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Divagando por algunos momentos Trataba de no pensar, de olvidar Mas no podía, aparecías tú El recuerdo esta allí presente. Que hare, me preguntaba ¿Aun hay esperanzas para mí? Los hilos de plata se dejan notar Ya no hay tiempo de empezar. Sueños rotos por voces acusadoras, Días de espera interminables Lagrimas cayendo al suelo seco, Corazón destrozado. Un gran gemido se escucha Es el alma angustiada, pidiendo Por salvar el momento No queriendo lo lleve el tiempo. Tus palabras permanecen En mi mente y en mi corazón Quiero aferrarme ah ti Aunque siento perder la razón.
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Poeta
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Quem luta por um mundo de paz, não perde a vida combatendo causas bobas. Tem muitas pessoas mortas por cobrarem seus diretos a pessoas “tortas”.
Quem gosta de tirar “satisfação”, quem gosta de discutir opinião, quem não leva desaforo... Muitos estão morando no chão.
Enquanto muitos querem ser “brabos”, Jesus disse: “Bem aventurados os mansos”.
A.J. Cardiais 28/01/2013 imagem: google Poema do livro Labirinto
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Poeta
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Ámame en tu lecho e inventa como libertarme de la pasión esta, que a veces se torna violenta al no tener tu respuesta.
Ámame con toda tu ternura, mátame con un ataque vesánico, que llene el corazón de frescura y me haga sentir romántico.
Ámame hasta que cesen los suspiros y no se sienta el aliento, entrégame el amor por el que deliro, no prolongues más el momento.
Ámame hasta que la aurora se esconda y quede sola la medianoche, ámame hasta que la luna redonda jamás alumbre en mis noches.
Ámame hasta que el cuerpo se rinda y no quiera más tus besos… Ámame que ese amor tuyo me blinda de las delicias de tus excesos.
Julio Medina 19 de junio del 2014
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Poeta
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METÁSTASIS
Padece y se detiene la tarde. Es pálida, como la piel del otoño en las hojas, y duele al verde del verano: Duele en los huesos, en el cuello, en la memoria, en todo el aire y todo el suelo.
De repente, entre las ventanas opacas-- de un vidrio en otros tiempos invisible, inmóvil por años en la mirada y lento en los latidos-- salta por la piel y destruye todo; Cuando se podía amar el pasado, cuando se podía respirar al oído. Es un cielo sangrante, sangrante como una catarata, como si todas las puertas se hubiesen cerrado, con espinas y con cuchillos hambrientos sobre la cama y las sillas.
Es el ayer, lo que ha pasado, lo que se repite abriendo heridas más profundas. Por más que cambie el presente, por más ropajes fabricados, eso persiste en las paredes, entre los techos, bajo el suelo.
Se puede ver, se puede escuchar el humo con párpados y manos encontrando el abismo sobre el asfalto, entre las grietas: Se pueden sacar grutas bajo la piel húmeda, encontrando la sangre coagulada, seca, negra, amarillenta que es, y sigue tan completa al cerrar las cortinas, está tan fría, solo entre cada uno y ningún otro, que el recuerdo mismo es una aguja y duele toda la vida.
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Tenía miedo a morir, este cuerpo, esta voz. ¿Serían los mismos que habían soñado, qué habían jugado con la lluvia, con la esperanza en las pestañas?.
El callaba la boca seca. Una lágrima y un sollozo eran lagos congelados y turbios, tan concretos, que rememoraban crueles toda la angustia y el estruendo que puede reptar sobre la tierra. Aquella mujer tenía gracia. Caminaba lenta y tierna, sus caderas no eran violentas, tenían solidez cálida, hechas de comprensión, de ágiles curvaturas y suaves movimientos.
Su mirada tenía voz, hablaba con sus pupilas y tejía sus palabras en crípticos diálogos a veces, no era lo común en tiempos espesos como en las esquinas y las casas. Pero ahora, ¡Qué desgarradora era la música, entre el tétrico silencio y el deseo de no haber nacido!. No obstante, estaba ahí, fragmentada, confusa y ahogada en el interior de cada vena. Pálida, sudorosa y muda, atrapada bajo la piel de vidrios y tinieblas, como si apareciese disgregada en un pozo sin final. Encadenada ahí, inmóvil en la obscuridad absoluta.
¿Qué atrocidad piadosa se desprendía de las angelicales alas caídas y anudaba sus pesadillas?. Estaba disuelta en cada lágrima, vacía dentro del peor abandono, indefensa, desarmada en la soledad más dolorosa. Sus vínculos con el cielo y la esperanza estaban rotos, limados, eliminados de raíz.
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Había perdido el aliento, había bebido el sufrimiento más amargo, el tiempo y el espacio perdieron su sentido, cualquier luz era más obscura, más allá del frío; El simple caminar era una desgracia. Ella dejó de ser, de existir bajo la ropa, dentro de cada hueso, gris inerte, sentada en el piso la mirada sin brillo, mientras él, allá lastimero, se ocupaba en tratar de entender lo imposible, lo incomprensible, el infinito de la noche del alma, la eternidad simple. La sinrazón de todo lo pasado.
Con solo cerrar los ojos aparecía sonriendo, y su voz mecía el sabor del aire, del aroma en la cocina, en la recámara y el patio sus pasos escuchaba. Ahora el silencio helaba, ¿A dónde lleva la fe perdida,lo celeste desconocido, lo sagrado yerto, ingrato y perforado?... ¿Qué fuerzas tenebrosas y que laberintos se tejen bajo la cabellera de la existencia?.
¡Todo aquéllo había estallado, un mundo amable, un suelo más firme, más fértil, un sueño posible, respirable, armonioso!. Con la paz en los zapatos y el pecho. Inesperado, intempestivo. El aire era fresco, la brisa clara. Las sonrisas puras y el palpitar alegre.
¿Cuándo dejó de ser, y cómo?. Aunque... ¿Quién se puede atrever a decirlo, a expresar el profundo desconsuelo, y que en algún sitio la esperanza esté viva, segura, sin mancha, más allá de la soledad, del otro lado del llanto.
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El hielo comienza a elevarse, el humo es pesado y espeso, los techos arden, las ventanas son puertas al abismo, y usted se ahoga, oye los disparos, tiembla, el vacío se apodera del vientre. La cabeza da vueltas, duele. Paredes, sillas, mesa, vasos, platos, ropa, juguetes, todo huele a muerte, la calle es un inmenso túnel, todo obscurece.
Usted es un manojo de nervios, se enreda, tropieza, no sabe que hacer. Luego el asco la cubre las ideas, los cuerpos deshechos, la sangre gotea, corre, se seca, huele a olvido impotente, sus manos perdieron el aplomo, está desarmado. Pasan los meses y los recuerdos son inevitables, el olvido se compra, se fuerza, se le ignora en mil formas distintas, pero de cualquier modo, no produce mayores cambios en la intimidad genuina, verdaderamente consciente, con la sensibilidad en el alma y la memoria.
Los vestigios de un mundo aniquilado flotan en el tiempo, en el aire, en el agua de cada lágrima seca, en las sonrisas perdidas. Inopinadamente surgen las ausencias sin nombre, y los huecos petrifican el aliento, las imágenes sangran de nuevo. La represión se disimula aberrante, se insiste en las apariencias de fiesta, de espectáculos distractores, de negar el desastre. ¡La consciencia podrida!. Es la metástasis.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Estoy solo, escribiendo en mi máquina, una y otra vez, cada verso y cada pensamiento.
La lluvia cae fuerte al suelo, el cielo esta atormentado, en mi cuarto me siento aislado, completamente solo.
Yo y mis pensamientos, esta noche solo espero, a que regreses amada mía, para dormir por la noche, lado a lado.
Las velas brillan, el cielo sigue oscuro, sigue lloviendo, no parará.
Quiero verte de nuevo, mi bella musa, mi hermosa princesa de la noche, que tanto extraño tus besos y caricias.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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La noche se acerca, el dormir a tu lado, el sentir tus labios, cuando brilla la luna llena.
La noche nos inspira, el mar de estrellas, que brilla en el firmamento, la belleza de la luna se refleja.
Es la hora, es el silencio que se acerca, cuando la noche nos llama, al momento de abrazarnos.
Un suspiro de tus labios, tu respiración se agita, cuando nuestros cuerpos chocan, cuando besamos nuestros labios, al calor de la noche.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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Ven aquí querida luna, vístete de rojo sangre, ven esta noche, esta sera la mas cálida de las bienvenidas.
Es la hora, después de la medianoche, tendrás otra vestimenta, estarás desnuda antes de vestir de rojo.
Amada luna roja, pronto aparecerás, esta será tu noche, la cual nunca se olvidará.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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La noche se aproxima, la luna distante está, la oscuridad se ausenta, llegó la hora de dormir.
Dulces sueños, bizarros y anormales, hasta profundos, es la hora de decir adiós.
Decir oraciones, soñar con la belleza de la noche, donde almas solitarias nos acompañan, donde las sombras nos guían.
Un sueño profundo, una noche nos aguarda, donde la luna se despierta, donde las almas descansan.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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El rojo es la sangre y pasión, el negro la noche y la lujuria, tu cuerpo es la perfección, tu belleza mi tentación.
Busco tu amor, tu buscas placer, la pasión se desata, los sentimientos se desbordan.
Aquello que veo en ti, es la seducción encarnada, el deseo de probar el fruto prohibido, esta por comenzar.
Eres la sirena de mis sueños profundos, eres la musa de mis noches solitarias, de donde viniste, ese es un misterio sin respuesta.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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Não quero a rima rimando o vazio, nem vivendo no cio de ser uma obra prima.
Quero a rima por cima da carne seca, pulando a cerca e quebrando a esquina.
A rima é a luz do poema. É quem carrega a cruz e resolve o problema.
Dizem, à boca pequena, que é ela quem conduz, e dá balanço ao tema.
A.J. Cardiais 03/03/2013 imagem: google Poema do livro Labirinto
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Poeta
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