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Instalamos nuestros módems en internet y encendimos nuestras laptops en mayo. Con cámara web y teclado descubrimos que el amor había llegado. No hubo forma de evitarlo, estábamos contagiados, el virus del amor se había activado. Dispositivos especiales en las tarjetas madres recibieron las vibraciones electroenamoradas de nuestras palabras y nuestra miradas. Memorias expandibles casi invisibles leyeron la información de nuestra memoria emocional trabajando como un bluetooh por un amor único y eternal. Un sistema de alta tecnología se fusiono con la neuropsicología para ser cómplice de nuestro pacto. Sonrisas, lágrimas y tacto usando la creatividad y la imaginación, despertando los sentidos y la pasión. Con cámara web y teclado descubrimos que el amor había llegado.
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El silencio y el tiempo muerto son la causa de este síndrome de abstinencia… La razón esta plantada firme en tierra, pero el corazón sigue perdido en su inconsciencia.
Los síntomas se agudizan con la melancolía. El cuerpo somatiza la nostalgia y la ausencia incrementa la ansiedad provocada por la esperanza cavada.
Los puntos cardinales son testigos del rompimiento de esta dependencia, pero el llanto angustiado que tiene mi Silueta, descubre en público su síndrome de abstinencia.
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Presagio de tristezas y desventuras, Desemboque de lágrimas y amarguras, ¡Ciérrense sésamo!
Días nublados y solitarios, Noches de penumbra espeluznante, ¡Ciérrense sésamo!
Pensamientos malignos, letales, Corazones perversos y criminales, ¡Ciérrense sésamo!
Amores que matan el cuerpo y la mente, Pasiones enfermas, inclementes, ¡Ciérrense sésamo!
Cadenas de paz y libertad, Cerrojos de crecimiento personal, ¡Ciérrense sésamo!
Peste de extranjeros conceptos errados, Calamidad de diálogos internos nefastos, ¡Ciérrense sésamo!
Presencias humanas que aplastan, Voces que hieren, que el alma dañan, ¡Ciérrense sésamo!
Para todos en la tierra, Ciérrese el infierno y abrase el cielo.
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¿Por qué ves con asombro el amor de otros? ¿Cuándo sentiste igual y hoy solo te queda escombros?
¿Por qué pesquisas las miradas enamoradas? ¿Cuándo perdiste las tuyas y hoy no las encuentras en tu alma?
¿Por qué te extrañas de los versares románticos? ¿Cuándo ahogaste los tuyos y los cambiaste por suspiros solitarios?
¿Por qué te embelesas con las manos que acarician? ¿Cuándo desactivaste tu sentido del tacto para esquivar la magia del contacto?
¿Por qué te invade la nostalgia cuando pasan a tu lado novios abrazados? ¿Cuándo decidió tu razón dejar de expresar el amor y ponerle cadenas a tus brazos?
¿Por qué te hace llorar el recuerdo cuando descubres un beso apasionado? ¿Cuándo renunciaste a la necesidad de un roce en la comisura de tus labios?
¿Por qué le huyes al disfrute de la pasión y el sexo? ¿Cuándo dejaste de sentirte una mujer plena y mutilaste tu cuerpo?
¿Por qué sufres cuando buscas dentro de ti la ilusión del verdadero amor? ¿Cuándo murió tu esperanza y el presente no te deja ver más allá para saber que llegará?
¿Por qué no vives? ¿Por qué no amas? ¿Por qué no eres libre? ¿Cuándo emprenderás tu camino hacia la felicidad?
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A LOS JOVENES DE AMERICA.
Queridos jóvenes de América, estos versos que declamo. Son para decirles; que la vida es de éxitos y fracasos. Que es fugaz y pasajera, que es veleidosa y traicionera. Y que, quienes no se superan... ¡Amalayando se quedan! II Hembras y varones, estudien y aprendan un oficio. ¡Huyan! de las malas compañías y eviten los peligros. Amen a Dios, pídanle que los ilumine y los acompañe y reconozcan, los inmensos sacrificios de sus padres. III Que trabajan y desvelan, para proporcionarles bienestar. Que visten ropa usada, para que ustedes puedan estrenar. Que fuera de a esos, sacrificados y desinteresados seres, A nadie importa si triunfan o fracasan, si viven o mueren. IV Las jovencitas, como las flores de la humanidad que son. Deben tener muchísimo cuidado, al entregar el corazón. Un borracho, un drogadicto, un vago, lo deben rechazar, Porque en vez de alegrías, las sufrir y ¡Las harán llorar! V Jóvenes, cuiden sus cuerpos al igual que cuiden sus almas. No envenenen el corazón con envidias, rencores y venganzas. No caigan en las tentaciones de cosas y dineros mal habidos. Y Ayuden a quienes les hayan ayudado ¡Sean agradecidos! VI No busquen pendencias y no participen en problemas ajenos. No prueben drogas, que conducen a manicomios y cementerios. No transiten por los contagiosos caminos, del incurable SIDA. Y “Todo con medida” Deberá ser la norma que rija sus vidas. VII Vuelen hacia las alturas, sin que les importen los sacrificios. Asciendan a los altos cargos, como águilas y no como reptiles. Tengan presente; que este mundo pertenece a los triunfadores Y que en las cumbres, no deben cambiar amigos por aduladores. VIII ¡No claudiquen! En el gran empeño de mejorar sus destinos. Reciban lo bueno con alegría y todo lo malo con estoicismo. ¡Luchen! Por sus ideales, por sus ilusiones y por sus anhelos. Estudien, trabajen ¡Ahorren! Y hagan realidad ¡Sus sueños!
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Extensión de Arena infinita en la que hay desperdigadas Fuentes.
Fuego de música. Nieve de música. Agua de música. Neguillas violetas, neguillas muy pequeñitas y violetas. Colibríes en la boca del dragón. Dragones azules gigantescos. El sol marcando la espalda como un látigo. Centellas azules, colibríes negros, iridiscentes, canarios dorados. Absolutamente nada en todo lo que abarca la vista. Sed como una espina en la garganta. Garganta verde del diablo. Nieve caliente. Arena translúcida. Diapasones de níquel esmeraldino, vibrantes diapasones de oro y cimbalillos violetas, monstruos de mirada soberbia. Sevillas de oro y plata. Sanlucar de Barramedas de diamante, de aceite perfumado, logaritmos de platino celeste, ecuaciones de música digital, vinagretas amarillas en los muros, planicies de arena infinita en las que hay desperdigadas fuentes, grandes extensiones de arena amarilla, bajo un sol del mediodía terrible, todo hecho amor y odio, como una luna de calor inmisericorde. Arpegios de flauta violeta, carne de membrillo dulcísima, mermelada de frambuesa negra, Querétaros de salamandras rosas, Querétaros de salamandras verdes, Querétaros de salamandras lilas, islas de perfume de madreselva, geranios rojos y fucsias, con grandes corolas exuberantes, pavos reales azules. Toques de arpa y clarinete, sombreros de oro y pedrería, esmeraldas rabiosas, ojos azules y verdes, rosas negras, rosas rojas y amarillas, serpientes rojas. Extensión de arena infinita en la que hay desperdigadas fuentes. Soledades llenas de témpanos de hielo caliente, trópicos fríos sin una sola hierba, descoyuntadas azoteas sobre precipicios, jardines con espejos, jarrones llenos de hielo picado, cócteles de rón, cola, y sándalo, estatuas de oro macizo de Apolos y Zeus, líneas de cascabelitos de cristal fucsia, topacio fundido, miel y gengibre, hormigas de oro. Aves del paraíso verdes y azules, pero muy lejos de aquí, aquí no hay nada, aquí solo hay arena caliente, arena caliente cristalina, y un sol de justicia que lacera la espalda, escorpiones de acero negro, y duendes que no han existido nunca, y monedas de oro, miles de monedas de oro, cientos de millones de monedas de oro, y en toda la extensión la nada, la nada como la nieve cayendo sobre el mundo, la nada como una gran arista de calor y fuego, la nada en la arena y en la arena la nada, y los albatros en el cielo. Una ciudad se eleva en medio de la arena, tiene puertas azules que llevan a corredores verdes, que suben a escaleras demenciales que bajan a azoteas sin flores, que terminan en otras escaleras que llevan a zaguanes oscuros y a otras azoteas, y desde las que no se escucha sino un silencio de plata eclipsada. Más allá la misma planicie desértica y otra ciudad exactamente igual a la primera y más allá aún lo mismo, y cientos de veces, y la extensión de arena que ha consumido a sus peregrinos, sin un sólo pájaro azul, y miles de pájaros violetas. Extensión de arena infinita en la que hay desperdigadas fuentes. Y qué fuentes tan amables, tan deliciosas, tan pequeñas, tan insignificantes, tan sublimes, tan necesarias. Calor insondable y piedra. Piedra y arena blanca, como nieve caliente, desafiante y llena de alacranillos, vulgar salvo en su belleza, extensísimas regiones de blancura caliente, achicharrante, y diminutas neguillas azules, y fuentes muy pequeñitas, con un agua muy fría. Cristalitos de violetas y cuarzos rosas, sobre marejadas de perfume azul, sobre espacios vacíos al aroma, sobre grandes planicies en las que no hay nada. Los huesos de una vaca que murió hace mil años, la pisada de un peregrino que anduvo este lugar, y que no ha regresado, la música de un arpa de bronce negro, la mística de un monje que se alimentaba de raíces secas, la soberbia de una columna de topacio, la pluma de un colibrí naranja, los hibiscos rosas bajo las moreras. Extensión de arena infinita en la que hay desperdigadas fuentes. Grillos en las bocas de los Dragones. Caleidoscopios de música y nada, absolutamente nada, como un cielo en blanco, sin una sola nota de incienso, sin una sola gota de rubí, sin una sola nota de piano, nada, nada, nada, cayendo como un puñal sobre la rosa. Extensiones arena que quema, arenales gigantescos de color crema, y aquí y allá, muy lejos, una fuente muy pequeñita, pero llena de centellas. Extensiones de arenas infinitas en las que hay desperdigadas fuentes.¡¡¡Ay de aquel viajero que se encuentre la fuente seca¡¡¡¡¡¡¡. …........................................................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero.
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AMIGOS, DE CORAZON
Hoy, día de San Pedro, voy a recoger mi libro, si es que puedo llamar libro. De todas formas, lo hice, mal hecho, normal, con errores gráficos, normal, soy una simples mujer, que ha soñado en hacerlo. Nunca anduve en colegios o escuelas de lengua española, como una cría, jugué a escritora! Tengo derecho a hacerlo, los sueños, son nuestra voluntad para vivir, así no pido disculpas, está en los lectores, aceptar o no mi atrevimiento. Lo que puedo decir es solamente, que no puse floreados, ni palabras caras, sencillez, solamente, al correr del pensamiento , podría haber escrito en portugués, había sido facilísimo, pero fui por el camino más difícil, en memoria de mis raíces, mis antepasados, mi Tierra querida, apretada entre montes, mi Verin, mi valle, de donde miro al parador, con su castillo, sus ventanas, que me recuerdan a mi querido primo Luis, allí, debruzados me contó un poco de su historia, mirando la villa tranquila, que parecía dormida. Desde los reyes, hasta tragedias, me puso al corriente, de cosas de antaño y me acuerdo, de coger tréboles de cuatro hojas, que aun los tengo, casi deshaciéndose, los guardo en una bolsa de plástico, muy aplastados, andan en mi bolso aun hoy, pasado tantos años. Vente? Treinta? Ya no lo sé. Así soy, así vivo, muy atenta al presente, pero mi pasado, es una parte de mí. Será atrevimiento, para algunos, pero voy a regalar a quien es amigo mío de corazon, un libro, puede ser que digan: Esto fue escrito, por mi Amiga Carmiña! Solo pido un poco de caridad, en vuestros comentarios, sé que sí, que no harán broma, que me comprenden, En ello nunca vos olvidéis, están, trozos, de dolor, de alegría, de amor, de soledad. Con mi corazon y mi amistad, agradezco, la fuerza, que me ha dado mi primo Joaquín Nieves y todos mis seguidores que desde Argentina, Bolivia, España, Perú, Brasil, Portugal y algunos de otros sitios, me han dado, con sus comentarios de fuerza, para continuar. Así en el día de San Pedro, las puertas se abrieran, para mi libro, lo voy a dejar salir y que le guste a algunos. Ya quedo feliz. A los que ya partieran, seguro que lo podrán leer, quiero creer, que sí. No es pecado desear, que no mueran nunca y que estén juntos de mí. Un millón de gracias, por vuestra simpatía, sin vuestra amistad, nunca lo habría tentado. Es, un poco vuestro, mejor diciendo, ésa mas vuestro que mío y de mi destino. Mío, tiene, la inmensidad, de una vida, que sin vivirla, me trajo hasta hoy. Oporto, 29 de Junio, de 2011 María del Carmen Torres Nieves ( carminha)
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Pudo haber sido la luz lo que vi, pudo haber sido muchas cosas lo que sentí, pudo haber sido mi corazón latiendo a mil, cuando yo te vi, no tengo palabras para describir, lo que siento por ti.
Ahora puedo estar en todas partes por ti, pero no puedo decir lo que mi corazón sintió cuando te vio cuando te sintió, a su lado por fin
Después yo sabré, si para siempre amarte podré, no encuentro el momento de decir, yo te querré, y no te olvidaré, en mi memoria estarás, hasta que mis días acaben aquí.
Sólo puedo decir,sentir, el amor que siento por ti, para siempre te amaré, y nunca olvidarte podré
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Muchacho Aterrorizado por la Luna.
Pasaba, moreno y rubio, por la vieja calleja, Cisne de cuerpo débil, lirio, clavel, durazno, Y preso de luz salvaje, y preso de marasmo, Vio a la luna salir entre las negras tejas.
La presencia de plata le erizó los sentidos, Y una arista afilada se le clavó en la espalda, Y cuando vió la luna, sola, sin esmeraldas, Acudió a su garganta un tremendo alarido.
Huyó por las callejas evitando la luna, Y mientras, en su sangre, hervían mil demonios, Y no miraba al cielo con un pavor terrible.
Pero la luna estaba, y no había ninguna, Forma de cristal puro, Iglesia o Manicomio, Donde poder huir de su brillo increíble. ............ ......... ......... ......... ......... ......... ......... .... Francisco Antonio Ruiz Caballero.
Muchacho Aterrorizado por la Luna. (Versión al Mediodía).
En pleno mediodía surgió el brillante arcángel, Y llevaba la luna, la luna de su mano, Pequeñas, diminutas, las flores del manzano, Y herido de pavor contempló luz y ángel.
Fue tan sólo un segundo de luna en el espejo, mas sintió todo el mar en su gota de nieve, era la luna blanca, era el ángel de Febe, era el rayo de plata, el oro y su reflejo.
Sintió que una clepsidra la sangre le medía, Y huyó por las callejas evitando la luna, El sol estaba ebrio de tanto mediodía.
Y al doblar una esquina no entró en Iglesia alguna, Y cayó deslumbrado, y una lila y ninguna Le arrancó el corazón si acaso lo tenía. ............ ......... ......... ......... ......... ......... ......... ......... ....... Francisco Antonio Ruiz Caballero.
Muchacho Aterrorizado por la Luna y Cáliz de Oro lleno de Absenta.
Surge la Luna blanca de un fondo de ámbar puro Y golpea con saña a un chaval a las nueve, Una amapola blanca brota en la fría nieve, Y en la copa de oro brilla el ajenjo oscuro.
Deslumbra el ángel verde, alzado sobre el muro, Y el muchacho, cobarde, huye por las callejas, Y en la copa de oro la luz otorga un duro Brillo de negro cuervo y de absenta perpleja.
Llega la noche oscura, la luna está erizada De espejos diamantinos, pero el muchacho huye, Y en la copa de oro brilla el verde lascivo.
Y en el cáliz de oro el líquido que ebulle Refleja luna y cielo y noche desatada Y muchacho terrible que corre fugitivo. ............ ......... ......... ......... ......... ......... ......... ......... .. Francisco Antonio Ruiz Caballero.
Muchacho Aterrorizado por la Luna. Cielo Verde. Copa de Oro. Y Lilas.
Era el muchacho hermoso como un clavel galante, Y en sus ojos oscuros dos víboras de fuego Contemplaban el cielo, verde e impresionante, Y en sus labios había escorpiones ciegos.
Pero surgió la luna como un cisne brillante, Toda ella de nácar, diamantinos espejos Al chaval persiguieron por donde fuera antes El dueño de una copa de oro y su reflejo.
En la copa dorada había vino verde, La luna salvajemente le rodea y le muerde, Y el muchacho que huye tiene en los labios lilas,
Y arde la luna clara como un blanco granate, Y el agua desemboca en diez mil arriates, Y vierte sangre verde que la luna destila. ............ ......... ......... ......... ......... ......... ......... .. Francisco Antonio Ruiz Caballero.
Muchacho Aterrorizado por la Luna y Copa de Vino Azul.
La Copa rebosante llena de vino azul, La luna en todo el cielo, como rosa en la brea, Un Mercedes de plata y una gardenia fea, Y un muchacho que huye, y un clavel andaluz.
Un Cristo hecho de espinas aterido en su cruz, El brillo de una sierpe y el brillo de mil teas, Alguien que ve la luna, la teme y la desea, Y un arcángel de nieve huyendo de la luz.
Un arcángel de nieve, otro arcángel de fuego, Ritmo de serpentera y de crótalos locos, Y una estrella que tiembla, sobrecoge, o titila.
Y un muchacho que huye de mil eclipses ciegos, Y la ciudad enorme como un inmenso zoco, Y flautas tan azules como un cielo de lilas. ............ ......... ......... ......... ......... ......... ......... ....... Francisco Antonio Ruiz Caballero.
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NEGADO EL PRESENTE
Se niegan millones de ojos. ¡Cómo los desiertos granos!. En su arenosa memoria. ¡A ver claro!. ¡Al enemigo verdadero!.
Equilibrio del último gigante. Del último canto. ¡De un pájaro!. ¡Qué!. ¿Qué?. ¿Qué?.
¡Qué pintó un águila, y ella se creyó!.
En los insepultos huesos. De un cuchillo, desafinada guitarra. ¡De empobrecidas cuerdas!. Los relojes, son ahora. Son Ahora... ¡Intemporales!. Intemporales límites perdidos.
¡Intemporales, inmortales!.
Como son... Inestables las partículas. ¡De geométricos arroyos!. Yo... Yo... Yo... ¡Simple balero!. Plomo de perlas. En los cerdos.
¡Infinitos, pieles, sedas!.
Se quiebran entre octavas. ¡Corcheas!. ¡La sinfonía de bancarrota!. Mesa, masa. ¡Mece alegre!. El sendero inexistente. Del asesino involuntario.
Del obligado. ¡Peón!. ¡Peón, simple, de tablero!. Enroque falso. ¡Enroque falso de gambitos!.
Los ojos, en los dados. ¡Cargados!. De curvos cuervos. ¡Cómo arena en la playa!. De mentiras, cada vena, cada día.
¡Viven muertos!. Los colores. ¡En los añicos!. Del espejo. ¡Perdido del presente!.
¡Negado... Negado... Negado...!
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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