Yo soy yo, no puedo ser tú. No puedo entrar en tu cuerpo y ver el mundo a través de tus ojos Y sin embargo... Cuando me convences de una verdad dada parte de mi se convierte en tú y paso a ser tú, sin dejar de ser yo.
Yo soy yo, no puedo ser él. Y sin embargo... si él aprende de mí parte de él se refleja en mi yo y sin dejar de ser él, se convierte en yo.
Yo soy yo, no puedo ser otro, Y sin embargo cuando estudio mis libros parte de mi se transforma en mis maestros y sin dejar de ser yo soy todos ellos.
¿Qué es el inconsciente colectivo? Acaso la suma de todos los mitos y leyendas las tradiciones que compartimos las creencias vagas que atesoramos los arquetipos que reconocemos.
Y asi, a través de este Inconsciente colectivo, tú eres yo y yo soy tú yo soy todos y todos son yo sin dejar de ser si mismo cada quién.
¡Pues bien! yo necesito decirte que te adoro decirte que te quiero con todo el corazón; que es mucho lo que sufro, que es mucho lo que lloro, que ya no puedo tanto al grito que te imploro, te imploro y te hablo en nombre de mi última ilusión.
II
Yo quiero que tu sepas que ya hace muchos días estoy enfermo y pálido de tanto no dormir; que ya se han muerto todas las esperanzas mías, que están mis noches negras, tan negras y sombrías, que ya no sé ni dónde se alzaba el porvenir.
III
De noche, cuando pongo mis sienes en la almohada y hacia otro mundo quiero mi espíritu volver, camino mucho, mucho, y al fin de la jornada las formas de mi madre se pierden en la nada y tú de nuevo vuelves en mi alma a aparecer.
IV
Comprendo que tus besos jamás han de ser míos, comprendo que en tus ojos no me he de ver jamás, y te amo y en mis locos y ardientes desvaríos bendigo tus desdenes, adoro tus desvíos, y en vez de amarte menos te quiero mucho más.
V
A veces pienso en darte mi eterna despedida, borrarte en mis recuerdos y hundirte en mi pasión mas si es en vano todo y el alma no te olvida, ¿Qué quieres tú que yo haga, pedazo de mi vida? ¿Qué quieres tu que yo haga con este corazón?
VI
Y luego que ya estaba concluído tu santuario, tu lámpara encendida, tu velo en el altar; el sol de la mañana detrás del campanario, chispeando las antorchas, humeando el incensario, y abierta alla a lo lejos la puerta del hogar...
VII
¡Qué hermoso hubiera sido vivir bajo aquel techo, los dos unidos siempre y amándonos los dos; tú siempre enamorada, yo siempre satisfecho, los dos una sola alma, los dos un solo pecho, y en medio de nosotros mi madre como un Dios!
VIII
¡Figúrate qué hermosas las horas de esa vida! ¡Qué dulce y bello el viaje por una tierra así! Y yo soñaba en eso, mi santa prometida; y al delirar en ello con alma estremecida, pensaba yo en ser bueno por tí, no mas por ti.
IX
¡Bien sabe Dios que ese era mi mas hermoso sueño, mi afán y mi esperanza, mi dicha y mi placer; bien sabe Dios que en nada cifraba yo mi empeño, sino en amarte mucho bajo el hogar risueño que me envolvió en sus besos cuando me vio nacer!
X
Esa era mi esperanza... mas ya que a sus fulgores se opone el hondo abismo que existe entre los dos, ¡Adiós por la vez última, amor de mis amores; la luz de mis tinieblas, la esencia de mis flores; mi lira de poeta, mi juventud, adiós!
Sueño en azules y en verdes encontrados tus hojas se deslizan cómo teclas de tu piano inmensa locura sumergida en lágrimas de arena sin ti no surge la primavera ni se reencarna el otoño con tu llanto el invierno se hace añejo oscuro,despiadado cae la noche con su manto y yo no te sueño tanto...
En el corazón del sueño, habitan los sentimientos, dormidos junto a los órganos, que ralentizan sus hechos. Negras pesadillas vuelven, prendidas en los deseos, reflejos de viejas cuitas, de deseos insatisfechos.
Se van quedando vacíos, como en el ánfora el eco, hueca y vacía la vida, que solo mima el objeto. Sin esencia la codicia, vena sin sangre, sin celo. Amor sin pasión vacío, como un vacío recoveco.
En la mente el corazón y en el corazón cerebro, en las venas sangre ardiente, que de pasión y que impele, el valor que vive dentro. Valor para ser feliz, con la sencillez de un verso, amor sencillo y auténtico.
Va llenándose de sueños, de fantasía irrefrenable, va caminando al socaire, de los agitados tiempos. Cada paso, firme huella, grabada contra los tiempos y una mochila repleta, de amores y sentimientos.
En el corazón del tiempo, la voz pausada que hable, con la sencillez de un cuento, amablemente sonora, como un cantarín riachuelo. Sonidos que se deslicen, como acariciando el tiempo, como suspira el aliento.
Entre brumas se quedaron, aquellos vívidos besos, flotando entre las neblinas, de transparentes recuerdos, broches de plata adornados con filigranas de sueños. El verso a la vida asoma, para vivir en lo eterno.
Verso que anudas la vida, con tu amor por lo secreto o desnudas con tu brisa, de sus deseos los cuerpos. Verso que besas y abrazas, con tu rima los conceptos y vas dejando entre estrofas, fantasías y sentimientos.
Verso que al mundo te asomas, para esclarecer los hechos y vas dejando la esencia, de pasiones y de retos. En el corazón del verso, palpitan los pensamientos. Como un ciclón o una brisa, tu impronta dejas sin miedo.
A.L. (ángel l. pérez) NO SOY LO QUE ESCRIBO...SOY, LO QUE TÚ SIENTES AL LEERME (anónimo). NO GUARDO MÉTRICA ALGUNA...SI ASÍ SUCEDE, ES PURA FORTUNA
Nunca dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. Nunca molestes a otro por algo que puedas hacer tu mismo. Nunca gastes el dinero antes de tenerlo. Nunca compres lo que no necesitas por ser barato. El orgullo nos sale más caro que el hambre la sed y el frío. Hay que procurar comer lo justo y necesario. Nada es difícil si lo hacemos de buen grado. Tómate las cosas siempre por el lado amable. Cuando estés enfadado cuenta hasta die antes de hablar. Si lo estás mucho cuanta hasta cien.
Nunca pensé que todo el oriente existiera una joya sin par nunca pensé ser testigo de que tal maravilla pudiera existir
Como una leyenda cautivaste mi mente y al rojo vivo en mi corazón tu imagen dejaste grabada encantado, perturbado, ni yo mismo lo sé
Cuántos volcanes no envidiaron tus senos cuántas grullas no confundieron tu porte al pasearte en tus lagos por contemplarte los lotos se abrieron
Fieros guerreros portando katanas Custodiaron tus pasos al partir de tu tierra Dichosas las olas con su vaivén te arrullaron Mientras la luna celosa tu travesía alumbró En mi puerto te recibieron regocijadas las palmas ninfa de oriente, al desembarcar soberana
dichosos los ojos que tu belleza cegó dichosas aceras que amortiguaron tus pasos dichosa tu presencia alegrando la tarde luceros atrapados en oval azabache
¡Quién pudiera probar las cerezas que rellenan tus labios! ¿quién aspirar tus oscuros cabellos Cuando juegan traviesos Cual teatro de sombras emanando incienso? Dichoso el dragón que a tu llamado acude y dócil se echa a dormir a tus pies
A cuántas reinas opaca tu gracia Cuántos delirios ocasiona tu encuentro Dichoso el kimono que recubre tu piel Dichoso el koto donde deslizas tus dedos pricesa Kaguya tallada en marfil
Si un día en el edén haces falta Y presurosa retornas Allá donde los techos apuntan al sol Llévate mi pesar y mi gozo Llévate también mis suspiros ninfa de oriente La joya más cara
Tras una decepción comprendes que el hilo rojo si existe.... En una mercería, en la calle del olvido s/n, esquina Avenida del dolor, Un carrete, a 1 euro, ideal para coser corazones hechos pedazos.
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Entre las cuatro paredes de la soledad me encuentro atrapada, pensando en ti. Evoco los momentos entre tus brazos y mi cuerpo reacciona ante tales recuerdos.
La temperatura empieza a subir y los latidos de mi corazón se aceleran. ¡Cuánto daría por repetir nuestros encuentros!... ¡Cómo quisiera que aquí estuvieras!
Mi mente se aprovecha de mí, juega conmigo y con mis ansias... Te imagino conmigo, a mi lado, hasta llegar a percibir tu olor.
De pronto te vuelves mis manos; me acaricias suavemente, terminas de encenderme, me vuelves loca en un instante.
Me posees con fuerza, sin miramientos, me estremezco hasta el delirio; me envuelve una vorágine electrificante, de mi garganta escapa un grito ahogado.
Mis ansias se han calmado, por fin han llegado las ganas de dormir. Te has ido ya, vuelvo a estar sola... Mis manos, húmedas, reposan.