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CRISTALINO ENSUEÑO
Cris Tal Y No En Sue Ño.
¡Cómo desde cuándo te atrista una inmensa luz arista el ritmo vibrátil y versátil vuela dentro del insecto que canta apasionado ilusionado entre las hojas!.
Es la flor fogosa. Es la sinceridad amiga, entre cuyas líricas salas, ingrávidas son rocío, qué ni le estorban para el vuelo, ni le paralizan, para el canto.
En dura cárcel, donde la miro. ¡Fértil, fugaz, imaginada!.
Así bebedizo, vuela el alma, cataratas, venciendo las pequeñas humedades secas, de amarguras, de ecos, de pirética belleza, no logrando ni sutil, ni tenue, alzar a las nubes sus remos, allá donde, los mares vuelan, y no silban fuera, ni atónitos ni apáticos, por las pérfidas, saetas.
Bajo sinrazón, por el ciclón que ahora camina, y tiene solo atristadas, aristas, acérrimos, aceros, arteros, derribado, desde cada hogar un lloro.
En las manos limitadas mientras... ¡El sentir pensante sienta!. Y Nada omita la verdad que escriben, las serenas poesías, los hombres genuinos.
El jardín que humana cualquier flor. En el más humilde insecto. ¡La vida brilla siempre!. Hoja, transparente, planta sensiblemente.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Parlante Arena
Hábil...Skillful, abile, geschickt. Hablar..Speak, parler, falar, sprechen. ¿Arena? Sand Areia Sabbia.?
Yo, que solo sé que no soy tú, me dices que me sueñas, de oficio, manantial y arena, condenado, tantas veces, a ser solo yo, uno de tantos otros, como ninguno hay, y sin ti, sin nadie más, piel del tiempo y nada más.
Herido De nuevo De puentes desplomados De hojas y pestañas De nieve apagada entre metales Y los heridos zapatos de la intemperie.
¡Cómo cuando nadie me sueña!... Ni manantial, ni arena.
Un sincero cuervo, que jamás te cambiaría, déjame, por la venenosa mosca, miel del siempre, mientras haya sal en el mar, y se muere la muerte del mismo miedo, y junta , hueso, hule, plástico del polvo, antes de que yo descubra el sol, que dejó de ondular, todos los días, y entre por la puerta trasera de los valles, triturando las manos a los volcanes, y los despojos de la basura degradada, tan visiblemente íntimo, y sin la tierra prometida.
Solo Yo Entre tu soledad que me acompaña. Siempre soñando la realidad utópica. Extravagante. Insatisfecho, planto escarabajos al retornar, del papel vacío, relámpago incendiado.
Manantial, arena. ¡Qué se yo!.
Por el yo de donde vine. Y sin el yo que nunca he sido. Solo sé que no soy tú.
Solo arena Del reloj Del Manantial Del Tiempo que se ha ido...
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Delfín, luna y velero de la mar la fantasía, inspiran al marinero para escribir su poesía.
Delfín nadas retozando burlas la luz de la luna y el velero va remando en busca de su fortuna.
La luna está observando con su tenue luz alumbra al velero, dirige el mando y al delfín en la penumbra.
Vigilante sigue el velero en la noche silenciosa, delfín el audaz bandero desafía a la luna curiosa.
Y los tres entretenidos cada cual su espacio vela, ninguno se ha confundido en un viaje con cautela.
Delfín, luna y velero la travesía ha terminado, ruge el mar en su agujero, el destino se ha alcanzado.
Julio Medina 3 de noviembre de 2011
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Poeta
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En la cafetería de unos grandes almacenes, a donde voy muy a menudo, cuando voy al centro de la ciudad, estan muchos jóvenes unos estudiando otros en pandilla a merendar. Hoy, sentada a mesa, sola, comiendo un crepe con un helado de chocolate y natillas montadas, comiendo de espacio, oía los jovencitos hablando, pero ni miré para ellos, pues estaban en la mesa al lado. Pedí una botella de agua y un café. Estaba aun sintiendo el gusto de lo que había comido y como tenía que hacer horas, me he dejado quedar. Mientras tanto dos de los chicos marcharan, mas dos y quedaran cuatro, dos chicas y dos varones. Estando absorta en mis pensamientos, levanté los ojos y uno de ellos, me miró y pidiendo perdón, me dijo “Señora le quiero desear unas felices fiestas” Al principio, me creí que estaba de juerga, pero no. Me preguntó mi nombre, se lo dije, el se llamaba Ruben, con su mirada transparente pidió permiso para sentarse, le dije que sí y su compañero ha quedado en pié, De repente me dijo, “la señora es radiante” me gusta mucho hablar con personas mayores, se aprende mucho, hablamos de varios temas y mientras tanto las dos chicas se aproximaran de la mesa, se presentaran y allí estuvimos, un buen rato a charlar. Estaban con una atención grande a lo que yo decía, no me daba cuenta del insólito de la situación, nunca me había pasado.los empleados estaban atentos, pues me conocen y temían que estuviera a ser incomodada. Me preguntó mi edad, le dije que la elijara él, me dio ¡cincuenta y un años! ¡Bueno! Me reí y le dije la verdadera, no lo creía, ni los otros, me felicitaran, el dijo que era un gusto hablar conmigo yo estaba perpleja. Yo que por veces, hablo en contra la juventud de hoy, me sentí avergonzada, el ¡tenia dieciséis años! He quedado feliz, por encontrar jóvenes que aun les gusta hablar con mayores. Esto no es un cuento inventado, no, es pura verdad. Antes de marcharen me han dado dos besos, me pidieran que nunca cambiara y que iban contentos, por haberme conocido. Cosas extrañas, pues había mas Señoras y solas en otras mesas. Esto ha pasado el día veinte y dos, ayer, al venir del médico con mi hija que estuvo con fiebre y tiene mucha tos, volví a la cafetería acompañada de la hija. Ya había comentado este episodio en casa, ¡sorpresa! Apareció Ruben y la chica, me había visto de lejos y vinieran a saludarme, los presenté a la hija y el mirando muy serio para ella, le dijo “tiene una Madre, maravillosa, única, la tiene que tratar muy bien, porque es una bendición poder tenerla.” La chica muy guapa y el muy elegante me han dado un abrazo e dos besos, me desearan un Año muy feliz, besaran la hija, pero antes comentaran que les había gustado mucho charlar conmigo. A estos encantadores jovencitos, deseo que sean felices, sus sueños sean realidad, como si mis nietos o hijos fueran. Resumiendo, una tarde bonita, distinta, muy difícil que vuelva a pasar, ¿o no? Como me pasan cosas raras, quizá vuelva a tener la juventud junto a mí a hacerme compañía agradable. Parece un cuento sin valor, pero no lo es, me dijo mucho, me hizo pensar otro tanto, a los Rubens y sus amigos y amigas, mi agradecimiento por la esperanza en el futuro. Oporto ,27 de Diciembre de 2011 Carminha Nieves
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Poeta
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Busco en las sombras, bajo las piedras del camino, en medio de la hierba verde del campo, no amarillo dorado del trigo, que como un manto dorado brilla al sol. Busco junto al ribero, que corre mansamente, cantando en murmurio a las flores que lo bordan. Busco en los flequillos de nieve que me blanquean mi ropa, los tejados, los arboles, que todo tapan, como un manto de pureza, en todos los sitios busco, un pedacito de felicidad, quizá sea tan pequeñita que ya he pasado por ella y no la vi. No descanso, sin encontrarla, me hace falta, pues lo que me da felicidad ya tengo, solo falta el saber como vivirla, sin molestar a otros. El principal Y más difícil ya lo tengo, solo un pedacito me falta, no es bien para mí, pero para alguien que no quiere que yo sea feliz. ¿Por qué? Si mi deseo es que todos lo sean, en la misma moneda tendrá que pagar, es justo. El coraje no es volver la espalda, dejar salir palabras que ofenden, querer ser víctima y yo soy la que sufro. Si todos supieran lo bueno que es sentirse bien, vivir en harmonía, aceptar cada uno como es, seguro que no hesitarían a cambiar su amargor, por la dulzura de ser algo más, de nunca estar a gusto y negar que puede cambiar, para mejor. Un pequeño esfuerzo, un examen de consciencia, un poco de humildad e arrepentimiento, poco o nada es, comparado con lo que se puede conseguir. Continuo buscando, nunca pararé, soy insistente, no desisto, no puedo, he encontrado alguien para me hacer compañía y no voy a desistir de ello, pues siento que esta muí cerca, un poco de suerte e lo ganaré. Al fin de tanto tiempo, sin él para poder vivir muchos años, con un poco de felicidad, aun viviré algo que deseo y quiero, junto contigo, con nuestros deseos, defectos, virtudes y sinceridad. Solo tengo que muy atenta levantar la piedra cierta, mirar la hierba, el dorado del trigo, la nieve y el ribero de aguas límpidas y transparentes, en toda la parte. Sé que la encontrare. Oporto, 3 de Enero de 2011 Carminha Nieves
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Poeta
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LETRAS TRAICIONERAS
En las húmedas ventanas los nardos prenden Las mejillas enrojecidas. De los ópalos marchitos. De los piadosos dardos.
Así, las letras, traicionan las palabras, y desayunan caretas nuevas, miles, los bolsillos de monedas, y billetes.
Donde Caminaban blancos en la nieve azulada, en los dardos pretéritos de túneles, rápidas ventanas de corona, lentos techos de diademas, unos muchos abdominales.
¡Letras, letras destintadas! Con los pálidos volubles dedos Una Vez, de voz en cuando canto. En ¡La triangularidad creativa!. Retumban, las cosas minuciosas, los escenarios narradores del mercenario, letras. ¡Del fugitivo diccionario descorazonado!.
Letras traicioneras. En el rojo pardo prado, verdosa simetría, disímbola. En El candor arrítmico del siglo. Diafragmas amorosos de los diagramas. ¡Gramos estéticos de los fonemas!. ¡Afónicos códigos de los ombligos!.
************ Letras En los hombros diarios enredados Con raíz y enredadera La hoja del otoño retoña Año Nuevo ¡Farsa dulce y trampa urdida! Gesto brusco del edificio ¡Oficio fusilado de los suburbios! Añejas letras En la palabra muda En la derrota corren los pavimentos En la victoria pierden los alientos Los programas De Pandora, panderos del cascabel.
Letras luz qué ciegan Los tornillos desempleados Las tuercas encamadas Traicionando cada palabra y renglón curvo
Por la respuesta complacida del imposible Por la firma prolongada pesadilla firme Impacto más qué ningún otro ¡Lodazal en rebanadas! Con la velocidad blindada de los escombros.
Paz dramática sin prisa, tropas de topes y de topos. Con el uniforme de pretextos. ¡Pacíficas murallas de ataques!. Y En Los pulpos disfrazados de las noticias Las Letras traicionan A las verdaderas palabras Millonarias alguna vez de carne y luz humana.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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REAL DESGRACIA
En el mar siembran las olas. Sombras soles hombres. Hoy de las islas. Implacables. Hoy de las miradas. Inquietas. Semillas del polvo. Un siglo. Orillas del humo. Un cristal.
Agrio. Lago. De los más grandes. Después. ¡Qué la niebla nieve nombres!. ¡Qué la madera lamente tablas!. En En la selva fría de pronto. ¡Ácida!. En En la cueva curva del pantano. Un...
Un minuto de silencio. Un Silencio. Innumerable. Un año qué cruje. Un vaivén indescriptible. Sol sudoroso sumergido. Caimán. ¡Y ojo, cuando el manatí llegue!.
---Mann, uomo, homem, homme, man--- Cai, cai, caído caimán...
Caimán. Por las minas acosado. Por los carbones qué muerden. Los tímpanos de las campanas mortales. Devorando viudas sirenas. En la...Pólvora del súbito vacío. ___Se ____Cosechan _____Solo celestes...¡Imposibles!.
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H-i-l-o. ¡Qué viene vino copioso!. Por la duda, profusa, patrón, pivote. ¡Una frase deshecha fresca incluso!. Palabra. ¡Palabra carente de letras!. Instantáneas. ¡Con la máxima abertura cerrada!. Aunque de plano espere al pico. En ciertas partes. Desordenados y neutros incisos. Mensajes atónitos y afónicas penínsulas.
Real. Real pobreza en el alma. Sequía de los espíritus enjoyados. ¡Qué ni siquiera conocen su rostro!. En la Desgracia... Honor y hueco. La humedad. Hospeda huérfano. ¡Muchos millones de horas!. Por el mismo trabajo desempleado.
¡Fanático sin fe!. La Pasión domina desmesuradamente excitada. La Mañana catastróficamente ocultando.
En el mar sembrando. También la luna menguante. También de pasado palpitante. ¡Escarpado ámbar impío!.
Afilado lirio, duro y rígido, parpadeo.
Real, real ola, ola de oleaje real. ¡Desgracia, desgracia, sólo desgracia!.
Ola ofuscada parco rapaz tenaz hartazgo, enmascarado palmario abrupta opulencia, mortaja cascajo protector descarado, negligente parapeto irrebatible, pasmoso hueste dilatado aguama nil, nil, aguamanil. Servil formalista magañoso ola vetada votada del fan Gooooooooo.
Legible desdeño del humilde manso. Otra soledad transparente. Respirará veraz. Una mesa sola, una inmóvil vasija. ¡Fragmentadas cucharas invisibles!. En el mismo mar empobrecido. ¡Del agrio humo del cenizo polvo!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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en tus besos encontre el alivio a mi dolor tu paramo de luz y tus ojos de luces nocturnas te quiero mas alla de todo esta tu amor de deseos compartidos de sensaciones sempiternas como una puerta hacia el otro lado del amor
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Poeta
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Despertó en medio de la oscuridad, encadenado a otro sueño sin cumplir, bajo la única luz de la habitación podía mirar el rostro de aquella a quien amaba desde hace tiempo, ella lo miraba a los ojos con decepción al tiempo que le reprochaba la rendición, de aquel sueño tan maravilloso, él intentaba hablar pero su garganta ardía y su voz se quebraba, la luz se atenuaba hasta desvanecerse al tiempo que una puerta se abría, él le gritaba con voz muda que se quedara, que de aquellas cadenas lo liberara para que lo intentara de nuevo, ella no dijo ninguna palabra, no hizo ni el más leve susurro, no volteaba a verlo si quiera, solo se fundía con la luz de la puerta para desaparecer de su vida, él hacía un esfuerzo por salir de la oscuridad, luchando contra la idea de no volver a verla, ponía todas sus fuerzas en destrozar cualquier eslabón de las cadenas que lo retenían, pero sus esfuerzos eran en vano, la oscuridad lo había engullido por completo, y no tenía el poder para liberar de sus ataduras, de momento había una cosa más fuerte que las cadenas reteniéndolo, era un silencio que se había instalado en su corazón, un silencio tan oscuro, tan rígido, tan frio y tan cruel que ni si quiera su voz podría quebrarlo, ni el sonido de la lluvia colándose por el techo y cayendo sobre él, ni si quiera el sonido de su alma quebrándose en mil pedazos, era un silencio que encerraba su fuerza interior y la llave, estaba escondida en la persona que acaba de atravesar la puerta dejándolo atrás.
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Poeta
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Apesadillado
Una vez volví del futuro, debajo de una mañana, iba y dejaba mil soles, mil muertes, mil vidas, yo cargando solo desconocidos rostros, por los dedos de cien estrellas, la luna en el espejo, como una pedregosa carretera, iluminaba mínimos cometas, cuando espada en mano, nacía solo mi niebla, y llegó al cielo solitario el Rey del soplo extraño, en su carroza, sol del siempre y del nunca. ¡Me vendo!. Obscurecían deslumbrantes sinfonías, diciendo.
Antes del original principio, antes del honor mausoleo, antes regio de cualquier mañana.
La luz te vendo, la misma risa.
Pero... A la vida monstruosa suplica, azules venas vanas, porqué así, así deber ser.
Y Así cadavérica quedó, la consciencia del barro barato, del aliento ajeno, del hoyo. Nada gime, igual, y... Grité... ¡Silencio, silencio, calla por piedad!.
Y en la cercana lejanía, el Rey sol cogió de la mano nubes atormentadas y me dijo: "Escucha, luz hay en la ceniza, luz de noche congelada " y el astro con sus estertores mortales, volvió renacido fuego.
Pero sólo había enmedallado la negra noche del inconsciente humano, de nada lleno, ni pleno, al ritmo del quinqué desahijado deshojando auroras, de nada le valió todo celeste centelleo, de la frágil y temblorosa razón, y su poderío yace mezclado dentro del vientre de la moneda sangrando, y se volvió, sin mí, sin rostro, ni rastro, mi muerte, tu vida.
Como cualquier pesadilla en su carroza.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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