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Vi la cara sonriente del amor, en una gota de agua en reposo en una soledad, estas bailando en el cielo ámbar, como las estrellas están cayendo, se vuelven tan entrelazadas.
Bello cielo ámbar, ilumina mis atardeceres, la noche presente esta, la luna brillará.
Sólo quieres ser libre, quiero ser parte de tu vida, seras la chica que una vez que solías ser, amante de la vida, mi hermosa enamorada, volando libre estarás, pero tienes que encontrar el camino a casa.
Eres inocente, libre y hermosa, eres mi musa, mi único y verdadero amor, aún buscas el camino a casa.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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Puedes depender en la certeza, contar hacia fuera y empezar de nuevo, puede estar segura, de que has llegado al final.
Sabes que eres hermosa, eres un ángel, eres mi inspiración, eres mi enamorada.
Puedes pasar por alto, los que has convertido en vida, lo ves morir de nuevo, lo ves todo, y sin decir nada.
Sabes que eres hermosa, sí en verdad eres mi ángel, estoy en tus pensamientos más íntimos, se entenderá y se que tu, puedes tener todo lo que necesitas.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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Luna viajera, compañera y cómplice, de mi soledad y agonía, en ti busco inspiración.
Cada noche te veo, cada luna llena busco refugio, alejarme de toda monotonía, cobijarme con tu manto estelar.
Busco a mi amada, a mi alma gemela, mi fiel compañera, para enamorarme de ella.
En todo momento, quiero conocerte, estas en mis sueños, en mi mente, no dejo de pensar en ti mi niña.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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Te amo com toda sua agressividade para o verbo amar; com toda sua má vontade de se entregar; com todo esse capricho pra fazer amor.
Te amo com a cara e a coragem. Se este amor for só de passagem, não perderei a viagem: irei até onde ele for.
A.J. Cardiais
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Poeta
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UN SUEÑO
Un sueño que he vivido en el pasado, Marcado por palabras más sencillas, Viviendo las sublimes maravillas El canto por encanto diseñado,
Mi mundo desde entonces cambiado, Ruborizada veo las mejillas De quien vagando en luces, también brillas Erguiendo eso deseo iluminado,
Estrella en cielo claro, y sin secretos, Pudiera desvendar los más concretos Cariños de quien tanto se mostrara
Inmensa claridad en vida y paz, Un templo delirante y mismo audaz, Volviéndose alegría noble, rara…
MARCOS LOURES
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Poeta
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En malos tiempos; hay más allá de ese cielo negro; En malos tiempos; hay más allá de ese mar. Hay más que una pena; hay más allá del dolor. Sólo hoy las cosas están mal, pero es sólo hoy, Porque hay más allá de un solitario sentimiento, Porque en ésta vida hay más allá de un amor.
Solo será hoy mi palabra contra tu resistencia, Solo será hoy mi resistencia contra tu mirar, Solo será hoy mi incansable lucha por ti mi amada, Solo hoy no podré soportar que no seas mía jamás.
Solo hoy será el día en que de mi alma vivirás Solo hoy será el día que me mires con piedad, Solo hoy será ese día en que escuches mi dolor, Solo hoy, porque mañana; mañana ya no estarás.
Por que mañana te hallarás, lejos; exiliada de mí ser. Porque mañana te hallarás desterrada de mis besos Y desahuciada eternamente de cada espacio de mi piel. ¡Claro que te amo! pero no sufriré más por tu desdén.
Héctor Humberto García Herrera [/size]
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Poeta
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nuestro amor es real por tu amor y mi amor por aer deseo y pasion que esta instalado en tu corazon por tus besos y tu mirada que son espejo de tu mente te amo te siento te necesi9to por tu sentimiento que envuelve a dos corazones de amar y sentir lo mismo la fuerza de querernos y el sentido de tu piel
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Poeta
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AMAR MÁS QUE PODRÍA
Querer amar bien más do que podría, Trasciendo tantas pierdas por la vida, Que cuanto más atroz, más sin salida Viviendo con temor y nostalgia, Audaces expresiones, la alegría Entonan viejas suertes conocidas, Las frases más sencillas, conmovidas, Percibiendo la farsa, alegoría, Vestida de esperanza, la palabra Que tanto en suelo excuso, vida labra, Abriendo los portales más podridos, De versos entre engaños, desenredos, Momentos entonando viejos miedos, Mirando días muertos, nuestros nidos. Compañera de sueños y batallas Por las calles en cuanto demarcasen Errores con dolores entrañados, Los días que pensara engalanados, En pierdas solamente se moldasen. Pasiones del pasado en el presente, Desencantos cogidos por quien tanto Percibe en el final su desencanto…
MARCOS LOURES
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Poeta
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Memorias de una Fotografia.
Dormía en una caja pequeña donde se guardaban los recuerdos unos lápices amarillos carcomidos, y entristecidos al mirar algo sin importancia. Eran las cinco de la tarde cuando un reloj distraído marcaba las cuatro y media, sin más entusiasmo que el cuervo al pasar junto a la ventana en dirección a la colina azul. Despertó inquieto al ver una tortuga en la orilla de un minúsculo lago, atrás cinco o seis conejos jugaban entre la paja y la luna rojiza apenas se movía reflejándose en el agua de un círculo ondeante e inseguro. ¡Diluyéndose!. El fuego absorbió la vida escasa de una lejana ceniza radiante de inocencia. Un monstruo de miel abierta recorría inconcluso el hambre qué alimenta los pálidos lamentos del olvido de la tarde glacial en las ansias remotas. Se decía que escenas semejantes ocurrían a menudo en el fondo de los vasos. Se trataba sobre todo, de figuras multicolores derramadas del techo del establo. Viéndose a veces como triunfa en los campos el labriego con algún nítido paréntesis impenetrable, y mudo en la lid extraña a través de los siglos y la muerte.
La sed tenía ganas de llorar alcoholizada como una cobra en las olas del ensueño y cubierta por las sombras del aire revuelto de los mares recién martirizados... Esta sed estaba prisionera por el viejo tabaco desempleado, y contemplaba la dicha perdida de una pipa de larga cabellera sobre la mesa en cautiverio, encendidos los colores engañados al cruzar las dudas y temores ocultos en los valles de las brumas en la montaña del poder del tiempo, y el aire cediendo ligero a la común opinión del residuo estéril de una brasa con agonía. El momento se sentía ofendido por la realidad ignorada detrás de una mariposa cargada de harina, y una escoba reposaba en la pared antes de abrir la puerta un grillo ebrio del pueblo que camina contando ovejas. ¡Tantos años de cañas, uvas y cebada dejaron su huella en ese lugar!. A medida que las nubes tocaban sus pies, los insultos entorpecían las maniobras entre las olas que se rascaban con valentía la brisa, dueña de los calambres de la espuma arrojando murallas de trigo para reunirse alegremente con los zapatos.
Como el tren no corría por el humo indescriptible, ya no era tan seductor como un ser prendado de la luna al contemplar su estrecha frente conmoviendo la mágica centella de los gusanos subidos en las sillas con sus cuernos al sol, y el aroma del bolsillo cubierto de metales en la garganta del corcho que danzaba arrancando caracoles con el yeso del mundo fósil, y el corazón en otro sitio dentro de un cuchillo. ¡Vaya foto esta!___Casi cabe en el ojo de un blanquísimo caballo hundido en el centro de una manzana obscurecida por la hierba. Durante días y días en su cara asomaba una sonrisa asombrada, precisamente estampada en los anhelos de la camiseta menos viva, pero más clara y más amistosa que la indignada ansiedad al entender poco de la tristeza al perpetuarse por horas, en los borrados contornos del gastado y arrugado retrato... Recordaba aquel día con sus alfileres de saliva entre las cejas y la cabeza tranquilamente se hundía en telarañas sabor a edad media sin escala, y sin miedo a las monedas derribadas de los solitarios vidrios de las deshabitadas ventanas al acecho de un paisaje de oxidadas llaves. La primera vez. ¡Oh, esa primera vez!. Gritaba en el rostro un lustro de enormes cúpulas de sierpe trepada al poder, y esa vez no deseó sacudir las imágenes curiosas del colchón, sentía amablemente el estipulado periodo con la esperanza de que se iría sin decir nada.
¿Para qué?. Debajo de la almohada había unas gaviotas de piedra con los girasoles de cemento y la firme voluntad de los puentes y tejados entre unas mariposas que pasaban por las aguas del olvido gastado. ¿Qué caso tendría?. La inmensa mayoría de los borregos tenía un cáncer dormido entre la lengua, el cerebro y los pulmones, unos gusanos enormes campaneaban en los perros equivocados por la rara inteligencia de duras barracas con el perfil del pulso en los huecos corazones bocarriba de los carros. Los lagos tenían olor añejo, ron, tequila, vino rosado y cerveza. Además. ¡Vaya de nuevo en la foto!. Las ramas pensaban ser solo un acto de fe en el aire lastimero que aguarda en la raíz en sus crisoles de fragua por las fuerzas misteriosas al impulso del hipódromo nublado por el resplandor de nebulosas... La memoria era ya un inmenso territorio de nadie, sin sentir más que el líquido viscoso que sudaba sin bríos para atrapar las botellas y los vasos que subían multiplicándose entre las preguntas traídas por unas batas blancas en el anzuelo de una jeringa, con la bondad de los obstáculos que saltaban como corceles en la transmutación del oro que delira por el plomo...
Tal vez algún día fuera entendido, en la mano piadosa de un látigo flagelante por la natural astucia de una bestia paradójica con la sexta disfraces de un engaño desarrugando el ceño en las setas de un teatro que bosteza al volver la vista atrás de lo que nada sabemos en el arcón de mohosas maderas y las moradas ciruelas de alas lentas. ¡Sí!. Ese día salió de la caja con la inesperada presencia de su espuma amarga medio receloso en una jarra. ¡Y todo aquéllo le había sucedido antes de ser bebido por la botella!. Aunque sin el marco, la memoria es un huerto de huecos hechos foto.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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VERTIENTES
Vertientes tan diversas, paralelismos Entre rumbos que otrora he conocido, Cuántas leguas hubiéramos en sueños, Buscado entre desiertos y montañas, Sin oasis, mirajes traicioneros, Reluciste, solar hasta que en mágica Locura transformaste nuestro mundo, Ignaro soñador, perdiendo todo, Restauro con un verso lo que tanto Se desnudara en carne viva, altivamente, Ocupábamos logares bien distintos, Volvíamos de otros secretos disfrazados En dolores marcando con escenarios Terribles la inconstante soledad, Infatigable, percibo lo que hubiera, Marcase con los miedos y las ansias La furiosa noche solitaria Que ahora se ha perdido en un vacio. Las orillas de eso río que se pierde Bebiendo todo sal de un mar profano, Entre rocas, la luna como una fragua Desnuda lo que sin futuro se previa, Acampo entre estrellas y cometas, Ecléticos momentos, en desenredos, Voces mezcladas, gritos y chubascos, Llegando hasta el final Opuesta fuente En un eterno regresar hasta el jamás.
MARCOS LOURES
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