Frases y pensamientos :  Gracias Dios
A dios le pedí un milagro…
Y me envió un ángel…
Le pedí paz…
Y medio consuelo…
Le pedí dinero…
Y me dio trabajo…
Le pedí amor…
Y me dio tu corazón…
Cuando menos lo esperaba…
Me dio la felicidad…
Gracias dios…

Abraham
Poeta

Poemas de amor :  SI LA ESPERANZA FUESE MARIPOSA
A lo largo de una relación
se estampa lo bueno y lo malo.
Las cosas pasan por una razón
pero a veces me lleva la contraria.

A lo largo del tiempo...
el amor a veces confunde,
el viento, que se lleva
los pétalos de las rosas,
que había dejado encima de mi cama.

Pero, y si aquella esperanza, no hubiera existido?
¿Qué sería de mí?, ¿Que sería de ti?

Si la esperanza fuese mariposa
se marcharía tan rápido
que no te volvería a ver.

Si la esperanza fuese mariposa...
las alas de nuestro amor baten con fuerza
parece que se quieren marchar
a algún lugar que aún no he visto.

Porque, si la esperanza, no fuese mariposa
aún nos quedaría una oportunidad de amar
antes de esta mariposa vaya a marchar...
Porque, te necesito a mi lado cada momento... TE QUIERO





Poeta

Poemas :  Acuoso
Es un espacio continuo de vida
inestable,
acuoso
bienestar de sabios duendes
que quedaron atrapados en sus sueños
Es un espacio marino,
las olas se pierden en mi psiquis,
llegan curiosas
como olfateando la arena,
todo el azul se pierde en tus ojos,
se quiebra la majestad del silencio,
es un lugar antiguo,
lleno de luz,
es un espejismo,
tener la esencia de la vida,
son las alas rotas,
un portal que esperas,
es tu piel tan desnuda,
es la odisea del paisaje,
tocar,
sentirte
es el eterno ahora
acuoso,
letal en tu sensual movimiento,
es un espacio...
la singularidad del roce de tu piel,
fuego,
polen,
caricia y olvido
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Poeta

Poemas de amor :  Mi amor y vos
Mi amor y vos
El amor es como el viento
soplando de tiempo en tiempo
refresca el alma, aviva el cuerpo
deja aroma, en cada elemento

La pasión es un torbellino
Que gira y gira arrancado
El corazón de su lecho,
Borrando de cuajo el pasado
malogrando el futuro

El amor no correspondido
Es el viento que no corre
Es la sed en el desierto
Es un grito en silencio.
Poeta

Frases y pensamientos :  Y LO DIGO
Y lo digo;
debo de estar empezando a fallar
mi cabeza no responde al papel
mi guitarra no me inspira...
y es que esa suave melodía
que antes me llegaba día a día... ahora ya no llega

Y lo digo;
antes sonaba una pequeña canción mientras escribía
una pequeña sonata que escuchaba
pero estoy empezando a no percibirla.

Si es que los días se me hacen cortos y las noches largas, me quedo pensando en porque corro tanto, porque quiero que me venga la inspiración tan rápido.

Y lo digo;
quizás sea porque no te tengo a mi lado...
Poeta

Poemas :  Se fueron sin decir adiós
Han pasado ya dos semanas desde que se fue sin decir adiós, no podría culparla, su tiempo había llegado para marcharse, a pesar de ser a edad temprana, a pesar de quien pudiera extrañarle, “somos cenizas y a las cenizas regresaremos” se cumplió para ella, y aún así fue capaz de unirse al viento, aquel a quien recito mis sentimientos, al viento infinito que conoce del mundo todos los rincones, al viento bendito, único medio para que mis palabras la alcancen, ella pidió que la cremásemos, y que sus cenizas se lanzaran al viento, ella no quería quedar bajo tierra, como podría quererlo si siempre supo volar, era un ángel y tuvo que partir, pero no se fue por completo, me quedo una reliquia de cristal, una en la cual guardo su recuerdo atesorado, su lagrima congelada, su pluma de ángel y la suavidad de su caricia, donde guardo su esencia y todo lo que me dejó cuando estuvo a mi lado, compartí mucho con ella, mi infancia, mi niñez, a ella le conté mis sueños, le conté mis secretos, le revelé quien soy, y me arrepiento de que ahora sea la primera vez que mis letras vuelan hacía ella, me arrepiento de que sea la primera vez que le escribo, pero no será la última, no será olvidada.

Pasó ya una semana, quizá más, quizá menos, no lo sé con exactitud, él tan solo se marchó, y en bocas de amigos compartidos, llego hasta mi la noticia de su adiós, una nota de suicidio y un escape de una realidad cruel, aunado un boleto para la eternidad vino un bofetón a la vida, el escogió su camino y no lo culpo, no lo reprimo, porque aunque este lo haya sacado de este mundo, no lo olvidaré ni un segundo, no permitiré que se lo lleve al olvido, no permitiré que su recuerdo se encuentre perdido, haré que quede su esencia aunque su presencia se haya extinguido, lo recordaré por ser mi amigo, lo recordaré como lo conocí, siempre listo para una sonrisa esgrimir, siempre listo para hacerme reír, siempre dispuesto a charlar, quizá no lo conocía lo suficiente como para anticipar que se marcharía, pero lo conocía lo suficiente para que me embargué la nostalgia, para que los recuerdos me roben el aliento a momentos, para pedirle al viento que le lleve mis palabras a donde sea que se encuentre, para mantener su imagen en mi mente.
Poeta

Prosas poéticas :  Aproximación a una Ciudad Marciana. Leve reforma y prolongación.
Aproximación a una Ciudad Marciana. Leve reforma y prolongación.

Mármoles, ónices, y alabastros negros. La ciudad se eleva como un gigante caído en la desértica y roja planicie. Ciudad de diez mil puertas ciclópeas, las negras murallas combaten los huracanes. Escalinatas sin fin proclaman la victoria de lo inesperado, los arcos rotos se sostienen como bailarinas dementes, sus finísimos pies sustentan toneladas de peso y horror, bajo la mirada impávida de los dioses marcianos. Balaustradas de cristal negro sostienen los patios interiores de las casas, las paredes, negras como la brea, atestiguan la muerte profunda y el luto riguroso, se han arrancado los ojos un millón de Edipos extraterrestres y sus hijas, las esquizofrénicas Gorgónas, chillan en el silencio como perros lascivos, con sus cabellos serpientes mordiendo el aire de manera criminal y grotesca. Los baluartes se aposentan sobre contrafuertes y pináculos de fantasía, que rasgan el viento como barrocas uñas de pantera, negros y contrahechos, dementes, y se abren plazas góticas de Salamancas Imperiales exquisitas en las que se torean imposibles toros de espanto. De vez en cuando una fuente barroquísima en su deformidad, esquizofrénica, mortuoria, de naturaleza escorpiónida mana un agua negra como la muerte, un petróleo incombustible de contenido lepromatoso, y arden las balsas de la sangre negra destilando hacia el cielo un aroma arácnido de hulla, los patios silentes se abren a corredores y corredores y corredores, pasillos oscuros y negros que terminan en patios sombríos, en los que nunca da la luz del sol, y en donde el Minotauro salvaje degusta la carne y los miembros arrancados de los adolescentes de nieve. Perfuman los asfodelos criminales los patios interiores, donde el holocausto es una costumbre y en donde las diminutas hormigas construyen sus nidos bajo los muros de mármol y granito, constantes en el devorar venenoso de la piedra, como un cáncer, miles de espejos negros tiene la ciudad marciana, toda ella de tinta china, y a veces el sol que da en los patios se inmiscuye en ellos con la fuerza de lo inmisericorde rabiando. Las enormes cariátides y los gigantescos atlantes de cristal y mármol sostienen cúpulas y azoteas y las bóvedas tiemblan bajo el sonido de grillos criminales, chirriantes cancelas de hierro oxidado, que arañan las espaldas de los arcángeles como uñas de gato. Exóticas aspidistras negras adornan algunas estancias, en las que los inmortales se entregan a bacanales de veneno perfumado buscando una muerte imposible que nunca llega, y las escaleras elevan al curioso a antros en donde se sacrifican libélulas y niños. Exóticos lirios negros, con llamaradas amarillas dañinas aroman las estancadas aguas de las fuentes, que los héroes beben tratando de que la gloria los olvide, en un acto contranatura monstruoso. Pasan caballos ciegos, caballos con los ojos arrancados, galopando desbocados por las anchas avenidas del terror, las anchas avenidas de la ciudad marciana, sus foros de habladurías asesinas, y a los pies del inmenso Capitolio se asesina un millón de Julios Cesares de alabastro, de los que la sangre violentamente granate surge manchándolo todo, como surtidores de ira. Se surcan canales de una Venecia paranoica, llenos de un agua negra, como trajes de viuda, y las góndolas demenciales son conducidas por esqueletos amarillos y descarnados que otrora fueran arcángeles de vino. Crecen ombúes siniestros de retorcidas ramas rojas, coronados de cuervos negrísimos, que chillan como heridos de muerte, ofuscados en su ira, corruptos desde la cola hasta el pico, brillantes de negrura y color, y las raíces de los árboles salen desde sus aposentos edáficos, como lúgubres patas de arañas, como barbas dementes de vagabundos sucísimos. Hay radiactivas fuentes de rayos gamma fluyendo entre los topacios neutrónicos. Algunas casas se pliegan, doblan, y contraen en el espacio como esquizomorfas pajaritas de papiroflexia, hay escaleras que llevan a azoteas sin cielo, o balcones que cuelgan sobre los abismos y se asoman a desfiladeros de extravagantes cabras de miedo, como si los habitantes de la ciudad quisieran todos despeñarse desesperados por el peso de la gloria, la maldición es que no caen desde su elevada altura porque en el último momento el arcángel de Dios dice a Abraham ¡¡¡detente¡¡¡ y entonces Isaac enloquecido siente todo el pánico de una vida inmortal, entre zarzas rojas, espinosas, de cuchillas afiladas, que traspasan la piel, y San Sebastián es condenado a muerte mil veces, y mil veces sufre el martirilogio de las flechas envenenadas sin morir jamás, una y otra vez traspasado por el dolor eterno. Cuelgan los balcones sobre el vacío, ventanales ojivales se abren con vidrieras negras y azules, hay macetones con exóticas orquídeas fucsias y negras, cuya savia cae gota a gota, resina venenosa, sobre las aceras, y páramos y escombreras desérticas donde las estatuas rotas gimen por el esplendor pasado, brutalmente mutiladas por el abandono, desesperadas por no estar en las grandes avenidas donde pasan los elefantes masacrados a miles con sus gigantescos colmillos de oro macizo, en una furibunda estampida de salvajismo y honor, las acequias transportan una agua negra, sucia y transparente, en la que un sol terrorífico se refresca el cuerpo como un arcángel celeste, de cabellos escarlatas, y en donde Fobos y Deimos, en las noches solemnes, se sacrifican para la perpetuación de la especie con un odio mórbido a toda forma de vida humana. Los inmensos acueductos se balancean por los movimientos sísmicos de las entrañas del planeta como golpes y patadas de fetos y embriones en los vientres de sus madres, mientras la abuela de un Nerón sodomita espantoso llora lágrimas de sangre por la extinción de toda la estirpe de los Aenobarbos. En los jardines crecen esponjas marinas gigantescas empapadas de cianuro y flores de dificultad olorosa proclaman la gran Victoria de la Naturaleza demoníaca, rojas hasta la consumación de lo púrpura, negras hasta la consagración de la brea. Los inmortales Sénecas de mármol níveo condenan rigurosos a sus discípulos Cesares, y las sagradas palabras que salen de sus bocas son como lanzas de acero, jaculatorias e imprecaciones jamás oídas por oído alguno, pero en cayendo en saco roto solo perturban levemente el sueño de los tigres, que reposan sobre los bancales, bajo los arbotantes satánicos que sostienen las diabólicas cúpulas. Se juramentan los independentistas para no dar tregua a los reyes, y sus juramentos de odio se silencian en los oscuros patios, la ninfa eco se acaba de suicidar con una espada y Narciso desnudo muere frente al negro espejo de la fuente, llorando sangre por la belleza perdida. Y vuelve a resucitar una y otra vez en el mismo instante de su dantesca paranoia. Diríase que la nieve más pura hace competencia al cristal negro más insolente, y cuando llueve las avenidas se llenan de arroyos purísimos para el deleite y abrevadero de mil tigres. Trepan las negras enredaderas por las níveas paredes, llegando hasta las azoteas, y abren delicadas flores rojas como pústulas sangrantes. Las grandes cristaleras, las grandes vidrieras rotas atestiguan que aquí hubo un millón de vidas, pero ahora el silencio muerde y las antiguas canciones se han olvidado para dar lugar a lo insonoro. Los inmortales gritan de dolor y nadie les escucha porque están solos, solos con sus elefantes de oro, con sus orquídeas de fresa rabiosa, o con sus lirios de fantasía, y las orquídeas salen y surgen de sus costados heridos, en donde la lanza perforó sin matarlos. Oh ciudad sin niños. La gran estatua de Moloch y su Madre se enfrenta a una hormiga a los pies del inmenso Capitolio, y tiemblan los pájaros ateridos de frío, negros y azules. Templos Dóricos gimen por el peso de la piedra y el atrevimiento barroco solo puede causar la muerte a los poetas.
............................................................
Francisco Antonio Ruiz Caballero.
Poeta

Poemas sensuales :  el secreto de tu amor
el secreto de tu amor
es tu boca que irradia deseos
que da amor,mucho amor
me sumerjo en tu amor
y soy feliz
porque te tengo
porque te pienso
y sos el eterno pensamiento
y sos la ilusion hecha verdad
en tu beso la libertad
Poeta

Poemas :  Vídeo Danza del Vientre con velo. Bailarina: Varenka Fátima
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Alrededor del velo
movimientos de las piernas
la formación de mis caderas
rápidamente perder la barriga
Mis brazos y mis manos ayudar a mi cuerpo
desplazar a mí a la arena
Ofrezco mi cuerpo a Dios
desentrañar el misterio.

Varenka Fátima Araujo
grabada en 01 de abril 2012

http://varenkadefatima.blogspot.com
Poeta

Poemas de reflexíon :  Sagrado polvo
SAGRADO POLVO

Cuando el silencio palpitante de la sangre.
Lleva el eco de la piel.
¡El túnel íntimo de raros frutos!.
___Polvosagrado___
Es
De la mirada clara, al salir sin énfasis.
¡Acusado de vagabundo!.
El silencio.
___De mala suerte qué no se encuentra.
El silencio.
___Lo sabe muy bien, ciertamente fácil.
El silencio.
___No lo disimula, ni tiene sentido.

Polvo.
Sagradospolvo.
Polvosagrado.

El nido en el corazón, anda, quieto.
¡En unos corre y en otros se entretiene!.
A veces, hace mil pedazos un final.
A veces, vive mil anhelos al inicio.
¡Atando sueños al infinito!.
Mil playas, dentro, de una concha.

Polvosagrado.
Polvo.
Sagradospolvo
.

En el manto rico, sonríe al tiempo.
En el canto, la gracia libre.
...Se derrama, luz, flechas, amor.
El silencio vagabundo.
¡Se dilata sin asombro!.
Al mover del mundo. ¡Otro mundo en otros!.

Sagra.
Dospolvos.
Son el mismo mundo, en otros.¡Mundos paralelos!.

El
Polvo
Palpitante del silencio
El
Polvo
Sagrado del amor.
¡Perdida lámpara encontrada!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta