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Esquelética sortija
Entre la soberbia manzana. Aquélla mariposa su llama enciende orgullosa. Aquélla cadena espantable palpable y sensible. Ésta calle deshojada, quedó vestida de duelo. En éste tiempo que la muerte se cobra su manjar graciosa. En éste tiempo que viviendo, muere su muerte insensible.
Más. Piensa, siente y medita. Acá Siembran Las Estrellas. Y se humedece, y se enmudece. Cada sed, inmortalmente infinita.
Todo día, noche, como el invierno primaveral, espera gris, tarde, como el innúmero veraniego panteón blanco, todo minuto gigantesco, atorado, en un segundo, esquelético sentir, del espíritu del polvo. Sortija, ensortijada sonrisa, del culpable frío. Todo igual.
Esquelético. Especialmente espeso. Espacialmente escualo. Espectro, ensortijado.
Un poco más el mar, que seco duele. Poco y no saques óxido del fuego. Un aliento y no destruyas ningún huracán. Mucho se piensa en el latido de un abrazo.
Más hay muchos conmigo ausentes. Allá donde luego, el necio pronuncia la victoria. Una manzana mariposa encadenada. Vez que en los rincones, hay lágrimas cautivas. Una vida que ya no está conmigo. ¡Otra muerte muere, el que ahora vive!.
En El azul De lengua Mil veces Repetidas Mil veces Ignorada Mudo el mundo Muda enmudeciendo, la voz del silencio. ¡Que algún día ha de griitttarlo! ...Esquesor Léticatija...
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Padre Celestial Te agradezco por el 8 de hoy en el final de Derecho Laboral. Te agradezco por mi vida. Te agradezco por mis Lectores. Te agradezco por mis ojos. Te agradezco por mis lentes. Te agradezco por mis Poemas. Te agradezco por www.latinopoemas.com. Te agradezco por mis 34 materias aprobadas en mi carrera. Te agradezco por mi Don de la Oraciòn. Te agradezco por mi Don de la Oraciòn. Te agradezco en el nombre de Jesucristo nuestro Salvador.Amèn.
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Poeta
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ENCICLOPÉDICO VACÍO
Móvil núbil pálido cíclope Fue quedando Entre futuros biberones El trágico letargo cultivando Un ojo En la fortuna dolorosa de los huecos Un ojo En la desgracia placentera de los desiertos Paja Enajenada Con____La controversia____Ceja y ceja.
¡Móvil cíclope! Con____ Los... Néctares geométricos enardecidos Néctares Del cielo traicionado y húmeda lumbre Seis picos estrellados Cristales azorados, tres veces, ¡Núbiles y pálidos!.
Cíclopes ¡Qué del odio pintan fiestas! Móviles ¡Qué del más escarban menos! Como... Hilos mueren entre trapos Están cultivando estanques reclinados Y Así serán sólo pasado Así fueron los mañanas... ¡Vacíos, vacíos y sólo solos! En ciclos, cíclopes, ojo y vacío, Cíclopes, por dentro y por fuera, Enciclopédicos sólo vacío, de pocos siglos...
Cíclopes presentes, En La Lástima del plástico turbado Digna virtud de las pocilgas ¡ Orejas ahorcadas y vituperios! Enanos del espíritu perdido, desalmado el ojo Uno, dos, tres, miles y millones de esclavos... En la espina, partidos dos veces, alma y cuerpo.
Cíclopes enanos, Y nanotecnológicas arañas de panteones, Con La frente valiente de la calumnia Asaltando las madrugadas Secuestrando los planetas Aniquilando las tormentas ¡Pobres, diablos, angelicales! ¿ Si siembran enemigos, qué cosecharán...?
Cíclopes analfabetos, En los ciclos del vacío, En amor de bicicletas, motonetas y matones. Un ojo En la herida diaria de las espumas Paja enajenada En la pirámide vestida de la tarde Con la camellada, cama, camello del camastro, Del bosque acuoso, hada, manada, monada de moneda En La Bruma frutal de la escritura Brutal y angelical____Cuervo, curvo, cubo.
Cíclope uno de muchos infinitos Del Sombrero vanidoso de las premisas... ¿Quienes fueron...? Por el tétrico suspiro de los cubos Y el excéntrico candor funesto Las máscaras volubles se disfra Sanfiguradas abaratadas nociones.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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RESPECTO AL FIN DEL MUNDO QUE MUCHOS YA HAN ANUNCIADO NO SUCEDERA EN EL 2012.
Autor: Juan Ignacio Macoñó Alba email: [email protected]
De eso estoy muy seguro. Pero sí habrán cambios bruscos en las fuerzas y energías cósmicas, todo está en proceso de cambio. sé que sucederán más enfermedades, pero también habrán personas que se curarán milagrosamente, sin necesidad de médicos ni de fármacos. Sin embargo me apena decir, que muchos organismos humanos y de otros seres vivos, no podrán adaptarse al cambio de estas fuerzas cósmicas, y morirán. Esto no hará cambiar la mentalidad de la humanidad, seguirá la corrupción, asesinatos, violaciones, y los antisociales aumentarán más, con mejores métodos para delinquir. Hay mucho que decir e informar y educar porque la mayoría de los seres humanos no están preparados para este cambio mundial. He escrito mi libro de cuentos, ANTE EL ESPEJO DE LA FANTASÍA, está sin publicar, hay un cuento que se llama Clarividencia de un sonánbulo ahí expongo un poco sobre este tema.
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Poeta
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Humana huerta yerta
Hace años su leyenda. Envió fuera del cielo. Como había sido. Extinto huerto. Por los sueños destrozados del milenio. ¡Una involucionada raza!. Con toda la razón devorada por el instinto.
Yerta, huerta, humana.
En la flama congelada de los años. En la nada del mañana que no veremos. Casi humanos. Verdaderos. Fuimos alguna ve. ¡Antes del nuevoscuro Caos!. Que... Enferma la memoria. Incinera historia y amarga todo el aire. Con los números agónicos y falsa frente.
Yerta, yerta huerta, humana yerta.
Un pequeño grupo fue la causa. Leyenda suprema. De la impotencia. ¡Armada!. ¡Amorfa, fa, fa, polifonía de lápida!. Por hacer el mal, cambiando el nombre. ¡Y amenazando libremente!. En el discurso paralelo del monólogo. Por la libertad. Iluminada. (Ya yerta). Con... ¡La luz, apología de todo ultraje!. Y Los expertos inflexibles del fracaso.
Yertos, yertos, más que yertos huertos humanos.
Huertos, huertos, fueron. Yertos más de siete, vidas y cielos tiene un gato. Con el aceite duro, arpones agridulces. Tocinos oxidados y carnavales sedas.
Humana huerta yerta, Humana huerta yerta.
¡Somos ya, leyenda, fuera de todo cielo!. Amor del humo humano. Y ¡Condecorada la consciencia agusanada!. Amor del yerto huerto. Por. Estar. ¡Honrando el coloquio de ceniza!.
En la divina pregunta del porqué. Hay una respuesta. Eterna.
¡Al cielo ni una gota le importan las arenas!. ¡De nada sirve ver galaxias!. Cuando ciega... La nariz en duelo, no escucha el dolor que causa. ¡Un simple polvo qué se cree divino!. Y la consciencia inerme que asesina. Con la lengua. El títere de carne y hueso.
.....
Respuesta. ¡Sí!. En la chispa extinta. En Aquéllo del...¡Amor humano humo!. Un Tal vez, sea mejor, mañana. Llorar, lo que ayer, nadie, quizszszooo, evitaaar. En El gozar, cada minuto, el hermoso fracaso. Amar la seca sangre. ¡Amar la estériles plegarias!. Amar, amar, amar... Ola, tras ola. La Humana huerta yerta.
En la leyenda ya se lee: "La razón mojada es la nítida cadena, donde la paz se vende, y la libertaddd se pierde, insegura la inconsciencia cambia las palabras y tuerce el mal en bien".
Y así también se lee: Éso que fue, ya murió, éso que fue. Ya no existe____Solo vive su muerte. La vida late con el abismo. Y cualquier payaso ríe. ¡Corazón y piedra!. Y cualquiera vomita la vida en una urna. Y no cesará de obrar. Ya ha puesto. Entre los infinitos pasados. Mil pesadillas y alfombras de lamentos.
"Lo leen las hojas del árbol cualquier espejo"
Huertos yertos, yertos huertos. Somos ya solo pasado. Melodías petrificadas de las cavernas. En el ser amado de cada nada. En el nadie que desea ser alguien. En el ser ahuecado del vacío. Y En el bello huerto yerto, humanos (fuimos?). ¡Fuimos la esperanza del ninguno!. Con El Todo seremos. Y en el todo perecemos. Eso, eso. Del seremos el ayer, cadavérico, mañana. Los amados. Huertos yertos humanos. Amados. ¡Por los gusanos!.
....
Y todo por la leyenda... ¡Dónde estuvimos!. Tejiendo el Caos divino que amenaza. ¡Qué solo piensa por la espada!. ¡Qué siente por los dientes!. ¡Qué emana uñas garras y colmillos!.
En La piel efímera del plomo. En El poder enfermo que olvidó la historia.
Criaturas, artrópodos, parientes de las arañas, ¡Euríptero discurso rubio!. Petrificado... Euríptero y euríptero. Petrificado. En el modo de vida bajo el agua. Antes de los inútiles diluvios. Armados de pinzas merodeaban en los lechos, de los lagos y lagunas en busca de presas. Escorpión de mar y estrellas de piratas. ¡Ratas, ratas rotas!. Remos que ya no son. Porqué... ¡El huerto yace!.
Y todos... Se fueron al exterior del cielo. En el último minuto del principio, en el milenio, que latió la lengua seca. En el milenio decadente de las arenas. ¡Ah! Semanas, meses, años. Muertos muchos, muchos más muertos. Muchos más que días en cada año diario.
Con todo el miedo. Ni la humedad confiar al agua. Ni las olas al mar. Ni el desorden al Caos... Humanos creo que fuimos.
Huertos yertos. En los huérfanos pescados infantiles. ¡Qué!. Desprecian el dolor ajeno. Desprecian el ataúd cercano. Desprecian el hogar descuartizado. Y Más allá del final de la leyenda.
Quedó escrito: "Con sangre llora seca sangre lágrimas sagradas sangre del alma del cielo sangre sagradas lágrimas de sangre, sangra, sangra"
El que fue humano huerto. Y Allá estuvo el aliento, en el eco seco, en el mutismo ahogado. en el vigor hediondo. ¡Inmundo sueño!.
.... Así Fue Todo Donde Ninguno quedó, mañana, ninguno quedó. En El porqué de las mil respuestas. La Única Verdad... "Con toda la pureza dijo" Dijo, y dijo, bien.
Muerta está la consciencia víctima, inmóvil, astillada, desarmada, aplanada y plenamente... Yerta lluvia. Del huerto humano.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Me he encontrado con un poeta en el camino los dos padecemos el mismo síndrome síndrome de nieve derretida de gaviota volando a ras del mar de amueblar un hogar con versos rosados y ver un verso pasar por el umbral
El poeta me ha hablado de él así, tranquilo pero locuaz me ha contado que encierra los versos en recipientes de barro y los deja fermentar para exacerbar el alma de quien en tragos apurados los bebe hasta embriagarse con los versos fermentados
Yo le he hablado de mi así, apacible pero vivaz le he contado que mis versos son frescos como pan saliendo del horno tibios y apetecibles para alimentar el alma de quien en pequeños bocados come mis versos de harina
El poeta y yo hablamos de cosas absurdas que solo entendemos él y yo como eso de amueblar con versos o fermentarlos u hornearlos hay una cierta complicidad entre su locura y la mía es por eso que en el camino el poeta y yo nos hemos encontrado.
©Vicky Toledo
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Poeta
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Pies pequeñitos, morados de frio, van por la acera, paran delante de un escaparate de una confitería, piensa como será su sabor. Dentro amas de casa y hombres compran los dulces tradicionales de estas fechas. Nadie se fija en el. Más adelante una niña, con sus ropitas ya gastadas, mira otro escaparate lleno de juguetes, ni se da cuenta de quien dentro espera que empaqueten lo que compraran. Ella solo quería la muñeca de trenzas rubias y ojos azules, con su traje rosa y zapatitos blancos. ¿Qué sensación tendría si la pudiera coger y llevar para su casa? Una mujer, cansada de trabajar con su bolsa de restos de comida que le han dado, camina arrastrando casi los pies, su casa aun está lejos y ella no puede coger un transporte, el dinero le hace falta, para comprar algo mas para la cena. Un viejo sentado en una escalera de un edificio, mirando para el suelo, está vacío, nada piensa, en nada tiene que pensar, ha aceptado su destino, puede ser que le regalen un abrigo, como el ultimo en Navidad, cuando un señor salió del coche y lo ha mandado ir a su casa y le ha regalado alguna ropa, usada, pero en bueno estado. En la Iglesia, fría de piedra, unos bultos sentados, rezaban o dormitaban, con sus mantones y pañuelos en la cabeza, esperando que cerraran las puertas para marcharen, para sitio alguno, sin nadie esperándolas. Algunas miraban el Belén, ¿que estarían pidiendo? Los que corriendo para comprar cosas no se daban cuenta de estos seres humanos, que deambulando al acaso, por las calles, querían algo un poco un casi nada, unas sobras, para su cena de Navidad. En estas fechas, ando triste y atenta, dentro de lo que puedo, sin hablar les meto en las manos unos euros sin esperar que digan nada, no quiero, tengo vergüenza de no poder dar más. Me gustaría poder hacer un poco más, no tengo como. Si todos dieran un poco un casi nada, mucha alegría, pondrían en corazones apretados por el infortunio de ser hijos de segunda de Dios. El Cielo ya tiene un sitio para ellos, pero tenemos que aceptar que sufren mucho en la tierra. Esta semana no te olvides de dar un poco mas de atención a ojos tristes, a niños con los pies morados por el frio a los viejos que miran para sus manos vacías, sin nada, si supieras que cuando regalas un poco de ti, estás dando a Dios, seguro que el sabor de tu cena era mucho mejor y tu intimo, estará mucho más feliz. No esperes que te pidan, mira con atención, regala, no esperes que te supliquen. Seguro que no va hacer falta, al revés tendrás el doble mas tarde o temprano. Lo digo, porque lo sé. Hagamos que estas Navidades, sean de todos, no importa si unos tienen mas que otros, importa que todos tengan un poco. Seamos hermanos, en verdad y intentemos dar un poco de felicidad, a quien no la puede tener, aun que sea una muñeca, o un dulce a un niño. Que sea realidad, mi deseo, nada cuesta, solo un poco de amor al próximo. Oporto, 23 de Diciembre de 2011 Carminha Nieves
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Poeta
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ILUSIÓN DEL AMAR
Deja la ventana profunda superficie, triangular.
Esperanza por montes, laderas y flores secas, cumplir del porvenir en lotería.
Anhelos del algodón, ácido, y vapor de aguja, y azúcar, por los años en un segundo, intento disperso, inverso del reverso.
Con Un Sin... Si acaso, las verdades, puras, de los ocasos. Con Un Sin...Sueño y suspiro, los alientos, de las almohadas. Con blancos, espasmos adoloridos, y amargos los espacios, detenidos.
Con las pupilas, amarillas de los ecos, secas tardes y los otoños escondidos, en la esperanza circular bajo la piel. Príncipe, descolorido, palpitar de tardes, y fugaz, la sonrisa que se esfuma sola.
El amar. Todo con falsedad. El amar. Todo sin igualdad. Es Por la mañana del ayer una ilusión y nada más, que un menos. Ilusión del amar. Un signo negativo, sin más.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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DEL METAL AMANTES Oro y oraciones las pasiones, platas pieles en las retinas, en cada ojo. De pestañas las entrañas.
Papeles sin valor. En latidos manos de los anhelos.
Y con hielos que deshilan a los extraños el corazón. Del bolsillo de las hambres.
Hueco de de los labios de las sangres.
Obscuridad del negro y diamantino desatino anhelo.
El amor material, y las noches soleadas, fragmento fugaz.
Nunca es, siempre frío, siempre, frío, deja. En los sueños y el alma.
Al amante estéril del metal, amante, estéril, del metal, ardiente y encía de cocodrilo.
Sin amor no hay vida, amor no hay vida. ¡Vida verdadera!.
En el hueco palpitar de los ayeres de las mañanas. Y Como Nunca todo, deja estéril al... Verdadero aliento del cielo. ¡Por el suspiro mineral amor!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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AMORDIDAS ALUCINACIONES...
Los hongos danzan en la niebla dura, en alada ave "ab" bajo el boscaje, encajándose como cajeta.
Amordidas...
Dando, quitando y ausentando toda esperanza. Y ya, ya. Lentamente, menta el aliento. Con una enlechada luna, nocturno luego el queso.
Estaban. En la mitad del momento. Un silencio en añicos cayó. Ese inmenso instante interrumpiendo. Un vidrio, un medio muerto, entero. ¡Orgasmático, automático, robótico!.
Con una mordida manzana, reposará desmañanado higo. Alucinante manzanar prohibido era. Era una alegría perpendicular polinizada. En la vieja filogenia. Ya no ahora, ó tal vez, siempre por el futuro. Tejiendo telefónica inalámbrica. Turbina. Sos.¡Advección causal de. Y por... Atmosférica presión recalentada. Piel terrestre.
Amordidas electrónicas arañas. Encendidos boscajes de Venus. encajados, cajetas, acordeones.
¡Pri-mero des-armados y después acri-billados!. En la vieja constitución del hueso. En la constitución del humo, frrrágil. Pan-teones enroscaaados, el pastel partido. Por Una Araña enredada. Araña el cuerpo vacío. Y podrida el alma, en cada lengua, voz de olvido.
Por una araña enredada, baila luego y teje un ratón.
¡Alucinaciones amordidas manzanas!.
Alegre, campo magnético suspirar. Alegre, campo eléctrico soñar. De capilar a capilar. ¡Vulcanizados!. Todos... Ebonita de caucho corchetescos.
Amordidas ni las manzanas gozan. Alucinantes después arrugadas veces.
Y... Sobrel amor despegado, adherido luego al lecho.
¡Todo queda, como un como!.
Aquélla catarata que sube goteando. El aire detenido. El ritmo plano de pleno una planta seca.
Amordidas electrónicas, enmanzanados. ¡Cuidados!. Porqué, porqué...
De cien arañas confusas, infuso luego el dedo alumbra. Y Por una razón especula, enmudeciendo luego la memoria. ¡Amordidas, alucinaciones de panteón privado!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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