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Historia ocular
Historia Ocular de ceguera completa Erupción de disculpas Al desvirtuarse vidriosos Al recrudecer las campanas. El crepúsculo tejido El jinete torvo Pantanoso Parpadeo.
Cuando el hielo y los dientes se juntan con hambrientos ojos son crueles de escarcha cubiertos, dónde se derriban árboles, y se pesca hierba, qué se ha de ir a buscar dónde el vino y el té son iguales, al hollín de seda, abiertos a la ribera de brocados diferentes, a la lluvia, todo el año, dónde el arco caza salvaje, el agua desnuda, de ojos azules, la escritura oscurece, qué, ya no leen, ni el sudor de izquierda ni derecha, de la frente arrugada de la noche delgada y el ojo está encerrado en una lámpara velada, en un triángulo. Donde el brillo y el grillo se entremezclan, cantando, y hay un rectángulo de idéntico color, que sostiene otro triángulo donde una flauta suspira...Historia ocular, de ceguera completa.
Erupción de disculpas Al desvirtuarse vidriosos Al recrudecer las campanas.
El crepúsculo tejido El jinete torvo Pantanoso Parpadeo. Y lo dices ¡Cómo el sueño de otras noches de limpias aguas!. Y lo dices ¡Cómo el crisantemo qué deshoja la maceta núbil!. Y lo dices ¡Cómo el invierno al estirar las piernas dormidas!.
Por el ojo enrojecido a velocidad reducida. Y del rostro mastica fragmentos de sueño, de tardes usadas, mastica la paja girando en el patio lo qué podría ser dientes de sol dientes cargados de sueño, de tardes usadas, de colchas de hierro de argollas de jarros.
El ojo para disipar mil penas, regresa a sus fuentes, ¡Al río de corazones sedientos! Y Se Toma todo párpado, pestaña y enretina las mañanas del sol de mañana...
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Hace frio, helado el viento, transparente el aire, las estrellas brillan, la luna como balón de jugar, parece que le dan pequeños toques y ella se va para cerca del mar. Toda la gente fumando, pues su respiración parece humo de cigarro. Bufandas rojas, y de mil colores, tapan las caras, son nuestras burkas, guantes, todos encogidos, así andamos, fuera de casa. Abrigos, que no calientan, mejor diciendo, son blusones, ¡la moda manda! Medias gruesas, minis pantalones, jerséis, cortos, tres dedos de carne sin cobertura en la cintura. Pero van felices, están a la moda. La otra cara, son las cafeterías, transformadas en salas de conciertos de variados timbres de toser. Los pañuelos andan en una rueda viva, saliendo y entrando en los bolsillos, después de acudir a la nariz. Por lo menos andan de botas, pero si no son los pantalones cortos y si mini falda, cuando se sientan me da la impresión, que se olvidaran de terminar de vestirse. Mas de mitad de las casas no tienen calefacción, si la tiene no la ponen a funcionar, el gas es caro, muí caro. Me confunde, no conseguía vivir temblando de frio, dentro y fuera. Me acordé de una casa, donde estuve en Noviembre, imagino la chimenea, llena de fuego, el perrito, delante en su cojín durmiendo, sus dueños, cenando y hablando. Cuando he entrado en la casa, su salón agradable, imaginé una tarjeta de Navidad, con la nieve cayendo y las ventanas iluminadas, con la luz media amarilla, no dije nada, ni he comentado, solo cuando estaba en el coche ya de salida para mi piso hablé con mi amigo sobre la dulce impresión, que traía de la casa, tan acogedora, donde hay cariño amor y paz. Gente buena, sencilla y que valen oro por su sabidora y de raíces, con historia, con pergaminos, tesoros que vienen de muy lejos y que no los afectan, en su delicadeza, para con todos. Generaciones distintas, antes, pasaban años, para cambiaren, hoy es casi instantáneo, cambian las costumbres, la moral, la educación, de un día para otro. Tengo pena, ¡se ha perdido tanta cosa! Me acuerdo cuando era joven, se que era un poco distinta de mis amigas, pero había respecto, educación, no forzada, pero cogida en casa, seguían el ejemplo de los mayores, ahora estos solo estorban.se refieren a los Padres “diciendo mis viejos” solo tienen algunos cincuenta años o menos. Es triste, muchos les llaman “fósiles”. Críos, sin empleo, compran pisos, vienen de las aldeas para la ciudad, los Padres, venden sus tierras y sus casas, para dar como entrada, vienen con los hijos a apartamientos, al fin de cinco años, estos los venden y los Padres quedan en la calle. ¡Sé de tantos! Así estamos, así vino la crisis, gastar más de lo que tenemos. Han regalado tanto los gobiernos, a algunos con lo que descontamos de nuestro trabajo, ahora dicen que no hay empleo, tampoco hay ganas de trabajar, solo un empleo y tener sueldo con poco trabajo. Ni todos son así, aun existe juventud, consciente, trabajadora, pero es poca, para tantos que viven sin serlo. Me lastima la demandada de gente que marcha a otros Países, como fue posible este descalabro en tan poco tiempo, no lo entiendo. Mi alrededor está incierto, parecemos que vagueamos, sin destino, por eso, me acuerdo de aquella casa, tan acogedora, en que los hijos trabajan, visitan a sus Padres y es todo tan calmo y sencillo, que transporto el mundo para ella. Mi agradecimiento es enorme por la acogida que me han regalado y a mi amigo, más el recuerdo inolvidable que se ha entrañado en mi corazon. Sin nombres, sin sitio, sin fecha, ellos saben si por casualidad leen estas líneas, que me refiero a mi pueblo a gente pura de corazon. Oporto, 12 de Enero de 2012 Carminha Nieves
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Poeta
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Las separaciones laceran con singular profundidad, cuando el vendaval del día y la luz se alejan, para dar paso a la noche… Aquella que tantas y tantas veces fue la escenografía perfecta, para desbocar pasiones, ansias represadas, sueños y más besos.
Oscura, plena de estrellas y luceros, con o sin luna, brumosa, húmeda, fría o sofocante, siempre ideal para juntar a los amantes… que no resisten recibirla separados, menos aun vivirla angustiados desde distintos y lejanos paisajes.
Pero la misma noche cobija a los amantes no importa dónde estén… ese mismo manto oscuro recibe suspiros de uno y otro, acercando delirios y sueños.
Aun tras de gruesas nubes o de la misma tierra la luna cómplice les brinda compañía, como antena de ilusiones represadas, como suave consuelo en la ausencia, que alimenta esperanzas, para vencer cualquier distancia y tiempo… para acumular fantasías y más deseos…
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Poeta
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EL CIELO QUE ME ESPERA
Es en la paz de los colores
- sacrosanto altar de los sentidos –
que la emoción, hilo de vida, se torna oración,
y el alma, nómada desconocida,
se reconcilia con la voz que siente
el soplo maravilloso
que besa las calladas nostalgias
aliviando los anhelos del adiós.
El instante donde el yo se hace eterno,
el tú mágico y uno y otro mueren
de nuevo a la indiferencia;
como aquél primer día
donde el beso y la mirada, amantes inseparables,
quisieron hablar.
Aquí, aprendiz de todo,
y sobrecogido por tanta belleza,
quiero sentir la grandeza
del azul de los poetas;
quiero seguir la estela,
guiar mi sombra,
y morir allá, donde el cielo,
sueño que grandioso me espera.
(jpellicer)
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Poeta
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ENTRE MAREJADA IMPÁVIDA
Por el sobresalto de la hidra, el sobresalto de la hidra que al ángel deja helado, que se mofa de los trombones, la hidra, fuma del jardín melones, por las más numerosas, migraciones, sobresaltada.
En Tre Mar Impávida, marejada.
La Hidra...¡Con hidrofobia de hielo seco!. Entronizada. Muestra. Los brazos de las abejas. Los dedos de las diademas. Pétalos, metales, sílabas pálidas, y magnéticas plumas rotas.
La Hidra por los campos duerme con los afanes terrible. La Piedra impura aspira de las bestias el surco infértil.
La Fibra tiene un ritmo imantado muy raro y multiplicado. En La hidra terrible, piedra infértil, vibra en lo que duerme. En Lo que impuro aspira. En Lo que imanta raro.
¡Con los afanes de las bestias multiplicando!.
Sobre un alacrán en gotas, quemadas por los años, entre inagotables lavanderas como enredaderas, siglo aterrado como una fruta seca, por el que fue ignorada copa, por el que fue tierra fragante.
Entre Marejada Impávida
La muerte polvorienta del superficial pantano que triunfaba, que carcomía, que relucía, es aquélla voz de abismo, de verdugo.
La hidra de la piedra hierve Fervorosamente petrificada.
Como vil reptil de añil, sobresalto subterráneo, de hidra, de piedra porosa dulce, que al ángel hurtó las alas, y al habla dejó mudando, los retorcidos castillos, los agitados perfumes, los frágiles castaños, y de la tribu, perdió el sentido más puro, más edificio, más avenidas fatales. Sin Esperar En voz alta, audífonos ensordecidos, de patios abandonados, lo que anunciaron del bebido conjuro, del dinero resucitado, una sepultura.
De las cálidas pupilas una quimera teje la negra tarde mil mixturas miel con la piel de hiel en un innoble temblor audaz del mar salado, mar temido, mar herido, mar perdido por la espada, del pez, vela, buscado, perplejo símbolo en el último adiós hidrante.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Suite 17
Yo…
vívido lienzo
de exóticas esencias
Estancias satinadas
en raso
terciopelo
y nácar
Tú…
Eros de cinceles
y lúdicos colores
Tú…
manos de digitales pinceles
manos magas
lentas y certeras
de mimos exactos
y hábiles giros
Yo…
ritmo preciso
en la cadencia del beso
Yo…
luz
entre tu boca y mis ansias
Yo…
vida
corporizando
poesía y fuego
Yo…
Vocablos
Murmullos
asuspiradas delicias
en quejas leves
Tú…
Titán del deseo
Guerrero seguro
triunfal en el gozo
colmando de lirios
cataratas de mieles
Yo…
poesía de latidos
derrochando néctares
sobre azuladas olas
Tú…
vuelo
de litúrgicas caricias
sobre la llama de la tarde
Tú…
yo…
cósmica configuración
de mitos sagrados
Tú…
yo…
hierro fundido
en cristales celestes
Tú…
yo…
fuerzas capaces
- en un solo beso -
inventar milagros
Preludios del éxtasis ….
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Poeta
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A extrañas horas
Lo Comentan los relojes. ya serán viejos tanto minuto, segundo, en las manecillas de los jóvenes días pero ni a los meses ni a los años lo divulguemos, vagamente, que hasta, un fantasma amarga las paredes qué a lo lejos oyen.
¡Extraño los tiempos eternos!
Piensan, sienten, escriben. Las manecillas Enrelojadas En las paredes de vidrio, de arañas, móviles y dactilares...
Extrañas, extrañas...
Las horas fueron, escurridizas, jóvenes infancias corriendo, intrépidas, sonrientes pelotas en los viejos, embelesos, acordes al potente brazo, penetrante, pero sólo profunda e inefable, cortafuego, la vida, del instante inmenso, pródigo, se ha ido, quedando, rumor eterno, sagrado y espiritual, desgranando, paz nocturna, resplandeciente. En El en el espejo, triunfante, abrasador, afable, leal claridad, del razonar palpitante, del compartir real, del dar sin anunciarlo, commmo un reflejo luminoso. En el corazón del alma...
¡Sin importar lo extraño de estas horas!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Aroma de magnolia…
Hay una fruta para que se la coman los cuervos
Hay un tiempo para estar solos…
Creo que hay más estrellas… que pensamientos hermosos, pareciera que el cielo canta cuando veo caer las estrellas, parece que el río ríe, cuando se abre paso en su infinito caudal entre las rocas.
Hay veces que veo la luna en tus ojos…
Hay veces que escucho tu voz en el aire cuando pasa entre árboles y plantas… recuerdo que me dice: tu y yo por siempre y para siempre… como si fuera la primera vez… como si fuera el principio y el final de todas las cosas… como si los mismos cuervos hicieran de esto su banquete… como si el aroma de magnolia llenara mi mente... mi cuerpo…con tu fragancia…con tu esencia.
¿puedo invitarte a escuchar esto?, es algo que hice y me gustaria compartirlo, no es virus, soy yo, gracias ALEK666 http://youtu.be/CxV_4CXk6cI
Y más y más cosas sucederán y yo…y yo, ya no estaré ahí!!! ® ALEK666 ® TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS
® ALEK ® Puedo decirte mil formas de amarte… Pero ninguna se comparará con el estar realmente contigo.
© Copyright 2012 – All Right Reserverd © Todas las cosas cambian, y el amor hace cambiar a las personas!!!
h t t p : // a l e k 6 6 6 . e s . t l / H o m e . h t m
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Poeta
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POR AYER...
A Yer...¡Qué celebras la mañana!. En las preguntas solitarias. En las respuestas indulgentes. Las palabras de amaranto no son nueces.
El ayer pasó laurel del tiempo, en el pasado, consumada caricia, por el puente de hogueras impalpable, y se llevó los secretos sueños, con la libertad, derramando acero, por la noche, que molía y molía, un reloj cautivo, cambiando los siglos, por los años, en una década, en el silencio en carne viva, en el canto de un caballo, en el tren. Deeel humo, rosa, carbón, planta, invisible cúpula.
Por las leves redondeces, de los besos acinturado, de los labios afresados, de los tesoros debajo, de las alarmas, de inocentes palpitares.El ayer pasó, penas y abrojos, en el pasado laborioso, viento de madrugada, con la historia sin pudor olvidada, y la deshilachada fachada núbil, con toda la incertidumbre, con la turbia huella, del paraíso previo, de espanto azulado enlazado, de cordial colina inquieta, y de reproche vejez fugaz.
En las preguntas solitarias, las respuestas, indulgentes, de amaranto no son nueces. Las respuestas de los ayeres olvidados, en los futuros presentes. En la charca de los meses del cielo, perforado, hay brumas de enjambres. En la prisa del sendero rendido, de las caderas, céspedes reclamos, ardorosos. En la reconfortante casa, del frente arquitectónico, y armónico del enamorado.
Por Ayer. ¡Qué sentía subir al suelo!. El cielo de una mañana, la tarde de nuevos años, la noche voluptuosa.
Por Ayer. ¡En las manos resbalando!. El rubí resplandeciente, la núbil esmeralda, la grácil perla. Por Ayer. ¡Qué cada mañana teje al sol!. El amor fulgor, de la sencilla materia, de la tierra amante del cielo.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Magnánimo silencio
Por El Inédito...Unveröffentlicht, unknown, inédit. Insólito..Ungewöhnlich, unusual, insolite... Mag Ná Ni Mo...Silencio del fluir hostil.
Un sssilencio por la tierra repartía, esperanzas de aire, luz y cielo. A Las Pobres Marionetas del destino embriagadasss. En el silencio de viejos ataúdes, inquietantes, transparentes, por el día sin sol, que perdido reposaba, en la transparencia de la fiel geometría, desconocida, del espacio curvo, esférico, líquido y vaporoso, era la transparencia de las divinas memorias, del sssilencio, enamorado del sonido.
De La inmóvil luz, azucarada, melodía excepcional. Del excelso vivir humilde. Entre la sencillez, del cielo qué sosegaba cada estrella en su sitio, el crecimiento de nubes afiladas y nieblas duras, de las yerbas, adventicias, adversas al invernadero. Los nichos de la tierra, rezzaban, a donde íbamos, entre las piedras, escribiendo, unánimes, bajo la luz, rúbricas retrógradas, idénticas, al cíclope cuadrumano, eran piedras, elixir y utopía. El tiempo desssafío del sauco, por el minutooo se saciaba, linóleo de fútiles gránulos, por el rabo enlocionado. En el bostezo lleno, de infinita quietud absorta, el mundo hastiado se desangra, sexxxoide mercenario múltiple, dactilar placer fugazzztt, vampiro del suspiro, que se consume, al mediodía, crispados los papeles, en las marchitas impresoras, erotttóxicas y destintadas.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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