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Y aqui estamos de nuevo, trato de hablar, rogar por clemencia, este error esta en mis manos. Estoy a tu lado, que quieres de mi, tienes mi corazón, tienes mi alma. Lagrimas cayendo, ardiendo en resentimiento, todo lo que tengo, esta en tu posesión. Desamor, resentimiento a la vista, un simple beso, y ahora te vas. La luna se vuelve oscura, el corazón se marchita, lentamente, en verdad algo pasa, algo salió mal. Eres tan compasiva, estoy tan mal, te marchas sin decir nada, solo eso y nada mas. Erick R.R. Torres (Angel Negro)
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Poeta
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Que esta poesia permanezca en tu corazón, que estas notas embriagen tus sentidos, esta podria ser tu ultima oportunidad para que te ilumines, con el fuego, antes de que el tiempo gire tu mente en negro. Trazos en negro, encajes y seda, cubren tu desnuda piel, acércate mas, mi viuda negra. Trazando en negro, acercándote mas a ella, besando sus labios, apunto de realizar tus fantasías, de las cuales soy tu cómplice. Recoje tus experiencias, antes de que tu energia debiliten en negro, grita tus ideas, antes de que tu voz desaparezca en lo negro, antes de que tu alma se inunde en lo sombrío. Mis musas, de blanco y negro, sus labios besan, una con la otra, mi dama blanca, tomas una copa de vino, mi dama negra, decides besarla, sin aviso alguno. Erick R. R. Torres (Angel Negro)
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Poeta
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La luz de la luna, que desenmascara la tristeza, ilumina fríamente la desesperación y el futuro, eso es agradable con la oscuridad dentro de mí. Flores de lis, en el jardin florecen, en la luz de luna, brillan con todo su esplendor. Convertir el secreto que me diste en una señal, sufro el silencio de la noche, sufro el tormento de la soledad, quiero verte de nuevo amada mia. El carruaje fantasma separa la oscuridad, y se va hacia donde esta la luz, la trampa conocida como los sueños, nos atrae hacia las llamas. Nos atrae hacia el olvido, guiame querida, guiame a tu morada, sufro este silencio, sigo esperandote querida. Erick R. R. Torres (Angel Negro)
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Poeta
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Tem uma peça de teatro cujo nome é: Trair e coçar é só começar. Bem que eu gostaria que isso acontecesse com a escrita. Assim ó: Escrever e coçar, é só começar. Se bem que tem pessoas que a “coisa” acontece assim mesmo: começam a escrever, terminam. Comigo não... Eu sofro influências de várias maneiras. Se alguma coisa, ou alguém, interromper meu raciocínio, eu tenho que largar a escrita. E, às vezes, não adianta tentar recomeçar depois. Se eu tiver escrevendo alguma coisa com o rádio ligado, e tocar alguma música que eu gosto, quase sempre entra alguma coisa da música no texto. Eu preciso chegar com o texto praticamente pronto (na cabeça) para sentar e digitar. Caso contrário, ficar esperando que as palavras cheguem ou que o vento me sopre alguma coisa, a influência "cai matando".
Este texto mesmo, já estava todo engatilhado para ser escrito... Mal eu me sentei para digitá-lo, meu filho entra no quarto me pedindo dinheiro. Pedir dinheiro a quem está duro, é dureza. E quando você diz que não tem, e a pessoa fica insistindo, é pior ainda. Como é que eu posso ter estrutura para escrever alguma coisa que preste? Ainda bem que eu não escrevo por obrigação, como os cronistas dos jornais. Já li vários deles colocando esta situação nas crônicas: a de ter que improvisar. Isso é bom porque se transforma em um exercício. Mas não é a mesma coisa que “largar a alma” na escrita.
Mario de Andrade dizia que a crônica para ele era uma válvula de escape. Era quando ele se distraia com a escrita, porque não tinha tantas preocupações com as normas, como nos outros tipos de textos. É justamente por esta “liberdade” que eu gosto da crônica. Ela não nos cobra nada a não ser soltar a imaginação e escrever. Apesar das interrupções (não foi uma só), dos olhares vagos no tempo, das buscas à ideia principal, eu consegui escrever alguma coisa. Talvez até eu possa dizer agora que: "Escrever e coçar, é só começar".
A.J. Cardiais imagem: google
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Tenho a mania de chamar as minhas amizades de carcará ou carcamano. E gosto quando eles devolvem o “titulo”. Porque razão eu faço isto, não sei. No meu entender de doido, não é qualquer um que merece ser chamado assim. O pior de tudo, é que eu ficava chamando as pessoas de carcamano, sem saber o significado da palavra.
Conheci esta palavra lendo o romance “O Velho e o Mar” de Ernest Hemingway. Achei interessante vê-lo batendo nos tubarões com o remo, gritando: Carcamanos!, Carcamanos! Para mim soava como: Vorazes, devoradores.
Uma vez, passando pela orla com um amigo, eu vi um estabelecimento com esse nome. O meu amigo perguntou-me o que significava, e eu respondi que não sabia. Expliquei-lhe que conheci esta palavra no romance O velho e o Mar. Aí passei a narrar-lhe a história.
Hoje, que me deu um “estalo” para escrever sobre o carcamano, foi que resolvi procurar o significado no dicionário. Está lá: CARCAMANO: (Deprec.) Designação jocosa dada aos italianos: Carcamano da Calábria. Eu prefiro ficar com minha imaginação doida, achando que significa carcará humano. Fazendo a junção das palavras carcará com humano = CARCAMANO.
A .J. Cardiais
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EL POBRESOR DIGITAL
Los primeros siglos de la noche se han ido, y aún faltan tres segundos más, primero, para llegar al cementerio de los planes y planetas deshabitados por cada si, pero no, le había dicho el día anterior un sillón cobarde, entre lentes fugitivos y con el crédito por el suelo.
No obstante, meteórico y eufórico, estaba adelante del milenio de esfuerzo camaleónico, donde ha dejado de ser un topo equilibrista y astrónomo de cátedra derretida...
El espacio ya no es como lo recuerda, curvo y azul-negro, ir viendo añejos centenarios buhos lo dejó paralizado en un soplo bajo la puerta invisible.
Pues había vivido al final del Pleistoceno, oh, los huesos del Mamut recuerda, con unos treinta mil apuntes, la nieve, el hielo, y los recibos por pagar de la renta. Nada decían papiros, pergaminos, tablillas de arcilla recocida con el refrigerador a medio llenar, tal vez, se decía, eran códices e inscripciones por descifrar, en las pupilas desgastadas, en la memoria de los dedos, no tan ágiles como hace dos mil siglos, en los cuentos de ciencia ficción qué escribía...
Meditaba frente a la pantalla. Entre somnolientos lápices y grafíticos renglones antiquísimos... ¡Sí, es cierto, y muy serio se veía frente al viejo espejo colgado en el rincón de su cuarto!... Religiosamente se decía: En la explosión del Cámbrico la historia de la vida carga en su maleta quinientos treinta millones de años.
Por su ventana había un pequeño dinosaurio, sonriente, y él, era el último sobreviviente con dos toneladas de fantasía organizando una defensa galáctica contra todo cuadriculado razonamiento, montado en su caballo de madera, con cabeza de mamut. !A veces, sin embargo, se transformaba en la escoba tirada en un viejo bote de basura!.
El, pobresor digital. ¡Nadie lo creería!. Ahora estaba desempleado y la noche anterior había soñado una gran fila de puntos rosados, palpitando adolescente entre unos biberones y se decía: ¡Claro, son unos amables y sagrados cenotes del antiguo Yucatán!. Pero... Y si el volcán tiene faldas nevadas y se derriten. ¡Claro, el bosque de Venus aparecerá enrojecido y el calor me despertará de nuevo!.
Mi almohada. ¿Dónde está?. ¡Se ha perdido!. No la encuentro. Buscó bajo la cama, y ahí estaba, su viejo balero, empezó a jugar, de nuevo. Y luego. ¡Salió de éste cuento!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Me paso los días pensando donde estarás Me paso las noches soñando que estas aquí Vivo la vida como quien la ve pasar Me persigue tu recuerdo y no me deja vivir
En medio del vacío crecen mis ansias Por saber como has de estar que será de tu vida Si estas mas gorda si estas mas flaca Si eres feliz ahora o si aun estas viva
Y me pregunto si aun te acuerdas De todo aquello que vivimos juntos Si es así, ¿dónde estas porque no llegas?, Y salimos a volar los dos en uno.
Me pregunto ¿cómo haces para mirar Al futuro con ojos llenos de lágrimas? Si será que al final aprendiste a escuchar Y que el recuerdo te produce lastima
Me invade la duda, la ira el rencor Me parece inconcebible que haya sido amor No puedo entender ¿cómo se ama a alguien Se deja a un lado, y se continúa sin dolor?
Será que mi recuerdo no te persigue en las noches Será que no te caza a muerte como una hiena Será que al mirar la luz de las estrellas en su derroche De mis ojos tristes y cansados ya no te acuerdas
Será que te mudaste a otra ciudad Y que la luz que antes te daba el sol ahora te la dan velas Será que no te hace falta mi calor Y el roce de otra piel ahora te llena
Será que al sentir una brisa fría en tu cuerpo En mi abrazo tierno y fogoso ya no piensas Será que le diste punto final al cuento Y yo aun sigo leyendo letras no expuestas
No entiendo como pudo haber sido amor Y que ahora amor ya no te duela Que otros labios te besen en las noches Y que otra fragancia ahora tú huelas
No entiendo como habiendo sido amor En vez de hundirte, tu alma ahora vuela Eres feliz por otros rumbos Y de mí ya ni te acuerdas
Yo en cambio si te pienso Te recuerdo y te sueño a diario Te siento en el café de la mañana Y cuando leo las noticias del diario
Te extraño al bañarme en la mañana Al cepillarme, al lavarme, al vestirme Nunca sabrás amor cuanto se daña A quien entrega el alma solo por ver reírte
Intentare vivir ya sin ti Intentare respirar y continuar Arrancándome alma y corazón hasta no sentir Un amor tan grande como la inmensidad
No se como despedirme de tu recuerdo Espero no te vaya a molestar Que me aparezca en tus pensamientos cuando duermo Y que jamás te pueda olvidar
Soy un cascaron vació Una concha en medio del mar Una que perdió todo su nácar Un águila que ya no quiere volar
Hoy supe de ti Me dijeron que eres feliz que estas bien A dios y a todos los Ángeles les agradecí Al fin lo que siempre perseguí alcancé.
Antonio Fuenmayor
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Chavales Gordos y Feos Asquerosos Dando por Culo y Estorbando en una Película de Chavales Delgados Porque sus Padres Tienen Dinero y Financian la Película y si no Actúa el Gordo Enchufado la Película no se Hace.
Cuánta obra de arte pudo ser Que quedó estropeada por un gordo Qué de lirios sublimes pudo haber Que no fueran manchados por un tordo.
Cuánta gloria y diamantes pude ver Que no fueran ocultos por los gordos. Pero el gordo cabrón quiero creer No era malo, tan sólo era: sordo.
La bellísima película pasaba Toda llena de cintas de colores Pero el gordo cabrón la estropeaba.
Convertíala en un museo de horrores. Pero el padre del gordo financiaba Y quería a sus hijos como actores. ................................................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero.
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ANIMALESCOS
Masticando lagos y desiertos perfumados Están Escribiendo al aire con el agua Estando En el blanco traje de la nieve ¡Frenéticos! Con la simetría de un esférico reflejo Vacíos En la tigresa de una sonrisa Escombrando En la balanza qué nada pesa Animalescos... Mastica qué mastica.
Masticando Sólo lágrimas en rebeldía Insectos En la feroz mariposa del capullo Interior En la injusticia de las ranas ¡Sólo sapos, hay, sobre viejos escritorios! Masticando Están Los pantanos entre las venas... ¡Vanos! Los pantanos almendrando... ¡Espinas! Agrietando las paredes qué los denuncian Al subsuelo de los panteones... ¡Camaleones! Entre Los techos de sótanos y túneles ¡Laberínticos! Etiquetando los tapetes vitrificados.
Animalescos ¡Lagartos, lagos, veteranos del gallinero! Al estar de frente y desnudos del rabo. En El Desierto hormiguero Dónde Escriben en blanco Del Negro allanamiento del coyote ¡Con la risa de una hiena! Desayunando, alacranes y escorpiones En el sillón ¡Acusado de hechicero! Y sólo por el inmenso cenicero, Animalescos, mastican los perfumes desgarrando, El trabajo, de ser tormentas arenosas La esperanza, de ser aceptados...
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Anhelos (L.G.)
Quisiera tener el mar de confidente para que fuera dócil a mis caprichos, porque sé que tus ojos misteriosos viven en sus profundidades.
Quisiera ser río, río generoso para someterlo a mis imperiosos enfados, porque el río al igual que tus ojos, sueñan en silencio y yo quisiera penetrar en ellos como ladón a la espera de que me dejes entrar.
Quizás la montaña sea más generosa, menos extraña, más complaciente, ella me permita que pueda verme en tus ojos negros como la profundidad del mar, ojos con los que sueño.
Por debajo de los árboles, no existe pena que inquiete mis pensamientos, y por encima de ellos, la luna, el sol, debajo de ellos el río, las piedras.
En mi sólo existe tranquilidad y paz, nada me importa sino la comunión de mis pensamientos, con el bien y la gloria; no quiero perderme en el mal, deseo seguir siendo pura en mis sentimientos.
Bajo el follaje vibrante y sombrío, sueño con un hilo de oro de la luna sobre el diáfano silencio, el susurro del río y el lamento del viento que siempre me acompaña en mi soledad.
Anhelo que mi amor sea como un águila para salvar el cielo sin tener escala, porque mi amor tiene dos alas para volar contigo al azul infinito porque todavía tengo juventud para los dos.
© Ligia Rafaela Gómez Deroy
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