Poemas :  Tegumento
Dos en la noche, rumbo a algún salto traumático
o tres zambullidas de gloria,
poros en frenética función que los ancestros
fueron preparando, promesas o confesiones
que sólo se hacen al mirar la redondez
de su escondite, un plan trazado y destrizado,
el amor y las insidias de una parentela,
escarpines y bastones en standby,
rodillas machucadas, pañales sedientos
que esperan un insulto, un seso que ya entreteje
una materia experta en ocios
o en rueditas de rata,
un padre con opciones de prófugo o de padre,
una madre con pocas opciones,
una calleja instructora que le aguarda.

Es la bitácora del recién nacido,
las certezas del renglón en blanco,
un fuego con destino de pronta ceniza,
fuego amigo de -o adicto a- la carne,
irracional opositor a su autopropagación
a través de las ideas, todo lo que no sea mortal,
una batalla vitalicia o un letargo inconcebible,
caminos carentes de suficiente ingeniería,
un potrillo temblando el rocío en la alborada,
que no sabe si a sus ojos
les amanece un hogar o una caldera.


[img align=center width=380]http://temakel.net/fotopsddaligeopoliticus.jpg[/img]
Poeta

Poemas :  Instrucciones para un hijo en su primera cita
[img align=right width=450]http://3.bp.blogspot.com/-7znlyVDH5W4/U1AsUeIegJI/AAAAAAAAAJY/uyfmyOIktlg/s1600/Consejos+de+un+padre+a+su+hijo.jpg[/img]


Tomar entre los labios la uva expecante,
separar la semilla y guardarla
para algún incierto futuro.
Elegir sin vacilaciones el zumo sobre el hollejo,
incluso sobre la pulpa
que tal vez desbordará fuego y dudas.
Olvidar el parral de procedencia.

©Gustavo Larsen, 15/12/2014
Poeta

Poemas :  Un Poema Nomás
Un poema me engaña de forma compasiva;
me mete en la cabeza que puedo ser poeta.
Un poema convierte mi vida en su motivo
y saca de mi instinto, de utopía, verdad.
Un poema es un hijo que ha logrado su sueño;
me enseña que ha obtenido para los dos el Ser.
Un poema me limpia la voz de anonimato
y la impone al murmullo del mero transcurrir.
Un poema no deja que esté solo en el mundo;
me trae de todo el orbe la voz de la hermandad.
Un poema me eleva sobre los mandamientos,
me premia por el tiempo que le dedico fiel.
Un poema es un perro leal a muchos dueños;
me escolta, aun ajeno, por trechos de mi umbría.
Un poema me arrulla como lo hacía mi madre
y me despierta en horas baldías a sembrar.
Un poema me deja pasearme en tu pretil
y a veces me permite saltarte al pensamiento.





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Poeta

Cuentos :  Roderico Reyes (minicuento)
[img align=center width=500]http://1.bp.blogspot.com/-PUf4ySrYa28/TfrWiRkvhTI/AAAAAAAAEnY/uZSC1_yn0og/s1600/201728_197973006891914_100000376475318_573658_1213441_o.jpg[/img]
Me dijo un historiador que al lomo de un libro amarillo,
allá por los años veinte pudo adentrarse a la pampa de antaño
e intercambiar impresiones con un tal Roderico Reyes.
Él lo saludó, tendiéndole una mano que era puras grietas,
carne seca como charqui, apenas escondiéndole los nudillos,
y luciendo una corralera raída por el invierno de sus años.
Hombre servicial Roderico; le ofreció lo más preciado que tenía:
compartir una cebadura recién empezada,
en un mate de cuerno de vaca, con muy poco uso.

Luego le contó de levas, fortines y amigos muertos,
ánimas que aún le rondaban el resuello hasta la fresca.
Es que su vida había sido mucho mejor de mocito.
Antes de esos dos chuzazos que le adornaban las verijas,
traídos de la frontera donde aquel coronel por pura avaricia
al final echó más púa en alambre
que espinas se ven en todos los currales que pudo encerrar,
Roderico no le hacía asco a la payada.
“¡Lambete, que estás de güevo!”, siempre le decía
a quien “templara la vigüela” del otro lado del fogón.

Dieciocho primaveras tenía, recordaba Roderico.
Dieciocho, cuando se la llevaron cautiva a su mujer
en ancas de un overo gateado, con las mechas
entreveradas en los dedos de aquel pampa,
más corajudo y levantisco
que la polvareda que le iba ladeando el fiero galope.

Y así fue que la leva se le vino como un alivio al hombre:
Rosalba, “asigún yo craiba”, le comentaba al historiador,
lo esperaba en algún confín de la frontera.
Pero nunca la encontró,
ni aún después de sablear cien leguas
desde Trenque Lauquen a Choele Choel, de clamar sangre,
diez años al grito de “¿No oís el clarín, que a degollar nos manda?”
“Tanto sable”, pensaba, “y luego al pampa un tal Roca
lo despenó con los reminton* como vizcacha con moquiyo”.
Y luego fueron otros treinta años más, secándose junto a su tapera.

Hasta ese mismísimo día en el que regresaron solamente sus ojos,
incrustados en el semblante del único hijo de aspecto “cristiano”
de Rosalba (el mayor), criado entre las burlas de toda una toldería
y luego por un coronel terrateniente.
Y lo fue nomás a saludar por vez primera a su padre, Don Roderico,
montando en pelo a un libro de lomo amarillo, de tapas bien ajadas.
“Usté es mozo de mucha conocencia, un leido”,
le dijo con orgullo Roderico a su hijo, secando una lágrima furtiva.
O por lo menos, todo eso creyó el historiador ver
en esa foto-documento de su padre, en aquel viejo libro amarillo.

©Gustavo Larsen, 09/04/2014


*fusil de marca Remington
Poeta

Poemas sociales :  San Jerónimo y el Huérfano (Antipoema)
[img align=center width=460]http://www.incatrail-peru.com/inka-trail/img_web/zoom/corpus_san_jeronimo.jpg[/img]
Estuve tan solo, padre mío,
que hasta los perros me ofrecían
un rincón en sus cuchas.
Todas las noches lustraba botas
de un cuero más saludable que el mío,
y nunca podía lograr pagarme el viaje
para visitar a mi madre entre rejas.
Por eso le pedía con cada ruego
a San Jerónimo, Patrono de los Huérfanos,
que no vinieras a mi vida para verme así,
desarrapado y hambriento.
Y el buen santo me concedía ese deseo.
Por fortuna nunca me viste.
Me hice hombre,
mis brazos y mi impiedad
se endurecieron más que las calles,
y mis conquistas de sangre en ellas
duraron hasta que otro,
quizás aún más en la gracia de San Jerónimo que yo,
me dejó tendido en los adoquines,
para que las fuerzas del orden
me aprehendieran y encerraran.
Pero por suerte nunca me viste;
ni sin ropas, ni con este atuendo a rayas.
Mis ruegos te ahorraron el escarnio
de ser padre de un reo casi muerto de hambre.
No padecerás la vergüenza que sentí por mi madre,
y todo se lo debo a San Jerónimo.

©Gustavo Larsen, 02/03/2014
Poeta

Poemas :  Los estados de la materia (herencia)
[img align=center width=465]http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/c/cf/Zywioly02.png[/img]
Plasma, si quieres,
el verbo del viento.
Porque cada soplo es el soplo de una tierra,
de una madre olvidada,
de ríos perdidos que el fuego no recuerda.
Citarlo es respirarlo,
en su levedad translúcida.
Se lo bebe en su esencia viva,
aliento de ancestros y de hijos.

Moldea al fuego con tus ojos,
para que tomes de él las alas de lo efímero,
lo volátil de alguna hora creadora.
Hazlo el elfo de tu propio aire.

Revela la palabra del agua,
porque en cada sorbo
se mecerán en tí los cipreses,
la historia de un pueblo sediento
junto a su océano de sal,
o tal vez todo lo amorfo e indefenso
de tu condición humana.

Y a la tierra cristalízale tu respeto
en los átomos de tu carne,
porque hermanados con ella vas,
pero solamente siendo los dos inseparables
antes y después del fuego, el agua y el aire
de tus días sobre ella.

©Gustavo Larsen, 23/02/2014
Poeta

Poemas :  Alumbramiento
[img align=center width=450]http://2.bp.blogspot.com/-gm2LbytjBPU/T0TdmZCKDVI/AAAAAAAABiA/Z8Hmbr1e-YM/s1600/Pinturas-surrealistas-de-Vladimir-Kush%2BSunrise%2Bby%2Bthe%2Bocean.jpg[/img]
Maelstrom de dos entrañas, ahí estabas,
rugiéndole las babas de la vida a la luz,
haciendo que tu propia alborada
nos explotara en los rostros,
como el músculo desnudo
de todos los tiempos,
con los puños alzados
ganándote un lugar en tu suelo,
como caricia que regresa de un ancestro,
con tu repique sordo de pájaro joven.
Ahora me mirabas, desde el centro de la vida.

©Gustavo Larsen, 10/02/2014
Poeta

Poemas :  En Movimiento
[img align=center width=460]http://www.tupapelpintado.com/css/archivos/ar_imagenes_901_fotolia_14609909_subscription_p.jpg[/img]

Pudimos haber recalado en Rodas
a mirar a un Helios erguido,
hace veintitrés siglos.
O haber surcado el Cabo de Hornos,
ante aquel ona de párpados incrédulos.
Ser los primeros en haber confiado
en la dureza de los hielos del Bering.
Haber así unido dos continentes
con cuatro pies.
Haber volado con Charles o Amelia,
hacia las cúspides del aire
o hacia el fondo del Pacífico.
Y con tanto viaje mítico que anduvo suelto,
nos ha tocado ir a refundar lo conquistado,
labrar un suelo duro, mas no por virgen,
vivir y crecer como nuestros abuelos
y criar hijas parecidas a nuestros padres.

©Gustavo Larsen, 09/02/2014
Poeta

Poemas :  Reencuentro
[img align=center width=450]http://imganuncios.mitula.net/venta_departamento_3_ambientes_mejico_y_25_de_mayo_mar_del_plata_98723615194788243.jpg[/img]

Nuevamente ese vidrio en mis ojos.
Vidrio de alguna rosa acuosa
volviendo a las mansiones del corazón:
Mi palomar natal; dieciséis pisos con sus nidos de cemento.
Mis dos viejos mas jóvenes que todos mis podridos caminos.
¡Esta historia mía, que nunca se desnuda por completo!
Tan rauda acontece que no puede engullir los recuerdos.
Pasaron décadas de versos imperfectos.
Hoy las lágrimas me han regresado el perdido abrazo de hierro,
metal noble y humilde a la vez,
que atiza impasible el fuego del alma.
El poema de la vida, hoy declaro, no se cierra.
Simplemente en su mitad unos pocos versos estallan felices.
Y me traen mis viejos con sus cuentos, luego de la larga ausencia,
a unos seres queridos muertos que alegres vienen a despedirse.
Y con mi juventud ahora parapetada detrás de algunas canas,
(o ese nuevo brillo en sus ojos me la tomó prestada por un rato)
igual alzamos a los vientos del océano el mate y las tortas fritas
en el brindis sagrado del reencuentro.

©Gustavo Larsen, 06/11/2013
Poeta

Poemas :  SOY TRANSPARENTE. poema. AUTOR: ANA MARIA MANCEDA
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SOY TRANSPARENTE. poema. AUTOR: ANA MARIA MANCEDA
MENCIÓN DE HONOR Y ANTOLOGADO PARA “JUNIN PAÍS” 2003.BUENOS AIRES,ARGENTINA.[/img]

Soy transparente
no porque sea bella
etérea, luminiscente,
soy transparente
porque soy mamá
de un hijo adolescente.

El vaga por la casa
repartiendo de forma dadivosa
calzones, medias, zapatillas.
soberbia juventud sonámbula
no me ve, no me oye
pasa a mi lado
de figura de fantasma
dejándome la estela
del perfume a esperanza.
y se prende, mi amor
en ese aroma.

Yo sé
que estoy sembrando semillas
que germinarán
cuando él sea padre,
mientras tanto
desde mi transparencia
armo todo los días
este hogar de plantas
perros y gatos.

Soy transparente
tengo un hijo adolescente
pero sé
que en la historia de mi vida
esto es solo un rato.
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Poeta