Poemas :  MOÚOSOIOCOA...(Ciberpoesía)
MOÚOSOIOCOA
)Ciberpoesía(


Por aquél que escribió
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Música
Acisúm
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& Con el Honor &
¡¡íntegramente!!
…con el cerebro…
%%%%%%%%%%
¡¡en la cabeza!!
¿¿¿¿¿¿ y lo demás...??????
EN /SU /LUGAR

eS
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múSica
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¡¡¡ ESA !!!
O A O
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D*E*L*A*L*M*A
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S.A.B.O.R.
a
ʥ ʥ ʥ ʥ ʥ ʥ
bWllbA== Miel bWllbA==
ZXRlcm5h Eterna ZXRlcm5h
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Música sublime música
Sublime música sublime
Música sublime música
~~~~~~
musika zoragarria erhabene Musik
ከፍተኛ ጥራት ያለው ሙዚቃ
բարձրակարգ երաժշտություն
උතුම් සංගීතය сайн хөгжим


Al capricho del CIELO
thiên đàng zerura
इच्छा में इच्छा में
ππππππ
DONDE estuvo cubierta
∆∆∆∆∆∆
¡Oh, MAYA, oh, SAMSARA!

¡¡¡OH!!!
SAMSARA
MAYA
SAMSARA
!!!OH¡¡¡

0110110001100001 La 0110110001100001
dGFyZGU= Tarde dGFyZGU=
\x73\x6f\x6c\x61 Sola \x73\x6f\x6c\x61
±±±±±±...Murió en un SUEÑO…±±±±±±
YYYY el paso tardó
En irseirseirse
DDDDurmiendoooo
EEEEternamentEEEE



POST DATA:
Información útil

https://es.wikipedia.org/wiki/Ciberpoes%C3%ADa
y
https://www.youtube.com/watch?v=VkeayT1i1sI
y
https://es.wikipedia.org/wiki/Samsara
y
https://es.wikipedia.org/wiki/Maya_(ilusi%C3%B3n)
Poeta

Poemas :  Mira cómo se marchita la rosa...
MIRA COMO SE MARCHITA LA ROSA...
Autor: Ryszard Kapuscinski
Polonia 1932 - 2007.

Poeta, periodista y ensayista polaco nacido en Bielorusia.
Uno de los grandes maestros del periodismo moderno, Licenciado en Historia y Arte en la Universidad de Varsovia, en 1954.
Fue profesor visitante en las Universidades de Caracas (1978) y en la Temple University de Filadelfia (1988) y lector en Harvard, Londres, Canberra, Bonn y la British Columbia University de Vancouver, Canadá.
Libros más importantes, se encuentran "La Guerras del Fútbol y otros reportajes" 1992; "Imperio" 1994 y "Ébano" 2000. Doctor Honoris Causa por la Universidad Ramón Llull de Barcelona en 2005. Este es Versión de Abel A. Murcia Soriano
De "Bloc de notas" 1986 (Poesía completa - Bartleby Editores 2008)



Mira cómo se marchita la rosa...

Mira cómo se marchita la rosa
está desesperada
aún intenta brillar
aún le gustaría relucir
abrirse
despertar admiración

pero los pétalos
son ya alas rotas de un colibrí

cada vez más encerrada en sí misma
ni siquiera habla de su antiguo esplendor
se le cae la cabeza
se marchitan los labios
se extingue
toda ella concentrada únicamente en su languidecer
Poeta

Poemas :  Empeoramiento Frondoso
Empeoramiento Frondoso

Los peores humos desayunan,
las plumas temblorosas,
de miedos nuevos,
mordiéndole al pasado las arrugas.
Dime si puedes:
¿Quién inventó éstas preguntas?.
Si el hacerlas le duele a las respuestas.
¡Ven, vamos vamos!.

Vamos al jardín de las palabras.
A labrar el alabastro menos fanático.
A lavar la memoria, menos borrosa.
¿Qué dios necesita
del hombre
para ser lo que es?.

¿Qué dios sin alabanza perece?.
¿Qué dios necesita que lo ayuden?.
¿Es la noche menos noche
si no la miras con estrellas?.
¿Ves más tú sin mis ojos,
en tu piel que nada escucha?.


Ésto me preguntan los sombreros,
que han perdido la cabeza,
y los vestidos el cuerpo,
y la voz la lengua,
y el silencio la fuerza,
como las palabras la razón,
como la materia el espíritu.
¡Desayunando el humo al fuego,
y la ceniza la leña el árbol!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas de desilusión :  Heroína de Hirteiwegy…
De la luz del día,
Del blanco planeta,
De Venus y Urano.
Heroína de prensa,
De calendario,
De película.
Piano de cobre
Color plata Picasso
Y yo…
Que vivo escribiendo poesías
Muertas.
Penumbras de un sol,
Que no será victoria
Pues,
Vivo sudando
Y con la cabeza llena
De dolor, por ser cobarde,
Sonriendo aún así,
Al mar,
Lleno del rojo de las rosas
De la soledad
Que no deja de habitarme.
Poeta

Poemas :  Desintegración progresiva
DESINTEGRACIÓN PROGRESIVA

Mudas las noches duermen,
saltan del sueño, sienten,
y piensan encontrarse,
almohadas despiertas,
al sol cantando,
y el mañana sin nublados.

Enrojecidas, inertes,
las almohadas ya no sueñan.
El cielo perdió al azul, y perdió,
azul el mar por ser sangrado.

Acorta la vida el arma,
y el miedo ahoga las razones.
Silencios como escudos perecen,
silencios como conchas.
Ausencias como agujas vienen,
ausencias como olvidos parten.
Alientos como vientos tristes,
latidos como corazones yertos.
La memoria se ahueca,
se borra, desaparece.
Sepulta entre los ojos,
petrificados, sueños, ácidas, lágrimas.
La consciencia abandona la cabeza,
perece la virtud,
y busca otras épocas, una brecha,
por donde iluminar otra especie.

La muerte recorre el aire,
desbocada, hambrienta.
Los anhelos se desvanecen,
sepultados por los hechos.
La ambición de ocultar invade,
el corazón de las fiestas,
el amor por el poder.
Reprimir, el valor de ser,
consciente, libre domina.
¡Suprimir al silencio mismo!.
Ocultar miles de ausencias,
con cientos de olvidos,
diarios mudos vendas blancas.
Los silencios y los féretros,
en el rincón de promesas.
Y un acordeón despistado,
como un himno patético, resuena,
delante del incontable,
cadáver que aparece,
en la tierra destrozado.
¡Por ésta!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  Oda al espejo (I)
ODA AL ESPEJO (I)

Ahí al frente
con
tu mirada
transparente
el tiempo
de perfil
con
la camisa
y la sonrisa
vistes
la ropa nueva
el reflejo
goteando
arrugas
estremeciendo
hasta
el fondo
la luz perforando
la esperanza
que sigue
buscando
la cabeza
el cuello
las mejillas
con blusa blanca
la corbata
descifrando
el nudo.

¡Oh, lindo espejito!.
Muchas
veces implacable
el cabello
cae cantando
por el peine
invisible
haciendo gestos
roto
y empañado
entre
la luz
labios de cristal
espalda intacta
a veces
buscándome
siguiéndome.

En los ojos
abriendo
con agua tibia
la espuma
entre los dientes.
¡Vagos recuerdos!.
Envejeciendo
matutinas noches
vespertinas nieves
en la cabeza.
¡Fogatas!.

¿Qué puedo hacer?.
Me
seguirás
viendo
inclemente
desnudándome
la misma
cara
herida por el tiempo
habitación
distinta.
¡Cambiando siempre!.
Haciendo lo mismo.
¡Qué yo!.
He olvidado
de mí
pensando.
¡Qué nada cambia!.
De la
apariencia
el
fondo
con
la imagen.
¡Qué nos mira!.
y desconoce
objetivamente.
¡Solo por fuera!.

Mi reflejo solo un rato
en el baño
solitario
en la sala
acompañada
sonriendo
como sombra
con luto ajeno
resbalando
los dolores.
¡Qué llevamos!.
Reflejados
en otras
lágrimas
muchas
veces ocultando
por los años
en
ese
peinador.

¡Qué cambia!.
El tiempo
a
nuestra
imagen
y semejanza.
¡Reflejándonos solamente!.
Gracias, gracias, gracias.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Cuentos :  Por un árido quántum
POR UN ÁRIDO QUÁNTUM

Sediento apresuró el paso, con el pensamiento
puesto en la penúltima partícula inestable,
sintiéndose culpable por no haber realizado
la experiencia qué se proponía, por no haber
materializado la chispa coloidal transversa,
y haberse trasladado a esa zona escalonada
y espiral qué se registró en el barométrico nanosegundo;
Y al mismo tiempo se sintió extrañamente ridículo,
preguntándose lo qué habría podido suceder...

¡Tal vez haya sido sólo mi fotoestesia refleja!...
Pensaba tranquilizándose ligeramente.
Con estas nuevas retinas, el implante bien puede
haber reprogramado mis conceptos de los taquiones
amplificados qué expuse en la aproximación teórica
el año pasado... Ya veré cómo tratar los procedimientos
indirectos de la fotocromía subjetiva, pues lo único
qué espero obtener son duplicados, fotografiando
el fotocromo en otro clisé autocromo como el qué
tengo occipitalizado...
El lugar estaba tan tranquilo qué las ondas de las
últimas versiones de feromonas discurrían con
lentitud. Replicándose atras del aire, dónde se
mueven y se fusionan...
En el asteroide veíanse las seis macrocápsulas
blindadas ligeramente opacas y flotando en algo-
donosos campos energéticos pulsátiles.
Parecían algo abandonados y un poco misteriosos.
La habitación permitía apreciar frecuentes lluvias
de estrellas, aunque los anillos del planeta cercano
eran incómodos y las cámaras ultrasónicas estaban
parcialmente obstruidas.

A través de las mismas, su figura delgada, cabeza y
barba alargadas, contempló cómo caía una espesa
neblina brillante. Cómo secas hojas lentas y seguras.

La verdad, mi verdad, encontrará la salida objetivamente,
y me abriré paso por tanto laberinto dudoso en teoría
planimétrica, pienso en la cara qué pondrán.
Seré breve y explícito. Y sobre todo veraz.
Pues he empeñado mi mejor esfuerzo en escribir,
enmendar, corregir y volver a repasar la teoría
con énfasis epistemológico.
Tanto qué mi vista se ha sumergido en el fondo del fenómeno
qué ha comenzado dentro de éste mismo a mirarse, a observarme,
singularmente expectante y complacido. Pues he llegado a creer
identificar cómo se traban entre sí sus relaciones catatímicas.
Ha bajado la temperatura y en la habitación el aire es lento.
Las alas de la inquietud silenciosa trazan círculos qué descienden
por las paredes semitransparentes; Y recuesta instintivamente
el cuello en su almohada gelatinosa hasta tocar el respaldo abatible
del antiguo sillón en sus oscilaciones ligeramente vibrátiles.
El incidente ha roto el hilo del tema y ablanda ciertos rígidos conceptos.

Todo empezó entonces a pasar cada vez más de prisa, ante la extrañeza
de la mirada, no supo cómo creció y se destruyó la idea.
Y menos en el recinto caótico de temporalidad abstracta dónde se hallaron
los ojos aterrados ante una amenaza ocular exterior.
La pérdida de este relámpago cognitivo pareció haberlo afectado profundamente
y no consideró prudente hacer una réplica de lo mismo y rescatar algo.
Sin embargo la impresión no fue desagradable en extremo.
El tiempo entonces, lo comprendo, existe, existe, ya lo sé,
pero hay tantos cosas qué no entiendo aún. Incluso cuando
se concibe alguna idea fantástica y se llega a soltar alguna ocurrencia
oportuna... Pero con frecuencia se cae estrepitosamente o se queda
flotando como suspendida de una argolla qué no se debe tocar
hasta una ocasión más idónea. Esta historia, claro, bien pudiera
durar años, dónde los más discretos callan y poco se atreven a preguntar.

Como esta vez, semejando un árido quántum en el espacio subjetivo,
se desplazan las ideas como las plantas y las flores en un jardín
esperando cultivarse... La respuesta seguramente está en una
posibilidad inesperada, cómo una sed latente ciclándose en su aridez
.

Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Textos :  Bárbara Sabihondez
BÁRBARA SABIHONDEZ
(Texto Neosurrealista)

Porqué sabemos que pasó el futuro
visto en la perpleja primavera
añeja en el otoño sin presente
sólo tránsito del tiempo plano
del espacio retráctil invernal...

Así en Bromatología, las grasas se aproximan a las
cremas, en la cabeza por la encina que llueve con
hojas el otoño que regresa en los márgenes llenos
de sombras, y por otros amarillos dónde se ven
y se deslizan carreteras, y los tambores cuelgan
el silencio en el bosque que alimenta la vida verde
cuándo vive, vecino al helicóptero viril libélula en
el equilibrio que facilita el oxígeno, oro y petróleo,
con el sello del planeta todo.
¡Sí, mira!

El futuro llegó, y se fue en una red amarillenta y
superficialmente fugaz, que ablanda la carne y
coagula la leche con las hojas aromáticas del
olvido y la codicia... ¡Sí, mira!
A lo lejos están, los lugares calientes, dónde se
hace grumoso este tiempo, que se opone a la
acumulación de reservas en los edificios de papel,
cuando las ventanas ya no encuentran la puerta,
y el amor resulta mentira en su clámide mortaja
.


¡Ah, sabihondez y barbarie! Excelso presente.
Porqué las estatuas se desnudan, y provocan, y
despliegan perturbaciones digestivas en el cerebro
de los panes desde los tiempos prehistóricos.
De tal manera, que otorgan sinsabores en abundancia,
y más, cuándo se les agregan frutas frescas dónde se
eligen hojas comprensivas, tallos compañeros firmes,
y plantas en plena madurez, antes de que florezcan las
indiferentes monedas que detienen la caída del cabello.


Sabemos por el proceso de cocción de la consciencia,
que se emplean envases cada vez más irresponsables,
que se secan cuando están duros, y quebradizos abajo
y a medida que se van cortando las manzanas pecadoras,
las peras del olmo, los duraznos vigorosos en el césped
y en el tratamiento por vapor de agua, por los minutos
prudentes del aguante para
evitar la combustión rápida.


Aunque el jarabe diluido se calienta hasta que hierve,
entre los sueños inquietos con agradable humedad dónde
el sabor es redondo, y las semillas numerosas rosas, que
van con una porción coloreada en rojo más o menos
intenso según la variedad y ánimo del leñador... Pero
antes de decir: ¡Te amo como a mi vida!, cuando ya es
un cadáver llorando el infeliz destino del polvo, que es
la esencia misma de un anhelo del más popular paraíso
explotando al enjambre de insectos zumbadores...

¡ Y con esta sabihondez lo explican...!.
Pues las escaleras están debilitadas, y ofrecen más
esperanzas que curación, y la suerte es el mejor plan
de argumentos amontonados en la sala de un hospital
que surgen de la obscuridad, y creen saber lo que pasa
en los ojos del animal que brilla y se agarra tan sólo una
vez basándose en los baches del fuselaje, absortos y
comiendo pedazos de recuerdos en la noche más buena...


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  Oda a la lágrima (I)
ODA A LA LÁGRIMA (I)

Vuelas cantando
dentro y fuera
acuoso
duplicado
de
ríos, océanos, lagos
de llamas
alegrías dolorosas
en cada
día
minúsculo
a tus ojos.

Una
vez
de
muchas
que llenas lavando
lluvias formando arroyos
desiertos cosechando
arenas tempestuosas
a
veces
camino
y voz, y canto, y llanto
uno
solo
en una gota, una de muchas
millares de infinitos en el párpado
esencial.

Que vuelve
en
en sí, la sal, en dulce,
ácido, amargo, fuerte, débil,
que vuelve heridas que queman,
las sonrisas,
engañando,
las ventanas escondidas,
en el silencio,
en el aire,
en el hueso.

¡Huecos midiendo humedecidos,
los perfumes agudos y esféricos!.
Si, sí, humedecidos,
en el recuerdo derribadas,
el recuerdo
derribadas
las pestañas amarillas,
del oro humo de pronto.

Mil veces
cicatrices
en los ojos
invisibles
de los latidos
ajenos a la piel
propia
en el tela mecánica
insensata
en el bosque
en la pradera
en los fuertes
pequeños
gritos bajo la lengua
porque
seguiremos
viviendo, recordando,
la soledad inagotable,
enredada
en el pecho
que se sumerge
estéril navegante
tejiendo islas
al destino
de corales
cascadas
de pétalos
tiernos y secos
en tus fantasmas
hay peces
desfilando
de cabeza
en un relámpago
fragante
bajando y subiendo
relojes
en la escalera
del suelo que perforas.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas surrealistas :  Coloridos argumentos
COLORIDOS ARGUMENTOS

Porqué ese día los ángulos eran azules y sensibles
caminando en la fuerte penumbra de la pirámide
escondida en un saco, en la concha del silencio, y
la esquina de cabeza contra un muro. Nadie veía.
No, nadie estaba, solo las llaves viendo un viejo
candado, inmenso en la pulsera del brasero café
suspendido de un cuchillo. Colorido, contrariado,
confiando en la consciencia confidente del convoy.
Pero el camino ahora solo habla por las ventanas
taladrando las tardes con sombrero y vestido rojo.

No es tan transparente en la táctica taciturna del tarro
al tallo, doliente y duplicado por el barro del perro.
Pues así, el musgo recordará la infancia atrapada en
los nombres subterráneos cercanos al velo del aroma
de los corchos asustados. Y que no se mueren del
todo sorprendidos alargando el cuello al día menos
pensado con la dulce pereza amante de la hoguera
entre las sombras que suspiran como mustias áureas
de amargas azucenas padeciendo el misterio amarillo.

Además, en la tierra de los cuervos se desnuda un tren
junto a la vía florecida por los pétalos que duermen, y
buscan destempladas las orillas y escaleras del jacinto
bajo el espejo del jabón atrapado en las burbujas.

No obstante, los párpados del bosque construyeron
el olvido de los lobos tan azules, que parecían hacer
signos, y siglos al reloj del gato cercana la medianoche.
Pero...¿Porqué ese día?. Pues el eucalipto lo ha dejado
olvidado en el lago presuroso de las hojas entre horas
y neblina que nada entiende de la nieve por el heno
rendido en las calderas, casi indefinidas, mordiendo
al sol el amarillo que despliega el ancla con los peces
traficando con los techos por las casas abandonadas
y el vuelo de las calles huyendo en desbandadas.

Así, como verás, hay algunas cosas que leyéndolas
nadie comprende, las razones verticales en su alto
rebaño de místicos cristales, de hábito maligno.
¡Sí!. Sabes ya de la porcelana pensativa y de los
riscos tiernos en la intimidad de los agravios, pues los dardos torturan los marfiles y al abismo tenaz. Siendo todo al final más que flexibles, las razones del caramelo en el martirio de la edad temprana.

Por tanto, la sed de saberlo es un colorido quebranto.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta