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Yo me equivoqué cuando decidí casarme contigo, yo jamás pensé en este momento en que llegaríamos a ser enemigos, fue error de los dos porque sin amarnos ansiábamos construir castillos que se desplomaron al primer roce con el viento. Esta tempestad no vira hacia atrás ni tiene ojos en su centro, está el sentimiento hecho añicos el dolor lo arrastra, solo es un despojo de una fantasía lastimada que el paso del tiempo agrietaba hasta este día cuando se volvió lodo.
Julio Medina 21 de diciembre del 2013
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Deletérea Jactancia (Neosurrealista)
Ahí debajo, donde el pasado nos crece, por el tiempo que obstinado envejece, en la cama de los latidos. ¡Qué se estiran!. En el vertedero del aliento, golpeando con la obscuridad, las cuevas cotidianas de los planes.
¡Oh, vanidad del ángulo, poliedro convexo, perverso!. Quejidos entre las dos dimensiones de un rectángulo, con las cifras decimales del minuendo en las piernas, por la impiedad que el orbe ostenta, de ambiciones , de románticos sauces grises, con el perfil de la lisonja, que se apoya en la cadera, que se inclina, mansa, y allá donde descansa el giroscopio bajo el vientre.
¡Sí, porqué mullo masticando al pasado, me dicen!. Donde solo cabré cuando sea polvo, pienso, siento.
¡Con las lámparas flechas desnudas!. Por inhalar unas pocas palabras. ¡Un minuto de silencio!. Por... Miles de ausencias olvidadas. Por el espíritu espeso. ¡Qué al mismo viento coagula!. ¡Qué asedia los techos y rincones!.
¡Sin saber, qué mullirían las nubes callando!. Y no sé si quepa ahora, o cupiere olvidado en algún cielo.
Pues la realidad, es que los fonemas distintivos del contorno, solo tejen el rubor en los talones, desde el primer acento hasta la inflexión final, en los enunciados exclamativos antes de ser huesos, donde las sílabas terminan en vocal, y la vibración de éstas, puede repetirse con las urnas agudas o palatales, entre la grafía, que no corresponde a ningún sonido de la lengua, como el hueso hueco, y el hipocampo corre en la hierba de hierro.
Por ese eco que al silencio asombra. ¡Caminando por las paredes!. Viviendo herido el suelo yerto. ¡Callando al espejo péndulo!.
Por la extensión monótona de la planicie muerta, el silencio seca, lo que aniquila y consume, cambiando al punto de vista anterior, que dará sus frutos al cabo de varios siglos, con el empleo del más infinitivo de los recursos sintácticos, y en el desarrollo sistemático de las proposiciones participativas en los panteones más cercanos. Por tener el alma aromada de amor y tristeza, con el designio de la perenne memoria, y las ficciones que hacen dulce al llanto.
¡Aún, y así, mullésemos al camino andando!. O qué mulleran los sueños almohadas perdidas.
Y así es, esta deletérea jactancia, de cetro y sonrisa.
Por tener el alma podrida, en la consciencia vacía, y en la memoria, lexema y morfema, antifaz y barniz, miles de sustantivos acabados, con el ímpetu canesú, miles de relaciones sintagmáticas sepultadas, a cal y sal, jactancia que no admite división, deletérea y paradigmática.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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A mi sólo me han dado por el culo cinco tíos en toda mi vida.
El primero en darme por el culo fue mi hermano el Jose con catorce años que yo tenía. Me la metió por el culo y sentí como su polla de trece centímetros, más pequeña que la mía, se deslizaba dentro de mi culo, pero no sentí nada, ni placer ni dolor ni nada de nada, sólo asco, y fue poco tiempo, como un minuto dentro de mi culo. Pero no se si esto que cuento es real o sólo lo he soñado. El segundo tío que me dio por el culo fue Juan Manuel Lobo, que me dio por el culo, con preservativo, hace veinte años, en su piso de Antonia Diaz, tenía una polla inmensa, de unos veinte centímetros, la mía sólo mide catorce, una polla inmensa, negra, y creo que circuncidada, y me dolió tanto que me eché a llorar, y creo que echarme a llorar me salvó la vida porque me negué a que continuara y creo que me hubiese dado una ostia. Como no podía beberme su semen porque había un virus llamado Sida cuando se corrió le extendí todo el semen por el pecho, una guarrada total, había echado tres litros de esperma. A los seis meses volví a hacerlo con él en un derribo de Sevilla, me la metió por el culo sin preservativo, pero cuando me empezó a gustar, pasado el dolor, me eché a reir y el chaval se bajó de la cabalgadura y no me dio placer. Evitó que cogiera el SIDA, la última vez que lo vi en la sauna hace unos once años le di por el culo en el cuarto oscuro de la sauna, estaba más abierto que el Canal de Suez, no fue si fue él porque estaba a oscuras pero no le di placer, como no sabía si era él me retiré sin darle gusto y me corrí fuera de su culo. Creo que ha muerto de Sida, hace once años estaba superenvejecido. El segundo tío que intentó darme por el culo fue un padre de familia divorciado que conocí en la discoteca Ales de Madrid, intentó darme por el culo, le puse el culo, pero cuando entraba su polla se desinflaba y no me penetró, me enseñó una foto de su hijo de cinco años y me la chupó con un vaso de leche fría en la boca, bebió un vaso de leche de vaca y cuando lo tenía en la boca me chupó la polla. Delicioso, nunca me lo habían hecho. Un tio casado y divorciado además, con un hijo de cinco años. El tercer tio que me dio por el culo fue un tío en la Sauna Comendadoras de Madrid, tenía una polla de unos diecisiete centímetros, larga y fina, le puse el preservativo y me enculó en la misma sala de video porque todas las cabinas individuales estaban ocupadas, me dio por el culo delante de todos, fue meter y sacar, o sea un dolor horroroso, como si te tocaran el nervio de una muela, un segundo, no sentí ningún placer, debía de tener algún tipo de enfermedad en la polla porque se tocaba la misma zona de la polla continuamente, tuve suerte de hacerlo con preservativo, pero lo hice con él pensando en Juan Manuel Lobo, porque me dije a mi mismo que cuando llegase a Sevilla tendría que ponerle el culo a Juan Manuel Lobo y quería que no me doliese. Al día siguiente trajeron al laboratorio de Bioquímica un espectofotometro nuevo, que valía una millonada, y todos mis compañeros me felicitaron ese dia y me dijeron Paquito Paquito Paquito, como si yo fuera un héroe o su amigo íntimo de toda la vida, y yo me decía a mi mismo: Hay que ver lo que vale mi culo, hasta un espectrofotometro nuevo que vale millones, vivir para ver. El cuarto tio que me dio por el culo fue un chaval de Córdoba en el cuarto oscuro del Itaca, no me gustó nada y casi no entró, pero me chupó la polla y le puse el culo, aunque creo que su polla apenas entró. Sin preservativo. Y el quinto tío que me dio por el culo fue un moro en el Cuarto oscuro del MAN TO MAN, en Sevilla, no se si era moro, era delgado, es un bar de osos pero el chaval del cuarto oscuro era delgado, me chupó la polla, tenía una polla de veinte centímetros pero solo me metió diez centímetros, el pene no traspasó el segundo esfínter, no me cagué en su polla de milagro, la chupaba como dios, me lo pasé de puta madre, era delgado y no le vi la cara y estaba más bueno que el pan, creo que era un moro, el tio se lo hacía con todos y me chupó la polla mientras yo me bebía el cubata de ginebra con coca cola. Sin preservativo. Además me la chuparon Juan Carlos Cobano Torres, que era bético, con veinticuatro años, y que ya habrá muerto de Sida porque era superpromiscuo, y Jackie de Puerto Rico, negro, bailarín y con un cuerpazo de ensueño, y que supongo que también habrá muerto de Sida. Fue hace veinte años. Y el primer tio que me la chupó en el Itaca fue un mecánico que era todo hueso y estaba mas bueno que el pan con miel y tenía treinta años cuando yo tenía veinticinco, pero ese no me dio por el culo. Creo que todos habrán muerto de Sida. También me la chupó un chaval de quince años con barba y un gaditano, y otro gaditano me comió los huevos pero no me chupó la polla. Habré tenido unos cincuenta amantes pero sólo me han dado por el culo cinco. Y actualmente prefiero ir a la cárcel a que me den por el culo. Porque si lo hacen mal duele un huevo. ....................................................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero. Y por Manuel José Trillo maté a una vieja.
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Sólo por ti, por tu tenaz indagación, paleontológica labor de dulce afán en pos del fósil recobro de mi amor, redivivo, descubre el fuego mi versar producto de mi intrínseca incursión a mi salvaje condición sentimental.
Así que hoy, en desusada vocación, enamorado te dedico esta bestial, extrovertida, troglodita inspiración. Runa rupestre de mi anhelo pasional de la que torpe cincelara traducción mi primitiva erudición de pedernal.
Ya sabrás tú, capaz por condición, tal rudimento literario refinar; cual restauraste mi tozudo corazón. Ufana arqueóloga podrías afirmar, (siendo yo prueba si difiere la razón) que es el amor, pura raíz existencial.
………………
Es para ti. Comprende mi emoción. Mucho te ama: Juan Neandertal.
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En Madrid maté a una vieja.
En Madrid maté a una vieja. Una anciana de 82 años. Pero no sé si me lo estoy imaginando o realmente sucedió tal y como lo cuento. Yo trabaja en el Hospital Doce de Octubre. Y en mis días libres mariconeaba. Un día fui a la sede de COGAM, un colectivo gay de Madrid, que estaba en la calle Carretas. Hace de esto veinte años. Y en la sede había una charla de Manuel José Trillo, presidente del Comité AntiSida de España y enfermo de Sida. Yo me creía que el SIDA no tenía cura por culpa mía, por haber donado yo sangre en el periodo ventana después de chupar una polla, aunque sólo la chupé cinco segundos, cinco años antes. Yo estaba destrozado por el frío de Madrid que se me metía en el cerebro y por los pingüinos que me habían hecho. Y por toda la publicidad que ponían en los pasillos del Hospital, y por los compañeros de piso tan malos que tenía. Y me enrollé con Manuel José Trillo, me enamoré de él, y me acosté con él, y le chupé la polla. Tenía el chaval unos condilomas anales gigantescos y hepatomegalia, no estaba circuncidado y me chupó la polla. Yo ya estaba circuncidado. A mi piso de soltero había venido un Hombre con el apellido Morales Grande, y me dijo que si le compraba una Cruz de Caravaca me regalaría algo bonito, yo pensé en Manuel José Trillo, quería salvarle la vida porque el chaval tenía SIDA, pero no quise comprarle la Cruz de Caravaca a Morales Grande. El caso es que tuve que hacer una Guardia en las Urgencias del Hospital. Yo me creía que el SIDA no tenía cura por mi culpa y que Manuel José Trillo se moría de SIDA sin remisión con 32 años. Así que me volví loco, se me cortocircuitaron los cables del cerebro y pensé, una vida por otra, la vida de la anciana por la vida de Trillo. La anciana tenía un problema de corazón y necesitaba digoxina, y me pidieron que le analizara la sangre para ver la digoxina que tenía en sangre, yo pensé que la anciana lo estaba pasando mal con 82 años, que la estaban obligando a vivir más de la cuenta y que agonizaba, y sin embargo Trillo se moría como un perro con 32 años, pensé que la anciana, con 82 años, ya había vivido bastante, no pensé que esa anciana tenía nietos ni familia a los que ayudar con su pensión siquiera, así que al ir a medir la sangre le cambié la sangre por el calibrador y falseé los datos del análisis para que la anciana se muriera. No sé si la anciana murió o nó. Porque no sé siquiera si me lo estoy imaginando y realmente eso no llegó a suceder, el caso es que lo mismo tan solo pasó una noche espantosa. Pensé que había salvado a Manuel José Trillo. Pero mi relación con Trillo se enfrío en cuestión de días, coincidió todo con la Expropiación de BANESTO en el día de los inocentes y con la Llegada a mi piso de Soltero de Miguel Angel Francia Huapaya, peruano, un mal bicho, que era bisexual y quiso que le comiera la polla, me enseñó la polla y me dijo que si le chupaba la polla me haría infinitamente rico, era matemático y trabajaba en Madrid en un servicio de Limpieza. Pero no le comí la polla, me metieron en el manicomio antes. La última vez que vi a Manuel José Trillo me enfadé con él porque se pidió un café en vez de un zumo de naranja, yo quería que tomara zumo de naranja para que no se muriese, y enfadado no le pagué el Café. Estaba yo acosado por todos los frentes, era aquello peor que una guerra. Y a los pocos días me metieron en el manicomio. En las Marquesinas de las paradas de los Autobueses ponían un anuncio: POR FIN la llamada que Esperaba del Cielo. Me volví loco de tanta cosa. TODO Eso fue unos dos años antes de que me intentase inyectar sangre con SIDA. Así que como podréis observar estaba y estoy loco y bien loco. A mi no me extrañaría que un día de estos me acusen de haber matado a Manolete. Pero no creo que Manuel José Trillo me quisiera, cuando salí del manicomio me llevé como un Zombi en Sevilla y jamás volví a verlo, creo que murió de SIDA en una Indigencia brutal, abandonado por todos como un perro. Pero yo tenía que sobrevivir, quise enviarle una carta de amistad pero mi padre me obligó a romperla porque no quería que yo me enrollara con nadie de Madrid hasta que me pusiese bueno de los nervios. Al cabo de un año regresé a Madrid y mis Jefes médicos me prohibieron hacer guardias. Y al año siguiente quise inyectarme sangre con SIDA. Siempre he estado obsesionado con esa enfermedad. Es muy difícil explicarme porque soy muy mal escritor y no llevo la cuenta de las fechas de cuando todo sucedió. Si mi madre se me muriera con 80 años que tiene ahora me volvería loco, a parte de que ella es la que está sosteniendo a la familia con su pensión. No se si llegué a matar a la Anciana. No sé si le di la Eutanasia forzosa o no. Los Cinco chavales más hermosos del Mundo arrancamos el corazón de una anciana de cuajo y nos lo comimos. ..................................................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero.
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La opinión publica tiene derecho a estar informada; uf la mentira de las mentiras informada de lo malo que pasa, eso si y desinformada de lo que tras la cortina, les pasara.
Calumnian a quien esté en su contra y le lavan la cara a los delincuentes amigos toda una apología delincuencial la manipulación más vergonzosa que es noticia porque lo dicen ellos.
Potentados sin escrúpulos que a toda oportunidad le ven la cara de negocio construyen empresa y devoran el país no se sabe a ciencia cierta si el país necesita estar bien informado o malintencionadamente engañado.
Debieran decir les difamamos desde no como dicen ahora; les informamos desde ridículo queda uno de ver tanta mentira eléctrica, de tinta y de fascículos.
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Pavos Reales en Urano.
Pavos Reales en Urano. Centellas frías, resplandores de oro oscuro, Relámpagos negros, torres de cristal violeta. Los atlantes llevan sobre sus hombros espuertas llenas de carbones encendidos azules y verdes, zafiros y esmeraldas, y suben la escalera del Palacio Imperial. Y arrojan las gemas rutilantes al insondable vacío, donde se funden en un río de turquesas, a veces hay millares de libélulas azules en las pupilas de oro de los obreros, gigantescos tíbores de carey están llenos de monedas de oro, jarrones de malaquita rebosan de monedas de oro, elefantiásicos atlantes sostienen columnas de mármol rosa que soportan demenciales cúpulas y espirales, y los pavos azules elevan sus colas verdes bajo la mirada impasible de los Dioses, fríos como dagas finas. Las sierpes verdes reptan entre los corales blancos, de azúcar, gélidos como la muerte, y los reyes de Urano, vestidos de rosa y fucsia, pasan sobre sus sillas de mano, sobre los hombros de los esclavos, abominables e iracundos, con rubíes en los dedos, fúlgidos como la sangre. Se ha detenido el tiempo, en un solo minuto le han arrancado el corazón a un cisne y lo han arrojado al fuego, y las llamas lo han devorado como hormigas de ira roja, y los pavos reales asustados han visto sus cuellos en peligro ante cuchillas de plata feroces, heladas como diamantes. Suenan los oscuros clavicordios, los brillantes pianos lilas, los timbres de cristal y níquel, y las trompetas de oro, y los armonios azules y los pétreos Timbales, y en la música cabalgan dragones de fuego azul y dragones de fuego verde, y lo atlantes los matan con lanzas de oro salvaje, y sus cuerpos caen sobre simas negras, en las que sólo hay una brea llena de arcoiris rosas que ensucia el agua, que también es oscura como la pupila de una virgen. Los esclavos a millares, elevan torres de cristal violeta, sobre avenidas de ámbar naranja, y hay jardines verdes llenos de Estatuas de Oro macizo, que relampaguean asesinas, estatuas que no han visto la luz del sol nunca, lejano como una estrella amarilla. Los pavos reales en los jardines miran sobre su propia belleza y se quedan extásicos, silentes entre las campanas de cristal azulino, con sus penachos irisados, con sus colas de esmeraldas en las que hay miles de ojos de tigres, y los hibiscos rojos exhalan una plegaria de soledad blasfema. Hoy hay una ejecución en el salón de oro del Palacio Imperial. Hay cien reyes en sus tronos de oro verde contemplando al reo, desnudo y bello como un narciso de fuego, son sus ojos oscuros como un río lleno de demonios, ha asesinado a un ángel con una cinta de seda amarilla, y es hermoso como un lago en el que flotan cadáveres, sus músculos de hombre delatan a un gorila delgadísimo, sus hombros son dos colinas de nácar, sus brazos dos palancas sobrehumanas, sus manos, dos flores corrompidas, dos puñales, sus labios, dos exquisitos pétalos de rosa. Desnudo su propio cuerpo eleva una plegaria de compasión a los dioses, pero ha asesinado a un ángel, el sublime emperador Uranita, ciego de nacimiento, ha escuchado la música que para el suceso ha escrito un poeta, flotaban en la melodía caballos persas entre puñales de lilas, caían cataratas de fuego sobre simas de agua perfumada, y cien mil rosas destilaban una gota de aroma agridulce, pero el emperador ha dicho: Nó. Y los Pavos reales han elevado sus colas turquesas y Urano ha girado en el espacio insondable como una bailarina flamenca una Petenera andaluza. Los nenúfares de los estanques han sido visitados por una abeja de plata. Y los ojos de oro de los esclavos han visto millones de Libélulas azules. Pero el Emperador ha dicho Nó. Y el ángel que estaba sobre una tumba de hielo ha cerrado sus ojos. Peleaban dos gallos rojos en la pupila increíble de un poeta. ............................................................................ Francisco Antonio Ruiz Caballero. Podía haberlo hecho mejor, pero mi madre me ha lavado el abrigo y estoy pasando un frío de mil demonios, por eso el relato me ha salido tan gélido, porque en mi casa hace un frío de cojones.
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¿Cuántas evasivas hacen ya, que en espera de tu atención, mi sentimiento pernocta en el umbral de tu corazón?
¿Llevas tú la cuenta? ¿No? Te lo digo: Tuyas, intercalado algún esfuerzo de ternura extra o clemencia caritativa, hacen exactamente doce dolores de cabeza, veintidós cansancios, dieciocho prisas y catorce discusiones. Y míos: siete desintereses por orgullo y estrategia.
Todo suma en total: ciento cuarenta y seis pretextos hipocresía con hipocresía y espalda con espalda, por los cuales, melancólico mi anhelo, se arrebuja allí, a la vera de tu desquicio, en el umbrío marco de tu corazón y, sumiso, dormita sin atreverse a llamar, por dos temibles razones: comprobar su hermetismo definitivo, o que tras canceles, haya alguien más. Si así fuese, ¿por qué no sales de tu especulación, increpas mi tedioso anhelo y lo echas como a un paria? Mira que aquí afuera el destino está enfriando y antes de tu primera cita formal ajena, mi aporreado sentimiento debe hallar refugio lejos de tu desdén. ¿O me quedo a pedir limosna? ¡Vamos, libérate y libérame! O “ámame cuan único soy”; según tus ardientes palabras de un tórrido ayer.
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lety te amo en el dolor que nos da el amor en tu deseo en tu forma de amar todo es amarte,sentirte,soñarte es un amor melancolico espero que vuelva tu alegria porque sos vos y yo uno lo9s dos te quiero mucho a pesar de todo yo te quiero te siento aqui dentro mio en el corazon te amo ahora y siempre porque juntos somos imbatibles por siempre lety por siempre tu amor y paixao
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El Pavo Real.
Excelso y soberbio, de cuello azulino, Esconde mil ojos de tigres en celo, Príncipe oriental, frío como el hielo, De pluma irisada, sublime y divino.
Mil ojos de tigres enseña asesino Y enorme en la pluma de su aristocracia Muestra su penacho y muestra su gracia Y azules y verdes nimbos cristalinos.
Su pluma irisada colibríes lleva. Y esconde su cola el Pubis de Eva O enseña Archiduque mil tigres malvados.
En la India hay mil serpientes verdes. Los tigres del ave rabiosos te muerden. Ay caleidoscopio, ay ave sagrado. ................................................................ Francisco Antonio Ruiz Caballero.
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