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NO HAY UNA COSA MÁS MALA PARA UN CHAVALITO INCAUTO QUE UN MARICÓN DE SAUNA. NO HAY UNA COSA MÁS MALA. .................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero.
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Poeta
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HERENCIA DEL OLVIDO (Neosurrealista)
Ahí. ¡Oh, memoria! hecha de mares e islas de sueños huracanados en ruinas de tiempo ¡Imperio!. De manecillas sin reloj.
En el último punto, donde la intencionalidad pierde énfasis, porque estaba equivocado, al ver la progresión de la variables, en los sentimientos excesivamente largos, de las afirmaciones descuidadas, más escalonadas que las olas en el centro de una burbuja, en los amores irrigados, negociados, con el mayor interés en el salario de la noche, en las cumbres de las colinas dónde la caza es menor... A pesar del intercambio de información, en la desembocadura del río, como consecuencia de los rumores que se habían extendido sobre las casas de madera anhelando recordarlos...
¡Dónde se mezclan relámpagos de seda!. ¡Dónde no importa el dolor padecido!. Por dormir púrpura, la mitad de la noche ¡Qué embellece todo lo lejano!. Y contempla calendarios perdidos.
Al borde de un bajío, una línea de pedruscos discurre, tímida, sufriendo por las miles de especies de animales y vegetales, desaparecidas las regaderas y lavabos, en las pensiones ruines más agitadas del barrio, con la ansiedad de terminar con la riqueza, y la necesidad de mantener la violencia, con sexo, y con muerte, tras muerte bajo luces giratorias , al ritmo de la música, colocando sus anuncios en las ventanas, porqué al igual que los humanos, los orangutanes almacenan grasa cuando la comida es abundante, y tienen huecos alargados de origen volcánico, que son intermitentes por el tiempo desteñido de los besos cristalinos.
¡Oh, cuántas hojas hay!. En el alfabeto de un otoño, de las lluvias acuarteladas, en la espalda relampagueante, de las pisadas entre las nubes.
Por el sonido que se produce por la vibración de los cuerpos, en los conceptos ondulatorios de las pasiones, como una luz de lámpara fugitiva, y el rubor secreto de los nardos y dardos, cuando los dos ocupan posiciones idénticas, en el medio elástico oscilatorio y armónico, con sus campos magnéticos ilusionados, con los tubos fluorescentes, con la emisión de radiaciones núbiles, porque el filamento se fabrica con tungsteno bajo el pecho, y eleva la temperatura, bajo la denominación genérica de circuito impreso, en el alma de un suspiro, que será depositado en dispositivos ligeros y sensibles, aplicando en sus extremos una corriente de amor espeso.
Ahí, donde las mentiras se amotinan banales desoladas, cayendo, heridas, por la breve e iracunda... ¡Verdad violeta del cielo!. ¡Qué de azul tejió la distancia que nunca existió. Eternamente!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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AL EMPALIDECER (Texto Neosurrealista)
Al empalidecer. Espesos los cartones arrepentidos, van por el bosque ansiosos. ¡Qué descansa murmura y escapa!. Porqué...
Con estos cambios en la quietud antigua de la campiña alterna el recuerdo de las viejas hoy esperanzas ligeras que hallarían al fin la raza, la holgura en los fresnos del jardín de enfrente y se estremecerían como la pupila de gato rojo que vibra ufano con el viento, y se queda gris asombrado por los vértigos de una ampolleta al fin de su camino con la edad de los faroles, y el temblor de los versos dispersos inversos.
Pálidos, sí!... Por los versos en cuarentena, y por el escalofrío viudo del humo rosado en la carne jugosa del último platillo peregrino de las estrellas, con la ortografía desesperada por el azul de las sirenas que se confunde en amarillos escalones sin acentos, y el delirio de tuercas y tornillos, al mirar un martillo en una minúscula larva de nostalgia, por el cristal desnudo con el aire suelto bajo el cabello.
Las variedades más importantes de esta hora sin minutos, son la palidez común en el centeno de grano pequeño, y poco nutritivo cuando es indispensable respirar aire vitaminado, kilo a kilo, en la rusticidad del clima, con el mayor número de raíces secundarias por el ropero, y la reducción progresiva en el volumen de la masa industrial de los botes sanguinarios.
Una práctica común, es facilitar la depauperación de la fantasía, en las etapas de crisis con papas hoy fritas, y mañana crudas realidades, con el estímulo adecuado por el hecho de haberse separado agua y el aceite, cuando la nuez original nunca tuvo nada que ver con el romance de los limones, y a todas las campanas les importaba un reverendo cacahuate, pidiendo que no hicieran nada estúpido.
Por el contrario, empalidecer se convirtió en una vieja costumbre por su suavidad, sabor y rigidez, además de la ropa y accesorios para el patio del vecino, que no aplica con otras promociones.
Así que, para aumentar la mano de obra respecto al índice de conchas en proporción con las hojas, y con las técnicas medievales, los árboles están menos secos el fin de semana más barato del mes.
Cuando esto pasa, por más de nueve meses sin generar intereses, la palidez va perdiendo fuerza especialmente después de sesenta exhibiciones interactivas, y la sofisticada apariencia que suele presumir en los grandes eventos de los cepillos dentales, y el corte de cabello en las rutinas que nunca se ven por la esquina en actitud cariñosa.
Finalmente, se debe considerar, el vestido negro ceñido, con escote decorado de legumbres al ir al baño con más de diez transportistas, sin el permiso especial de los patos, por los graves daños a la honestidad de los rumores sobre el torrente de noticias, y como complemento de un brazalete que arranca con las prendas del mejor invierno, elegido con anillo y abanico. ¡Y nada más por ésto, empalidecer hoy es una práctica común, tan obsesiva como descolorida!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Haré el último culto al amor y lo encerraré para que nunca más lo vuelva tener ya los fantasmas se asustaron de esos amores extraños y la marea de ese hondo mar, ronda la muerte en esos sarcófagos con cadenas lo ataré muy fuerte y esos dioses que a su nombre actuaban mandare los jueces del infierno para que los combatan y no desaten más esos amores que son como apologías al terror.- Esos mitos en sociedades oscuras rondaran por paisajes góticos y lanzas amenazantes cuidaran la entrada donde yace en penumbras el amor vencido.- Espejos de cristales sin aliento con figuras antropomorfas crearan imágenes espasmaforicas que hasta él más valiente huira de terror.- Muchos corazones cayeron al abismo y no lograron superar esas murallas que los alejaron para siempre viviendo de ilusiones no cumplidas.- Rindieron culto al fracaso como un tesoro perdido en altamar buscaron por todos los lugares mas nunca fueron ni tenían los medios para adentrarse hasta el más allá.- Ángeles caídos esperan su juicio celestial fracasaron en los cimientos del amor obra grande de DIOS corrompida por el hombre hoy con su pedestal en el infierno.-
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Poeta
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Me gusta mirar al cielo cuando rezo al Creador; sin cielo...raso de templo que me ataje la oración.
Busco a Jesús en pobreza, no entre lujos y ornamentos; si rezo a un Cristo de cera, me distrae del verdadero.
Pero la iglesia es tan linda... ¡Cuánto lujo y amplitud! ¡Cuántos, no se mojarían, si eso fuera de Jesús!
No sé pa que la enriquecen si Cristo nunca fue rico. Perdidos van los que tienen lo que Jesús nunca quiso.
¿Reyes, vaca, burro, oveja? ¡Cama de paja! ¡Con creces! Los ricos no ven miseria ni cuando arman el pesebre.
¿Diezmo a la gente diezmada? Los que nos vienen mintiendo, le llevan mucha ventaja al criterio de mis versos.
Y uno, porfiando estas cosas, Cristo discorde se vuelve; hasta con la ley lo acosan, y cualquier Judas, ¡lo vende!
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Poeta
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Camino el museo, cabizbajo y callado, me acompaña el eco de silenciosos pretéritos
Culturas pasadas, cerámicas rotas, olvidados nombres de letras e idiomas,
El tiempo condena sin causa ni juicio, solo es necesario que rote la tierra
Costumbres y egos, nada ya queda, solo callados adornos en salas inmensas,
Culturas perdidas, naciones enteras, tan solo el rastro de ideas pequeñas.
El hombre olvida sin culpa ni pena. El hombre no entiende por que habita la tierra
Extraña especie que acumula materia, solo es una larva que roe la tierra
Catriel Cuestas Acosta creado 22/12/2013
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Poeta
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SOBERBIA RUIZ.
CREO QUE VOY A HACER UN PERFUME DE NOMBRE "SOBERBIA RUIZ". PERO NO SÉ SI HACER UN PERFUME DE HOMBRE O UN PERFUME DE MUJER. Y ADEMÁS ES DÍFICIL PORQUE NO ENTIENDO NI JOTA DE PERFUMES, NO SE DIFERENCIAR EL COCO DE LA FRAMBUESA, PARA MI TODAS LAS COLONIAS SON IGUALES. Además no sé si queda mejor "SOBERBIA RUIZ o SOBERBIO RUIZ". DE MOMENTO YA ESTÁ LA MARCA PATENTADA.
"SOBERBIA RUIZ". ...................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero.
ME VOY A MORIR CON LA PENA DE NO MATAR A UN HIJO DE PUTA CON MIS PROPIAS MANOS. ............................................................ Francisco Antonio Ruiz Caballero.
YO SALVÁNDOLES LA VIDA Y ELLOS METIÉNDOME LA POLLA. ASÍ ME HAN TRATADO. DEBIERAN DE DESOLLARME VIVO POR IMBÉCIL. ....................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero.
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EL OMBLIGO DE LOS LIMBOS Autor : Antonin Artaud Francia 1896-1948 De ¨L´ombilic des limbes¨ Versión L. S.
El ombligo de los limbos
Allí donde otros exponen su obra yo sólo pretendo mostrar mi espíritu. Vivir no es otra cosa que arder en preguntas. No concibo la obra al margen de la vida. No amo en sí misma a la creación. Tampoco entiendo el espíritu en sí mismo. Cada una de mis obras, cada uno de los proyectos de mí mismo, cada uno de los brotes gélidos de mi vida interior expulsa sobre mí su baba. Estoy en una carta escrita para dar a entender el estrujamiento íntimo de mi ser, tanto como estoy en un ensayo exterior a mí mismo y que se me presenta como una indiferente incubación de mi espíritu. Sufro que el Espíritu no halle lugar en la vida y que la vida no se encuentre en el Espíritu, sufro del Espíritu-órgano, del Espíritu-traducción o del Espírítu-atemorizante-de-las-cosas para hacerlas ingresar en el Espíritu. Yo dejo este libro colgado de la vida, deseo que sea masticado por las cosas exteriores y en primer término por todos los estremecimientos acuciantes, todas las vacilaciones de mi yo por venir. Todas estas páginas se arrastran en el espíritu como témpanos. Perdón por mi total libertad. Me niego a hacer diferencias entre cada minuto de mí mismo. No acepto el espíritu planeado.
Es preciso acabar con el Espíritu como con la literatura. Quiero decir que el Espíritu y la vida se encuentran en todos los grados. Yo quisiera hacer un libro que altere a los hombres, que sea como una puerta abierta que los lleve a un lugar al que nadie hubiera consentido en ir, una puerta simplemente ligada con la realidad. Y esto no es el prefacio de un libro, como tampoco lo son los poemas que lo indican en la lista de todas las furias del malestar.
Esto no es más que un témpano atragantado. Una gran pasión razonadora y superpoblada arrastraba a mi yo como un puro abismo. Resoplaba un viento carnal y sonoro, y el azufre también era denso. Y pequeñas raíces diminutas llenaban ese viento como un enjambre de venas y su entrelazamiento fulguraba. El espacio sin forma penetrable era calculable y crujiente. Y el centro era un mosaico de trozos como una especie de rígido martillo cósmico, de una pesadez deformada y que sin parar cae como un muro en el espacio con un estruendo destilado. Y la cubierta algodonosa del estruendo tenia la opción obtusa y una viva mirada que lo penetraba. Sí, el espacio entregaba su puro algodón mental donde ningún pensamiento era todavía claro ni devolvía su descarga de objetos. Pero paulatinamente la masa dio vueltas como una náusea potente y fangosa, una especie de fuerte flujo de sangre vegetal y detonante. Y las ínfimas raíces trémulas en el filo de mi ojo mental se arrancaban de la masa erizada del viento a una velocidad vertiginosa. Y todo el espacio como un sexo saqueado por el vacío ardiente del cielo, se estremeció. Y algo como un pico de paloma real socavó la masa turbada de los estados, todo el pensamiento más hondo se diversificaba, se disipaba, se volvía claro y reducido. Entonces era preciso que una mano se transformara en el órgano mismo de la aprehensión. Y aún dos o tres veces giró la masa artificial y cada vez, mi ojo se enfocaba sobre un sitio más exacto. La oscuridad misma se hacía más densa y sin objeto. Todo el hielo ganaba la claridad.
Dios-el-perro contigo y su lengua que atraviesa la costra como una saeta del doble morrión abovedado de la tierra que le causa ardor.
Y aquí está el triángulo de agua que se aproxima con paso de chinche pero que bajo la chinche ardiente se transforma en cuchillada.
Bajo los senos de la espantosa tierra dios-la-perra se ha marchado, de los senos de la tierra y de agua congelada que pudren los agujeros de su lengua.
Y aquí está la virgen-del-martillo para masticar las cuevas de la tierra donde la calavera del perro del cielo siente crecer el horroroso nivel.
Doctor,
Hay un asunto sobre el cual hubiera querido insistir: es el de la relevancia de la cosa sobre la cual operan sus inyecciones; esta especie de languidecimiento esencial de mi ser, esta disminución de mi estiaje mental, que no quiere decir, como podría creerse, un rebajamiento cualquiera de mi moralidad (de mi alma moral) o ni siquiera de mi inteligencia, sino más bien de mi intelectualidad servible, de mis recursos razonantes, y que se relaciona más con el sentimiento que tengo yo mismo de mí mismo yo, que con lo que pongo de manifiesto a los demás de él. Esta vitrificación sorda y polimorfa del pensamiento que en cierto momento elige su forma. Hay una vitrificación inmediata y llana del yo en el centro de todas las posibles formas, de todos los modos posibles del pensamiento. Y, señor Doctor, ahora que usted está bien enterado de lo que puede ser alcanzado en mí (y curado por las drogas), de la zona de conflicto de mi vida, espero que sabrá suministrarme la cantidad suficiente de líquidos sutiles, de reactores especiosos, de morfina mental, capaces de sobreponer mi abatimiento, de enderezar lo que cae, de juntar lo que está separado, de reparar lo que está destruido.
Le saluda mi pensamiento
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Poeta
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OFICIOSIDAD Y ESCOZOR (Texto Neosurrealista)
En esta tarde que mastica una luna en el lago del eco en la mañana ¡Vuelve en polvo la experiencia!.
Este proceso es el medio para aquietar el miedo, en la tortuga que se agita viajando en una carroza tirada por una cabra disgustada que trata de fijar en el reflejo un sólo espejo... Uno de los modelos del propósito versátil, es dejar el cabello hermoso y
saludable, situado aproximadamente a tres metros de la placa magnética de corto alcance, para ver, desarrollar, construir y lanzar una sonrisa con las uñas. Pero los orangutanes no son animales huraños. Así que utilize las gafas que vienen en este ejemplar, y mire de cerca el mural para examinar los rasgos más distintivos de las letras, las palabras se verán, y se encuentran devolviendo la atención a los pocos homínidos con solo unos microgramos grises de la materia en cincuenta años a la redonda...
A medida que se procesan las imágenes ocupadas, tratando de hacer ajustes independientes al clima vertical, permanente e inapropiado para las pobres confidencias de cada estatua indefensa y austera. ¡Y con solo el escozor en la punta de un cabello!. Dejando atrás las huellas de sus seis pies en la nube de la primera roca que utiliza gafas, y que vienen caminando junto al gran cráter guiado a control remoto con una especie de pelota cuadrada.
A partir de estos elementos, el sentimiento sufre las transformaciones electrónicas en la distancia más sencilla, sujeta al cautiverio, y lograda por la perfecta armonía, entre el asombroso espacio del hambre, y el trabajo con el sistema de frenos grises antibloqueo de color más bien crema, y alegando que pudo haberse hecho mucho más... Por otro lado, en tiempos de escasez, se muelen los pecados en unos graciosos morteros preparando un sabroso alimento capaz de atrapar todo apetito.
Es posible, no obstante, que la fotografía sea menos cuidadosa que una escultura, y ahora piense más que las ocasiones por venir, y también que se haya comprado un libro para divertirse por cien años que no saben la verdadera fórmula de la paz. Por lo que el primer paso es una caída del tres por ciento en el producto interno bruto, a pesar de ser ilegalmente inteligente en las servilletas con ropa de fábrica, y en los edificios jubilados con una parrilla eléctrica y galletas .
La pregunta fundamental es un golpe atronador como el más absoluto silencio, en la población de las ballenas dentro de un paquete de cambios en el chasis, y la suspensión tan densa, que no puede verse más allá de unos cuantos centímetros en las parejas de turistas. A pesar de la oficiosidad, los invitados golpean con los palillos las manzanas arrepentidas casi seis veces de su extensión original, y todavía soñar en la selva tropical empleando la expresión ...sería usted tan amable... con las mismas características de un gato comiendo su automóvil , con los pájaros paseando ociosamente en el jardín de los huesos personalizados, y con su vanidad elaborada, independientemente de la opinión de los geólogos, y de las ranas con cualquier grado de envidia... ¡Vaya escozor!. Y de la oficiosidad ni qué...
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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TEMERIDAD CONSPICUA (Neosurrealista)
Llegó. De pronto desvestida. En la noche color de olvido trajo en los ojos los recuerdos de selvas y caminos de pinos repitiendo con su aroma las ventanas.
¡Por estar forzando al fondo!. Una taberna taciturna taladrando trepando. ¡Antes que forzare la campana el silencio!. Un saqueo secular sediento sentimental. ¡Aunque fuerce suavemente latigueando!. Al jardín jovial juguete juntando juramentos.
En la puerta vigorosa de un latido sin coraza relámpago magnético lluvia láctea en los hechos y las hachas labrándome un suspiro infatigable alguna vez, profundo inmóvil envejeciendo al sol.
¡Con la mirada anaranjada en un limón!.
Arrojando marmórea las cadenas, de lujuria, por las mejillas verdes, y haya plata, en las pestañas, seca, cuando lloran al candado lascivo, los ebrios vasos, de la fe perdida. ¡Al mirar ciego al espejo!. Al caminar acostado el sol, con la nieve triste, al insensible ruego, en los extremos de lo eterno. ¡De cada instante escoltado por un momento!. ¡Por el placer indecible del mañana!.
En La Delicia Inefable Del futuro Cuando llegó. De pronto desvestida en la noche color de olvido. ¡En la temeridad... Conspicua!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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