Poemas de amor :  Pregunta de un anhelo
PREGUNTA DE UN ANHELO

Tu mar me bajas de los cielos.
¡Convertido en olas y esferas!.
Cuando bebo.
La miel.
¡Qué cubre cada poro!.

Cada bello, caballo al cielo.
Cada latido, ido al infinito.
Cuando bebo.
¡Lo qué debo... De ti, mío!.

Porque...
Tú.
Me lo brindas. ¡Verdadera!.
Entrega.

Y recibo. De tu cielo.
De tu piel del alma.
Del tiempo, frágil, burbujas.
¡Somos!.

Somos, sí, si, si.
Solitarios. No, no, no.
¡Nos compartimos!.

Tu, mar.
En, mi, naufragio.
Si algún día.
No me dejas. ¡Beberte pureza!.
Del alma.
Lo que deba.
Y pueda.

De ti, tomar.
De mí, darte.
¡De todos, compartir!.
Y... De la nada. ¡Dar lo, útil!.
¡Nada, qué nos nada!.
En el vacío. ¡Qué somos, solos!.

Amor.
Amor. ¡Sin ti, morimos!.
Bajo, el cielo. Burbuja.
¡En una ola!.
Hola.
¿Me das, de tu mar, un poco?.




Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas sociales :  Velando flamas
Velando flamas

La paz en dónde se destilan velan.
Las flamas nómadas que tiemblan.
¡Engendrando dulces pesadillas!.
Despacio latiendo cada gusano.
¡Cada temerosa criatura desamparada!.
¡Cada día, demolido, dolido, sepultado!.

Entre vientre.
Y pasadizo plomo.
Respiran, tinieblas, vomitan, veneno.
Habitando.¡Cuerpos y cavernas!.

Parecen hombres.
¡Escarabajos vestidos de piel humana!.
¡Reptiles, corbata y lentes!.
¡Hiel, hielo y ambición en cada vena!.
Adulando caminos y gusanos imperios.
¡Las velas cadavéricas... Alimentando!.

El óseo lucro del escombro.
¡La cruel embriaguez sangrienta!.
Sembrar la real infancia y... La miseria.
¡La paz, velada, vejada, vitoreada!.

Las
Flamas y los plomos... ¡Pasadizos!.

En la regeneración sumaria mítica.
Profanan las crisálidas maléficas.
¡Vestigios del post mortem!.

Ellos
Velándose--Vegetalmente
Ellos
Inflamado--Avestruz
Ellos
Amorfos----Informes

Las flamas inmovilizan.
En catastróficos escándalos.
Envileciendo toda humanidad.
¡Adulterando la misma falsedad!.
Amor al subterráneo.
Sótanos que vuelan.
¡Velan, alegorías, fantasmagóricas!.
Así
Vamos hermanos
¡En sangre!.

Con un sarcófago destino.
En cada sandalia.
¡Velando flamas!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Sonetos :  BESO ROBADO.
No, no fue extravagancia el beso dado,
ni desvarío por robarte el tino,
quizás solo fue un poco libertino
culpa mi corazón, de haberte amado.

No sufras por haber sido robado,
lo sentí por mi boca tan divino,
y, aunque si disfruté el sabor del vino,
¡que dolor de cabeza me ha causado!

Yo que tanto soñé con este beso,
nunca pensé que para ser logrado,
todo un descuido y ¡zaz!, beso robado.

Y he de seguir robando lo confieso,
aunque por ello me juzgues avieso,
yo, pillo que jamás seré tu amado.
Poeta

Poemas de esperanza :  Rueda Némesis rueda
RUEDA NÉMESIS RUEDA

Fuerza divina del orden invisible,
Sí. Sí. Némesis, la madre.
El verdugo ha cortado el cuello.
Del
Yugo... ¡Qué lo aprisiona!.
¡Verdura... Fulminante!.

De Calle
A
Calle...
¡Némesis, madre de Helena!.
Y de Erecteón también.
Obra... ¡Obra ya el equilibrio!.

Fuerza divina.
Del orden invisible.
Los zapatos.
Aún.
Moribundos.
¡Claman!.

El cuello entre los dedos.
El canto entre las plumas.
El ciervo entre las dunas.
Alto y bajo.
Allá y aquí.
Ya, ya. ¡Qué laten dientes nuevos!.

Rueda. Némesis. Rueda.
¡Divina Némesis!. Justa y sagrada.
Y que todo. ¡Todo se equilibre por ti y todos!.
¡Y los volcanes rueden redondos!.
¡Obra!.
¡Obra, ya el equilibrio!.

Fuerza divina del orden invisible.
Recuerda, recuerda a... ¡Océano, tu padre!.
Rueda divina, rueda el equilibrio.

Las olas. Vienen y van.
Los cantos. Inician y terminan.
Las olas, como los gansos.
Los cantos como zenzontles.

Los dedos.
Los dados.
¡Moribundos y huellas!.
Cortadas y alargadas. Unos mucho.
Del yugo por las calles y casas.
Daño... Daño... ¡Reciba su justo pago!.

Del yugo.
Por las calles.
Por el aire y las casas.
En toda familia hay dolor.
¡Cuidado el pez pasa con gusanos!.
¡Obra!. Obra ya el equilibrio.

Fuerza divina del orden invisible.
No, no... Némesis recuérdanos.
Los lazos del verdugo.
Los huracanes del búho.
Los colores del clamor.
¡Padres, hijos, hermanos y amigos!.

Los nobles.
¡Escorpiones verán danzar!.
¡Perlas justas y diamantes!.
¡Obra!... Obra ya el equilibrio.

Fuerza divina del orden invisible.
Una espada... ¡Vuela melodiosa!.
En dulces anhelos... ¡Cumplidos!.
Van.
¡Jaguares y tigres!.
En. La. Miel. ¡Del enjambre!.

No lo olvidemos.
No, no lo olvidemos. ¡Compañero!.
¡Grazna el ganso verdura!.
Alado el tiempo circular.
¡Dónde. Brilla. El grillo!.
¡Obra!. Obra, ya el equilibrio.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas de amor :  Oda a un manantial
ODA A UN MANANTIAL

Vemos todos
Ese azul, en un porqué
Se
Asoma
El... Manantial
Por
La ventana
Del alma. Por tus ojos.
Yo quiero. ¡Confesarte!.
Amo tu todo. ¿Porqué, porqué?.
Es
Un manantial
Entre.
Mis venas... ¡Qué!.

¡Qué, de ala en ola!. Hola es.
El
Océano. Sagrado, de verdades.
Rosadas, violetas, margaritas.
Del
Perfume. ¡Manantial!.
En
La ventana
De
Tus ojos, profundos
De rocío. ¡En el mañana soberano!.

Manantial, oh, manantial.
Del
Turbado
Cielo, del rostro. ¡Cubierto!.
Por las entrañas, duras, desvarío.
Y no me veo.¡Amor, amor, amor!.
Mentira
Vana, es el amor. ¡Hoy!.

Eterno
Egoísta. ¡Ciego, hielo, dulce!.
Pura planta.
¡Amarillando, oros negros!.
Manantial de vacíos.
En la fuente. ¡De pestañas años!.

¡Ah, divino
El
Manantial. ¡Por tus ojos!.



Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas de tristeza :  Oda a una mansión de paja
ODA A UNA MANSIÓN DE PAJA

Si
Pudiese... De las nubes.
Haría
Una
¡Gran mansión!. De la paja.
¡Qué son!.
Son de lágrimas, los ojos.
¡Del tiempo!.
Donde moriremos.
Todos, dónde y dónde. ¡Duende!.
¿Duende?. Están las risas.

Sólidas, de piedras. ¡Dulces!.
Y la paja.
Huye con la boca.
Seca y dura. ¡Dónde ya nadie,
no puede, ni acostarse, ni soñar!.
Ni
Dormir. ¡La noche!.
¡Qué despierta, con el sol!.

Si pudiese.
Ésa...
¡Mansión haría!. Como sueño.
Y río, y lago, y las nubes.
¡Usaría!. Secando, cada vez.
¡Cada lágrima!. Que por el tiempo,
de los ojos... ¡Han llorado!.
Gotas. ¡Como nubes!.

Donde.
¡Son dulces, las piedras!.
¿Dónde la paja ríe?.
Con la boca seca.
De la noche, nubes empedradas.
¡Muriendo todos!.

Todos,
y... Donde ninguno.
¡Dónde ninguno, puede huir!.
Ni soñar.
Al sol, siquiera, una sola.
¡Noche!.
De lágrimas mansión.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas surrealistas :  Vampiro
Tu incas tus dientes y muerdes la sangre para drenar la vida que hay en mi, de noche elegante te paseas por tu castillo, mas de día escapas del más mínimo haz de luz que pudiera tocar tu piel, y generas un miedo irracional desde lo más remoto de nuestro subconsciente, mitad muerto mitad vivo te eriges como una inmortal criatura de la noche, tus alas que te llevan a volar por el cielo nocturno como un embajador de la oscuridad, como un mensajero del más allá, estás en todos lados y aun en ninguna parte, no eres visto, más aun así eres temido, pues hay tantos esepticos como personas que creen que deben proteger sus cuellos de tus colmillos, más no es solo de sangre y vida que te alimentas también tomas el odio y el amor, la sonrisa y el dolor, y todo aquello que necesitas para respirar, dices conocer la belleza, pero aun así jamas has presenciado un amanecer o un atardecer, anochece y tu tarea comienza, tus alas se despliegan y tus ojos buscan con desesperación una victima de la cual obtener tu dosis diaria de vida y una parte del alma de la persona ida para siempre al inframundo, y mientras de a poco se alza el sol solo huyes al lugar más oscuro sobre el que puedas posar tus pies, perdiéndote una vez más sin que se te pueda dar caza
Poeta

Poemas de desamor :  Tristeza del amor perdido
Tristeza del amor perdido
No por creer ver
sin demostrar que estoy triste
el alma me aprisiona
por infortunios del pasado.-
Mi canto es triste
mi pensar erróneo
lloro y lloro
sin consuelo
pero desahogo mi nostalgia.-
Melancolía hoy déjame vivir
atrapado voy a seguir
del amor encadenado
que murió y aún vive en mí._
[color=0033CC][b]
Poeta

Poemas sensuales :  Deseos secretos
Deseos secretos

Rebosantes de fragancias.
Son de tus piernas.
Mis pupilas.
¡Qué palpitan jugosas!.
Se
Asoman y zambullen.
Doradas de orillas.

Plateadas, alas de perfume.
Ropa, desnuda, de rubí.
Eres.
Tibia. ¡En el otoño!.
De la vida.
¡Qué en mis pupilas tienes!.
Como dos secretos.
Como dos auroras.
En la pasión, ¡Unidos brillantes!.
Topacios blandos de colores.
En la desnuda ropa.
¡Del primer latido!. De la luna.

Que
Nos ve. ¡Sin denunciarnos!.
Collar de islas.
Lactando ríos. Y aromáticos. ¡Imanes!.

¡Joya pura!... Brisa de ternuras
Concédeme, unirte, luminosa.
¡Amándote capullo!. Rebosantes.
Mis
Pupilas.

De las jugosas fragancias.
De las perlas piernas.
Que deseo se asomen. ¡Manantiales!.
Purificando. ¡Mis océanos!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas de introspectíon :  Oda de manos temporales
Oda de manos temporales

¿Cómo es qué te fuiste?.
Tiempo.
De mis manos.
Mismas que dejaste.
Arrugadas.
Al irte...

¡Quedamente, y sin oírte!.

Lo digo...¿Cómo ha sido?.
¡Tiempo!...¿Qué te fuiste?.
De mis manos.
Arrugándote. ¡En mis recuerdos!.
¿Cómo, cómo?.

¡Cómo!. ¿Cómo?.
No lo sé. ¡Ni tengo hambre!.
Solo.
Te recuerdo.
¡Tiempo!.
¡Qué te has ido!.
Sin oírte.

Sin
¡Oírte!.
Y quedamente... ¡Solo!.
Y en mis...
¡Manos!.
¡Arrugado has quedado!.

Como un recuerdo.
Como un tiempo.
¡Qué te fuiste!.

Dímelo, si sabes.
Tiempo.
¿Cómo te recuerdo?.
¿Cómo?. ¡Si te has ido!.
Quedando y sin oírte en mis manos.
¡Qué no oyen!.
Sordas.

¡Sordas, sordas, por el siempre!.

¿Me recuerdas, acaso?.
Tu paso.
Por cada una de mis manos.
¿Dónde has anidado?.
¡Cómo un pájaro que vuela!.
Y
Deja.

Y deja. Un nido.
Un nido como arruga.
Una rama, un árbol.
Una hoja seca.
Y deja.
¡En el otoño!.
Hojas.
¡Qué también vuelan!.

Vuelan.
¡Cómo pájaros!.
¡Por el tiempo, por el aire, por la vida!.

Por
¡El viento!.
Y
En
¡Primavera!.
¡Cómo la primera vez!.
Regresan.
¡Cómo retoñan!.

Las ramas, los nidos, los días.
Los recuerdos, principios y ocasos.
Del
Nido.
¡Qué recuerda!.
El vuelo.
¡Del pájaro!.
¡Cómo ahora, el tiempo en cada mano!.

Como una nueva hoja,
como una nueva mano.
¡Cómo el nuevo ó el viejo tiempo!.
La
Rama
Del árbol. ¡Qué soy!.

Sí, sí... La rama del árbol.
Del árbol que soy, y que siempre he sido.
Y
Que cree. ¡Qué manos tiene!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta