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Poemas, frases y mensajes sobre mujer

Selección de poemas, frases y mensajes más populares sobre mujer


Poema de Amor XXXIX (Periplo II)

Poema de Amor XXXIX (Periplo II)
[img align=center width=460]http://juanmuro52.files.wordpress.com/2011/05/andrew_wyeth01b.jpg[/img]
Entre el cielo y la llanura reinaron sus muslos,
cuando la noche ya sola se desvestía.
Tomé sus labios pequeños,
como se le quita una flor huérfana a la pastura lujuriosa
y se la lleva desnuda junto a su alma
hasta parajes escondidos,
allá donde los confines del paraíso
arriesgan ser infierno por devorar demasiado.
Y encima de ella yo, y unos poemas ancestrales
que tallaron sus ojos y sus manos.
Y un ritmo firme pronto se tornó en desconocido galope,
que con el tiempo nos trajo hasta aquí.
©Gustavo Larsen, 29/01/2014

Mujer Ajena

Mírate mujer: copa de fino talle,
trago exótico con rodaja de luna, frente al mar.

Mientras transitas, enajenada y ajena,
mírate orlada por la estela del nunca jamás.

Mírate: delirio de mis sentidos,
poesía de otro, plagio temprano a mi tardo ideal.

Guitarra de arena y ámbar, mírate,
etéreamente pulsada por mi arresto pasional.

Mírate: meridiana en tu belleza
y tristemente ambigua en mi coherente realidad.

Ajena, en mi único presente y futuro sin ti,
en mi única, única vida mortal... mírate pasar.

Distracciones

Distracciones
[img align=center width=400]http://3.bp.blogspot.com/-dbqHSgiFcco/TWe7WgmiI6I/AAAAAAAAADE/aw_Mh4wOnMk/s1600/DSC00195.JPG[/img]
Mientras duermes y el sol hurga tímido
con su tibio hocico en tu cabello,
observo la insistencia del pájaro
ensañado en la semilla de su mundo.
Gira y corta aromas espiraladas
en su vuelo de libélula sedienta;
es la prestancia de las plumas
que boyan danzas sobre el aire
y la voracidad del pico certero.
De brotes generosos son sus mañanas,
busca como flecha el pecho del humus
y con el sigilo de la brisa,
de pronto se desvanece.
Ahora despiertas, de vuelta a mi universo,
y el sol ya no vacila un instante sobre tí.
Te incorporas, olímpica y dorada,
muy por encima de todas estas tierras.
©Gustavo Larsen, 25/10/2013

Dedicado a mi esposa.

Instrucciones para un hijo en su primera cita

Instrucciones para un hijo en su primera cita
[img align=right width=450]http://3.bp.blogspot.com/-7znlyVDH5W4/U1AsUeIegJI/AAAAAAAAAJY/uyfmyOIktlg/s1600/Consejos+de+un+padre+a+su+hijo.jpg[/img]

Tomar entre los labios la uva expecante,
separar la semilla y guardarla
para algún incierto futuro.
Elegir sin vacilaciones el zumo sobre el hollejo,
incluso sobre la pulpa
que tal vez desbordará fuego y dudas.
Olvidar el parral de procedencia.
©Gustavo Larsen, 15/12/2014

EL BARCO EBRIO

El Barco Ebrio
Arthur Rimbaud
Francia 1854-1891

Yo sentí al descender los impasibles Ríos
que ya no me sirgaban mis conductores rudos;
de blanco a pieles-rojas chillones y bravíos
sirvieron en los postes, clavados y desnudos.

Por las tripulaciones nunca tuve interés
y cuando terminó la cruel algarabía,
a mí, barco de trigo y de algodón inglés,
me dejaron los Ríos ir adonde quería.

Bogué en un cabrilleante furor de marejadas
más sordo e insensible que meollo de infantes
y las viejas Penínsulas por el mar desgajadas
no han sufrido vaivenes más recios y triunfantes.

La tempestad bendijo mi despertar marino.
Diez noches he bailado más leve que un tapón
sobre olas que a las víctimas abrían el camino,
sin lamentar la necia mirada de un farón.

Cual para el niño poma modorra, regodeo
fue para el agua verde este casco de pino;
dispersando el timón y perdiendo el arpeo
me lavó de inmundicias y de manchas de vino.

Desde entonces me baña el poema del mar
lactascente, infundido de astros; muchas veces,
devorando lo azul, en él se va pasar
un pensativo ahogado de turbias palideces.

Algo tiñe la azul inmensidad y delira
en ritmos lentos, bajo el diurno resplandor.
Más fuerte que el alcohol, más vasta que una lira
fermenta la amargura de las pecas de amor.

He visto las resacas, la tormenta sonora,
las corrientes, las mangas -y de todo sé el nombre-;
cual vuelo de palomas a la exaltada aurora,
y alguna vez he visto lo que cree ver el hombre.

Yo he visto al sol manchado de místicos horrores,
alumbrando cuajados violáceos sedimentos.
Cual en dramas remotos los reflujos actores
lanzaban en un vuelo sus estremecimientos.

Soñé en la noche verde de espuma y nieve ahita
-en los ojos del mar, lentos besos de amor-
y en la circulación de la savia inaudita
que arrastra áureo y azul, al fósforo cantor.

Asaltando arrecifes, un mes tras otro mes,
seguí a la marejada histérica y vesánica,
sin creer que las Marías con sus fúlgidos pies
cortaran el resuello a la jeta oceánica.

¡No sabéis... ! Dí con muchas increíbles Floridas,
con ojos de panteras y con pieles humanas
mezclábanse arcos-iris, tendidos como bridas,
al rebaño marino de las verdosas lanas.

He visto fermentar las enormes lagunas
en cuyas espadañas se pudre un Leviathán
y he visto, con bonanza, desplomándose algunas
cataratas remotas que a los abismos van...

Vi el sol de plata, el nácar del mar, el cielo ardiente,
horrores encallados en las pardas bahías
y mucha retorcida y gigante serpiente
cayendo de los árboles, con fragancias sombrías.

Quisiera yo enseñar a un niño esas doradas
de la onda azul. pescados cantores, rutilantes...
Me bandijo la espuma al salir de las radas
y el inefable viento me elevó por instantes...

Fui mártir de los polos y las zonas hastiado,
el sollozo del mar dulcificó mi arfada;
con flores amarillas ventosas fui obsequiado,
y me quedé como una mujer arrodillada.

Igual que una península llevaba las disputas
y el fimo de chillonas aves de ojos melados,
y mientras yo bogaba, de entre jarcias enjutas
bajaban a dormir, de espaldas, los ahogados.

Y yo, barco perdido entre la cabellera
de ensenadas, al éter echado por la racha,
no merecí el remolque de anseáticas veleras
ni de los monitores, nave de agua borracha.

Humeante, libre, ornado de neblinas violetas
segué el cielo rojizo con brío de segur
llevando -almíbar grato a los buenos poetas-
mis líquenes de sol y mis mocos de azur.

Las lúnulas eléctricas me fueron recubriendo,
almadía, escoltada por negros hipocampos.
Las ardientes canículas golpearon abatiendo
en trombas, a los cielos de ultramarinos lampos.

Yo que temblé al oír a través latitudes
el rugir de los Behemots y los Maelstroms en celo,
eterno navegante de azuladas quietudes,
por los muelles de Europa ahora estoy sin consuelo.

Yo vi los archipiélagos siderales que el hondo
y delirante cielo abren al bogador.
¿Te recoges tú y duermes en las noches sin fondo,
millón de aves de oro, venidero Vigor?

El acre amor me ha henchido de embriagador letargo.
Lloré mucho. Las albas son siempre lacerantes.
Toda luna es atroz y todo sol amargo.
¡Que se rompa mi quilla y vaya al mar cuanto antes!

Si yo ansío algún agua de Europa es la del charco
negro y frío en el cual, al caer la tarde rosa,
en cuclillas y triste, un niño suelta un barco
endeble y delicado como una mariposa.

Ya nunca más podré, olas acariciantes,
aventajar a otros transportes de algodón,
ni cruzando el orgullo de banderas flameantes
nadar junto a los ojos horribles de un pontón.

Caminata nocturna II (Carta)

Caminata nocturna II (Carta)
[img align=center width=520]http://images.viralnova.com/000/019/602/maldives4.jpg[/img]

Es que de tanto beber este viento azul, mujer lejana,
se pueden quebrar dos voluntades solemnes.
Con tu boca de río, a diario se riegan la distancia y su herida.
Somos irremisiblemente, dos espinos temblorosos.
¡ Tan lejos ! Desde aquí, lo mío es tan sólo
penetrar tu sol con virilidades de cera,
mirar un infierno como el soldado que conoce de una paz.
Me recuerdas otra vida, ¡ sí !
Vida que espantaba a la conciencia hacia su cuarto adusto.

Es que eres mujer que no se aferra a un ave blanca
o a la mansa pastura de sus días,
a un llano que ahora no quiere mecer lo previsible ante tus ojos.
Hoy eres selva, el urgente rugido, la luna roja
que se alza entre magnolias dormidas,
pechos esperando recibir la lanza que cimbrará
sobre tí alguna dulce tortura.

Eres una mujer clamando caer en un mar embravecido,
sin que nada le proteja su carne.
Volverá la caricia piensas,
pero ella esta vez evitará la vieja muerte sobre la piel.
Será el trueque de tus secretos horizontes por mi poniente encendido.
Todas las risas de tu vida de golpe regresándote,
y luego huyendo, cabalgando insolentes hacia tu vientre.

©Gustavo Larsen, 09/10/2014

Ah, la distancia...lo cura todo a veces, como el tiempo, y resuelve muy poco muchas otras.

Rosendo Flores

Rosendo Flores
Puro guapo sin abuela,
era el taita Rosendo Flores.
Fue por dos falsos amores
y andar picao de viruela
que no hubo naifa en Cañuelas
que le diera sus candores.

Y por cruel vuelta ‘e la taba,
la mano de un amigazo
fue un encono y seis viandazos
y el llanto de una garaba.
Se llevó el maula una biaba
y el Rosendo dos puntazos.

Esquina Colón y Roca,
su espalda piantó una rosa.
Y ha de ser nomás de diosa
el nombre que da una boca
cuando el cielo nos convoca
como pebeta celosa.

¡Esquina que cruzás facas!
Cruzaste un taura y un mandria,
y dejaste a una calandria
sin tigre ni malandraca.

[img align=center width=380]http://3.bp.blogspot.com/_XibdNq_pBHw/TTTID2Gt6uI/AAAAAAAAAEY/ZhNYqBBLQuw/s1600/duelo.jpg[/img]

Siempre me han gustado las historias “orilleras”, algo así como el lugar de origen de los “Ángel Gregorio Villoldos” del mundo. Por eso al protagonista lo hago nacer en Cañuelas y morir en Ramos Mejía. La ilustración que acompaña (“Duelo tanguero”) es un concepto de Franco Iturraspe.

Leona del desierto

Leona del desierto
[img align=center width=370]http://us.123rf.com/400wm/400/400/EcoSnap/EcoSnap1009/EcoSnap100900038/7854158-leona-panthera-leo-caminar-desierto-de-kalahari-africa-del-sur.jpg[/img]
Caminas como leona dueña de mis desiertos,
uñas buscando revelarle un nuevo oasis a mi espalda.
Y como gustas de beber de las copas de mis yemas felices
ellas se estiran como el río hacia la vega,
a perlarle la sed a tus valles, crecerlos en la noche.
Eres leona de mis rincones de arena inexplorada,
dejándoles el momento eterno, sagrado como el tiempo.
Vuelve mañana entonces, con tus zarpas de fuego prontas,
como si un bocado mío te valiese la supervivencia.
Vuelve y quédate hasta que la luna y el sol se sonrojen
en la vergüenza de no poder opacarnos las estrellas.
©Gustavo Larsen, 12/11/2013

Culpa Guajira (soneto)

Culpa Guajira (soneto)
[img align=center width=440]http://www.cubanaturetrip.com/data/images/contenido/gitana_tropical_s.jpg[/img]
¡Ay, hambriento verdugo de mis días!
Aflórame en tus labios mi demencia,
venenos, dagas rojas de conciencia
cegando al ojo del dolor tras celosías.

Eres el pasado que un pasado cría
como negra hormiga, con paciencia,
de las hordas de Atila contundencia.
¡Si la lágrima a tu imagen ahogaría!

Y me dicen que al soñarte engañas.
Voy a beberme igual esta mentira,
trocando estos años moribundos

por dos horas de morenas artimañas,
por tu susurro que a mi sopor estira,
por unos pechos guajiros errabundos.
©Gustavo Larsen, 27/01/2014

Poema de Amor LXIII (Prado)

Poema de Amor LXIII (Prado)
[img align=center width=450]http://1.bp.blogspot.com/-qweXH5ArIUk/ToAw3p3MGpI/AAAAAAAA3xU/CGJwKiazWqw/s1600/3mujerenelcamposalidade.jpg[/img]
Una luz se instala con materia de beso oculto,
con destino a mostrarnos la simetría
de lo carnalmente alcanzable.
El prado es lienzo que se extiende
desde las arenas incontables
hasta las faldas de la montaña,
y quiere danzar su sexo
dentro de su entraña fecunda.
Y si se agita, se asemeja a una mujer
que se sumerge hacia el confín de la lujuria.
Si se acerca a mi rostro,
siento el aliento desbocado del prado.
©Gustavo Larsen, 02/03/2014

Declaración a una veinteañera (en manriqueñas)

Declaración a una veinteañera (en manriqueñas)
[img align=center width=400]http://4.bp.blogspot.com/-ooAn0JXsLYs/UsLY-J01fiI/AAAAAAAAg6I/Rw7_PuD6YRk/s1600/pissarro_foot_bath_l.jpg[/img]
No crees la lluvia escuchar
la lágrima en mi semblante,
solitaria gota hermana
que le enseña a rezumar
desnuda en mi amor errante
un aguardiente gitana.

No sabes por quién pervivo
como este vino maduro,
veinte uvas de primavera.
No ves mi tiempo cautivo
en tus ojos, ni el conjuro
que impiadoso me vulnera.

Ve que la tierra ha parido
a otro hijo con su canto
de insensato amor tardío,
y aprende que lo florido
de quien te ha esperado tanto
vive por siempre en tu estío.

©Gustavo Larsen, 29/11/2014

Si bien tildada de anticuada, la poesía clásica creo que es siempre un buen ejercicio mental. Por otra parte, hay días en los cuales las formas más modernas y abstractas, ricas en complejos simbolismos, pueden resultarnos "más frías que un bufoso", para citar a la genial Tita Merello.

Curso de agua

Curso de agua
[img align=center width=460]http://2.bp.blogspot.com/-TTGG1Kpks4w/TdHuAIMquOI/AAAAAAAAAAs/6Ux62YVaYfo/s1600/fashionable_bridge_Vladimir_Kush.jpg[/img]

El río no será más que una vena abierta,
los cerros lodo, un orgullo demasiado erguido,
el momento un sueño, hormonas, delirio,
la mañana no será clara sino roja.
El día moribundo no es sustancia ni transparencia,
es de inmensa gelidez
por los edictos de esta noche joven.

El río no será más que derramamiento,
no más que un sacrílego (o sagrado) goteo de lo arcano
a pesar de la razón y su advertencia.

El río no será más que la suma de dos líquidos vitales,
a pesar de los poetas y los pájaros.

©Gustavo Larsen, 10/09/2014

Una paradoja creo interesante es la de intentar "despoetizar" o desmitificar la magia de un encuentro pasajero, efímero, hacerlo meramente carnal e intrascendente. Lo interesante es que uno termina produciendo un poema de todas formas.

¡Dios!... ¿Existirá esta mujer?

¡Dios!...  ¿Existirá esta mujer?
Te amo por tu sonrisa,
Porque sencillamente eres tú
Con tu alegría y felicidad
Con tus sollozos de nostalgia
Y tu mirada iluminada de esperanza…

Te amo porque me amas.
Te amo amor por tu fortaleza,
Comprensión y atención.
Porque en ti me encontré de nuevo
Acabando con mis aflicciones.

Realmente no sé cómo ni cuándo ocurrió
Pero ocurrió,
Sería que viste en mis ojos la mirada pérdida
La sonrisa vacía que mi cara fingía
O la lluvia en mis ojos de tanto esperar…

Sin previo aviso mujer
Te has adueñado de mi corazón
Sólo con palabras amables, con una sonrisa
Una mirada entre pícara y dulce
Y la promesa de amigos.

Yo lo sabía, y cerraba mis ojos pensando en ti
Intuía que algún día te encontraría
Pero en cambio, me has encontrado tú
Nuevamente a las cuerdas pegado estoy
Pero ahora no lucho más, vénceme cuando quieras.

Tú eres mi pilar, mi fortaleza, mi forma de amar
Eres mi refugio, mi paz, mi bien, mi todo.
Es a través de tus ojos, que veo el amor
Y un cielo eterno para los dos…
¡Dios!... ¿Existirá esta mujer?

Delalma
04/01/2013 04:34:01 p.m.

Una copa de mar

Una copa de mar
[img align=center width=420]http://1.bp.blogspot.com/-kd7g1R7H9bE/T4f8inwQqfI/AAAAAAAAAPI/r3S2Dowkej4/s1600/COPA+EN+PLAYA.jpg[/img]

Una copa de mar,
de un profundo deseo,
de la hondura de tu alegría eterna,
de tus ojos de sal
portando el misterio de tu risa.

Una copa de mar,
del verdor de un nuevo amor,
de la desnuda tibieza sin cimientos.

Una copa de mar, llevando en su sabor
las conquistas y derrotas de un ancestro.

Una copa, un cristal cálido
quebrando el espejo de la soledad.

Y un resquicio de tu cabellera
abrigando mis pupilas insomnes.
Buscando yo un alba que oliese a lavanda,
hurgando hacia lo austral de tus parajes,
o tal vez la fluidez de tu cuerpo
de mujer en ascuas,
buscando las rocas de tus principios.
Y busqué, ciudad mía, ya viudo de tí
en otros mares.

©Gustavo Larsen, 14/10/2014

Hora y media

Hora y media
Las guitarras alzaban sus bocas hacia tu pelo,
el llamado de algo más oscuro y musical.
Una danza jugaba en el espacio
que siempre existe entre el fuego y el oro,
el vino trayéndonos otra sangre,
esa vieja conocida, volviendo a casa.
Los parques de tu vientre regalaron el verde
donde anida el pájaro de los sueños inalcanzables.
Reconocimos el almizcle inevitable,
el lodo que se teme y se busca,
pintamos con los ojos el cuadro
del segundo inolvidable, cada uno y para siempre,
los dos hechos y desechos de hambre frente al banquete,
las manos alcanzando de todas las respuestas
su cielo más inconcebible.
Levitamos esa noche,
muy lejos de la Tierra y de sus muertes.
©Gustavo Larsen, 05/29/2015
[img align=center width=490]http://cdn6.however.com.br/wp-content/uploads/2012/08/leonid-afremov-night-alley.jpg[/img]

El cuadro "Callejón Nocturno" es de Leonid Afremov.

Viaje casi fantástico

Viaje casi fantástico
[img align=center width=450]http://hastalosjuegos.es/bazinga/wp-content/uploads/2013/07/Gl%C3%B3bulos-rojos-infectados-por-la-malaria.jpg[/img]
Entré a tus venas hoy, curso de tus ancestros
o río descabellado de dolores persistentes.
Me he hundido en ellas y casi me ahogan
los gritos de tus amantes.

Al fondo de tus lunas se ven melodías
devoradas por noches sedientas.
Poco es novedad. Bovary, Mata Hari,
igual es en toda época.
Los sueños quebradizos,
fósil de una araucaria,
el delirio que yergue
a lo vivo de un momento
y desploma a las horas.

Entré a tus venas hoy,
a los confines que resguardas
más allá de las pupilas
y el campo de fuerza de tu rímel.
Y la sangre seguía sitiada por los bárbaros.
©Gustavo Larsen, 07/03/2014

Pensaba hoy en aquella vieja película, "Viaje Fantástico", y me imaginaba una analogía sobre un viaje a lo recóndito de una intimidad, con resultados marcadamente desfavorables. La imagen que se muestra, tal vez en armonía catastrófica, es de glóbulos rojos infectados por la malaria.

Boston peep (1966), 1 PM

Boston peep (1966), 1 PM
Cuatro monedas
penetrando la ranura experta.
Dos ojos que riñen,
reclamando el derecho
de la fiebre.
Claraboya perlada
para siempre con el velo
de alientos hormonales.
Y detrás, tú sola.
Como reina anaconda
convocando a sus súbditos,
reptiles de la entrepierna.
Aún espiga joven,
cimbradora de hipotálamos.
Polen y estambres
para siempre separados
por una mira.
Apunten, ¡fuego!
Directo al corazón
de tu intocable sudor,
a la una de la tarde.
[img align=center width=440]http://www.phaidon.com/resource/kusama060b.jpg[/img]

La imagen es un concepto fotográfico de Yayoi Kusama, "Kusama's Peep Show or Endless Love Show (1966)"

Isla Ignorada

ISLA IGNORADA

Gloria Fuertes
(española)
28/07/1917 - 27/11/1998

Soy como esa isla que ignorada,
late acunada por árboles jugosos,
en el centro de un mar
que no me entiende,
rodeada de nada,
sola sólo.
Hay aves en mi isla relucientes,
y pintadas por ángeles pintores,
hay fieras que me miran dulcemente,
y venenosas flores.
Hay arroyos poetas
y voces interiores
de volcanes dormidos.
Quizá haya algún tesoro
muy dentro de mi entraña.
¡Quién sabe si yo tengo
diamante en mi montaña,
o tan sólo un pequeño
pedazo de carbón!
Los árboles del bosque de mi isla,
sois vosotros mis versos.
¡Qué bien sonáis a veces
si el gran músico viento
os toca cuando viene el mar que me rodea!
A esta isla que soy, si alguien llega,
que se encuentre con algo es mi deseo;
manantiales de versos encendidos
y cascadas de paz es lo que tengo—.
Un nombre que me sube por el alma
y no quiere que llore mis secretos;
y soy tierra feliz —que tengo el arte
de ser dichosa y pobre al mismo tiempo—.
Para mí es un placer ser ignorada,
isla ignorada del océano eterno.
En el centro del mundo sin un libro
sé todo, porque vino un mensajero
y me dejó una cruz para la vida
para la muerte me dejó un misterio.

Poema de Amor XXIX (Premura Nocturna)

Poema de Amor XXIX (Premura Nocturna)
[img align=center width=470]http://1.bp.blogspot.com/-qJ3o9HcsQL0/Ub3BGJJf3vI/AAAAAAAAL5g/nv1qFXKcaQM/s1600/00-QI.jpg[/img]
Ve como se abrazan de noche los leones,
envolviendo la sabana en un latido húmedo
que quiebra el alba al crecerle un trueno.
Oye como danza el ciclo del agua
entre la nube, el río y la calma de tu cabello.
Tócale la carne a la hoja de la madreselva,
el licor blanco que su flor transpira.
El mundo se anuda y se desata, como tus manos,
en incontables gotas de delirios sagrados.
Secretas ventanas entreabriéndose
les mostrarán a nuestros ojos
como el halcón puede besar a la alondra.
Todo será geometría.
Toca mis labios y sus llagas
antes que el galope de mis venas duerma,
antes que mi sangre regrese a su mundano cauce.
©Gustavo Larsen, 04/12/2013

Poema de Amor XLIII (Mar)

Poema de Amor XLIII (Mar)
[img align=center width=470]http://us.123rf.com/450wm/borojoint/borojoint1208/borojoint120800025/15209770-pintura-al-a-leo-original-del-oca-ano-mar-y-acantilados-en-canvas-modern-impresionismo.jpg[/img]
Siente el mar solo, sus brazos de espuma
derrotados por la tormenta que ya partió.
Es que el mar no se parece a ningún continente.
Ve su bamboleante llanura.
Ella se puebla de todos los anhelos solitarios.

Ahora jadea su cansancio sobre tu torso húmedo;
tú mujer lo logras, al penetrarlo con tu cuerpo.
O quizás solo esconde sus jaurías desbocadas,
sus barcas donde arrecia un brío de hombre
para concedernos la privacidad de nuestras marejadas.
©Gustavo Larsen, 03/02/2014