Vientre nuestro, oh Tierra, Madre Nuestra, que nos distes, vida, y velaste nuestro sueño.
Tanto amor, por ti, hemos sentido, no es pequeño.
Dulces los frutos que recibimos, de tu mano, que tal vez, tú, los pares con dolor, que son frutos que comemos, puros, limpios, y nos dan vida, legado a nosotros por ti, con mucho amor.
Sea tú nuestra Madre, Te reconocemos, como nuestra Madre, eres Tú nuestra Madre, que vida nos das, y vida nos quita, pero en tus brazos, lista, a recibirnos siempre.
Nuestro Padre, el Cielo, nuestro Tío el Viento, y todo por amor, y todo por nuestro contento.
Vientre nuestro que tú eres, oh, Tierra.
Vientre que nos recibes en tu seno.
Tu reino es nuestro, porque de ti venimos, y esta escrito, a ti regresaremos.
Me mentiste Me metiste en un már de elogios donde era casi imposible no caer de a poco con sonrisas de doble faz me atraías y a ti llegué Como todo lo que sube tiene que caer Cuando llegué al tope Me presipite y en Caída libre termine Al llegar al final pare y a unos metros de suelo me encontré luego como una pluma me deslice y con los dos pies firme y sin vacilar al suelo llegué, no miento me dolio pero sólo como una Daga ligera se sintio
O Bem, de concepção possível e constatação impossível, SERIA toda ação de um livre arbítrio da inteligência que através dos seus desdobramentos, que resvalariam para o infinitamente complexo, mais amenizasse que exacerbasse, pelos tempos afora, aqueles sofrimentos que vitimizam os espíritos justos, até a consumação dos tempos dos justos neste mundo. O Bem se existe neste mundo, não nos presenteia com sinalização límpida e clara que o indique, mas desde que existimos, testemunham os anjos e observam os homens que onde há mais talento e sentimento de boa vontade, mais se alegram os espíritos justos e mais se amenizam seus sofrimentos.
Guru Evald
Música: Polovtzian Dances from Prince Igor Autor da música: Alexander Borodin
No logro hipnotizarte, ausentando tu partida, no logro que te quedes, porque de ti no soy más que una huida. Te conocí en el momento más impreciso pero el más perfecto, y eso me dio la salida. No puedo darle nombre a un orgasmo, ni puedo asimilarte en mis años, no busco aprender, busco caminar de la mano. Quiero tenerte aquí casi todos los días, pero lo cierto es que atinaste en todos mis calendarios. Le encontré matices a mis evoluciones reflejados en ojos verdes. No es adueñarme es encontrarme. No es etiquetar, es dar seguridad.
No aspiro más de lo que tu cama me permite, no vuelo más de lo que tus alas me enseñan, no busco intoxicarme, conocerte fue una adicción. Y tenerte de cerca, de noches y risas, de sexo y melancolías, te me pones en la frente como la prioridad que tu no pedías
Me preguntas que esta en mi que esta en ti... La respuesta sería: no puedo enamorarme de mi mismo, por eso te busco.
En los lejos esconder de maremotos. La lluvia se agazapa en gotitas breves. Porque una sirena enfría las nieves del verano. Del sol desconocido de la penumbra barba. En la fragancia florida cien miradas.
¡Bataholas!. De la brisa. Que delata, cartones, las arenas, transparente. La serpiente expectante aristocrática culpa. Al verso qué dibuja poetas inexistentes. ¡Solo sueños de letras!.
¡Bataholas!. De quien hizo la vida miles de mortandades y ahora huye dulce. En la sed excelsa del madero insigne arcano fúnebre y patético. En el odio apasionado del volar girando cuadrados y rectángulos. En la tentativa que disminuye inhabitable lo incólume del vicio.
¡Bataholas!. Al interrogante enredando años ilustres de la roja opresión impía. En la desesperación incorrecta que muerde delirantes las arterias. Del torbellino donde las moscas dejan las tristes añoranzas grises. Por los sueños de los ingenuos lagos de confines inmortales cafés.
¡Bataholas!. Suspendidas de las sombras claras, con lo onírico, del financiar vano. La ingrata esperanza de las ventanas extintas, figuras del mirarse. En la memoria que se pierde en el prefacio mismo, obediente desgarro. ¡Por la discrepancia del calor y el fuego, con el impulso del encaje azul!.
¡Ya nada queda de ésto... Ni batas, ni holas, bateando olas!. En la luz nacida del agua libre el hielo viejo, forja un nuevo frío. Al mismo tiempo que al sueño visible del cincelar pared ruinosa. En el hotel de los espejos, hay aviones del arrebato al inclinarse. Por el arte de los años del papel rugoso, del temblar el falso enjambre.
¡No, ni holas, ni batas, solo ratas y hojalatas!. Por la inspiración de las paredes al hervir, profundo estéril fugitivo. Por los techos huérfanos hechos de verde cielo, hilachas de porcelana. A cada rato, en la selva de páramos y caravanas, pinceladas de grana. Para la cunas hechas del desamparo, naturales de plásticos dormires.
¡Bataholas del ejemplo, cobarde, abominable, de arrogancia falaz!. Con toda la técnica verbal de la ignorancia, infinita del hueco pecho. En la suela del lecho, un camino, de sangre jinete aterciopelado es. Por todo el tiempo imprevisible, las espumas, irrevocables del fracaso. Del zapato recorrer cada deseo. ¡Bataholas y bataholas!. Claras.
Yo no dudo de tu amor mi cielo… ¿Cómo dudar de ti? ¡Confío en ti… Como en mi misma, incluso más que en mí! Ya tengo en la mente las justas palabras De un poema que hoy es completamente tuyo, Como “Sólo tú” que has escrito para mí Ponle mi nombre si es lo que quieres y sientes Hazlo… porque “YA NO TE VEO MÁS COMO MI AMIGO” Además me gustó y ya no hay marcha atrás. “Tú y Yo” más allá del horizonte, besándonos, Amándonos sin importar nada… Como nos llevara el compás de nuestros cuerpos. Puede suceder que un día me vaya, Pero no es porque quiera… …mejor dicho, Me conoces… ¡jamás me iría sin despedirme de ti! Yo soy tu vida, y tú la mía "Tu lluvia de Mayo y sol de Febrero", que si alguien no lo vio, es porque no sabe lo que es el verdadero amor. Mira… hasta dije “quién fuera cuchara”, Porque ella podía besar tus labio y yo no ¿Para quién crees que lo escribí, Con quien toqué el tema? Por ahí veías unos versos enamorados, escondidos Que hoy fueron más claros y evidentes Que sería imposible que no los hubieras visto… ¡A gritos de silencio te lo decía… y ya!... Ya lo sabes, lo has leído de mí, te amo. Te llamé corazón con la naturalidad que sólo viste tú y quisiste conocerme por lo que escribía por lo que escribo todos los días... y yo que hace poco lo hago..... más luego tu empezaste a confiarme tus escritos a pedir de mi la ayuda… ¡GANÉ UN AMOR! Cierto, pero más que ganarlo lo encontré… ¡Lo que es de uno es de uno desde siempre! Y así será mí amor, no te preocupes…
“auris” •Publicado: 9 de Febrero de 2010 a las 00:10
De “PARA TI MI COLIBRÍ”
Bellos versos escritos por mi gran amor. Te amo BB, pequeña, mocosita. Nunca me cansaré de decírtelo.