Poemas :  Sono e sonho
Sono e sonho
O sono vem
quando não quero.
O sono vai
quando eu o espero.

O sono trai...
Sono e sonho rimam,
mas não são iguais.
O sonho é muito mais
ousado.
Por isso eu sonho,
mesmo estando
acordado.

A.J. Cardiais
imagem: Google
Poeta

Cuentos :  Pensando cubiletear
Pensando Cubiletear

El campo estaba frío en la noche al salir del ferrocarril diseñado con gran maestría a la tenue luz de los amplios sillones. El suyo solía ser un amasijo de vieja piel y una cobija deslavada.

Ahora, no estaría mucho tiempo ahí.
Amaba las maravillas del camino donde pedacitos de estrellas flotaban sobre el viejo lago poblado de luciérnagas que le instaban a detener sus planes en el pequeño mundo de sus sueños.

Veía en ese paraje la fragmentación de lo real en la visión seductora y a la vez brillante en aspectos distantes y delicados como colecciones curiosas.
¡Espero qué no sea demasiado tarde!.

Se decía bajo el sombrero en la frente amplia y el rostro preocupado. Una vez que aceptó ante la prensa que las promesas para abatir la pobreza narrativa de los últimos relatos no se habían cumplido y menudeaba en el problema una especie de deuda asfixiante.


Sentía una piedra en la garganta dónde lo real e imaginario se combinaban surgiendo de los impulsos primigenios, de la misma manera qué quinientos años antes había sido ese lugar habitado en la profunda crisis del fervor místico una crasa equivocación.
¡Cómo podría olvidarlo en tan poco tiempo!. Bien lo había leído el mes anterior, donde vivió una larga y decisiva temporada como un virtual desconocido.

Recordaba la
soledad ante una página en blanco cuando la curiosidad se apoderó de ella, mientras doblaba el cuaderno nuevo mezclado con la naturaleza de su afición al color, con la ingenuidad sobre el cántaro que había decorado entre la sincera expresión de su temperamento, a veces parcial y apasionado.

Pero no, él no estaba ahí, y el hecho a nadie se le contaba.
En este caso, él había recurrido a sus técnicas tanto en calidad como en cantidad, para cubrir las necesidades ineludibles en la estética profunda que navega entre la esclavitud y la liberación, en las circunstancias donde se imponen las pequeñas inspiraciones, con la cadencia interior de un escrito hecho música, entre los símbolos que detonan los ecos extraviados y tatuados en el aire, al derivar multitud de ideas y sentimientos lentamente analizados y ejecutados, sin olvidar el ritmo necesario pasando de la tradición al mensaje innovador.


El cántaro había roto sus esquemas conceptuales, sin saber porqué, un poder durante su corta vida lo llevó a extremos inhóspitos de lo incomunicable a lo inexpresable.
Si bien, en esta ocasión decidió no incluir a las luciérnagas en la pintura de su cuento, cincelado entre nota y nota en una fina armonía más allá de la textura y la danza de sus letras, por lo que salió de su propia historieta caminando.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  Fugaz fantasía
Fugaz fantasía
¡Si volviera la noche a vivir las pasiones,
si volviera sanada de cruentas lesiones!
Le entregaría la vida lacia, nefasta,
la vida vacía en donde soñar no basta.

¡Si regresara la noche a caminar mis pasos,
mis pasos atestados de soledad y fracasos!
Le dejaría recoger hasta el final del camino
los abrojos y espinas señalando el destiino.

¡Si llegara la noche libre de nostalgias,
las nostalgias vienen como acto de magia!
Liberaría de mi corazón adentro
el dolor latente, es como un espectro.

¡Si sintiera la noche llegar a mis ansias,
las ansias saturadas de intensa controversia!
Me movería apresurado en la dirección opuesta
para no escuchar el murmullo de protesta.

¡Oh, noche ausente, la fugaz fantasía
se niega a seguir la travesía,
mientras te sigo imaginando ilusión perdida,
perdida en el sueño de una luz ennegrecida!

Julio Medina
27 de marzo del 2013
Poeta

Poemas :  Criação
Criação
E num crescendo
fui vendo
que tudo é farra...

A palavra louca
se esbarra
na rima fácil,
e daí nasce
o poema.

AJ Cardiais

imagem: google
Poeta

Poemas de desamor :  QUEMA
Siento que te estoy perdiendo,
como te alejas de mí.
Nunca pensé en el infierno,
ahora si, lo tengo aquí.

Quema, por dentro quema,
el corazón encendido,
por las llamas de la pena
en la angustia del olvido.

Quema, por dentro quema,
todo el amor que quedó.
Arde la sangre en mis venas,
como un volcán que explotó.

Queman los chorros de lava
que inundan todo mi ser.
Si antes de ti, no había nada
¿Por qué me abraso? Mujer.

De las ardientes pavesas,
si alguna vez las remueves,
saldrán rescoldos en llamas,
preguntando si aún me quieres.

Si no es así...
¡Oh Dios mío!

Deja quieta las cenizas,
si con tu cálida brisa
vuelves a encender el fuego,
con otro incendio no puedo.

Mel
Poeta

Poemas de amor :  amor solo amor
amor solo amor
en tu deseo de piel
en tu sed de amor
sentido de quererte
ganas de besarte
en tu sentido de amor
en tu deseo cardinal
por mi deseo pasas tu
por tu corazon mi corazon
que es una puerta al amor
amor amor
en tu sentido y mi figura
en tus ojos y en tu boca
Poeta

Cuentos :  Intradérmico... (Anticuento)
Intradérmico
(Anticuento)

Bajo la piel pensaba despertar. Ese día de barrancos en las caricias recorriendo las arterias con la extraña impresión de las cosas domésticas qué apartan el espíritu bebiéndose... Entre las pestañas húmedo fuego brillando. En el dolor hecho un instante de acero, bebiéndose el cristal del tiempo en una copa, mientras la historia pierde su futuro a la menor inclinación de las largas conversaciones con sus lanzas y escudos, frutos pálidos entre la multitud.

Unidad, unidad, en un racimo de sol inmenso rincón de juguete, semejante a las pirámides mojadas por la memoria que sienten calladas las pestañas en la pródiga lámpara de la intensa existencia genuina.

Bajo la piel, si, bajo la piel te digo. ¡Qué la piel sintió correr!. Aquella tarde que deseaba llorar con el rostro agitado y el viento tórrido oscureció amarillo el horizonte cubriéndole el pecho incrédulo del dolor cargado de aromas y gemas en los nidos soñados por tres noches, en los rincones del corazón sometido a juicio hablando en acertijos sin moverse y sin conocer la hora como suave seda negra cayéndole sobre la espalda.

Un poco más allá, había sido invitado a donde ardía el brasero contra el fresco invierno vencido, casi ya en la vieja nieve que mantenía seriamente su ideal de blancura por razones de disciplina, dónde cunden demasiadas preguntas y rumores que muerden las tormentas en los flancos.

Bajo la piel, seguía y seguía siendo igual. A lo lejos, los sonidos eran imborrables tripulantes de vientos y paredes con la puntual plasticidad esperada, bajo la piel. ¡Claro, bajo la piel, me dices qué no lo olvidarás!.

No obstante, bajo la piel la barranca tiene dos puertas, como alusiones en la forma de un delicioso platillo, casi siempre enrojecido, aunque otras veces, con un rosado verdoso en azulados suspiros sobre los poros sudorosos.

No esta vez. Bajo la piel, sin duda podría preguntarse desde dentro, pues de lo contrario, aquellos primitivos artilugios dejarían de crecer por el hambre de la gestación, qué complica la duración de las noches antes de germinar la luna nueva en el punto de gelatina incandescente.

Sí, claro y sencillo, no es, ya bien se sabe qué los absurdos solo se explican rara vez ignorándolos. Y en lo particular, en estos acontecimientos es qué se parecen a troncos y ramas semejantes a figuras de peras y duraznos en la fantasía de lúbricos colores. ¡Ah, esos colores intermedios de recuerdos indelebles!.

Preguntándose en medio de la soledad intransitable, bajo otra piel... ¿Se sentiría y pensaría de manera semejante?... Sobre todo, dónde brotan lentos los días tibios sin hacer alarde de fábricas de azúcar en los jardines corpulentos con la virtud respetable de la malévola ignorancia a lo lejos, en la espesura de una suerte de antipatía entre privada y rural.

Y bajo la piel, permitiendo actuar a los prejuicios
ante una taza de café caliente, en la primavera de una carretera polvorienta, precisamente a diez pasos del fondo del pecho, donde se desploman los palacios impunes y los rencores de las chozas, con las piernas cruzadas y la lengua de flechas curvadas, con la taza de café ya calentada bajo la piel.


Autor: Joel Fortunato Reyes Përez
Poeta

Poemas de reflexíon :  PARA VIVIR
PARA VIVIR

Cuando la vida se vuelve recuerdos,
y ya no puedes sumarles ninguno,
abre los ojos y pone el oído,
y vive la vida que aún no has perdido.

Siempre nos quedan palabras no dichas,
caricias no dadas, promesas pendientes,
ideales posibles, para hacer camino,
para ser felices, para compartirlos.

Pensá que ni muerto te podrá la muerte,
si estás en la vida del que queda vivo,
que nunca se borre tu nombre, tu imagen,
tu obra, tu canto, tu ideal, tu palabra.
Solo eso hace falta para ser eterno,
haber dejado algo por lo que haz vivido.
Poeta

Poemas :  Cuspindo versos
Estou triturando as coisas
para extrair palavras.
Estou bebendo frases
e cuspindo os versos fora.

Eles caem na terra,
viram uma bola
e eu jogo no poema
para ver o que é que rola.

A.J. Cardiais
29.08.2011
Poeta

Prosas poéticas :  Hierático y vigoroso
Hierático y vigoroso

Por fin se sabe. Apareció grabada sobre la alfombra de la noche, frente al torbellino, guardado entre las cenizas labradas, que surgieron del desvelo generoso.

No fue la campiña despierta de la aurora, el dulce consuelo, en el ensueño de luz en la quimérica nevada de los párpados de seda, porque la manzana estaría seca, y sonriendo con luz serena, a pausas, como el abismo lejano, al que se teme inclinar, llevando una sorda linterna envuelta en los largos trajes de brocado con hileras de perlas finas detrás de los huertos de almendros fugitivos en la tapicería verde, como se encontró en la espléndida sala leyendo, sobre las riberas de grandes ríos, porque quería hablar frente al sol, que nace aterciopelado, amarillo, en el aire rojo, suave y sedoso, como esa vez, sobre el trigo demasiado ancho sobre la puerta pulida con las garras de bronce haciendo vibrar las viejas carretas desplegando sus melodías.

Si bien lo vemos, la curiosidad de aquellos pescadores hizo entenderlo, emplearon más de una docena de nuevas especies fósiles del agua potable
en el momento de retomar los últimos muchachos medievales su trivio, gramática, retórica y lógica, no como hoy aparece casi olvidado.

Pero fue la miseria, quién nunca escribió demasiado, presente en el siglo de la desinformación, que pretende ser una isla flotante
en este proyecto, ante la necesidad de creatividad
genuina, para explicar estas conductas sin emplear los términos de la era conceptual, tan específicamente volátil como la más sólida memoria
infectada de viejos olvidos decolorados, erotismos ingenuos, tan ausentes de las públicas audiencias, conectadas con la equitación, y los rituales en las
sensibilidades delicadas.

Porque en este caso, se trata de una persona, lo que implica vibrantes colores, al alcance de la mano, con la pasión mecánica más allá de las recetas, que se emplean en ciertas regiones, desde hace cuatro años, y cuando se trata de hablar de la dura grava, que al silencio corta, frente a las riendas del interminable desierto.

Pero no. La noche lucía sus antorchas estrelladas, sobre las calles gruesas, y pesadas ante las ventanas, ya pasado el invierno en algo menos impresionante, excepto, claro, en los casos perdidos, como había sido durante aquellos días, dejando que muriera la tarde alzando las cejas, de modo que, hasta este oasis en el desierto había quedado clausurado, como una playa sepultada entre la sonrisa de un barco que lo miró alejarse con su estilo seco, y breve, donde las mismas calles apiñadas, y empedradas tejían soles, como ríos al verse obligadas por la sombra asfixiante, recordando los suelos de mármol de simple y apresurado brillo, convertido en las escaleras de lana, ante la pequeña ventana, unidas con el riesgo de romper el espejo lo más rápidamente posible.
Pues la voz del reflejo riñendo, acusando, perdonando, alentando las hebras del sueño, inquietaban. Así que... ¡Cerró el dormitorio, y salió volando!.



Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta