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A pesar de los años que, gracias a ti, Ahora llevan luto, aún puedo entre Esas sombras vislumbrar, añoranzas; De cuando tú eras mi piel, y yo, tu deseo.
Sin pensar más que en la felicidad de Entonces, nos echamos a andar en un Camino que no era el nuestro. Eso fue Una casualidad un mal juego del destino.
No medimos riesgos, ni consecuencias Y nos amamos con locura inusitada, Cual par de vagabundos encontrando un Ojo de agua en el desierto, nos bebimos.
Mas todo fue un error, ese cruce de Palabras debió haber sido solo un cordial Saludo, nada más. Sin embargo nuestros Ojos se buscaron y cedimos a la tentación.
Delalma 05/09/2020
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Poeta
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YA NO EXISTO
Deje mi escencia para librar mis pecados te di mis suspiros que el tiempo convirtio en ronquidos hedores, entre risas y juegos se convirtieron en la misma nada mientras escapabas a lo que te hizo perder tus horizontes y a mi. Me deje llevar por la brisa de tu boca el silencio de tus palabras me enloquecio la vida hasta dejarme postrado a ti la paz de tu mirada cambio el norte de mi rumbo cuando navegue por tus aguas mansas y claras como tu nombre, de sal y espuma... asi, me fundi en una ilusion de deseos, de tenerte cerca siempre de querer tenerte y darte de mi lo mejor, que ya lo tienes...
Añoradas caricias en la lejania y el tiempo cuando mis deseos cautivaron tu soledad vez en la que me volvi esclavo de tu cuerpo hasta sentir tu rio de espuma de mar bañado.
En el correr de los pocos años,que ya son siglos mi piel, como un viejo papel arrugado y mis cabellos nevados por el tiempo deje ver asi fue, como tu barca se alejo de mi orilla quedando la mirada perdida en el horizonte de la vida, en mi razon.
Cada deseo cumplido, mas no el mas deseado que jamas repeti mis letras aun callan lo que no susurrare a tu oido palabras al viento que en verdad son solo pensamientos en un indiferente abrazo, sin sabor ni color... no son ojos para un extraño, pero mi amada perdicion.
Sere yo quien suba a la barca de la vida, para una vez mas seguir tus pasos navegar por tus aguas puras, de cristalina fuerza que me cautivo mas se que a la deriva llegare a algun puerto lejano cualquier puerto, el tuyo o a Valparaiso no descansare hasta entender, que dejo de existir Aunque me sienta capaz de seguir adelante de continuar fingiendo ser el malo de la pelicula de quedar como el idiota enamorado mientras te sacas los mocos cuando trato de amar
Me dejaste en el olvido, me sacaste de el nido y aun no se volar ya no siento tu calor por las noches ni tus caricias de sorpresa tampoco tu tiempo se acerca al mio...
Siento que desaparezco, que me esfumo en el vacio de pensamientos y penumbras del cuarto del desvan... mientras el humo de mi cigarrillo quema una esperanza se que ya no existo.
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Poeta
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Efímera la vida colada en un suspiro y el pasado desdibujado se arremolina en las memorias desleales de momentos intuitivos de instantáneas ilustradas sin fervor de realidad.
Efímero el preludio de un altar irrevocable y el futuro inexistente se presiente como un hado de promesas incongruentes y fatales advenimientos sin fervor de realidad.
Efímero el presente intoxicado y permanente que se siente y no se siente desvanece ante la esencia de un segundo que se extingue impaciente y presuroso sin fervor de realidad.
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Poeta
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Un día trae otro día pienso en mis colores pasajeros ayer rosa, hoy blanco marfil, perece mi infancia confiada, sin tus contratiempos altaneros ni tu presencia en mi ventana, pensaste que latiría mi sien sin la agonía de niña gentil en sus cálidos dolores ni el calvario que cierra la puerta de tu ausencia, eres mi creador perdido en misteriosa misión de tu existencia .
Perece mi celeste juventud cual humo sutil que el alba exhala, mil derrotas, mil triunfos en soledad en la aurora tímida y callada de tu destierro, un sol furioso iluminó mi alma y junto a la hermana aspiración de mis resplandores la humana juventud brillo en grato ardor, iluminadas mis blancas virtudes, verdades y mis amores la voz de la vida cantó en aparente armonía, más tu mudo canto, mi creador hábito sordo en las aulas de mis años quemados.
En el crepúsculo de tu vida, me dejas una rama huérfana de identidad que tu ausente sol nunca aclaró, ¿rosado, azul o arcoiris?
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Poeta
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Los segunderos detenidos por la herrumbre ya no marcan los segundos que se van pero el tiempo inexorable se dilata recorriendo en abstracciones un tic tac de verdades escondidas en la bruma de silencios que se gritan al ocaso por sí acaso, por si acaso.
El minutero que se ahoga con los números ya no exhala tan sonoro su tic tac pero el tiempo contumaz no se detiene y se vierte en un presente fantasmal cuyo espectro se disuelve en cada instante con verdades disfrazadas de falacia con silencios imposibles de acallar.
Y las horas ya no sé que es lo que son se parecen estas horas a los duendes que aparecen entre sueños desastrosos se parecen a las alucinaciones que se encienden y se apagan al azar.
Éste tiempo que parece un vil engaño sé que existe porque veo mis arrugas y lo siento cómo pesa en mi semblanza y lo entiendo cómo pasa sin cesar ¿pero es tiempo un movimiento indetenible o es acaso gravedad inamovible?
Éste tiempo que me envuelve silencioso qué será lo que lo forma, qué será!
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Poeta
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Esta noche de pálida luna en que estrellas se cuentan muy pocas ansiedades te muestran sus locas soledades en algida y bruna intención.
Está noche de suerte anunciada por los brillos de escasos luceros ya no siembra tesoros sinceros ni esperanzas de alguna sagrada ilusión.
Entre fiestas bailaba tu ausencia Y los bailes dejaron sus huellas y el amor que dejó tantas mellas en la noche ocultó su presencia sin razón.
Fue una noche de pálida luna sin luceros ni suaves destellos en tus ojos tan bellos, tan bellos el reflejo de mala fortuna. (Intuición)
Se desatan los últimos velos de una historia sin fin aparente y la vida se aferra y te miente con la furia de lúgubres celos de traición.
Y el amor nunca fue suficiente no bastaron los besos desnudos a saciar los deseos tan crudos de los sueños de un alma que siente decepción.
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Poeta
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Este forzado aislamiento de la pandemia, llevó a José a explorar su propia casa y descubrir, por ejemplo, que el cuarto de ropa de planchar, tenía una ventana que daba al patio posterior, que hace mucho no visitaba y que lindaba con una casa, que alguna vez fue amarilla, su pintura se había deteriorado tanto que más parecía gris. Pero quizás ese mismo abandono, hacía resaltar, una pequeña ventana de madera en mal estado, que tenía también débiles rastros de pintura café oscura, por dentro tras de unos opacos y sucios cristales, se notaba había unas cortinas raídas que tenían un color indescifrable, entre beige y gris; pero lo que llamó alarmantemente su atención, fue que, una tarde lluviosa, a la que acompañaba negros nubarrones y la volvía muy oscura, pudo divisar un hilillo intermitente de humo, que se fugaba, de esa tétrica ventana, había estado a punto de dar la voz de alarma, creyendo que algún fuego estaba provocando ese humo. La tarde se apagaba y por una débil lámpara encendida en el cuarto de la ventana misteriosa, pudo divisar una silueta; alguien con seguridad fumaba de pie allí. José no dejó de mirar ese hilillo de humo, que se repetía todo el tiempo, con el pasar de los días, se percató que esa persona, fumaba mañana, tarde y noche; hasta que un viernes de lluvia, constató que no había más humo, volvió a la noche, a la mañana siguiente y la tarde y la noche siguiente y ya ni siquiera la débil luz de la lámpara se divisó… José decidió compartir sus observaciones con su madre y sin más le comentó que en la casa de alado, alguien fumaba en el cuarto que daba a su patio posterior, que lo hacía todos los días y todo el tiempo, pero que ya eran dos días que no había observado, esa acción y que al parecer o se mudaron o tal vez se fueron de viaje, podría ser que el virus haya contagiado esas personas, que… La mamá, lo interrumpió tomando sus manos, hijo, me sorprende tu curiosidad, pero mucho más tu preocupación, esa casa es de doña Virginia, ¿recuerdas la viejecita que hace meses nos entregaba esa rica conserva de guineo?, pues, ella vive allí, con un nieto, que desde niño lo atrapó el vicio de fumar, es que esa fue su fuga a la depresión, los vecinos dicen, que prácticamente fumó hasta morir, tenía apenas 25 años y falleció con enfisema pulmonar… Todos tememos mucho por la salud de doña Virginia, su esposo murió muy joven, su hija le acompañó, más tarde con su esposo y su hijo que se llamaba Hugo, hasta que hace poco más de 20 años emigró dejando a su hijo para que lo cuidará; nunca le preguntó si podía, nunca le preguntaron si quería, así que solo trato que a Hugo no le hiciera falta su techo, su comida y lo que él quisiera…
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Poeta
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Não sei o que eu misturo... Só sei o que eu costuro. Vivo tentando vestir meus sentimentos, meus momentos.
Vou costurando as palavras, tentando dar uma roupagem, uma forma, uma imagem...
Às vezes, vou na contramão da literatura, completamente alienado...
Como não sou "habilitado", sei que serei multado. Ou não?
A. J. Cardiais 05.03.2011
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Poeta
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Ya se alejan las inmóviles aceras con los pasos de la gente aglomerada y se alejan las aceras aledañas con fronteras ciudadanas de cemento. Y la piedra del cemento que se asienta ni se mueve ni consiente que se muevan las aceras las aceras que se alejan con su gente de la fuente de mi sano entendimiento.
Las aceras movedizas no pretenden encontrarse con mi falsa comprensión y alienadas, taciturnas, lastimadas, contumaces, me derrotan, me derriten, me disuelven como azúcar bajo lluvias invernales.
Y así entro a las iglesias sin permiso y las misas se disparan sin cesar y bendito aquél que llora sin consuelo y bendito aquél que grita sin aliento sin descanso, sin alivio, sin sosiego. Y bendito aquél que rumia su pesar.
Me dispongo a abrir la boca para hablar y una ostia me la calla dulcemente desde el cuerpo con la sangre del Mesías que en mi lengua se disuelve contingente. Alabado aquel que viene desde el Reino alabado el invitado a la reunión.
Y saliendo de los templos misteriosos en las calles todo vuelve a lo normal. El normal frenetismo cotidiano la normal apremiante agitación la normal ansiedad perturbadora la normal vertiginosa conmoción y el infarto a la vuelta de la esquina y el frecuente carcinoma de pulmón.
Las aceras que se alejan sin moverse llevan gente sin un rumbo definido y me siento, sin sentarme y sin sentirme, yo me siento afortunado al menos hoy.
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Poeta
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Me desafías en tu tierra tierra de Cervantes, entre cuerdas cargadas de sudor y sabanas sin impunidad ni compasión, soy tu muchedumbre que pide sin clemencias tu horrorosa mancha de pecado en mis colinas sometidas por los ardientes acentos de tus desatados labios de fuego, conozco la lujuria de tus delitos en mis desprotegidos muros debilitados por placer, no habrá misericordia que nos socorra en este desafió de humeantes caricias, delirios y lamentos, nuestras miradas y suspiros íntimos serán un sublime pacto de expiación a nuestras flaquezas.
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Poeta
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