En el tiempo que me queda, quiero bucear en el fondo, donde la verdad se encuentra, saldar conmigo mis deudas y a mis penas abrazar. En el tiempo que me queda, quiero en mi interior andar, sin prisa hacia mi destino, que mis pasos sean verdad.
Con el tiempo que me queda, transitar en lo más hondo, donde vibra el pensamiento, donde se cocina el tiempo, en la fragua y en el horno, donde se dora el respeto. Llenar de aire el sentimiento, para que viva por dentro, cada latido que siento.
Con el tiempo que me queda, quiero construir una aldea, en la cumbre de mi testa, donde la paz sea la norma y que la verdad lo sea. Que nazcan nuevos retoños, iluminando otras vidas y con lo auténtico crezcan.
Con el tiempo que me queda, quiero sumar emociones y restar melancolías. Cantar sin voz las canciones, que en mi alma se prodigan, salpicando de alegrías, cada instante, cada tiempo, con la luz de cada día.
En el tiempo que me queda, vivo volteando la vida, para mirarme por dentro, beber de mis fantasías, libando de mis recuerdos. Soñar sin pausa, día a día, y mirar la realidad, con el debido respeto.
Con el tiempo que me dé, la Naturaleza misma, quiero amar la propia vida, con sus errores y aciertos. Sentir con el corazón y con la mente entendiendo. Aprender quien quiero ser y pensar de donde vengo.
En el tiempo que me queda, quiero que viva lo auténtico y que la verdad sea el centro, donde confluyan las vidas.
El error nos produce terror. También vergüenza y culpa. Bajamos la mirada y nos reprochamos no haber sido capaces de acertar,de escoger la opción correcta. Desde pequeños, hemos vivido en una sociedad, que premia el acierto y penaliza el error. Cuando nos presentamos a un examen, si acertamos las respuesta sumamos, mientras que los fallos cuentan cero. El error para nuestro sistema educativo, es estéril y vacío, nada se puede sacar de el. Nuestro miedo a equivocarnos, se traduce a menudo, en miedo a decidir. Si no decidimos, no fallamos. Y si no fallamos, no nos podemos hacer reproches ni nos sentimos culpables. Resultado: parálisis.
No preciso dar vuelta ni mirar quien está, una mano en el hombro acompaña mi senda. La vida transcurre... se presume feliz plácida, serena, tal vez otras veces me aquejan problemas pero ahí están siempre compartiendo mi huella. ¡ Amigos del alma !
Se turnan sus manos.... a veces coinciden o se van alternando ...no es que se corran necesitan descanso, pero vuelven estoicos en risas o en llantos.
Sin pedir permiso… sin necesitarlo.... ofrecen su amparo comparten vivencias regalan abrazos.. Me alientan…, me retan… me guian…, me enseñan… Ante algún escollo, extienden sus manos y ante cada logro festejan cercanos.
Con todos de frente descorcho un buen vino levanto la copa brindo por ellos ¡ Amigos del alma ! Por cada familia…, Por ustedes... y también Por la estrella….. del que partió temprano.
Soy el desastre en persona, el huracán que causa desbarate Un rey sin corona que su propia reina le hace hake mate Soy los versos insolentes sin sentido sin vocales Nadie entiende a este lobo sin rumbo, a sus aptitudes naturales
El lobo que aúlla por su luna, y no puede estar a su lado Soy el muerto en vida, y eso es porque sigo respirando Soy el bipolar que su estado emocional está en duda Un desierto de sentimientos que salen a luz con su pluma
Soy el 29 de febrero de un año no bisiesto, la amargura del año La fecha sin importancia para el resto de un calendario extraño Soy leyenda en mis letras para musas que no quieren mi compañía Un animal salvaje que para vivir no necesita su jauría
Soy el poeta que recuerda penumbras para poder escribir El que es preso y se inspira en su musa Calíope La enfermedad de la vista para su corazón miope Soy la muerte crónica al beber de mi triste elixir
Soy melancolía del pasado de traumas que me acribillan El navegante entre tus piernas antes y después de muchos Soy él hubiera del tiempo que se pone de rodillas El grito sinfónico de un “te necesito” que ella jamás escucho
Soy el pincel tenue que en tu piel pinto Sollozos al saber que mi vela no fue la única que en ti se derritió Soy la oscuridad que no hay luz en su ventana El escritor nocturno que escribe para no llorar cada mañana
Soy el loco amante de la luna y su desvelo Novio de la tristeza y la soledad es su consuelo Soy el jardinero que riega flores ya marchitas El oasis de mis pupilas que ante ti se debilitan
Soy el soñador nocturno que no tiene sueño El pecezuelo solitario que huye del señuelo Soy como el amor, nadie me entiende La moneda de cinco centavos que nadie quiere
Soy la mentira que siempre duele La verdad que nunca se quiere saber Soy la acera debajo de tus tacones El vagabundo con ganas de comerte, sin ilusiones
Soy ese desbalance emocional, mi daño colateral El que escribe mejor cuando de verdad está mal Soy el corazón roto que no se nota por fuera El chico sin suerte, desafiando ser fuerte, qué más quisiera…
Soy el madrugador iluso que ni dios lo ayuda Las pesadillas del insomnio que en mi mente fecundan Soy la ansiedad desgastante de mis pensamientos delirantes El estrés sigiloso amante de un pasado traumante
Soy el poemario inconcluso que nadie ha leído La carta sin caligrafía que no tiene destino La roca extraña que encuentras en el camino El corazón noble e inseguro que más la ha querido
Soy el cohete que viaja por las estrellas El que menos duerme, pero el que más sueña El poeta enamorado que en el fácil dejan huella La tempestad que tiene muchas secuelas
El que se avienta sin mirar abajo del acantilado El necio nostálgico con sus ojos calados La melancolía que se disfraza de alegría El payaso triste que no logra que nadie se ría
Soy la culpa que me conlleva, el enojo que me revienta El lado oscuro de la luna llena, las palabras que difícil se inventan Soy la frustración de mis sentimientos difusos La cárcel donde miles de emociones se encuentran reclusos
Soy el miedo ciego que no mira un futuro El que escribe para no llorar en sus tiempos duros Soy Aquiles pero sin ego, donde la indecisión es mi talón El guerrero con baja autoestima en busca de una misión
Soy el chico imperfecto en busca de su mundo perfecto El desahuciado que muere por no recibir su afecto El torpe escritor que solo busca respeto El pánico abrumador que sucumbe mi sentimiento
Soy el sujeto del espejo que no se reconoce El reflejo de luz que se inspira después de las doce de la noche Las palabras perdidas en una sopa de letras La puerta con candado que fácilmente no es abierta
Soy el marciano con cabeza de solo ir a Marte El Picasso que en su boca solo quiere crear arte Soy la historia sin final, los versos sin terminar El cuento jamás escrito difícil de contar…
Nadie me conoce, ni yo mismo Intento conocerme pero caigo en mi propio abismo El chico tan cerrado en busca de su momento El chico que tiene mucho que decir pero siempre se calló Quieres saber mis sentimientos… Estos versos redactan lo que pienso que soy yo…
JaDo
Mi primer poema en esta pagina, espero que sea de su agrado.
Las amenazas siempre han estado ahí, advirtiéndole a la vida Siempre han causado revuelo, de riesgos permanecidos Siempre han provocado peligros de estupores sorprendidos Las amenazas siempre han causado miedos, de enfermedades desconocidas Son corazonadas, que el alma lleva consigo escondidas Son pálpitos, que estremecen al cuerpo, de guerras combatidas Causan temores y pánicos, de escalofríos de visiones confundidas
Las amenazas dejan huellas, que carcomen las espiritualidades Son alertas, que proclaman del ser, angustiosas soledades Atemorizan cerrando la mente, acrecentando dificultades Bloquean el intelecto, cercenando la ocasión de oportunidades Las pandemias amenazan y van a miles de velocidades La cobardía es una provocación, que debilita las capacidades El coronavirus es una amenaza latente y real, que aleja las risas y felicidades Debemos ser consecuentes y asumir nuestras responsabilidades No usar debidamente el tapabocas, es una amenaza, que pone en riesgo a las comunidades
La vida es hermosa, agradable, placentera y encantadora Es satisfactoria, llevadera y de amores pasionaria y seductora De familias, hogares y de amigos, de descansos soñadora De unos cuántos irresponsables, se ve frustrada y amenazadora Amenazas, que atemorizan la supervivencia, de sus bellezas encantadoras
La amenaza de la vida, no solamente está en el virus que lo anida Sino en aquel miserable, que cree que la pandemia es un juego de avatares desconocida De aquel desprevenido e ignorante, que se pasa por la faja las leyes y normas establecidas Del delincuente, que atemoriza con un puñal, la sangre del inocente de llantos estremecida Del político corrupto, que se roba las ayudas de la pandemia, de ruegos prometidas
La pandemia es una amenaza cruel, que altera la vida llenándola de preocupaciones Ocasiona daño al cuerpo, al alma, al espíritu y a los corazones Es un reto y una provocación, que nos llena de espantos, de muertes y de imaginaciones Ámennos la vida, cambiemos el rumbo y evitemos asfixias en nuestras respiraciones Dios está ahí presto, ayudando a los científicos y médicos en sus investigaciones Pronto llegará la vacuna y el júbilo alegrará la vida, llenándola de satisfacciones
“Joreman” Jorge Enrique Mantilla- Bucaramanga agosto 14-2020
El olor a parrilla chamuscada se mezcla y confunde con el olor nauseabundo de las carnes putrefactas a mi alrededor partes de cuerpos pedazos de cadáveres disueltos en la tierra y el sonido ensordecedor de las metrallas la lluvia incesante de granadas fragmentarias el estallido de voces y explosiones y los gritos de terror de moribundos.
Todo me recuerda a los infiernos hasta el tarareo de tonadas taciturnas hasta el criqueo de ignaros grillos me producen ansiedades, nerviosismos, inquietudes y temores.
De día hay que sumergirse en las trincheras de noche hay que disparar estando a ciegas y no hay descanso... ni siquiera cuando duermes y no hay sosiego ni siquiera en el descanso.
Tener al lado algún cadáver descompuesto por varios soles con sus lunas inocentes es despiadado es un destino ciertamente despiadado.
Así es la vida del soldado en la batalla tener la muerte como escudo en la trinchera tener la vida como un bono que se acaba pensar en nada sentir la nada volverse... nada.
Alzó el vuelo majestuosa, alas como dos veleros, batiendo enérgicamente, entre sus plumas el viento. Voló desafiando al aire, como enérgico guerrero y retó a la gravedad, que le ciaba hacia el suelo.
Águila de plumas grises, ojos de múltiples velos, timón que orienta la meta, cola que dirige el viento, henchido plumaje de aire, sedoso cual terciopelo, vuelas libre como el verso, exhalado contra el tiempo.
Amor que vence y abate, al más diestro de los diestros, destruyendo la armadura, con el latir de su aliento. Da la espalda a la cordura, en aras del sentimiento y practica la tortura, cuando se atenúa su acento.
Canta el ruiseñor sin prisa, trinos que hablan de conciertos, voz aflautada y sentida, llamando al entendimiento. Agita su frágil cuerpo, sobre el viento que palpita y en su canto la belleza, vida propia presta al viento.
Mudó su piel como el hielo, torna a líquido elemento, para que la carne brille, reflejando como espejos, la pasión que vive dentro. La sangre no se detiene, corriente como un reguero, que hierve o hiela los huesos.
Clamor entre los silencios, ensordeciendo secretos, ave que nunca desvela, hacia donde va su vuelo. Amor que detiene el tiempo, con la fuerza de su verbo.