Cada atardecer, el Sol gusta de acompañar, cubierto con su brillante armadura, a la indiferente lejanía. Es allí, donde se dibujan las razas de los vientos y tejen las olas sus rotos lamentos, siempre acorralados por la soledad de las distancias.
A la hora de ir a trabajar O a ponerte a juntar cartón Vender en la dura calle Peines, alfileres, zoquetes etc. Cuando vas al comedor A recibir la limosna del día ¿Te ves como dice el pregonar Que los representantes dicen de ti? Ellos hablan de ti como Pueblo Como Patria, como Nación ..............¡como poder! ¿Puedes creer en eso? ¿A esa burla?
No quiero premios ni honores, quiero sentir el perfume, de la tierra que me absorbe. La flor prendida del aire, en mis ojos recreándose y una brisa que me traiga, justicia para los pobres.
La ciudad quedó desierta, engullida en los vapores, calidoscopio embustero, del ojo que no ve todo. La boca abierta a la savia, que huele pero no llega, la verdad entre bastidores, el miedo abriendo la puerta.
Sonajeros en las ramas, de la oscilante conciencia, que va y que viene o no llega. Se van quedando desiertas, las tierras de sus cosechas y va emergiendo la mugre, de las cloacas que la infectan. Las plegarias no cosechan.
No quiero fama ni dádivas, que quebrantan las ideas, halagos ni falsas loas. Quiero lúcidas justicias, sin coloridas banderas, miradas claras y nítidas, no quiero falsas quimeras, andar con la gente honesta.
Se va quedando desierto, el culto a la Madre Tierra, al pensamiento profundo, a la cultura sin rejas, a la verdad que se añora, a quien al mirar se espanta, de ver vacío en las cabezas. Se van quedando desiertas.
No quiero auroras sin luz, ni noches sin Luna llena, no quiero amores de ensueño, quiero amor de pura cepa, aferrado al sentimiento, ensimismado entre ideas. Volcar los versos cual fuente, sin lacras que los infectan.
Se van quedando desiertas, las calles como las venas, de la sangre perfumada, que en la atmósfera se airea. Sobrenadando en la noche, el amor abre la puerta, entrando como un poseso, para llenar lo que queda.
No quiero dádivas huecas, quiero lucidez y ciencia. No quiero falsas plegarias, ni amor que se quede fuera.
Cuando actuamos para cumplir nuestros deseos inmediatos, sin ter en consideración ,el interés de los demás, desmoronamos la posibilidad de alcanzar una felicidad duradera. Si por ejemplo vivimos en vecindad con otras familias, y no pensamos ni un solo instante en su bienestar, nos privamos de la oportunidad de beneficiarnos de su compañía. Si no, imaginemos una situación en la que conocemos a una persona; es posible que vayamos a almorzar con ella, y eso nos costará un dinero. A pesar de ello, habrá una buena ocasión de cimentar una relación que tal vez, nos depare grandes beneficios en los años venideros. A la inversa, si conocemos a una persona y se nos presenta la ocasión de defraudarla y la aprovechamos, aunque habremos ganado en el acto una determinada cantidad de dinero, lo más probable, es que hayamos destruido la posibilidad de beneficiarnos a largo plazo de una interacción continuada con ella.
Buscando en mis recuerdos, siempre te encuentro tan hermosa La verdad no sé si eres libre o no, me gusta pensar que si Y la historia se repite de nuevo, siempre me pasa lo mismo No sé si es tarde o no, y es que hay tanto que tengo que decirte.
Solo me queda pedirte, que no me digas que no Lo mejor recién empieza, dame esa oportunidad Por favor escúchame solo un momento, no pierdes nada Pero podrías ganar mucho, solo te pido una oportunidad.
Se que todo esto quizás, para ti sea extraño Pero solo pido que me escuches y que no me ignores Se que han pasado algunos años, por eso te pido volver a hablar Volver a conocernos, como si fuéramos dos adolescentes.
Poniendo la mano sobre el corazón, quisiera decirte todos mis poemas Esos poemas que he escrito para ti, y que no me animo a decirte Por eso quiero que permitas, que pase y pueda decirte lo mucho que me importas Tan solo pido una oportunidad, no pido mas por favor no me ignores.
Tu imagen lucha con mis sentimientos. Vaga en el tiempo más allá del olvido. A veces pienso que es perfume en rocío lloviendo cada noche en mis pensamientos.
Es cual abrazo que me deja sediento aunque es profundo como las aguas del río. Es un fantasma larguirucho y sombrío que me persigue cuando sopla el viento.
Tu imagen es paz y a la vez tormento, es paso en falso que me lleva al vacío. Tu amor es angustia y a la vez hastío, es subterfugio que perdió fundamentos.
Es la caricia que prescribe el momento. Es un puñal que me guarda el destino. Es un placer que se encuentra prohibido. Es la sonrisa que me niega el silencio.
Las manos Tan distintas las hay...y tan variadas... extensión del corazón, gesticulando sus ansias proveedoras de caricias, de ruegos y súplicas piadosas, agradecidas, se juntan en plegarias, húmedas en sudor del trabajo o por agua bendita.
Las hay ardientes, son manos de amante que se visten de pasión en caricias incesantes...
Otras manos...atormentadas, empuñan los fusiles, desafiantes, seducidas por la muerte, sucumben a la ira.
Tan distintas... las manos... se ofrendan gozosas labrando la tierra, preparando la siembra y cuando llegue su tiempo hacer la cosecha.
Perversas manos... , de codicia plena cuando el dinero tocan, los viles usureros excitados... su pétreo corazón en pleno goza,
De los maestros, las manos…. de vocación extrema corazón y tiza... mancha en sus dedos, para dejar huella, sembrando letras en mentes fértiles de niños y niñas para que cuando adultos, sean libres en plena conciencia...
Las manos…. del artesano..., con infinita magia expresan, ideas que llevan a cabo..., el arte en los ojos expuesto queda.
Las manos... de una madre... que mece la cuna, con anhelo inmenso a su pequeño niño elevada observa y en su profecía proyecta sueños al calor de sus dulces caricias, cuando dando el pecho a sus ojos mira. Las manos… del poeta..., entre libros y poesía, acarician el alma, empuñan la pluma, escriben palabras, sienten, aman, lloran, relatan deleitan, erotizan, critican, si hace falta, escriben perdón ...y también muchas gracias.