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Te convengo, No de la manera tradicional, Ni de la manera que esperabas, Soy lo que nunca imaginabas.
Soy lo que necesitas, Quien embone tu abrazo con el mío, En tiempos de soledad y frío.
Soy lo que necesitas, Quien grite, ría y baile, En tiempos de alegría y calor.
Soy lo que necesitas, Quien te de estabilidad y paz, En tiempos de caos y confusión.
Soy a quien necesitas, Soy quien te necesita, Quien te quiere de más, Quien te quiere si estás o no estás.
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Poeta
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MIENTRAS SIGAS OCULTÁNDOTE EN LAS SOMBRAS NO ME ADENTRARÉ MÁS EN TU OSCURIDAD.
HÉCTOR H. GARCÍA
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Poeta
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Soltando as amarras de leve, e o pensamento num vento breve, caio numa cascata de sonhos. Multidões que cantam canções nos arredores das ilusões, invadem meu coração...
Não me perguntem muito não. As aves, as águas, os rios... As rimas inconsequentes, o pão, o cálice, o vinho... Religiões emergentes.
Tudo em mim é um sonho bem difícil de acordar. Quando sonho, entro num rio, que me leva para alto mar.
A.J. Cardiais 11.07.2014
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Poeta
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MAR DE PODREDUMBRE
Me siento perdida entre tanto embuste, y desaparecer quisiera, de este mar de podredumbre de frente hablan que convencen, y al voltear la espalda, sientes clavar la daga de la traición, los excesos de evasivas son sus miedos confundidos, cobardías cuando la hipocresía se ha disfrazado con el color de la comprensión y la armonía, no importa el dolor que se padezca, mientras no lo padezca el que escucha sin escuchar y pareciendo consolar al final atraviesan el corazón, con la espada de la esgrima, sin endulzar la desdicha, de la última ocasión.
Mónica Lourdes Avilés Sánchez. Derechos de Indautor País México.
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Poeta
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EL RELOJ
Ahí está el reloj, veo las horas, esas manecillas que giran sin cesar, horas tranquilas e intranquilas poderosas agujas que aguijonean los sentidos para hacer entender el amanecer, el día y el anochecer, el reloj, me lleva a las citas, esas citas que en ocasiones no concluyen, son tantas, que casi no puedo acelerar el paso por el camino que ata mis pies y no avanzo, no quiero que pasen las horas cuando estoy contigo, amándote, porque así como llega la luz se va, estoy convencida que el nuncio de la vida es el reloj… o tal vez sus manecillas, pero aquí estoy contemplando de la manera tal que pasa el tiempo, como se tragan las horas al humano como juega el reloj con el estrés cotidiano cuando se tiñe de muerte o de alumbramiento, en minutos o en segundos por el mundo coronados por el sol y borrados por el viento.
Autora Mónica Lourdes Avilés Sánchez. Derechos de Indautor País México.
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Poeta
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Os gananciosos pensam que o dinheiro vai levá-los ao paraíso...
E nessa busca desenfreada, fazem o que for preciso para encontrar uma forma de lucrar.
Destroem a Natureza, para construir uma beleza artificial.
Depois ficam exaltando como se tivessem feito algo fenomenal..
A.J. Cardiais 26.01.2012 imagem: google
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Poeta
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Fue la primavera también, que nos acogió entre montañas sembrando con fuego solar las mañanas y tardes, para luego... penetrar de frío y latigueante viento la tarde moribunda y las noches preñadas de estrellas, tantos suspiros y silencios, como el polen inundaste todo mi ser y más profundos deseos, no nos amamos... tú me amaste, me poseíste e hiciste tuyo.
Me enseñaste a amar cada espacio tuyo, cada instante juntos, irrumpiendo y quebrando mi aparente equilibrio y control, para romper todo esquema y abandonarme a tu merced... nuestra pasión se enseñoreó de los sitios más inverosímiles, sin preguntas, complicaciones, sin reservas, como voraz cascada, impetuosa, hasta equilibrarse en las dulces pausas de tú ternura.
Adoro que me sorprendas y provoques, te amo más por eso... Y cuando lo haces, no quiero darle espacio a la imaginación, sino al más feroz, carnal y elemental instinto, de amarte sin más... para explorarte toda y explorar contigo el tiempo, el universo, no habrá lugar a donde no lleguemos juntos y nos juntemos con más pasión y ganas que nunca... cada exquisita nueva vez.
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Poeta
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GALLERA (Experimental Latín-español)
NIMIA FIDUCIA MAGNAE CALAMITATI ESSE SOLET En la siesta obscura invencible con un gesto, ni piedra, ni hueso, para la luz rebelde, al exceso de confianza, pestañas negras. Porque el bronce brota encima. ¡Ojo!. A las quejas del aliento conmovido. ¡Más!. ¡La desgracia muestra hermoso el suelo!.
NIMIUM ALTERCANDO VERITAS AMITITUR El interior se enciende ciego. ¡Mucho ojo!. Los abrojos hieren el seso. ¡Y anublan!. Y las cuerdas del salterio ya no vibran. En las tinieblas la verdad es de piedra. Y el conflicto carcome luz ensombrecida. No bebas el río con cucharadas. Muerde las palabras con el pensamiento.
NIMIUM BONI EST CUI NIHIL EST MALI Mira la puerta su entrada y salida, la dicha en túneles se encierra. ¡Huélela!. No pierde su rumbo el viento. ¡Respiras!. El otoño y el invierno solos llegan. Cumplido el sueño el tiempo pasa. ¡Vive!. No invoques la tristeza estando alegre. El agua dura en ventanas blandas. ¡Si no tienes mal no lo invoques!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Me desperté iluminado cautivado por un par de soles que, aunque ocultos y guardados llenan de luz todas mis noches. Me desperté, atrevido e inquieto, decidido a conquistar tus fueros, con el coraje de un guerrero a explorar tus curvas y senderos. Me desperté, y salí a dar un paseo como gotas de rocío, dejé deslizar mis dedos, por el más dulce terreno que en la vida, hubiese visto.
Salí a delinear con sus huellas una gran obra maestra sobre suave lienzo canela dejé volar al viento mis velas mi imaginación y mis quimeras por tus valles y mis instintos tu cintura de sirena, y tus labios rojopintos.
Comencé en lo más bajo, embelesado por tus deltas, 10 ramificaciones perfectas, Abreboca a lo a divino, Que me llevaron de lo lindo, a querer seguir explorando No detenerme, hasta tanto No encontrara mi destino, Y como un cazador furtivo Salí a buscar tu pura esencia Tus aromas cual elegante vino Embriagaron mi conciencia
Siguiéndoles el rastro, Trepé por dos cordilleras, Mármol dejaban en su estela Que se iban ensanchando seguiría caminando con ansias de conseguir lo que solo aves volando llegan a poder sentir
En medio de tan exquisito viaje alcanzaría tu monte de venus cúspide que esconde el cielo bajo una cueva fascinante Quise sin remedio adentrarme, Pensé mejor, en hacerlo luego, Y es que sólo se puede alcanzar el cielo, Si se han ganado los méritos antes.
Continué mi expedición, Me llevó a una plácida planicie, En su centro mi perdición, De mi cordura el desquicie,
Era un volcán hundido, caminé por sus laderas, en un mundo perdido, de agujeros y de estrellas.
Produje grandes reacciones que podrían despertar la naturaleza varios susurros de canciones lograron ocultar mis huellas Proseguí con mi paseo magistral avisté dos grandes montañas El más hermoso dúo de hermanas Que dedos quisieran escalar, no puede contenerme y me deje llevar, mi ascenso hacia los montes del olimpo, causaron mis dedos al pasar erizos, y cambios que no puedo explicar.
El planeta dio una vuelta, todo giraba, y encontré un plató perdido, como un lago en calma, al infinito, por cristal mis dedos patinaban, dibujaban corazones en tu espalda, y en una danza sin tregua, la plenitud se hizo eterna, y así despuntaba la mañana.
Se escuchó de ti una queja o quizás un dulce gemido, solo sé que estuve perdido, absorto en tu piel tersa,
Dos montes, los más grandes, me faltaba acariciar, de tu espalda me dejé rodar, y encontré la cumbre de tus Alpes.
El caminar se convirtió arte Al lograrlas esbozar Y ya extasiados de caminar Me quedé jugando en esa parte
Ante mi erigidos imponentes, Dos macizos de diamante, Se nublaba ya mi mente, El corazón aceleraba cada instante
Crecía poco a poco la ilusión Se abrieron ante mi tus cordilleras Despertó el fuego y la pasión Cayeron todas las barreras
Tras todo el camino andado Entendí que mi paseo Me había ganado un ticket al cielo Y a sus ríos encantados
Mojarme en ellos solo quiero Morirme ahogado en sus riveras Fundirnos al calor del hierro Fusionar las almas en la entrega
Ver tus dos soles salir de nuevo Sentir la luz de tu mirada Entregarte la vida en un te quiero Y mi alma enamorada
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Poeta
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Que hay detrás de tú sonrisa, de tus ojos chinitos, que se van volviendo pequeñitos, y vas deprisa, deprisa.
Nada es óbice sigues en la brega no hay tregua, ella siempre dice.
¡Ah! que hay detrás de tú sonrisa, de tus ojos chinitos, nada de ritos, y un Cristo que no se quedó en misa.
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Poeta
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