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Encantado com a poesia, vivi na boemia um projeto de luzes e cores. Vivi ilusões de amores, bebi sambas magistrais no meio dos marginais.
Encantado com a poesia, deixei-me levar. Fui movido pela fantasia de rimar amar com mar e nunca meu barco remar. Deixei a correnteza me levar.
Encantado com a pureza da poesia, cessei palavras à revelia. Misturei as rimas com cimento, levantei paredes de versos, construí prédios de poemas e entreguei ao tempo.
A.J. Cardiais
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Poeta
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Rendida persistencia entrega las armas, ya no hay resistencia ni las ansias de lucha contra la maldad, tiemblan los caídos en la guerra sin fronteras -inocentes o culpables-, víctimas baleadas a fuego y a sable flagelo opulento, cruel y despiadado… La sangre perdida no valió la pena hoy la ley del humo contagia la tierra veneno insaciable ya lanza sus garras devora conciencias de caras rastreras de aquellos incautos que el alma le amarra; la diversión empieza con la marihuana, ¿Qué viene más tarde en la caravana? ¡Abrirán las puertas para la esnifada, dinero maldito…! Arcas disfrazadas de falso bienestar se cuecen en el mal para aparentar curar la escasez que un pueblo padece. ¡Qué ironía la vida suele dar! Se pierde la fuerza de los policiales y el sonido de la autoridad enmudece… Ahora la infamia brota a borbotón en los estados de Colorado y de Washington cabezas con tufo y la mente sanana facultadas hacer lo que se les pegue la gana, culpables los que promueven nefasta legislación le vale más el dinero que obtienen de esta condenación.
Julio Medina 10 de enero del 2013
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Poeta
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Este hotel barato enamora, con paredes de pelo se defiende y en las noches se te vuelve la cobija de tus años.
Este hotel ya no atina el hubiera, pues se aferra, se cabrea, se te clava en las medidas: media de pantalón, media de sed y seda.
Este hotel empobrece los inviernos, se te sube por el cuerpo alimentado por ciertos ojos sinceros.
Este hotel queda clausurado en tus horas hábiles, se flaquea, se franquea, se detiene con el tiempo en la pausa de aquel colchón.
Este hotel se reproduce como bacteria, sucio de letras, incienso de humo y de ganas clandestinas.
Este hotel se vuelve hombre y pluma de calores escritos en la tinta de una boca, no detiene, no encariña.
Este hotel enamora bajo el aviso previo de: CUIDADO AL ENTRAR
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Poeta
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EN EL HUERTO DE MI ALMA.
Anocheció en el huerto de mi alma, el invierno y tú, han extraviado mi ecuanimidad, mis sentimientos vituperan, mi proceder, necesito tu presencia, para armonizar mi estabilidad, te necesito como la flor precisa de la tierra y el agua, eres bagual a mis efusivas caricias, me siento perdida en el mar de tu indiferencia, el álgido invierno, entumece tus besos para mí, impaciente, buscare el calor en otros labios, que ofrecidos me los darán, así como la luz a mi soledad, el nuevo amor, abrirá sus brazo con elocuencia callada, pretendiendo ordenar a mi alma envenenada, cansada, de tanto pedirte amor inútilmente, a la negada hosquedad, de tu desprecio, caminare hasta encontrar, de nuevo el huerto de mi alma, para apaciguar mi mórbido amor, que no te hace falta, echando al vuelo mis sentimientos y fantasías, para lograr algún día, olvidarme para siempre de ti. Autora: Mónica Lourdes Avilés Sánchez. Derechos Reservados.
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Poeta
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Fué el agua fresca del manantial de tus besos, suficiente motivo para brotarle alas a mi corazón.. de ti enamorado, y así volar hasta tu alma, dejando mi pasión y mi amor presos, y enteramente de tu esencia impregnados.
Corazón alado... que ahora revolotea incontrolable, cuando percibe el calor de tu presencia, y hasta donde te encuentres vuela incansable, cuando mucho...le duele tu ausencia.
Abre tus alas, corazón alado, píntalas quizá, color azul ilusión, y remonta tu vuelo, por el suave viento. O matízalas de intenso rojo color pasión, para pintar el amor... en el firmamento.
Claudia Alhelí Castillo 10-01-13
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Poeta
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En su espalda arriba el destello de mi hombría, una fuente y cien manías, las pesadas almohadillas. Desertora fría y caníbal la cama se entristece, al pasar los días sus astillas en su vientre que revuelve ciertas pesadillas. Hoy fue día del ayer en la camisa y de besos por botones terminé como siempre en contra mía.
Corto de hambre tu piel se derrite, corta de frío mis brazos de bufanda. Más allá no cálculo nuestro después, y de cerquita, sin estrés, esta melancolía se sulfura en el sostén.
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Poeta
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Desde qué las horas hicieron huelga en tu cabello, mis manos se adueñaron de las calles y cada esquina. Desde qué anunciaste las huidas, los carteles se pelean por tu cobardía, y son planas de un papel de estrella que nunca volverá. Desde lo enterrado de esas uñas, tierra fértil sonará entre cuerdas y más cuerdas, las caricias quedarán.
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Poeta
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Ahora cruzas como un tachón por los cuadernos de las tardes, Ahora se aniquilan las ansias con la sed de un mar salado, Ahora tus latidos de esconden bajo un ojalá incierto de tiempo. Ahora tu orgasmo se calcina en la azotea del abandono. Ahora que no estás, se acumulan las heridas en las filas del "no más".
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Poeta
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APOTEÓSICO APOTEGMA
Porqué pensaron los ojos en el hambre de la casa que llueve de la cuchara sed en pared el techo en el zapato roto del sueño gastado del insomnio perenne.
Al fondo de la vida en el vientre. Ajeno a la frente del cabello. De las uñas que muerden. Al dormir de la silla. De la familia hecha añicos en cada casa. Del hogar desprendido de todo polvo. Y el alado preguntar espeso ahogado. ¡Mirando extasiado afrodisíacos ataúdes!. En buscar añejo al olvido férreo, de los féretros dorados, del amor en cada urna. En la terapia de lápidas y cementerios. Y en la cocina el humo, ahora, es gratis. En la cuna de los fantasmas. Por el oculto caracol que huyó. ¡Enroscado elefante tétrico!.
En la espuma añeja del vinagre bajo el pecho. En los mismos ojos de la maldición bendita. ¡Creída bajo las piedras y los gusanos!. Apotegma esencial de la tragedia. Apoteósico de la injusticia misma. ¡Rodando obscura árboles espadas!. ¡Asando ortigas sahumando olivo!. Es En su escondite el gusano que trae tragedias. En el mismo aire que respira y al piso pisa. ¡Ya verán los qué lo ignoren!. ¡Ya verán!. Porqué En Los mismos ojos el veneno pestañea. Del pié al piso. Y el mismo cielo tiembla.
En la mesa sola, en los miles de hogares acribillados. En la memoria que jamás estará a salvo. ¡Apoteósico y catastrófico sonríe!. El apotegma. Del infinito perdón a los miles de atroces actos transitorios. Apoteósico embriagado inconsciente. ¡En la eterna amnesia del pasado a crédito!. Espera, espera, apoteósico, el olvido.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Não me preocupo com um texto bem escrito, bonito...
Me preocupo com a provocação: Ser ou não ser... Eis a questão.
Devo ou não passar “um sabão” na população?
Deixo o meu texto andar na contra mão para ter um pretexto.
AJ Cardiais
imagem: google
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Poeta
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