Poemas :  Veleidad taciturna
VELEIDAD TACITURNA

Con la luz lenta de lunes lejano,
un diamante arroja un río,
cayendo estrepitosa cada espina,
cual humedad traidora en cada flor,
polvorienta memoria amarillenta,
como la hoja en dulce arrobamiento,
que discute del otoño bajo el huerto,
en la vieja primavera, puerta y techo,
con la noche parvada de golondrinas.

El aire, las chispas y el ruido, se quejan.
Allá, el inquieto lirio, punzante cardo,
teje al balcón, sillas y algodones.
Porque el rostro arrastra montañas,
y cabañas, y cañadas, y mañanas.
Ahogándose un grito está sobrio,
cuando las olas encienden los arenales,
y callan la espuma, el humo herido,
y en los arrecifes, el viento despierta,
sones pastoriles de azules llamaradas,
donde las manzanas descansan.

Asfáltica, la primera claridad se petrifica,
en el momento que espera sombrío,
incólume impecable, un olvido vibrante.
Lejano, el instante hace llover mariposas,
aún cerradas las nubes en la campiña,
donde todas las puertas pueden caerse,
donde piden ser aniquilados los candados,
y lograrían escapar las ventanas calladas,
entre las lágrimas de arena trasnochadas.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  Avinagrado...(Experimental filosófico)
AVINAGRADO
(Experimental filosófico)


Avinagrado avinagrado.

Por esa memoria que al tiempo deglute
de luto fabricando olvidos falsos
de rojo tejiendo azulados grises
en la eternidad adormecida
en la palidez del silencio
de la cómplice blancura
de la súplica negrura
un segundo, un año, una década.

Avinagrado avinagrado.

Con la luz lenta cayendo estrepitosa
cual humedad polvorienta amarillenta
como la hoja discute del otoño
en la vieja primavera
con la noche insomne
de una almohada, una pesadilla,
hace escaleras que despluman los caballos
conmovidos por serpientes doradas.

Avinagrado avinagrado.

Al sol de carne, ciego de leche,
de lecho entre estatuas y cristales,
fantasías, insuperables al embate,
fluctuante innovación, del desamparo,
flexible, domable, moldeable,
insidiosa espina ingeniosa.
¡Forjada simulando pretéritos abiertos!.
¡Oh, tiempo derretido en hilos rotos!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas de sombríos :  Así es la Muerte
Ya no tengo vida, se la llevaron
Oscuros seres que no mostraron su cara
La tomaron así como así y se alejaron,
Quedé flotando en el limbo como
Hojas secas en el viento, un viento frio
Que helaba mi alma, que la dejaba sin sentir
¿Quiénes eran? , no lo sé, ¿donde se la llevaron?
Preguntas que no tienen respuesta, que no
Tienen sentido, me dejaron sin nada ni nadie
Estoy solo, en una profunda y silenciosa oscuridad
Siento que, nunca regresaré, que así es la muerte.


Por Conrado Augusto Sehmsdorf (Kurt)



[img width=300]http://www.grandesmisterios.net/VidaDespuesdelaMuerte/img/img-vidadespuesdelamuerte1.jpg[/img]
Poeta

Poemas :  Enjutez lacayesca
ENJUTEZ LACAYESCA

Ya danzan ya caminan se acuestan
en la punta más profunda
dejando al dolor más dolor más olvido
en el ápice raquítico
al trébol cuatro hojas secas
y a la paja pájaro sin alas
entre la nube una caverna
con escaleras sin peldaño.

¡Oh, daño amarillo rubio!.
Baño de tumbas orgulloso.

Pero nada he visto sin mis ojos.
En el alma se aprende a ser
lo que tal vez no seremos
ni aprendiendo a morir muriendo.
Pues he visto a honrados hambrientos
y tantas mujeres sin amar…

¡Como desparecen sin ser fantasmas
en la soledad cerrada
que abre a la cuerda cuerda!.

Cuando en la sombra
discurren las verdades de la mentira
pantalones impecables al servilismo
viles estatuas estucadas
de la mesa, en la masa de piedra.

¡Así el cuchillo rueda rápido!
En seda, en corcho, frío eclipse,
en su terrible embudo
besando a la tierra desde dentro
con las necesidades rituales olvidadas
dejando perfumada con agua
armaduras en el agua dura.

Nada sé de mi camisa
con la fortaleza tierna
carpintera de párpados cortos
empujando al día
con los relojes sin tiempo…
¡Qué nunca encontré desocupados!
¡Por eso…
del manantial brota tanta sequía!.



Autor: Joel Fortunato Reyes Përez
Poeta

Cuentos :  ¿Mitómana?
¿Mitómana?
(Cuento experimental)

Dejar de ser en la tierra cuando las cosas
suceden desgajándose; desgastando ánimo
y memoria, fuerza y esperanza, colgando
plegarias al viento, pagando tributos al cielo.
Vivimos siendo hojas, laberintos y volcanes
en el pecho y alas y nubes y acantilados en
la frente en el sueño. El espejo se traga
nuestro reflejo, nos abandona en el fondo.
De pronto se deja la existencia, se muere sin
aviso, sin sentirlo. Los labios no se mueven,
el tiempo se detiene, y el espacio se encoge
y desaparece la mirada.
El cuarto está frío. ¿ Dónde se ha ido?, se
preguntan las paredes silencias, solemnes,
rugosas. Ella siente una soledad espantosa.
Una soledad pegajosa, se le abre un enorme
hueco en el pecho, solo respira dolor, bebe
recuerdos. Son unos cuervos blancos, rojos,
murciélagos plateados, burbujas sanguinolentas,
pulpos amarillos, con toda la ira enredada en
esos momentos. Pensó eliminarlos, ahogarlos,
desmembrarlos, convertirlos en piedra, con un
firme alarido, pero antes de poder moverse quedó
petrificada...
___ ¡Qué bella, qué tierna, qué real!.
Comentaba la gente___ El escultor debió de
inspirarse en el alma de la cantera.
___ ¡Juntos materia y artista infunden
espíritu a la obra!.
Increada, en potencia, hasta ese instante...

**********

Tiene sabor y textura el tiempo vivido, el existir.
Un sabor a frescura de agua tierna en la infancia;
una textura agradable, blanda en las cosas,
ordinariamente fantásticas.
Cuando hablaba, sus palabras eran de arena,
cálidas a veces, otras con la lentitud monótona
de un reloj que se cansaba tanto y tan bien que
quedaban unidos; voz, arena, reloj, tiempo...
¿Cuándo había penetrado a la inexistencia?
___ No lo sabía, no lo recordaba, o tal vez solo
lo imaginaba. ¿Dónde estuvo ella, en qué mundo,
sin hoy estaba aquí, en la calle, y a su lado todo
era vida y movimiento?.
Aquellos hilos que la unían al cincel la intrigaban,
cielo y tierra, esencia y forma, tiempo y espacio...
Aquella inmensa soledad había sido su realidad,
su ser en el mundo, la existencia eterna del instante.
La materia había tomado forma, su vida, su apariencia,
su reflejo más allá de su muerte.
Detrás del acto estaban la piedra el actor la inexistencia
en esencia, antes que todo.
Usted pensaría en términos de luz y obscuridad, abierto
a juzgar, pronto tendrá mucho para hacerlo.
Sin ha llegado hasta aquí sin más iluminación ni ventilación
es que tiene una abertura, un espacio para lo increíble.
Un vacío voluntario, una área de creatividad receptora, una
zona re-creativa en la intimidad inefable...

**********

De no ser así... ¿Cómo podría haberlo sabido? ¿Qué clase
de arte podría sobrevivir?... ¿Qué era... Acaso ...?
Era una sombra de incendio, con la esperanza en un globo
nadando en el río que bajaba por la calle y dictaba conferencias.
Esta sombra es diferente, es nueva, como la que sale al final
de una vieja película suspendida de una libreta.
De libros antiguos, de bibliotecas perdidas, quemadas...
Aunque para ser justo, es un poco inquieta, a veces sale por la
escalera de humo, y duerme en los tejados sorprendidos.
Como en esta ocasión, camino hacia la barda, evitando
la noche al huir entre la luna y el espejo que la refleja,
como un lago tranquilo, y trato de repetir lo que entonces
hizo y pensó: Algún día dejaré de ser simple sombra como
interesante cantera; mejor es que yo muera de la mejor
manera. ¡Siendo otra cosa!.
Y en efecto, así sucedió. Y aún ahora se pregunta...
¿Cómo fue que sucedió?... Pero no hay quien responda.
¡Y ella... Nada recordaba de Medusa y el espejo!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  METAMORFOSIS
METAMORFOSIS
Autor: Eugen Jebeleanu
Rumania 1911-1991.


Fue de la generación de escritores entre ambas guerras mundiales, fue partícipe de la liberación de la República Popular Rumana en 1944.
Escribió teatro, poesía, crítica literaria y traducciones, convirtiéndose en baluarte literario contra el nazifascismo; de esta etapa datan sus libros
"En la aldea de Sahía","Poemas de lucha y de paz" y "Canciones de la joven floresta".
Esta obra es...Versión de Pablo Neruda
Editorial Losada, Buenos Aires 1967.



Metamorfosis


Pude haber sido un árbol, bajo el cual
tú te habrías recostado cuando yo no te conocía,
habría hecho oscilar dulcemente una de mis ramas, casi al azar,
para besar tus ojos.

Habría sido quizás una hoja blanca,
sobre la cual te hubieses inclinado pensando en silencio
y yo habría besado, mientras tú dibujabas,
el mármol
de tu mano desnuda.

Hubiese podido ser un muro,
un muro
a la sombra del cual
estaría con otro, no conmigo...
Y yo con gran dolor
me hubiera derrumbado
ante tus ojos pálidos de espanto.
Poeta

Poemas :  Dureza del corazón.
Dureza del corazón.
Autor: Pierre Reverdy.
Francia 1889-1960.
Poeta nacido en Narbona el 13 de septiembre de 1889. Inspirador del movimiento surrealista, fundó la Revista Nord-Sud, dedicada también al cubismo. La mejor parte de su obra: "Sources du vent", "Ferraille" y "Le chant des morts".
Este es versión de César Moro. En: "El tragaluz oval" 1916.


Dureza del corazón.


Jamás hubiera querido volver a ver tu triste rostro
Tus mejillas hundidas y tus cabellos al viento
Me fui a campo traviesa
Bajo aquellos húmedos bosques
Noche y día
Bajo el sol y bajo la lluvia
Bajo mis pies crujían las hojas muertas
A veces brillaba la luna

Volvimos a encontrarnos cara a cara
Mirándonos sin decirnos nada
Y ya no tenía bastante sitio para irme de nuevo

Quedé mucho tiempo amarrado contra un árbol
Con tu amor terrible ante mí
Más angustiado que una pesadilla

Alguien más grande que tú, por fin, me liberó
Todas las miradas llorosas me persiguen
Y esta debilidad contra la que no se puede luchar
Huyo rápidamente hacia la maldad
Hacia la fuerza que yergue sus puños como armas

Sobre el monstruo que me arrancó de tu dulzura con sus garras
Lejos de la opresión blanda y suave de tus brazos
Me voy respirando a pleno pulmón
A campo traviesa a bosque traviesa
Hacia la ciudad milagrosa donde mi corazón palpita
Poeta

Poemas :  Acrisolada crisálida... (Visual experimental)
Acrisolada crisálida

N_______ O
Ó_____ L
I ____ V
S ___ I
A __ D
P _ O
**
O Los consejos alad E os del aire florean F
R … en los latente S arcoiris duros … L
U … Dorados P plateados … A
G … en todas I las hojas … M
A las ven N rápidas A
S Día O hada S
Esbelta S ligeras
F.u.g.a.z A r.o.s.a.s
F.u.e.g.o S f.r.í.o.s
L______ A
E ______ M
I ________ O
M ___________ R


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  GANAS...
GANAS...

Cuando el agua bebe la sed del sol.
El fuego incendiado apaga la ceniza.
Parada en las alas rojas del aire.
La lluvia toma una siesta.
En una gota un día una hoja.

Del libro inseparable de la vida.
Con el paisaje desprendido de la noche.
En las tumbas salvajes de la piel.
De la blanda desnudez de la calle.
De la puerta vacía de la luna.
De la casa llena de la muerte.

¡Ganas... Si perdiéndola aprendes!.
¡Ganas... Si olvidándola recuerdas!.
¡Ganas... Si meciéndola enterneces!.

Por el campo que sangra en la tarde.
¡Dad!... Alimento a las nubes.
Dad, dad sustento a los granos.
Dad, dad fuerza a las almas.
Dad, dad impulso a los sueños.
Con los días los meses los años.

¡Ingenioso inmenso inolvidable!.
Un espejo se refleja en otro.
Un año se abona en otro.
Una vez se cultiva con tino.
Una vez de muchas muchas... ¡Ganas!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  Ocre
[img align=center width=380]http://arteyartistas.files.wordpress.com/2010/08/atardecer-de-otono-1924.jpg[/img]
Con la primera hoja caída regresa,
con hábito de vacilaciones de equinoccio,
ese recuerdo inquebrantable,
andando en compañía de otros menores
pero igualmente tercos, de rama en rama
como pájaros perdidos,
a veces disfrazado de río moribundo
en el desierto de una duda eterna,
de haberse perdido algo
en el declive de mis días.

O llega arropado, dando explicaciones
sesudas y absurdas de su merodeo.
Llega con un discurso grave o de sainete,
pero siempre evitando decir esa palabra,
mostrar ese ademán adolescente
que destruya su esencia madura.
Ese gesto que lo haga casi humano,
que finalmente lo triture un llanto
con sus fauces saladas y carnales.

Y luego es un recuerdo
que él mismo se recuerda, egoísta,
persiguiendo su propio rabo ignominoso.
Y entre esas primeras hojas caídas
se vueve a alejar, dejándome la carga
de otra bestial sepia.


©Gustavo Larsen, 17/11/2014
Poeta