Un beso hoy lo he de guardar. Tus labios en mí ya no estarán, entonces una sonrisa mis noches callaran. Hoy nuevamente me vuelvo a preguntar: ¿Dónde está el amor de verdad? ¿Tanto cuesta decir la verdad? Por eso déjame un beso tuyo guardar.
Mientras el día vuelve a soñar. Mi piel en tus cabellos despertara, los pensamientos desnudos caerán. Por eso hoy un beso tuyo lo he guardar. Cuéntame si alguna vez tuviste deseos de volar, si alguna vez, te cortaron las alas por tanto desear. Si es así, por qué no me dejas amarte con sinceridad.
Autor: José Monnin elpoeta Limpio-Paraguay Derechos reservados. 13/01/2013
Eres artista de la letra de la tinta y el papel cada día compones versos que se dibujan hasta en tu piel.
Gran artista, gran señor que vives componiendo frases, y pintas cielos infinitos con versos de tus bagages.
Gran artista señor que trabajas con tus manos, elaborando una obra hoy a ti te estamos homenajeando.
Gran artista que cantas estrofas y versos de amor tus instrumentos hoy cantan himnos eternos de loor.
Gran artista arquitecto hombre noble diseñador para ti van estos versos que recito con fervor.
Que Dios bendiga tus obras, tu noble vida también y que en el cielo los ángeles, te preparen un buen lugar donde vivirás por eternos años cosechando todo el bien.
No pierda su tiempo leyendo estas cosas que escribe su tata pa llenar silencio. Son...vanos intentos, esperencias magras de la vida mía, ¡con afán de versos! Le digo por eso: a usté que le suebran condición y cancha ¡ni se fije en ellos!
No desaire al tiempo, cultívese, m’hijo, repase esos libros que yo nunca tuve. Aparte las nubes, asómese al cielo de los que a la vida li’hallaron la cumbre. Verá en cuanto sube com’un charco negro ande la inorancia se lavó la mugre.
Por algo, muchacho, lo quiero estruído. Si no, ¿qué hace el pobre contra los letráos? ¡No deben sangrarlo como a mí, estos lobos, qu’en el pobre burro se andan ensañando! Diga que, lerdiando le aprendí a mi daga, la “ese” del mango pa iniciar: Sensato.
Ansí qu’en desquite le compré sos’ libros ¿y gasta en mis versos sus materias grises? Ta demás decirle que anda mi esperanza contando vintenes pa que usté se afirme; a ver si consigue, como esos dotores, que la ley se piale si mal nos aflige.
Pratique su firma pa’l pié de un diploma, que pa mí ese verso no priecisa rima. Y si ansí entuavía lo siguen punzando estas letras chuzas de mi rebeldía, en su noche ilustre mojará la pluma, pa escrebir su cencia… mi ‘filosofía’.
Tus manos son tan hermosas y tan suaves Que no las quisiera tocar, para no lastimarlas Pero me gustaría tomar tu mano, al caminar por la calle Tomar tu mano y abrazarte fuertemente.
Quisiera abrazarte y olvidarme de todo en tus brazos Sentir el calor de tus abrazos, al dormirme entre tus brazos Y en mis sueños, soñar que nos quedamos a si para siempre Tu y yo fundidos en un intenso abrazo, y al verte a los ojos besar tus dulces labios.
Que mas quisiera verte y poderte decir que me muero por ti Pero no puedo, no me atrevo el miedo me gana Si supieras que mis ojos no pueden ver a nadie mas que no seas tu Mis ojos están enamorados de ti, pero siempre reciben tus desaires.
Dicen que despierte de mi sueño, que tu jamás te fijaras en mi Que ya dejé de soñar despierto, que no pierda mi tiempo Pero ellos no saben que cuando amas a alguien, haces cosas de locos A pesar de saber que esa persona nunca se fijara en ti.
Poeta el mundo se acaba, el mundo envejece, dejando afuera a todos los que sueñan. Poeta: ¿Por qué duermes? ¡Levántate que el mundo es tuyo! Tu nobleza, tu pureza, tu esperanza, tus dolores, tus gemidos, tus ilusiones, son como los habitantes de este planeta. Poeta que nace. Poeta que muere. Poeta sin ver aun el fruto de tus versos, ¡te duermes! Y, el viento lleva tu canto, a los quebrantados, a aquellos que naufragaron por los mares, anhelando calmar sus dolores…
Mis versos, son consuelo para tu Corazón, ¿a dónde vas? ¿Dónde despides a los tuyos? ¡Poeta el mundo de ti depende! No calles lo que sientes, a los ancianos que fueron actores, tapando sus verdades tras las cámaras, jóvenes que aman lo que amo, los poemas de amores, niños que nacen, esperemos que el futuro hable de ustedes y no de nosotros nuevamente, que quedamos en el pasado pero no en olvido. Poeta: ¿Qué tienes? Si lloras para regar la tierra, ¡tus lágrimas son aceptables! ¡Un árbol por tus lágrimas! ¡Un poema para ella! ¡Un beso a tu madre! ¡Un abrazo a tu padre! ¡Canta el himno de tu patria! Poeta que llevas frutos, Traedme a mí también un mordisco Y descubramos lo que el mundo Guarda. Poeta no por decisión. Poeta de nacimiento para un mundo despierto.
Autor: José Monnin elpoeta Limpio-Paraguay derechos reservados.
Eu não me fiz poeta... Não me acho poeta. Mesmo porque não sei qual a diferença.
O que é ser poeta? Lunático, romântico, sonhador, tecedor de palavras, atirador de versos, guerrilheiro de ideias, ou alguém que sabe manipular palavras em versos?
Eu, que sempre fui como sou, não sei dizer o inverso. Sempre amei, comi, bebi, sofri... Andei por lugares desconhecidos, sem para quedas, sem guarda chuvas... ** (Jorge Luiz Borges não fez nada disso).
Sempre procurei saciar todas as minhas sedes. Agora estou aqui me perguntando: isto é ser poeta?
Significado de algunos términos, utilizados en este Soneto Rapsoda: Persona que recita poemas. Yanoda: Selva tropical Geoda: Cavidad de una roca cuyas paredes están cubiertas de minerales más o menos cristalizados proyectados hacia dentro. Roda: Una parte del barco. Puede ser de proa (roda de proa) o de popa (roda de popa). En las embarcaciones de madera de construcción tradicional Iversos: Relativo a la poesía
Tan solo escribo versos Para que sepa que la espero Aunque ya mis esperanzas Tiritan sobre el hielo Con la palidez y el rostro De un agonizante caballero.
De todos mis aciertos Su amor fue el más certero Su cuerpo adolescente hubo De abrir cual azucena Un pistilo ávido de polen Al ave polinizadora.
Palpitante lozanía entonces Desvelos y mis ayes hoy, Rapaz pillé, la dulce prueba de su amor En su cáliz blanco y cadencioso Llevando por su talle la pasión Y la savia transparente del amor.
En espera seguiré, invierno o verano Hasta madurar las esperanzas Tenerla en brazos y llevarla Cruzando los umbrales de mí casa, ¡Alegre el corazón… Como el regalo más preciado, que acaricia un niño!
Estos versos, lector mío, que a tu deleite consagro, y sólo tienen de buenos conocer yo que son malos, ni disputártelos quiero, ni quiero recomendarlos, porque eso fuera querer hacer de ellos mucho caso.
No agradecido te busco: pues no debes, bien mirado, estimar lo que yo nunca juzgué que fuera a tus manos. En tu libertad te pongo, si quisieres censurarlos; pues de que, al cabo, te estás en ella, estoy muy al cabo.
No hay cosa más libre que el entendimiento humano; pues lo que Dios no violenta, por qué yo he de violentarlo?
Di cuanto quisieres de ellos, que, cuanto más inhumano me los mordieres, entonces me quedas más obligado, pues le debes a mi musa el más sazonado plato (que es el murmurar), según un adagio cortesano. Y siempre te sirvo, pues, o te agrado, o no te agrado: si te agrado, te diviertes; murmuras, si no te cuadro.
Bien pudiera yo decirte por disculpa, que no ha dado lugar para corregirlos la priesa de los traslados; que van de diversas letras, y que algunos, de muchachos, matan de suerte el sentido que es cadáver el vocablo; y que, cuando los he hecho, ha sido en el corto espacio que ferian al ocio las precisiones de mi estado; que tengo poca salud y continuos embarazos, tales, que aun diciendo esto, llevo la pluma trotando.
Pero todo eso no sirve, pues pensarás que me jacto de que quizá fueran buenos a haberlos hecho despacio; y no quiero que tal creas, sino sólo que es el darlos a la luz, tan sólo por obedecer un mandato.
Esto es, si gustas creerlo, que sobre eso no me mato, pues al cabo harás lo que se te pusiere en los cascos. Y adiós, que esto no es más de darte la muestra del paño: si no te agrada la pieza, no desenvuelvas el fardo.
Voy Tocando Sinfonías En pinturas. Lejanas cuerdas. Las nieves blandas. Entre los otoños primaverales. Al encuentro de los versos esculpidos. En la música de mariposas y escorpiones. En el mismo corazón de una sonrisa.
Me Lo Dioso. Caía como el mar. Entre los párpados. ¡Al soñar líquido!. ¡Al cristal enamorado del vitral!. ¡Almendrado del cárdeno destino!. Me Lo Dioso.
Amar al último mar herido. Al horizonte clavado bajo. Entre las espumas indecisas. ¡Qué la madera hace de acero!. Tangible. Moldear. Del tiempo, las campanas pensativas. Del pentagrama sepultando la seca senda.
Melodioso, sí, así como también en el fondo, lo eres, me lo dices, al escucharlo del trueno,del infinito silencio del allá agridulce. En una noche perdida. ¡Encendiendo las estrellas!. Y una luna instantánea.
Voy, me dices, casi humano. En la efervescencia de un edredón. Redecorando sueños por venir, elaborando perlas. ¡Más allá de las conchas, en el alma del aliento!. ¡En la obscuridad qué fosforece!. Como... Pintando melodías al viento. Estando. Cincelando tintas, las palabras dúctiles. En La música atravesada por la luz. Rodeándome. Marejadas, glaciaciones y volcánicos latidos. De mariposa y escorpión. ¡Silencio!.
El mal parece miel, y el odio el dios oso. ¡Melodía mortal del silencio involuntario!. Cuando... Melodioso. Es el subsuelo olvidado.
Es por ti que hay luz, donde solo había oscuridad, es por ti que hay tiempo, para decirte cosas bellas al oído.
En verdad es pro ti, que soy un ángel, cómplice del viento, que se escapa a la luz de la luna.
Para entrar por tu ventana, y decirte bellos poemas, decir que tus labios son de seda, tus dientes del color de la luna, tu cabello es como la noche, que me cobija con su belleza.
Eres mi ángel, mi bella musa, cuyos besos son la tinta, de aquellos versos que te cuentan.
El amor verdadero, callado asiente la amarga propuesta del silencio… que no pronuncia palabra alguna pero a la distancia sonríe o llora aguardando el feliz momento de encontrarse con el amor ansiado y tenerlo por siempre a su lado.
El amor verdadero no se busca Porque él ya te está esperando… no se sabe cuándo ha de llegar pero tan sólo tú, a lo lejos, vives en sus ojos y sus pensamientos. El verdadero amor te presiente y a la misma hora que tú suspiras enamorado también él, suspira por ti.
El amor verdadero no se fija en colores, formas o tamaños es quién olvida la piel y los años él, en los ojos solamente puede ver el alma, el corazón y el amor. Lo más importante es su promesa lucha hasta con la muerte, y vence para reunirse con el ser amado.
Es quién sin mirar siente la mirada de su amor… en los ojos de la luna y sin siquiera el roce de las manos siente de ellas su calor y su temblor. El verdadero amor a la distancia… te sonríe, asumiendo los errores que en el camino aparecieran… olvidando vanidad o capricho.
Él guarda los más mínimos recuerdos para dártelos mañana de regalo pero no quiere que este tiempo te halle con tristezas escondidas y redobla riesgos para que seas feliz ¿Qué será esperar un año, o dos… o diez? ¡Nunca será larga la espera, pues El amor verdadero siempre llega!
El amor verdadero es un amor… sin prisa, sin edad; trae el tiempo y aunque tú pienses que viene lento… y la espera quisiera consumirte no receles, que todo a su momento. ¡El amor verdadero te encuentra… porque ese amor es como la muerte te lleva a una nueva vida, para siempre!