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Mar de amores en tus ojos de mirada trepidante mar de amores en tu boca de sabor inesperado y en la brisa va tu aliento con mi aliento enamorado como viajan las gaviotas en su viaje desafiante.
En la orilla del deseo nuestro amor es colindante con el beso de tus labios , ese beso algo salado. Y bañados por las olas, tu candor emocionado que me dona su ternura con un vuelco vinculante.
Mar de amores en la playa, tu silueta que se entrega mis temores me abandonan, y cercando tu cintura me sumerjo en tus auroras con pasión de juventud.
Mar de amores en orillas, y el instinto que se pliega al deseo arrebolado de fundirme a tu figura en un soplo de alegrías, de entusiasmo y gratitud.
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Poeta
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Las olas rompen el arrecife sin consideración, y las gaviotas siguen a los barcos, mar adentro. Y mientras tanto yo, aquí en la orilla, contemplo tu pelágica belleza sin pestañear. Si tuviera el valor de acercarme, de entregarte la ternura que desborda de mis poros, de decirte cuánto te amo... Pero guardo mi secreto, por temor a tempestades que causarían los rechazos, de tus pupilas altaneras. Las olas rompen el arrecife sin contemplaciones y tú, mi muda sirena, tú rompes mi corazón con tu indiferencia.
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Poeta
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Pensar en lo que se fue pensar en lo que regresa pensar en lo que no vuelve pensar en lo que se enfrenta.
Pensar en lo que se olvida pensar en lo que se observa y luego pensar en lo que se piensa queriendo dejar de pensar un momento.
Volverse brisa apacible que sopla sin ver hacia donde volverse arroyo o riachuelo que fluye sin rumbo ni norte. Dejarse llevar con confianza por sendas amables y tiernas seguros de avance y progreso con paz, y serena alegría.
Y pienso en lo que no pienso queriendo pensar en la nada.
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Poeta
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Con el paso de los años Mis amaneceres se han vuelto ya sin prisa, De aquellos ríos que corrían por mis venas Solo remansos ahora quedan.
De aquellos rescoldos que vivían en mi pecho Y que al verte, ardían en abrasadoras llamas, En su calor se fueron consumiendo Hasta convertirse en blancas cenizas.
Como el cenizo que ahora lucen mis cabellos, Sin embargo yo te sigo viendo y queriendo Como cuando tenías diez y ocho años, Los cabellos negros y el cutis perlado.
Delalma 7/08/2020
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Poeta
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Cuando tus ojos clavaste en los míos, Los pesares volaron de mi corazón, Porque en la luz de tus pupilas yo pude ver El santo grial que guardabas para mí.
En aquel momento supe por tu semblante Que me tenía que convertir en templario, Guarda de tus místicos poderes divinos, Capaces de conquistar con una sola mirada.
Sentí las caricias de tu alma en el alma mía, Como la ternura, acariciando a la soledad; Tomé tus manos tan suaves tan tersas, igual Que la aterciopelada piel de la uva madura.
Solo los ángeles pueden ungir tanto amor Con el permiso de Dios, a ti, solo las alas Te faltaron para saber que venías del cielo. Yo te agradezco por haberme traído el paraíso.
Delalma 5/08/2020
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Poeta
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Dona Justiça é cega mesmo... Por isso não anda vendo o que os políticos estão fazendo: estão roubando a esmo.
Roubam do torto e do direito. Roubam até do pobre! Tiram níquel, vintém, cobre... Roubam de qualquer jeito.
Eles só pensam em roubar. E o povo, quando vai votar, pensa que votou direito.
Mas basta o cara ser eleito, para se mostrar “imperfeito”... E não adianta denunciar.
A.J. Cardiais 22.04.2015
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Poeta
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Te diré como se muere de nostalgia día a día: Yo muero cada segundo de mí vida y es cruel Mi agonía porque, las hojas de otoño se van Desgajando de los ramaje de mi historia.
En cada hoja que el viento barre, se van escritos Gratos momentos que pasamos en esta orilla, Cuando tú eras resplandor del sol y yo, agua Fresca llegando para posarme en tu boca.
Muy a mi pesar tengo que decirte que el fin Está cerca, que tal vez no alcance siquiera a Decirte mi última palabra de adiós, ni pueda Poner en tu frente, ese beso que te prometí.
Pronto seré el recuerdo de lo que ahora soy, En el espacio y el tiempo solo quedarán mis Letras, para que algún extraño al leerme diga: Se fue, como las hojas de otoño se van.
Delalma 03/08/2020
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Poeta
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Tiembla el ramaje de mis ojos al soplo de tus últimos versos, mis lágrimas esparcen preludios de una sombra que esta noche cierra el alma con tu ausencia,
¡No volveré!
Mis letras no serán flor seductora en la noche de tu tierra, ni al despertar del aurora, y se ocultarán sensualmente debajo de mis ardientes copihues, cada noche de San Fernando el viento retirará la roja cortina y descubrirás mi lujuriosa hermosura.
¡Volveré mi dulce poeta!
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Poeta
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Bésame con esa tu boca que sabe a pasión, Quiero sentir la embriaguez de tus besos, Porque tu amor es mejor que el vino Dedicado a los dioses, exquisito y perfumado.
Háblame, que tu aliento inunde mis sentidos Con esa tu fragancia de chumberas, de parras, Para llenarme con el aroma de sus frutos Cuando maduren los chumbos y la vid.
Quiero que en el disfrute de versos, Tú me acompañes para libar sorbo a sorbo, Ese sabor añejo que tienen tus besos, Porque, tu amor es mejor que el vino
Delalma 02/08/2020
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Poeta
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PALOMAS SIDERALES
Como palomas siderales cruzando océanos y llanuras, tocadas por el viento en su pico llevan letras, como guirnaldas encendidas de colores colocando una a una para erigir un nido, abriendo sus alas tornasoles, como telones simulando un cortinaje en seda muestran sus sentidos poemas, donde los poetas sofocan sus penas, formando una aldea, que sin nacer en ella albergan sus corazones, corazones que laten de pasión vuelen palomas siderales, llenando a las almas con espacios vacíos; embriagando los pensamientos agonizantes con poemas y paliando el ahogo enamorado, con el elixir límpido y aventurado, del amor y el desamor.
Mónica Lourdes Avilés Sánchez. © Derechos de indautor País México.
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Poeta
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