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Un beso se ha convertido en necesidad. El vacío arrastra a la vida que pide rescate. El hielo del alma duele, y busca socorro. Los sueños se pierden en el abandono, y los días son semejantes a río seco, el árido bosque conoce el sentimiento.
Un beso se ha convertido en necesidad. La aurora colecciona sus llegadas imaginarias,
las noches se unen a la memoria, a la nostalgia de aquellas sendas donde los labios florecían y podían los deseos encantarse con su gracia.
El yugo es pesado y no soporta eternidad. El tiempo ha dejado de ser amigo de los sueños. La vista de la esperanza se acorta, no tendrá remedio. Los labios pasan de lejos, y son ajenos a la necesidad. Un beso salvador, haría hoy la diferencia de amar.
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Poeta
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FANTASMAGÓRICA NEGRURA
Después de la agria disputa de la tarde con la noche, había pensado en los sufrimientos que por la madrugada esperaban, la carrera, temerosa, al contacto de la luna, y las estrellas, palpando las obscuras intenciones de los buques, angustiados que iban a ser sacrificados, dulces, en las playas invocando la razón más fácil que la exclusividad de la envidia, como un trofeo de caza detrás de la presencia que lo aspiraba, y lo expelía al ritmo entrecortado, como un autómata en la pesadilla dando órdenes, en la calle que no escondía, más el rostro agrupando cifras con una gran nitidez, como si percibieran el interior confuso transparente, que estaba dislocado en partes donde todo el escenario se inundó de remolinos.
Las alas de una nube silenciosa, pasaban impasibles con la vista indicando un vuelo circular después de recorrer el primer folio, con una lupa para el examen de autenticidad en la lluvia, que se siente deslumbrante, y traza una espiral que desciende por el cielo, en la extraña actitud de una ventana sin levantar las cortinas, por el zarpazo de las siluetas, negras pletóricas tétricas y sórdidas. ___¿Y después?... Me dicen las envejecidas ausencias en el viaje marchito sin cesar en el miedo enterradas. Acabamos de resumir que hicimos en tantos años del atardecer, en el campo capaz de pedirle prestada la sal al mar, alargando el asombro del azúcar, usada untando las palabras idénticas a las frutas en almíbar recorriendo, un vacío inagotable, sin esperar respuestas suficientes, en el vértigo encarnado, que fue aprovechado al despertar en un antiquísimo momento posterior.
__¡Sí, después!... Después se arrepintieron de ello, es cierto, pero el coraje faltó a los mejores deseos, que tenían sus dos extremos quebrados hablando precipitadamente duro en seguida de un trago corto, y enérgico sobre los que tantos años habían acumulado su hollín, en diagonal ordenado, mostrando preferencias por los escaparates soñolientos, mucho más pequeños que el estrépito cayendo en seco. un poco a la deriva en la soledad orquestal excesivamente distraída por el clima templado con sus intermitencias metálicas cuando. ¡Cuándo cruzaban las réplicas del silencio, exacerbado al fondo!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Fue un desastre nuestro encuentro para tener amorío, tu cuerpo cerca del mío cuando nada siente adentro.
El amor soso retengo logrado en tanta apatía, triste sentir simpatía por quien ni su agrado tengo.
La puerta ha estado abierta aguardando ilusionarse, ficción parece formarse de un libro con letra muerta.
¡Conformarse! eso sí es pena, deja al corazón entristecido, dentro del recuerdo viene un latido cada vez surge y cercena.
Julio Medina 6 de mayo del 2013
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Poeta
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O meu coração não tem idade. Ele é tonto e torto igual a mim.
Ele procura paixão por necessidade de viver um amor que não tem fim.
O meu coração mora nas nuvens. E quando faz um tempo ruim,
Ele se desloca e cai, com os pingos da chuva, derramando mágoa sobre mim.
AJ Cardiais
imagem: google
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Poeta
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Te anhelo con paciencia, Mi romántica pervertida, Embriagándome con tus esencias, Te pienso todos los días.
El sabor de tus besos Con ese aroma de café, El olor de tu cuerpo Con el dulce de la caña, Los busco en mis sueños, Me llegan unos bellos recuerdos,
Estoy en tus brazos, Me arrullas en tu cama, Me acaricias con sevicia, Mi cuerpo se contrae Convulsiona con locura.
Despierto sudoroso, En mi labios una sonrisa, Con el sabor de tu pasión, Y la dulzura de nuestra fantasía.
Sergio A Hincapié Arenas…Antar Mayo 9/2013
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Poeta
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Por un momento
Se sintió con ánimo de no contestar con cordialidad extrema, lo hizo por defenderse arqueando la espalda para parecer más fuerte entre la gente arremolinándose en las esquinas de los pasillos por el patio lateral, en contacto con la otra realidad en su camisa de cuadros, como esos ojos del corazón que no ve el hambre de las mesas, el miedo de las cucharas en la angustia de los tenedores, y el parpadeo de los cuerpos mordidos por el espejo, contrayendo el aliento acelerado... Ven... ¡Vamos!.
Te invito a caminar por el olvido después de cerrar la puerta al sueño al filo de la memoria por el ancho cauce de las selvas, y sigue absorto al canto en su capa de herrumbre y pereza, descendiendo por la sesión de palabras vagas, en la crisis de las ausencias, que vuelven inesperadamente calmadas al conversar entre los extraños dentro de una esfera rara.
Llevaba en la mano el eco agrio del que intuye el propio goce, extraviado, arisco, que con guiños aviesos rinde todo a su afán, y tuvo razón al no decírmelo, y después de haber callado al extremo de escribir con humo azul al cielo gris, y de saltar al vacío, donde el fuego se había extinguido temblando.
Ya era ceniza y...
El cementerio se abrió bostezando la puerta más temprano que de costumbre, como nunca antes, en rígida actitud marcial decepcionado con un leve resplandor que sus amarras sacude, y rechina y se queja, del porqué, del cómo y cuándo, es austera la inteligencia, negligente la voluntad y su atención exasperante.
¡Es que no te cansas de morir!___Parecía decir, sintiéndose humillado hasta el último límite. Y todo por la razón de la sinrazón que vas penetrando en la íntima desazón como el barco que flota como un cetáceo muerto en la insomne conciencia del suplicio acallado, doliéndose en la alegría con el acorde suave de la pena. ¡Ni siquiera puedes disimular que ya no vives igual que siempre!.
No, amigo, no es cuento. Te digo que nunca lo ha sido. Ni mucho menos un truco. De esta suerte, al morir, desesperado te das cuenta que sigues viviendo, donde la ambición eterna hurta las horas en la sabrosa mentira del engaño, y tu yugo es el tiempo al que has quedado encadenado, reduciendo el círculo de los ojos que no ven el dolor de la calle y la pena del viento... ¿Qué sucede?. ¿Qué no hay renovación?. Día tras día subsiste el problema, año tras año, pero cuando eso llega, desaparece la confusión, y se encuentra un sentido distinto.
Y no es cuento, no... Son los miles de ausentes. Los que han estado esperándonos desde hace décadas, donde hay un fin discontinuo que comulga con algo desconocido, por el deseo que trasciende la expresión verbal, que separa del mundo su llama vigilante y viva.
¡Bien lo dice la leyenda secreta, extraordinariamente desconocida!.
Nadie tiene derecho a torturar a los muertos, pues sus hijos vendrán a pedir cuentas de alguna forma, y como las olas siembran el dulce, al mar en las horas ardientes, que agitaban aquel rostro por el viento con las señales de la vida arrastrado mortalmente. Y como los sutiles filtros invaden un dulce sueño, la realidad aguarda temblando en el pozo desnudo, sin otra protección que las espumas de las llanuras.
Yo no sé si era valiente, o quería serlo desde entonces, como si el cuerpo fuera una madeja en los límites del cardúmen conformando un émbolo devorable contra los merodeadores del instinto con arrugas, buscando hacer ganancias con la insistencia auxiliar de la incultura, sepulcro vivo de los mínimos esfuerzos, del ser genuino humano. De hecho, la obsesión es legendaria, y el ingenio de algunos de éstos métodos y dispositivos, aunque parezcan anticuados, es asombroso.
Caminaba reflexionando en la nada, como el núcleo de importancia prima, y donde todo sucede con el tiempo. Con la negra aurora, y en la amarga condición de esclavo. Algo que en los versos vibra como verdes hojas, de un proscrito infeliz, soñando el tesoro desterrado, con la mano indiferente del destino, del esfuerzo incesante que se encierra en sí mismo. ¡Concentrado!... Pensó en el cero, como amuleto de los hechos físicos, y matemáticos. ¡El opuesto exacto de la nada, intentando capturar sus efímeras imágenes, y sus impresiones subjetivas!.
Por un momento. ¡Sí por un momento solo!. Uno solo. En la atmósfera introspectiva, y con la suficiente resistencia, pueden soportarse los más rigurosos inviernos ovoides, cónicos, entre las formaciones de nubes de polillas, devorando especies exóticas de anhelos olvidados entre los dramas celestiales, y la pureza abstracta despiadadamente falsificada. ¡Sí, donde no se necesita comprar nada para participar!. Donde el corazón, una mañana se empapa por el vuelo de la esperanza de un simple mortal que leyó su astral congoja.
Pensaba y pensaba... ¡Al menos así lo creía!. Durante la existencia, hay algo activo, latente, como el aroma ancestral de la infancia que restringe el flujo de corriente, y también donde se define el vacío del ser, como semiconductor usado principalmente como rectificador del dolor sólido en una superficie plana para darle un efecto tridimensional, que se disocia en cualquier instante, y cuyos resultados dependen de que ocurra o no, un determinado evento del contrato vital, en el fondo existencial aleatorio.
Y en realidad así lo fue... ¡Por un momento!. Como la hoja que se desliza por un pedazo de olvido, nutriendo al cementerio, en la luminosa cabellera del éter en su infinitesimal ardiente carruaje. Y por el término latín... ¨Alea¨... Que significa suerte, al caer en el espacio imposible.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Con ignorancia de lejos toda es como queremos, soñamos, deseamos, es todo a nuestro gusto. Imaginamos cosas bellas, momentos dulces, nunca pensamos en cómo será en realidad, aquella persona que miramos en foto. Imaginamos su voz caliente e dulce, su manera de ser, hacemos vivir nuestro corazón en constante sobresalto, pensando en el momento de verla delante de nosotros. Y somos felices y tenemos todo, debía ser siempre así, nunca acercarnos, por veces es todo tan distinto que a poco y poco viene la desilusión de nuestro sueño desecho. Parejas de enamorados, hoy, mañana amigos y después la separación. Sin querer y sin culpa, deshacemos los sueños de alguien, sin darnos cuenta con la confianza, cambiamos, oh sea somos nosotros, en realidad. Así pasa muchas veces, más de lo que debía, por veces pasan años, hasta que de nuevo soñemos con otro alguien lejano. Son cosas de la vida. Nuestro corazón que es lo que sueña, nunca está satisfecho, quiere siempre más. La obligación de respetar y hablar con sinceridad, eso es algo que nuestro sentir debe tener en cuenta, siempre. Imagino como serán mis amigas y amigos, que de lejos escriben cosas cariñosas, para mí. Como será el tono de su voz, que color tendrán sus ojos, como serán los paisajes en su entorno. Y de verdad los quiero con mucha amistad, de lejos, pienso en todos, de lejos le deseo sean felices y de lejos mando un poco de mí en lo que intento escribir. A dos ya las he visto, una por MSN otra personalmente y no tuve más que alegría y felicidad. Como en todo hay gente bella que son su alma buena y dulce, me hacen falta. Como si tuviera dos vidas, la interior se sobrepone al aspecto físico. Con el corazón vivo mejor, en el no hay odio, rabia, ni maldad. Es bueno, es mi alimento para sobrevivir en esta selva feroz de intereses, que no nos llevan a parte alguna, solo a la envidia y mal decir sin pudor ni respecto. Por eso quiero amar de lejos, mismo si ya se marcharan de este mundo. Las raíces, están vivas y las trato con mucho cariño. La materia con que he sido moldeada, seguro como ya se lo dije es una mezcla de sobras de muchos. No importa, quiero ser como soy, de sobras mucho se puede hacer. Mismo con mis defectos y manera rara de sentir y ser, no cambiaría por nadie mi molde. Un día empecé a querer a alguien, sin saber cómo era, hoy aceptando lo que me gusta poco en pequeñas cosas, tengo algo que he buscado toda mi vida. Una compañía dulce y sincera, si no es pasión, mejor es poco duradera, mejor que sea una amistad con un poco de amor en su sencillez. Es bueno saber que tengo alguien que está pendiente de mí y me acepta como soy. Ha merecido la pena luchar para aceptar lo bueno y lo malo en mi parecer, para solidificar esta cosa buena que nadie entiende, pero que agradezco haber tenido esta oportunidad de ser feliz. Si amas alguien lejano, halo con el corazón y con realidad. No tendrás desilusiones, al revés lo aceptaras sin sentirlo. En este fin de tarde con el sol avergonzado, intentando coger su sitio, luchando con las nubes, dejo mi ordenador y me voy a caminar un poco, sorber la brisa ligera, que entra por la ventana. Oporto 9 de Mayo de 2013 Carmiña Nieves
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Poeta
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Más allá de mí Hay otro lugar Donde poder ir Para disfrutar
Cuando estés allí No significa que no hay más Pues este lugar Es la eternidad
Más allá de mí Juntos podemos ir Para disfrutar Todo lo que hay
Mi vida aquí Es para servir Es para amar Para disfrutar
Puedo aprender Puedo enseñar Puedo ser feliz En este lugar
Más allá de mí Más personas hay Muchos quieren ser Otros quieren dar Tú y yo aquí Podemos ganar.
joseferchozamper
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Poeta
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OCASO
Vagando por las calles, multitud El sol brillando allá, en radiante Momento que pudiera deslumbrante, Mientras nadie se siente en plenitud,
Perdiendo en un instante, juventud, La suerte en descamino se adelante Boceo en un delirio, y en eso instante Me quedo en soledad, sin actitud,
Un cielo ahora muestra en acuarela Lo cuanto de mi sueño se revela, Ensimismado sigo en sufrimiento,
Floradas despreciadas, rompo el hilo Apenas, muerta paz, sigo y desfilo Ocaso dominando el pensamiento…
MARCOS LOURES
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Poeta
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MIS PLANOS SIN PLACER
Negaste tu cariño, y así mataste Lo cuanto imaginase en mansedumbre Tan solo eso vacío se deslumbre, Restando al soñado, rudo desgaste,
Vertiendo sobre el nada, destrozaste La noche que se vea sin la lumbre, Cambiando la esperanza, se acostumbre El alma cuando el mundo me negaste.
Después de mis errores, nadie existe, Un tolo corazón ya roto y triste, Heridas que jamás se cicatricen,
Tu rostro aun presente en pesadillos, Estúpidos momentos, pierden brillos, Mis planos sin placer al fin desdicen…
MARCOS LOURES
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Poeta
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