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Si muero, dejad el balcón abierto. El niño come naranjas. (Desde mi balcón lo veo). El segador siega el trigo. (Desde mi balcón lo siento). ¡Si muero, dejad el balcón abierto!.
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Poeta
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Recoges con tus manos mis soledades, mis angustias. Pones en tu corazón todo el amor, todo el polvo Del camino que levantan Mis pies en cada paso, me sigues, me Cuidas, me proteges Como a un despistado adolescente, sospechas Mis dolores, adviertes mis penas, Sabes de mis sufrimientos y sin Decirme cuáles me aconsejas, Mi corazón para ti es una mano abierta y en ella lees asombrosamente Y sin equivocarte mi futuro. Me conoces tanto que me aterra, antes de sufrirlo ya lo sabes. Soy tu hermano no por accidente, si pudiera elegir te elegiría, A veces no Soy tu hermano soy tu hijo, muchas veces no soy tu hijo, soy tu Amigo y tu cómplice de infancia. Pasas silenciosa cada noche por cada rincón de mi vida, Pones tus Ojos gigantescos a velar mis sueños. Sientes a quien amo y sabes que te amo y en medio de este Silencio que me envuelve sólo pienso en ti Hermana mía.
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Poeta
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VEJEZ ABANDONO OLVIDO
delalma 10/07/2012
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Poeta
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Atronador atormentado
Va El cielo en un vagón atestado de estrellas Va Del presente principio sin pasado de nubes Va Haciendo huecos azules cada vez más sobrios Entre Los siniestros puertos de las sirenas Sin mañanas, sin ayeres, sin estar, con toda la imposible fe enferma, en los cuerpos húmedos de los rincones... ¡Desmesuradamente mundanales! Atronador Entre las masas grises y expresiones tenaces Atormentado Entre los párpados prudentes del silencio ¡Con todo! El pringue tropel exuberante El abundante vestíbulo malsano El oropel poluto y balumba
Atronador En la mirada blanca de las agujas Atormentado En la inmensa grieta de los campos ¡Aquí...! Opacos proliferan los fantasmas Asustados por el cielo extintos
¡Van viéndose! Los inmóviles colores en estupores Dónde están Los desconocidos alientos erizados Por el sillón sordo encorbatado Del albañal rayano Por dónde Las masacres amortajando latigueaban Los deseos emergiendo sinuosos
¡De la tabarra qué barrena! Las mantas de las sombras arrastradas Los encurtidos lenguajes del endriago
El cielo atronador Está En la urbanidad de las túnicas efímeras Está En la dignidad triturada cercenada vana Está En busca de más muertos bravucones céreos Está El cielo atormentado
¡ Vá de nuevo imparable! Por el cisma del reconcomio Celestial...¡Del trueno a la tormenta! Entre los magueyes tambaleantes
Con lo desventajoso voltizo Con el después diezmando la ceniza ¡Adorable petulancia despaciosa! Atada a los difuntos persistentes ¡Con el alma inteligible diseminada! En la cloaca mitigante pigricia Del remedio infalible monstruo amorfo Del oro sin decoro, vomitivo y revulsivo.
¡Así ha quedado por los cadáveres celestes! Agreste garrapatear de escarapela nublada La vida callejera levadiza barcarola funesta ¡Por el cuerpo adormecedor de las plegarias! Truena y truena. Entre los crueles méritos ¡Tormenta! Entre los perdones implacables El cielo... ¡En ruinas al amar las cadavéricas esencias!
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Bella, como en la piedra fresca del manantial, el agua abre un ancho relámpago de espuma, así es la sonrisa en tu rostro, bella.
Bella, de finas manos y delgados pies como un caballito de plata, andando, flor del mundo, así te veo, bella,
Bella, con un nido de cobre enmarañado en tu cabeza, un nido color de miel sombría donde mi corazón arde y reposa, bella.
Bella, no te caben los ojos en la cara, no te caben los ojos en la tierra.
Hay países, hay rios, en tus ojos, mi patria está en tus ojos, yo camino por ellos, ellos dan luz al mundo por donde yo camino, bella.
Bella, tus senos son como dos panes hechos de tierra cereal y luna de oro, bella.
Bella, tu cintura la hizo mi brazo como un río cuando pasó mil años por tu dulce cuerpo, bella.
Bella, no hay nada como tus caderas, tal vez la tierra tiene en algún sitio oculto la curva y el aroma de tu cuerpo, tal vez en algún sitio, bella.
Bella, mi bella, tu voz, tu piel, tus uñas bella, mi bella, tu ser, tu luz, tu sombra, bella, todo eso es mío, bella, todo eso es mío, mía, cuando andas o reposas, cuando cantas o duermes, cuando sufres o sueñas, siempre, cuando estás cerca o lejos, siempre, era mía, mi bella, siempre.
Pablo Neruda (1904-1973)
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Poeta
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Porque te tengo y no porque te pienso porque la noche está de ojos abiertos porque la noche pasa y digo amor porque has venido a recoger tu imagen y eres mejor que todas tus imágenes porque eres linda desde el pie hasta el alma porque eres buena desde el alma a mí porque te escondes dulce en el orgullo pequeña y dulce corazón coraza porque eres mía porque no eres mía porque te miro y muero y peor que muero si no te miro amor si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera pero existes mejor donde te quiero porque tu boca es sangre y tienes frío tengo que amarte amor tengo que amarte aunque esta herida duela como dos aunque te busqué y no te encuentre y aunque la noche pase y yo te tenga y no.
Mario Benedetti
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Poeta
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No estés lejos de mí un sólo día, porque cómo, porque, no sé decírtelo, es largo el día, y te estaré esperando como en las estaciones cuando en alguna parte se durmieron los trenes. No te vayas por una hora porque entonces en esa hora se juntan las gotas del desvelo y tal vez todo el humo que anda buscando casa venga a matar aún mi corazón perdido.
Ay que no se quebrante tu silueta en la arena, ay que no vuelen tus párpados en la ausencia: no te vayas por un minuto, bienamada,
porque en ese minuto te habrás ido tan lejos que yo cruzaré toda la tierra preguntando si volverás o si me dejarás muriendo. Pablo Neruda (1904-1973)
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Poeta
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Tu risa es tan alegre como el viento Que juega feliz entre tu pelo, Dando brincos De un rizo a otro, iluminando tus ojos y contagiando Tu alegría. Mujer de amores eternos, de manos fuertes Y largos silencios, De caminar Fino y de llantos oceánicos, De piel Dorada Por luchas incansables de derrotas Y triunfos por amores peligrosos, De hermosa cara Y perversa boca. ¿Cuándo tu corazón estará sereno?
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Poeta
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Lunes de limpieza, como todos los lunes; no tengo Muchos estantes ni gavetas, ni dónde guardar tantos recuerdos y Tampoco muchos recuerdos, ni Viejos, ni Nuevos; sólo un corazón de marcha lenta, sorprendido, ignorado y Tirado de costado.
Pretendí limpiar el piso, no lo hice para no borrar Tus pocas huellas, abrir las ventanas, tampoco fui capaz, Se escaparían Por ellas los ecos de tu voz que me acompañan, ordenar cada rincón, pero Están perfectos llenos de tu magia, correr las cortinas, no pude, me Dio miedo Verme reflejado y sólo, limpiar el polvo, como limpiar Algo que ya no Cae.
No hubo limpieza, quedó todo igual: los estantes, Las gavetas, el piso, las ventanas, los rincones, las cortinas, el Polvo y mi corazón de marcha lenta, sentado En el medio de todo, con ganas De llorar pero sin darme gusto. [img align=center]http://www.latinopoemas.com/uploads/img4defb76d52716.jpg[/img]
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Poeta
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Escuchó un tango… Sólo el "gato negro" me acompaña, fiel Compañero de mis últimas noches. El tango es triste… menos triste que Esta fría noche, que está larga noche, que el Dolor de una piadosa mentira, que por piadosa No duele menos.
Volver, caminito, la cumparsita, arrabal amargo… Siguen sonando y el " gato negro" se desvanece lento Baja suave pero duele cada vez más Al roce del corazón, mientras envenena en cada trago el dolor de la mentira, piadosas Pero mentiras.
Si supieras que aun dentro de mi alma, conservo aquel cariño.. Y de verdad nunca te he olvidado, como Hacerlo con estas noches largas, con estas Frías noches, con esta imaginación maldita Que tortura menos que tu duro proceder.
Tras los cristales de alegres ventanales... Tendido en mi sofá... Alegra, alegra, alegra y alegra Cada vez más tu risa, no sientas, no pienses, no Recuerdes, es fácil para ti.
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Poeta
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