[b]OJOS VERDES JADE TRAS LAS NUBES El harem de la vida en medio de un oasis, Y en sus manantiales el brebaje celestial, el alma que se esconde en un cuerpo mortal, mientras la bruma en las madrugadas frescas , se dilatan lentamente con el sol de un nuevo dia.
Unos ojos verdes como jade dibujándose en las nubes, Adrede perpetuado en un intervalo constante… Como vigilante distante de todo lo creado, Inaudito es pensar que siempre haya estado.
Como sufista inmortal de lo infinito y del cosmos, Sin sentimientos a valores materiales acumulados, Pero si el reservorio de las riquezas espirituales, Sublime e inigualado en el lugar que ocupa, Como el Rey y lo causante de todo lo existente.
Todo lo adyacente que lo rodea ..de completa pureza, es la belleza perfecta moldeada por sus manos, ángeles y querubines : los súbditos de su Reino, soldados bien preparados ;eternos mensajeros de sus hijos amados residentes de un cuerpo mortal.
Perfumada de verde y alhucema, la dama de los sueños extraviados se acicala para cumplir la cita que treinta y cinco años atrás le incumpliera el galán de la foto desteñida.
Acicalada y de verde -verde esperanza que terquea por no marchitarse- es la imagen que se le fue rezagando al tiempo; es la postal de ojos entornados y muselina barata que de tarde en tarde saca a pasear su fantasía sin importarle el tumulto agolpado en las ventanas, pues ella sabe que cualquier día es domingo en su sueño y que el galán de las promesas asomará por fin trayendo en la solapa el clavel de mil disculpas nada difíciles de aceptar.
Donde cada gota que escurre por mi ventana, semeja tus besos...tan deseados!!! resbalando impacientes por mi cuello... ...corriendo ansiosos por mi cuerpo.
Donde cada gota que resbala por mi ventana, semeja también tus manos... que bailan sensuales, sobre mi piel desnuda, desmenuzando la razón, y sofocando la cordura.
Donde cada gota que escurre por mi ventana, semeja la tibieza de tu lengua... viajando por el borde infinito de mis labios, provocativa..., anhelante..., apasionada...
Días de lluvia... Que invitan a cobijar el corazón, entrelazando bajo la lluvia..., ¡el amor y la pasión!
Por exceder al excepto en ligereza un romboide siente. Al impulso pintando una cama corre juiciosa lombriz bien que de un sueño saltando al otro laborioso gris bajo el sombrero previo arrugado de una camisa del periódico asonante instinto decimal al decir la decepción qué guarda la frecuencia bajo una plancha del equipo refrigerado verde tan lógico al azul zoológico como rojo es a la izquierda del sol poniente del prado ¡Vaya!___Humo que fuma pipas. Por El Somero Romboedro Por el grito en la pared colgado están los cascabeles en las venas. ¡Disueltos!. Unos muchos, inmóviles de fiel indiferencia, en la transparencia de las mariposas negras. ¡Dónde se asoman!___Los trigales desapareciendo. ¡Dónde se doblan!___Al mundo legendarias. Más allá de toda fantasía___¡Simple realidad!. En el fondo de los muros mares feroz ferrocarril. En la sonrisa del zapato postulantes póstumos. En la certidumbre del escombro éxito seguro. Romboedro Por El Somero Las burbujas tejen solemnidad en grande córnea con la paz del ruido en su caja inclinación aguda en las soluciones del documento práctico poste postizo por el párrafo lapidario, es un ejemplo del punto neurálgico una tesis en la frescura.
Porqué la calle corre desgarbada diariamente. ¡Al ojo del semáforo un capricho!. Claro no. Un no que sí lejano, que hubiere partido solo. ¡Qué hubiésemos amado al crédito sereno!. Con todo lo inmaterial de un basta inaudito. Memorable si nada hubiéremos temido. Por El Romboedro Somero. Por el ejemplo de la inmaculada razón fértil. Sembrando la doctrina del áspid en libertad. ¡Con la fuerza del no quiero!___Frente de bala. ¡Qué no recuerda de la distancia del árbol, del plato acinturado, en el frasco de sombras ligeras!. ¡Qué no recuerda una ortiga, malva, espina, clarín, revés de la madreperla pendiente del peine rojo!.
¡Sí, sí, exactamente!. Como la mandrágora, hace dos años recita sumas de manera pesada, tal y como hubiera querido al sol, donde el odio es maravilloso al bolsillo, del edén multitudinario, con todo lo insistente de la tumbas enamoradas. Por El Somero Romboedro, somero por él. Dejó al existido por el mismo nunca estatua. De la humedad fuera del cráter seco. De la mayoría indefensa plantación. ¡Romboidal el asfalto espinoso!. ¡Somero el suelo amargo mate!. Porqué la montaña murmura invisible, a las escaleras ecos sube el día, viajero envejecer de los rincones. ¡Dónde el horizonte corre aprisa!. ¡Dónde el vendaval guía colinas!. En La Cresta De La Vista. ¡Distante!. Parece solo someramente romboidal ocaso.
Cuando la lira triste queda. Por el solemne escarabajo arriba. Al rigor de verse aprisa apresa. Al barco del no volver. Las huellas duerme escondiendo. Al arrecife blando. Al inoportuno bosque coronado. Del edén que se repite cruel.
Cuando La Lira Triste Queda Alcanza de la cumbre al campo En la muchedumbre
Iluminando las palabras obscuridades. Aquéllo... ¡Qué adormecido sube y atraviesa!. Tan frecuente al cielo insomne. El valle estrecho presuroso. ¡Qué preside al momento culminante!. Ambrosía del amor sólo, sólo ambrosía. La eternidad, del sin embargo, breve. Diáfana la pobre mesa mece al hambre. En el perfume pequeño parecer. Ambrosía del amor solo ambrosía. ¡Aunque fuese ficción pequeña!. Y en los años, historia, hogaño.
¡Esperará!___ ¡Oh, sí qué sí, en la templanza!. Porque la luz nunca verá su sombra. ¡Más perdida la situación sufrida menos!. Aún descansa de la mejor tormenta. ¡Qué cae de la miseria ciega!. De los círculos qué escandalizan. ¡Por lo qué esto fuera si hiere!.
Una vez... La calma rauda ruede. Con soltura. En la estatua curiosa del verano. ¡Dónde la vereda se olvida!. En la resistencia sin figura. Cuando La Lira Triste. Queda
¡Los anónimos pintan cíclicos!. Y las calles por conocer acechan.
Al estanque del anhelo. La lira del claustro. ¡Renacida!. Y entre las escarchas que maduran.
¡Exigentes!____ El silencio mudo grita. Fugaz rama del pañuelo. Elaborando bárbaras carencias.
¡Siendo entonces lo qué había sido!. Del comienzo con gran fuerza. ...Distinto el alto fondo...