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O que as cidades falam ninguém pode ouvir, mas pode ver, pode sentir quando passa por suas ruas mal traçadas, maltratadas sujas e nuas;
Quando passa por seus monumentos maltratados e nojentos, pedindo socorro.
As cidades não falam, mas exalam odor de sentimento: na poluição do vento, na exumação dos gases, na liberação das fezes.
As cidades não pensam, mas fazem suas orações aos povos sem corações, que levam uma vida tensa...
Assim são as cidades, assim as Sociedades, assim a vida.
A.J. Cardiais imagem: google
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Poeta
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El color de tus ojos mujer; Sean tus ojos de noche, color de platino al reflejo de la luna. De día, sean tus ojos; azules u ojos de miel, No importa el color de tus ojos mujer; Lo importante es tu enorme belleza; tu ternura infinita. Sea de noche con la luna, con la frescura romántica O de día al calor de la luz; al color de la vida.
No importa el color de tus ojos mujer, Sean de color del platino o del color de la miel, No importa si son negros o si son del color del café, Lo que más me importa, es tu belleza mujer, Es tu dulce persona; lo que importa Es que puedo mirarlos con el amanecer. No importa el color de tus ojos mí amor, No importa si son azules como el cielo, Verdes como el color esmeralda O si son oscuros como lo es el café, Lo importante es el brillo que en ellos puedo ver.
Héctor Humberto García Herrera
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Poeta
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Ya no confió en una de mis sombras, Ni en el médico postrado sobre la cabecera. Mejor me busco cura propia a este mal; Alguno de esos remedios momentáneos O mejor me busco a un chamán. No quiero a mis pies el río que no hace ruido Ni quiero el agua que no es laguna y que tampoco es mar.
Necesito la cura eterna a este mal; Necesito de la lluvia que me receto el chamán; Necesito de la noche que me recomendó Y de la sangre de un caimán; Necesito la pureza de unos labios Y unos ojos que me miren sin maldad.
Horas y horas pase frente a la pared y a contraluz Interrogando a la sombra en la que no puedo confiar, Tal y como lo ordenó el chamán. Le preguntaba por la verdad, le preguntaba sobre Donde había dejado la integridad, las promesas Y su lealtad para no ir detrás. ¡Desgraciada! no me supo contestar, Tuve que apagarla y volver a empezar.
Caminaba por las ruinas del pasado Mirando las huellas que iba dejando atrás Tan sólo por si mi sombra asomaba de nuevo a mirar, Pero ya nunca supo cómo regresar.
Gracias señor chamán, Gracias por el agua dulce y sin sal; Gracias por la suerte y por su bondad; Gracias por el consejo y por la realidad; Gracias mi señor chamán.
Héctor Humberto García Herrera
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Poeta
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El tiempo pasa lento Como segundos hermanados Que no sueltan la mano Del que queda en el pasado
Como no queriéndose despedir De aquel que en algún punto le mostro el camino Y ahora debe abrirse paso por si mismo hacia el futuro.
Veo rodar los granos de arena Tan sutiles como finos y resplandecientes Que Han venido desgastándose, arribando quien sabe de dónde?, Salidos quizás de una gran montaña y ahora casi como polvo tras un largo camino tienen forma nueva y única...
Arropado por el hondear de banderas extrañas... de gentilicios nuevos.. descubro que en medio del pasar del tiempo no importa de dónde vengamos... vamos tomando forma como cualquier otro grano de arena en la playa..
La mar... plácida ante mis ojos. Toca la playa como acariciándola.. de manera constante. Sin importar cuán lejos haya llegado cada ola, la siguiente al seguirle se supera y arriba aun mas lejos.. aun más adentro. ..
El viento gélido de esta fría primavera, que se niega a decirle adiós al invierno, me acompaña en mis pasos... en mi rodar... en mi tomar forma...
En mi proceso de dejarme esculpir por el paso del tiempo...
Y justo cuando las nubes cargadas de agua de rocío me siguen como mis nuevas mascotas... justo allí, sale el sol...
Se impone... se abre paso... me calienta... me llena de esperanza... de fuerza. .. me muestra el camino....
El futuro es allá y cada paso lo doy hoy... adelante...
By: Antonio Fuenmayor
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Poeta
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C.R.I.P.T.O.M.N.E.S.I.A.
Toc, toc, toc... ¿Quién podrá ser a esta hora?. Debe ser el viento. Huye. Sin equipaje. ¡Así es!. Y ni siquiera se dio vuelta. No obstante. No es tan horrible, si se le mira atentamente. Distraído, disimulando el polvo. Carece de importancia. Es la joven brisa asumiendo a simple vista el espesor de una viga medio salvaje. Entrando.
Entrando al jardín domesticado, excesivamente satisfecho. No lo ves. ¡Enciende los audífonos! ¡Toca la lupa!. ¿Se puede saber que estás pensando?. Imagínate. ¿Acaso lo mismo en que no puedo ser muy preciso, desgraciadamente la situación es clara, son prejuicios insensatos. ¿Diplomáticos fantasmas?. Están afuera.
Toc, toc... ¡Déjalos entrar!. ¿Quién pensabas qué era?. A media noche. Son más de las dos. No dispongo de un repertorio de pesadillas muy escaso. ¡Cada vez son más baratas!. ¿Hacemos la prueba?. Bueno, empieza por tener miedo, una hora más o menos. ¡Ayúdate del tic-tac si quieres!.
Pero solo a medida que avance por el pasillo. No, no... No es el viento... ¡Son los recuerdos que nos buscan!. Es la tétrica disposición al inmenso consuelo que se compra. Y ahora estoy aquí. Tocándote. En un abrir y cerrar de ojos. Soy el olvido que iba a... estrellarse en la memoria. Toc, toc, toc... Tic-tac... ¿Qué se yo?.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Francisco Ruiz, el asesino de una serpiente.
Un día maté una serpiente. Veréis. Un día mi padre se rompió el fémur y tuvimos que llevarlo al Hospital. La familia, sus hijos, mis hermanos, se turnaba para acompañarlo y un día me quedé solo en mi casa. Teníamos un perrito pequeño que otro día dimos en adopción pero ese día el perrito estaba en mi casa. El perrito estaba en mi casa y le preparé la comida. La comida consistía en un trozo de foiegrás. Se lo preparé y se lo puse en el plato. Mi casa es una casa antigua reformada varias veces y aquel día una serpiente sacó su cabeza de una jamba de madera en la frontera entre el pasillo corredor y la cocina. Sacó su pequeña cabeza de la jamba de madera a la altura del suelo, era una serpiente rosada, de color carne, infinitamente bonita. Atraída por el olor del foiegrás sacó su cabeza por un agujero en la jamba de madera, y se apresuró a devorarlo, cosa que vi con estos ojos que un día se comerá la tierra. Tardó poco en comerse el paté mientras yo alejaba al cachorro de la cabeza de la serpiente, y se dio la vuelta entrando por otro agujero o grieta que había en la jamba de madera. Pero no pude resistirlo. Aunque me fascinaba la belleza y la desconocida peligrosidad de la serpiente cuando tenía media cola fuera, pues entre que sacó la cabeza y la metió en la jamba sacó el resto del cuerpo, no pude resistir mi naturaleza antinatural y le di un pisotón. Inmediatamente me arrepentí de aquello, había destruido una auténtica preciosidad de vida. Quizás fuera una víbora peligrosa, nunca lo supe, el caso es que la reventé de un pisotón. Después del pisotón vi como la serpiente metía la cola en el agujero. No sé si llegué a reventarla o no, el pisotón se lo di con poca fuerza y en el extremo de la cola, si mi madre la hubiera visto habría dado gritos de pánico como una poseída por el demonio y seguramente mi padre le habría aplastado la cabeza. Yo tan solo me puse a contemplar su belleza pero mi naturaleza antinatural me pudo y no pude resistirlo y le di el pisotón. Luego estuve muy preocupado porque pensé que le había aplastado el aparato reproductor. Unos años más tarde desmontaron las jambas de madera y no encontraron nada. Fue una serpiente de una belleza indescriptible pero la maté. Quién sabe, lo mismo me libré de una dolorosa y mortal mordedura de serpiente. A mi y a mi familia. ............................................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero. (lo nunca visto, una serpiente comiendo Foiegrás la Piara).
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Por qué tengo tanto miedo Dejar atras toda mi vida Y empezar todo de cero Como mi corazon lo pida!
Por qué no tengo valentia De aceptar que estoy viviendo Una vida que no es mia Y con mi felicidad estoy pagando!
Por qué me cuesta tanto Dejar esta mentira atras Aunque sé que suena tonto De irme no soy capaz!
Por qué no tengo fuerza De aceptar lo que estoy sintiendo Estoy sonriendo,cubriendo la tristeza Por la batalla que estoy perdiendo!
Por qué no tengo tanta fe De creer que todo va a cambiar O de aceptar lo que me de La vida,sin poder pensar!
Por qué estoy hecha una cobarde Por dejar el destino hacer de mi Una persona más en esta tierra Que nunca va a aprender a ser feliz!
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No te estoy pidiendo que me ames Y no quiero que dejes de amarme Estoy tratando de alejarte Pero mi cuerpo no deja de desearte!
Planeando el futuro,sola yo Sabiendo que tu eres mi futuro Tratando el pasado de olvidar Cuando yo misma lo deje pasar!
Contigo ya no soy feliz Sin ti me sentiria sin el alma Todos los dias a tu lado se ven gris Y si no estas,yo nunca mas sere feliz!
Y si,ya veo,todo es complicado Cuando tienes un corazon que ama tanto Y una mente que,sin duda,odia mas Es lo mejor dejar el miedo atras Seguir jugando!
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A cidade olha, com olhar difuso, esse povo obtuso transitando pelas vias de sua alma...
A cidade esta calma, e coberta de entulho. Precisa dar um mergulho num mar de limpeza.
A cidade da beleza (brilhante de dia) tem em sua sinfonia um solo de pobreza.
A cidade quando ronca, acorda assustada sendo vilipendiada e levando bronca.
A cidade é assim: próspera e pobre. De um lado o nobre, do outro o chinfrim.
AJ Cardiais
imagem: google
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Francisco Ruiz se Masturba viendo como un Tío contrae el SIDA.
El muchacho, caliente, que era como un lirio Besó la augusta polla de aquel tío con SIDA, Se hallaba sorprendido el río de la vida Y el chaval entregaba su cuerpo con delirio.
Francisco los veía a los dos, el martirio Que los dos se otorgaban en sus largas heridas, Era una fruta dulce, muy dulce, y muy podrida, Y ladraban cuatro perros, cuatro perros asirios.
El muchacho, enculado, acogía la polla, Después tragaba el semen del carajo orgasmado, Y el potaje de carne se quemaba en la olla.
Y los Hache I Uve entraban en la sangre. El muchacho saciado dormitaba sin hambre. Francisco, complacido, se había masturbado. ............................................................................. Francisco Antonio Ruiz Caballero. (He visto tal cantidad de video porno gay que seguro que he visto el momento en que un tío le pega el SIDA a otro).
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