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[img align=center]http://www.latinopoemas.com/uploads/img4f188810664f9.jpg[/img] Del poder de la palabra hay mucho que decir pues con ella un futuro se labra mientras que otro se puede destruir.
Contamos con el don del habla pero no siempre lo hemos de aprovechar, pues a veces la verdad se dobla sin medir que a otros se puede dañar.
La lengua es el musculo más poderoso, capaz de mover cielos y montañas, con tan solo un comentario prejuicioso, a muchos se causan migrañas.
Por eso es aconsejable recordar, que el cerebro se debe de encender antes de comenzar a hablar para que a nadie puedas ofender.
Se debe ser prudente cuando se está enojado, ya que una locura se puede decir, un comentario mal intencionado el cual después te puedes arrepentir.
Cuantas cosas han pasado a causa de un mal entendido amistades y familias se han fragmentado por no reconocer el error que se ha cometido.
Debemos cuidar lo que hablamos, para que no exista tergiversación evitando que en chismes caigamos, a causa de nuestra propia conversación.
Somos los únicos seres pensantes capaces de poder razonar, no necesitamos de palabras elegantes, para podernos comunicar.
Solo debemos de ser cuidadosos con lo que hemos de decir, olvidar esos comentarios tendenciosos que a otras personas pueden herir.
Hablar es un regalo divino, del cual debemos sacar provecho, sin hacer un uso mezquino pero elegir el bien o el mal es tu derecho.
Yo tan solo estoy filosofando, tratando de comprender, lo que muchos están pasando a causa de una lengua que no se pudo detener.
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Poeta
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ENTINTADOS INSÍPIDOS
Con la estrofa estéril. La inconsciencia esculpe un hueco. En la mercancía de un verso. En la sonrisa de un búfalo. En la perfección de un veneno.
Insípidos. Tintos y empapelados. Inversos labios en la memoria. ¡Vientre de letras olvidadas!.
Cómo... ¡Somos hoy, muchos, ahora, somos hoy!. Insípidos mañanas. En la humanidad agónica del hueso. En la humildad amarga del hielo. Alfombra en sangre____¡Cielosombríos!.
Entintados... Por el huracán alborotado. Los brazos de vidrio cubren hierbas. En el himno azul del suelo fúnebre. En el cadáver melancólico de las corbatas. ¡Con la risa qué desangra!. La misma camisa y fragmentario anhelo. ¡Por la vela ciega de plumas mudas!.
Pálidas letras mercenarias. Tintas insalubres de la inconsciencia. Con el templo al gusto del gusano turbio, la cosecha, estéril, enderezar del vapor, la siembra, viscosa y pegajosa tijereta. ¡Templando podridos aluminios!. Privilegios cercenados y ácidas pestañas. Libros. Ni aún por el final de los inicios.
Entintados y ahogados mil recuerdos. En la seca sangre. Insípida. Del cedro, sauce, ciprés, álamo y hermanos.
Ven los higos, los nogales, los almendros. Solo escombros. En las hermosas tumbas. Intercambiando, cadavéricos, argumentos. ¡Venenos!. Ya insípidos, ya tintos. ¡Vidrios, banderolas!.
Vigorosamente fracasados. Libros, versos, letras y silencios. En el cielo. El cielo. ¡Por volar el topo, se envolvía!. En el pantano. El pantano. ¡Por cantar la garrapata, enmudecía!.
En la tinta. Palidecen las consciencias. En el sabor. Se encerraron las montañas. En el olvido. La sabia tierra murmuraba. En la bruma.
Insípidos latidos de letras ofuscadas. La mayor de ventas parte. La memoria enmudecida gárgola. Néctar frágil dádiva lámina. Entintados entraron. ¡En la danza del fúnebre paisaje!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Si no fuera porque estás aquí no me hubiera enamorado de ti no hubiera estado tan cerca de morir por un amor por el que no valía la pena dejar de existir.
Si no fuera porque estás aquí las horas que pasé pensando en ti al lado de de la hoguera quemando tus fotos al lado de la ventana pensando en que hubiera sido mejor no haberte conocido.
Si no fuera porque estás aquí no hubiera llorado en mi cama todas esas horas que desperdicié pensando en que sería de tu vida, de ti
Si no fuera porque estás aquí hubiera seguido el camino que quería yo vivir no hubiera estado tan cerca de tomar el tren que me llevaría de vuelta a las vías donde empecé.
Si no fuera porque estás aquí seguiría viendo el mundo de ilusiones que siempre soñé...
Si no fuera porque estás aquí muchas cosas hubieran cambiado no estaría ahora llorando escribiéndote este poema al lado de la luz de mi lámpara de la mesilla de noche.
SI NO FUERA PORQUE ESTÁS AQUÍ sabría entender lo que significaba para mi enamorarme y sentir hubiera sido todo más fácil...
Apunto en mi libreta una historia que no llega a su fin, incompleta como ves ya no me importas me ilusioné, me desilusioné y volví a enamorarme... ahora lo tengo claro OLVÍDATE DE MÍ
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Poeta
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Al autómata desrealizado
Cuando el pasado invade turbio. Al futuro transparente. En otra cosa. En otra hoja sin otoño.
En un debilitado infierno. Por el invierno perturbado. En la tierna primavera.
¡Anónima!. Petrificada como aquél enamorado hielo. Petrificado en el último segundo. ¡Apasionado!. El Autómata Desrealizado...
¡Autómata!... ¡Autómata!. En En el peor futuro hecho polvo En el mundo Encerrado En el estupor pavimentado. ¡Qué invade techos y paredes!. Lechos y cucharas, radios y tenedores. ¡Con el televisor enfermo!. No lo duda ni el lápiz extraviado, ni la esquina menos importante, ni el defecto menos ordinario.
¡Autómata desrealizado!.
Donde mueren los instantes. En un momento. En el mundo primordial de las almohadas. En la esfera triangular aguja. Del trozo del mundo deglutido. ¡Haciendo sentir mucho y pensar poco!.
Haciendo Sentir Mucho Y Pensar Poco. Pensar. Y mucho sentir.¡Automáticamente!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Tu boca me provoca
Y entonces no sé si sólo mirarla con desmedida fijación, devorando en mi mente sus contornos, sus pliegues, la textura de sus labios carnosos que desatan mis delirios, que enardece mi sed de besos.
No sé si tratar de controlar mi tacto y dejar a mis dedos, recibir el excitante paseo por los recodos de ese tesoro de manjares y delicias, que termine con mi cordura y extasíe mis sentidos en la locura.
O recorrer sin más espera, con mis labios y dientes cada milímetro, cada palmo de sus frugales pétalos, cada bahía y ensenada de esa gruta de ansiadas quimeras, pináculo del gusto compartido.
Me encanta que esto ocurra, que me provoque tu boca, que sueñe y ansíe tus besos, que se multipliquen los ensueños que incendian mi ser, con cada contacto y cada imagen incrustada en mi mente, de tu boca que tanto me provoca…
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Poeta
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En una aldea, vivía en el monte, un matrimonio ya mayor, todos los días a la misma hora, muy temprano el hombre, venia fuera, echaba comida a su perro, a las gallinas. Más tarde, bajaba, con su bastón de madera, hecho por él y caminaba hacia el rio que atravesaba el pueblo, pasaba por entre los pinares, y siempre en el mismo, paraba, allí quedaba mirando el rio. Recostado al tronco del pino, con el perro sentado junto a él. Así pasaba parte de la mañana. Un niño que iba a la escuela se había fijado en aquel hombre, tan solitario, ni siquiera sabía su nombre, cosa rara, pues todos se conocían, ¡el pueblo era tan pequeño! Le entró la curiosidad y empezó a seguir de lejos el hombre cuando no estaba en la escuela. Al regresar un fin de mañana, miró la casa y vio una mujer sentada en una silla de ruedas, cogiendo sol cerca de la puerta, la sombra del hombre apareció a la puerta, dio unos pasos y empujó la silla para dentro. El niño, se fue para casa a comer, ya era hora del almuerzo y no quería que su madre le riñera por ser tarde. Sin comentar nada, comió ayudó a levantar la loza, hizo los deberes y pidió permiso para dar una vuelta de bici, la habían regalado en los Reyes. Así montado en ella fue en dirección al sitio donde podía observar la casa del hombre. Por las cuatro, el salió, bajando el monte, por el mismo camino, con su bastón y su perro. Andando, fue hacía el rio y paró junto al pino, se sentó en la hierba y allí quedo mirando el rio. Así pasaran los días, siempre igual, Llegó el verano, un día el hombre no bajó. Intrigado, al llegar a casa comento a su madre, que era muy raro el señor que vivía en el monte, la Madre le dijo que la mujer era paralitica y el había sido marinero, habían tenido un hijo que murió en la guerra, por lo menos era lo que comentaban en la aldea y que la mujer había muerto en la noche anterior. La madre le dijo que tenían que ir a visitar una prima que había venido de Alemania y así todo bien arreglado el acompañó a casa de su parienta la Madre. Al regresar por la noche ya con su Padre que fue junto a ellos regresaran, al pasar miró la casa del hombre, una claridad muy tenue, salía por una ventana, seguro que era luz de una vela, pues no tenían electricidad. Durante unos días el solo vía el viejo a dar de comer al perro y a las gallinas, se metía en casa cerraba la puerta y así se pasó algún tiempo. No daba el paseo hasta el rio. Iba en la bici, y se dio de caras con el hombre, entonces lo saludó” Buenos días Sr.” El no oyó, andando un poco corcovado, siguió el camino de costumbre, El chico salió de la bici, la puso recostada en un árbol y siguió el hombre, este al llegar al pino donde paraba siempre, quitó de las espaldas un bolso, con cuidado lo puso en. En suelo, hizo una fiesta en la cabeza del perro empezó a andar para cerca del rio. No paró, se metió de espacio en el y fue andando rio dentro, el agua subía cada vez más por su cuerpo delgado, el siempre andando hasta que desapareció bajo el agua. Con los ojos abiertos de espanto y la boca el niño miraba, el perro se acostó y lloraba a su manera como si estuviera con dolores. Pegado al suelo sin reacción, sin tener descernimiento, quedó así mucho tiempo a ver si el hombre aparecía, solo el sombrero, suavemente iba al sabor de la corriente rio abajo. Cuando empezó a raciocinar, miró el bolso y por curiosidad, lo abrió, dentro, tenía una bolsita con una mecha de cabello rubio, una foto de una mujer joven y de un chico con ropa de militar. No lo entendió, fue corriendo hasta casa, olvidada la bici, gritando por su madre para contar lo que había pasado. El niño no podía saber, pero yo sé que fue al encuentro de sus seres amados, ya nada lo prendía a la tierra y como marinero que había sido, en su barco de dolor, marchó para junto de quien fue su vida. He puesto un nombre al hombre, se llamaba Sr. Solo. Oporto, 19 de Enero de 2012 Carminha Nieves
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Poeta
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Olvido recesivo
Como el agua, reciente, De párpados sedientos, progresivos, De la piel endurecida, convulsión, De tantas brechas, dañadas, Fértiles aún, fracturadas, Abandonadas, Masacradas, Por los arcabuces y las flechas, por las lenguas multiformes, codiciosas desdeñosas, de innumerables picos, escabrosos y bruscos abismos, Recesivos de la corriente, febril, del idioma profundamente humano.
En el olvido. De la telaraña impulsiva. De los dedos hiperactivos. De los mensajes incómodos.
Eso es todo, en aquél viejo, recuerdo, y nada más, enigmático de un largo suspiro.
¡Ah! aquel adiós postrero lúcido recuerdo donde la paz anida tanto contra el siervo de un gélido mañana tanto contra el tirano de un hirviente hoy en pos del nuevo trino en el césped de nieves puras espectros de brasas moribundas reflejadas en el cielo crispado del cabello, y ámbar angustia del deseo del nuevo día del color de las promesas en vano encareciendo las caricias en los libros de la vida y de la muerte. ¡Por los días interminables!.
Si por la espina peregrina la bondad florece humedecida restaurada aún dentro de la tierra dividida.
Antes De fundir la lava hirviente y las pestañas de seda la lírica blancura y rabia purpurina ya, Y por los ángeles llamada, divina. ¡Impiedad humana!.
¡Memoria de los gusanos años!. Putrefacción y ebullición.
Aquí donde sólo la ceniza es pura. Aquí donde los pecados huyen. En un torrente cálido. De fe con rostro. ¡Sobrehumano.! A las orillas. De una vieja. Fosa..¡Dónde sucumbe la gloria apetecida!.
Sobre la tumba. Más grande. ¡Qué ha existido!... En el olvido escondido por el tiempo. ya sin nombre, para siempre. Recesivo al modo negativo más obscuro.
Autor: Joel Fortunato Reyes Përez
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Poeta
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La vida qué es? es un transitar doloroso por caminos sembrados de espinas que con cada paso que damos nuestros pies sangran y el alma llora-
Cuando la brújula de nuestra vida se cae, y se hace añicos lloras amargamente sin consuelo pero lo peor es que te das cuenta que ya no podrás pegar los pedazos.
Lo irónico de esta situación es que también te das cuenta que tu vida ha sido una gran mentira construida sobre bases de barro y que al llegar los terremotos que la azotan, lo construído se destruye y todo queda en un gran limbo.
Lo desesperante es que los caminos se pierden no eres capaz de caminar en la oscuridad y sientes que tus piernas temblequean tu mente se cubre por una espesa neblina y todo es caos y confusión.
Que nos queda? correr, huir, gritar, pero de que nos vale, nadie nos escucha porque son gritos dados en el más absoluto silencio, y sientes que la impiedad realidad te aplasta lo real y la verdad brillan pero la mente lo rechaza no se siente capaz de seguir cayó y tocó fondo y se hunde en la oscuridad
Y cuando estamos en la oscuridad, todas las salidas se cierran y se pierden y es cuando aparece el momento de la decisión te entregas, sería la salida fácil o haces que la voluntad te obedezca y sales a la luz.
Toma la decisión crucial sea cual fuere, pero decide hundirte o flotar porque muerto el perro termina la rabia- delfin
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Poeta
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tu estilo de amar es refugio para mi ser en tu boca el deseo en tu sed mi amor de tenerte en lo imprevisible que desencadena amaneceres soleados y destinos predispuestos te quiero en tu ser de deseo te amo en tu imprevisibilidad que nos da fuentes del deseo
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Poeta
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VIAJA AL FONDO SIEMPRE
Viaja Donde La mar se quiebra.
¡Siempre, siempre, viaja, viaja!.
Explora, en un rincón, allá en el corazón, allá en el alma...
¡Siempre al fondo!. Al fondo. ¡Del mismo siempre!.
Llévate lo mejor de cada día. De cada noche adolorida. Disuélvete. En todo amargo espejo. En el hielo abrasador. En el fuego helado. ¡Cansado y hondo!. De la vida en los días lentos. De la memoria elogio, noble y expresivo.
Viaja Al Fondo Siempre, de cualquier siempre.
Un andar. ¡Solamente solitario!. Un soñar. Versátil estampado. En La fiel historia. ¡Siempre vivo!. De Las letras. ¡Qué la vida escribe!. En La distante, virtud que por siempre está contigo.
Viaje. Exclusivo. Al fondo. Del sí mismo, de ti mismo. El Único Válido... ¡Nadie hay igual a ti nunca!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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