu tiver sorte, ela me levará dormindo... Se eu for muito forte, ela me pegará sorrindo.
Eu só tenho medo de morrer definhando... Disso não guardo segredo.
Deve ser um inferno, para quem vive lutando querendo ser eterno.
A.J. Cardiais
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Poeta
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POR EL NUEVO BOSQUE
¡Mira, mira, ya corren los hombres!. Fríos en las manzanas de arena, que las puertas desnudan del alba, sin remedio en la garganta de plata.
Por eso en las tabernas se fijan, las bicicletas de las gordas calles, que manan de los zapatos gastados, secas ramas de los alcoholes primeros.
¡Mira, mira, los delantales amargos!. Son carretas de ceniza y brazos fuertes, con los números tatuados en coro, bosques de ruedas con trajes nuevos.
Por eso de los pañuelos se olvidan, los pañales de las montañas nevadas, que arrastran arcillas intactas, en el brillo del ciervo alegre.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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En el valle estático,estéril sin pasión ni lágrimas, donde encuentro el cómodo limbo, de emociones carente, me espera, mi patíbulo y mi estípite
Clavado dejare en el, despojado ya de materia mi famélico ser, flameantes hilachas de alma, disueltas en el ácido óbice de tu imagen pegada al insobornable, pertinaz recuerdo
Recuerdo insolente, que privé de su duelo, acallando temprano sus latidos, su pulso, creando un expósito, un dolor perdurable, una pena innombrable, laceración y martirio de mi corazón
Cobarde espíritu, al sentimiento escapa, huyendo de la libertad de amar plenamente, que por falacia libre se siente, negando su luto al sentido osario que deja el calvario, cuando muere el amor
Creado 19/03/2013 por Catriel Cuestas Acosta
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Poeta
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Não devemos ficar pensando em coisas ruins... Também não devemos ficar esperando por coisas ruins.
Mas não devemos achar que a "coisa" está distante de nós...
Porque, quando menos esperamos, escutamos a sua voz.
A.J. Cardiais imagem: google
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Poeta
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Tus fogosos besos recorren mi cuerpo quemando y erosionando mi piel dejando en mis poros tu erótica y deliciosa miel
Tus deliciosos besos enloquecen mi alma y mi ser haciendo mis fantasías y pasiones crecer
El licor de tus besos Agitados llenos de tu avidez hacen mi jardín florecer deseando tu cuerpo poseer
El encanto de tus besos que transmiten la esencia de tu desequilibrado querer necesito día y noche tener para de amor enloquecer bebiendo en tu erótico placer hermosa y divina mujer.
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Poeta
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yo tengo un reservorio de palabras no dichas,
de caricias no dadas, de abrazos mezquinados,
de promesas pendientes y sueños postergados.
Voy soltando de a poco, los que quedan con vida
y arrojo de los muertos, al viento las cenizas.
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Poeta
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"Entre la tesis y la antítesis, puntos extremos de la dualidad, existen innumerables alternativas que permiten claro ejercicio de flexibilidad."
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Poeta
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Sé que vendrá La he llamado ya tantas veces Que a sus oídos tal vez, mi voz cansará Ella me escucha y en sus sueños me tiene. Yo no quiero de ella, una sola lágrima de tristeza, Quiero reír con su risa, que se llene de gozo Abrazarla, mecerla en el aire, llenarla de besos… ¡Unir nuestras almas con devoción!… ¡Cuando ella vuelva… Yo aun estaré!... ¡Si no en el aire… en cada amanecer!... Porque sé que vendrá. Pero no viene mi luz… No aparece el génesis de mis inquietudes El día va perdiendo fulgor y yo siento miedo ¿Será que su brillo está elevando otra luz? No quiero desatar una tempestad Con pensares sin fundamento, Quiero mi corazón tranquilo… Para ser sólo paz, cuando ella llegue… Me alegre el día con su alma de niña y el rezo en sus besos, Ella me aguarda… pero ahora no está ¡No está… no vendrá!... ¡ y yo tendré que morir… para que ella nunca muera!... Delalma 01/03/2013
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Poeta
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Levantaste del suelo mis sueños estrujados,
planchaste con caricias las arrugas del tiempo,
y frustrado el intento de poder reciclarlos
los volviste un bollo y lo tiraste al cesto.
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Poeta
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AGUDA CAÍDA
Agu Daca Ida.
En la noche que duerme demasiado plácida. En la tarde que se rasca el sol. El último pincel entusiasmado. Cuando. Se pone nerviosa la mañana. Al fondo. Afilar de unas pestañas años. Después. De una.
Agua Daca Ida
Del crustáceo. Observando la vidriera. En la rutina inquietante. En la cilíndrica mirada. En la bebida camisa. Del terreno. Estampado pantalón. Del tobillo. ¡Violento colchón!.
Por Esa Agu Daca Ida Está
El sendero de la noche medio desnudo, golpendo el suelo del claro opuesto, apropiado a la frente estrecha, en la ropa de las luces cortas, incluyendo las balas boca arriba, en la espalda del buen papel, en el invierno impresionado, y las sonrisas bajo el hielo, en la imagen del instante.
Por Esa Agu Daca Ida Está
Un amanecer cauteloso. Un gris interminable. ¡Qué empezó a buscar en la mirada!. Un sabor disfrazado de rojo. Un anochecer en la ribera. Entre los zapatos del sofá. ¡Tambores, bocinas y campanillas!. En la noche qué desayuna el día. Y al sol qué no calienta igual.
¡Es así, la aguda caída aguda, es así!.
Dicen: Como hurgándose las ranas el rostro, que se hizo pedazos el tiempo, encaramado en la desprevenida. ¡Cremallera!... Porqué la tentación, llovía fuerte... En el mejor alumno, de la suerte... En las pestañas, pausadas... Capaces de detener, la mirada... En la cintura de las uñas. ¡Martirizando su lujuria algodonosa!.
Ates, antes, antes. De La gu da ca ida, ida, ida.
Por ser insensata. En la máquina. Insensata. De pasos. Laterales Y reverencias.
¡Ahora, ya está, en la dormida noche pálida!. La luna. Del espejo. Después. De la caída. Aguda y fragmentada entre los restos reflejada.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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