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El Agradecimiento es como una niña, que comparte su amor.
El Agradecimiento es como una niña, por su fragilidad.
El Agradecimiento es como una niña, por su paciencia.
El Agradecimiento es como una niña, por sus travesuras.
El Agradecimeinto es como una niña, por su simpatìa.
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Poeta
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El Amor es como un halcòn, porque vuela hasta la profundidad del corazòn.
El Amor es como un halcòn, porque se eleva gallardo como una bandera sin destino y de gran compasiòn.
El Amor es como un halcòn, porque protege a sus cachorros dando su vida.
El Amor es como un halcòn, porque todos los dìas se pierde en la inmensidad del cielo.
El Amor es como un halcòn, porque perdona de corazòn.
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Poeta
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El Perdòn Incondicional es como la luz,porque disipa El Rencor.
El Perdòn Incondicional es como la luz,porque termina con la oscuridad del Rencor.
El Perdòn Incondicional es como la luz, porque nos permite vivir felizmente.
El Perdòn Incondicional es como la luz,porque nos permite vivir en Paz.
El Perdòn Incondicional es como la luz, porque nos da Confianza, Esperanza y Amor.
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Poeta
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Dame la mano y te arranco el alma, si me rozas suave vomito tu amor, agítame fuerte para revolcar la calma, permítele a la angustia martirizar el dolor.
¿Quiero morir?... ¡Si nadie muere de amor! Pero odio al amor, a este que me hace sufrir, el que no tiene fronteras ni siente ningún temor, este que se burla, hiere y se hecha a reír.
Se me agota la paciencia hasta deambular de hastío regocijantes las penas al saber que estás sin mí, porque al pensar en ti el corazón descarrío. Al amor puedo culpar por lo sucedido aquí.
¡Sí, solo a él! Llegó hasta mí sin permiso atestando mi ser con tu hermosa atracción. Un sentimiento dulce, tierno, sumiso sin medida ha enloquecido el corazón.
Y no pensó que tus ojos en mí no se fijaron, rodeando mi vida de tristezas y de tinieblas. Amarguras ocultas en la ansiedad ultrajaron al amor que me abandonó en la niebla.
Permanezco perdido, esquivo, tímido del miedo, arrinconado en el espacio oscuro del desamparo. ¡Y no le creo al amor, es responsable de este enredo! Las dolencias del alma jamás tienen reparo.
Siento tan cerca el calvario de mi suerte, y todo por ti, a quien nunca debí conocer, ¡Pero fue el amor, él me sentenció a quererte! Le aborrezco por darme una vida sin luz ni atardecer.
Julio Medina 18 de agosto del 2011
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Poeta
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Habitas en tu palacio ajeno al aire mas no al oxigeno, lugar mágico al que ningún humano podrá llegar jamás, tu poderoso gobernante de los mares, tú que reinas más de la mitad del planeta, tu soberano de los peces más pequeños hasta las criaturas más grandes que en tus océanos habitan, es tu reino el más bello pues en su superficie puede recibir toda la luz del sol o reflejar la brillantez de la luna, es tu reino aquel que en su parte más profunda no existe ni el más mínimo rayo de luz, es tu reino el más completo contando con una gama de colores que ni el mismo Picasso podría retratar en sus pinturas, que cuenta con animales tan diferentes como hermosos en su individualidad, tu reino rebosante de hidrogeno pero por igual rico en oxigeno, es tu reino el que conjunta todos el que en tus playas y costas acaricia a la tierra amablemente y que en su encuentro con el aire este levanta hermosas olas espumosas para que este se de cuenta de la alegría que le produce su contacto, llamado Poseidón por unos y Neptuno por otros yo tan solo puedo llamaste rey de los mares pues ante tu presencia toda palabra deja mis labios y no puedo sino postrarme y mostrarte mi respeto en una reverencia, y es que tu, fiel gobernante de la Atlántida no posees otra forma de mostrarte ante mi si no es por medio de mis sueños
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Poeta
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Debajo hay demasiado
En la ciudad de grandes hojas Llueven lóbregas paredes Con el rostro de camino Anochecido centinela, ladrido solitario De grandes y soñolientos ojos Llueven, llueven los mojados cementerios ¡Con el oro viejo! ¡Qué blanco se dibuja su camino! Arboles del sueño a puños, puños, puños. Pétalos medrosos de ocaso flecha ¡De bajos ojos! Bajos Ojos... Ojos.
En la ciudad qué llueven hoyos Con las flores negras del campanario En la punta de cada canario ¡El campo lleno de lamentos arañado! El verdor que traspasó El golpe seco y pálido de ayeres ¡Aldea de pájaros sin brillo! Con el rostro de pañuelos Con la tristeza de choza herida Obscuro, el grillo asoma.
¡De bajos ojos! Bajos Ojos... Ojos.
Por el huerto golondrinas y acordeones Llueven hojas, latidos, lóbregos alados Con El... Oro viejo... Y a los dioses ¡Perdonando clandestinos! Intestinos La falda sin tallo y sin raíz Alimento De las tiernas mentiras ¡Imposibles armaduras!... ¡Ojo, ojo!.
¡De bajos ojos! Bajos Ojos... Ojos
En la ciudad De grandes ojos ¡Ojos de la hojas! ¡Hojas de los otoños! Hay... Hay... ¡Demasiados!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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MAÑANA TEMBLOROSO
¡Mañana, mañana, oh, mañana!.
En la piel el siglo se fue despacio. Por la sal contagiosa de la esquina. ¡Cómo un accidente poblado en balas!. Con las urnas derramadas de subsuelo. ¡Sueltas las tinieblas luminosas!. En la esfera congelada de recuerdos.
¡Mañana, greña, artificio!.
Pensaba en los mártires perdones. ¡Desatados puñales sin entrañas!. Cuchillos hirvientes, feroz redención. Cada rabia rival, cada trozo turbio. ¡Sin vida los frutos puros!.
¡Mañana, marasmo, consunción!.
Creía sordamente arañando las caricias. ¡Plácidos pellejos de cangrejos olvidados!. En el vientre cobarde de roedores. En el fondo desnudo descarnado.
¡Mañana, desfiladero, angosto!.
Tejía pinceles de místicos ensueños. ¡Mago dramático de vértigos artísticos!. Solemne y cándido disipando abismos.
¡Mañana, temible, tembloroso!.
Vaya mácula, enferma de gloria.. Simple consuelo espigando eclipses.
¡Mañana, trémula, mañana!.
¡Pobre modelo de atormentado Caos!. Caos. Modelo. ¡De tormentas, atormentadas!.
El. Siglo inerte. ¡Sediento espejismo!. ¡Mansión refulgente de rostros falsos!. ...Conciencia de tarántulas amargas. ¡Imperio de lamentos y fracasos!. El. Insano obsceno. Torbellino de tiranos codiciosos. ¡Cultivan y cultivan!. Solo. ¡Espasmos elegíacos!.
¡Mañana, oh, mañana de mañanas!.
Greña de marasmo mañana. Desfiladero de temible mañana. Artificio de trémula mañana.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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En la paz de mi casa, con mi amigo, cogí un momento, para descansar, desde que me he levantado aun no paré. Mis pies están doloridos, de tanto andar. Por fin un día de sol y calentito, la manguera, estará peor que mis pies, de tanto ser estirada. Qué semana! Cambié los muebles todos, de un lado para otro, puse todo ordenado dentro de ellos. Como se guarda tanta cosa? Como es posible tantos trastes? Sé que es mi vida, cada cosa, tiene su sitio en mi pasado, los fui comprando, deshacerme de ellos no puedo, no tengo coraje, alguien un día los echará a la basura, no importa ya no lo veré. Que locuras hacemos! Cuanto sacrificio, para comprar y ahora, tener en demasía, los más jóvenes, no quieren nada, a nada dan valor, quieren lo mínimo, pero ropa toda la que puedan, salir, es lo que les gusta, si posible un traje nuevo todos los días. Otros tiempos, otras mentalidades, otros valores, así está la sociedad,. Que ganas tengo de hacer una subasta y dejar que lleven los trastes! Prometí a mí misma, que voy a parar un poco el ritmo, que voy a cuidar de mí, el qué no sé, pero algo buscaré. Si nada quiero más de lo que tengo, que es mucho, tanto que nunca lo pude imaginar, voy a saborear, esta fase de mi vida. Tengo esa obligación para con Dios, así, viviré, con fuerza y belleza, momentos que no volverán hacia mí. De miles de manos, de corazones, tengo lo mejor. A descansar y vivir con suavidad, el cariño regalado por alguien, a quien debo mucho, mismo mi renacer, en plenitud, mi sentir, mi esperanza, que es realidad. Debía, recoger las piedrecitas del camino por donde has venido, para que nadie las vuelva a pisar. Oporto, 17 de Agosto, de 2011 Carminha Nieves
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Poeta
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[img align=center]http://www.latinopoemas.com/uploads/img4e4c3b1b44722.jpg[/img] Cuando estoy contigo, todo parece diferente, no se que sucede conmigo pues sonrío a toda la gente.
Me veo junto a ti parado compartiendo una fantasía, profundamente ilusionado amándote mas día con día.
Me encuentro cerca del cielo, soñando sin dormir, redescubriendo a diario un nuevo anhelo, disfrutando a tu lado lo que es vivir.
Te he entregado las llaves de mi corazón y las del tuyo yo poseo, lo cual me llena de emoción y a veces no lo creo.
Porque a tu lado, he construido y prospero futuro para que esa familia que hemos formado, no tenga un mañana tan duro.
Contigo hemos vivido tantas situaciones, difíciles de enumerar, que han marcado nuestros corazones, pero juntos lo hemos podido superar.
Preguntas si te quiero, como te lo hago entender, diré tan solo que sin ti me muero, pues eres la dueña de mi ser.
Eres la fuente de inspiración, el pentagrama de mi vida, donde apunto las notas del corazón, el puerto donde mi alma encontró su guarida.
Como explicarte que aun sigo tan enamorado, como el día en que te conocí, que aunque los años han pasado, sigues siendo el centro para mi.
Una caricia tuya basta para sentirme extasiado, con una sonrisa iluminas mi día, uno solo de tus besos me vuelve un hombre afortunado, eres el químico perfecto para mi calipedia.
Eres el complemento que siempre busque, la musa que estaba perdida, aquella que con suerte encontré y que hoy alegra mi vida.
Gracias señor por darme esta bendición, por dejarme conocer, a una persona de noble corazón y que ahora es mi mujer
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Poeta
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Te miro ahora y recuerdo, cómo contigo, la Navidad recuperó el rostro de mis ilusiones perdidas, de la espera de sorpresas, de la avalancha incontenible de fabricar sueños y sonrisas, de los pedidos locos, de los planes espectaculares, de las miradas perdidas soñando, casi viviendo los locuaces anhelos.
Te miro ahora y me pregunto, cuándo antes de ti, se me perdieron o escaparon: el baúl de recuerdos y planes, los juegos que acababan el aliento, la tormenta inagotable de risas, los inventos y disfraces únicos, el inventario inconcluso de estrellas y cometas.
Te miro ahora y sonrío porque contigo en mucho tiempo, las expectativas y nerviosismos se reeditan y me rejuvenecen, y es que ahora nuevamente, el bullicio estalla y encanta, la lluvia de luces y destellos no enceguecen, iluminan el alma, y otra vez no quiero que termine la noche y el vendaval de tu alegría.
Te miro ahora y sueño despierto porque en ti, mi niñez tiene un rostro radiante, pleno sobretodo de sonrisas, de aquellas que son bálsamo y motor para el espíritu, de aquellas que templan el aliento y te ponen a volar, de aquellas que abrigan la esperanza de un nuevo amanecer.
Te miro ahora e imagino, cómo mañana, en un instante similar a este, mirarás tú a los nuestros, renovando esta bendición de vida y alegría, y al hacerlo mi espíritu se regocija, porque encontrarás que sus sonrisas serán cristalinas, contagiantes, mágicas como las tuyas.
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Poeta
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