|
|
|
Canción para la esposa ajena
Tal vez guardes mi libro en alguna gaveta, sin que nadie descubra cuál relata su historia, pues será simplemente, los versos de un poeta, tras de arrancar la página de la dedicatoria...
Y pasarán los años... Pero acaso algún día, o acaso alguna noche que estés sola en tu lecho, abrirás la gaveta - como una rebeldía, y leerás mi libro- tal vez como un despecho.
Y brotará un perfume de una ilusión suprema sobre tu desencanto de esposa abandonada. Y entonces con orgullo, marcarás la página... y guardarás mi libro debajo de la almohada.
José Angel Buesa
|
Poeta
|
|
|
|
En esta noche, bajo el manto de las estrellas, escucho el susurro, del amor al cantar, murmura de ti cosas bellas, tan bellas..., que me hacen soñar.
Sueño con tus besos de azúcar, cuando los ciernes sobre mi boca, y mi corazón sueles endulzar, con la pasión, que cada uno provoca.
Esta noche, bajo el manto de las estrellas, escucho el susurro del amor al cantar, murmura de ti cosas bellas, tan bellas..., que me hacen soñar.
Claudia Alhelí Castillo 12-10-12
|
Poeta
|
|
|
|
En este preciso momento escucho una canción que tal vez sea la tuya. Viene de la otra orilla del recuerdo cargando un eco de palabras que me hablan de penumbras y de no sé qué rincones que ocultaron una dejadez de cómplices. Desde donde estoy veo pasar -raudos como cascabeles- los doscientos mil taxis que quieren alcanzarte llevando en alto sus banderolas de LIBRE; pero ninguno me es propicio para llegar a tu sitio, pues me anuncian que sólo responderás a mi presencia cuando sea bien entrada la noche.
|
Poeta
|
|
|
|
Estoy aquí, parado en la punta del día, viendo cómo pasa la exacta plenitud del caos. Y veo desfilar un coro de tempestades en un vaso de agua, un horizonte angosto y frágil, mil artificios de historias supuestamente registradas, la presunción de un crimen jamás esclarecido y toda la procesión del pueblo con su falso resplandor de vidrio.
Alguien que viene de lejos intenta arrebatarme la última posibilidad de asombro. Otro –menos afortunado- pasa de largo y en silencio hasta quedar convertido en remedo de sombra. Mientras tanto, sigo parado en mi punto y grito: nadie que se me parezca podrá cantar la tonada del sinsonte porque sólo mío es el instante del silencio.
|
Poeta
|
|
|
Un zapato me manda hacer Negrero y en mis ratos ha sido visto grato; catorce pares son los de zapato; canta cantando salen tres primero.
Yo juzgué que tuviera más obrero; y tomé libertad por garabato; pues, llegar a faltar por un maltrato, rompe algo de un zapato que lacero.
Por el segundo par sigo cantante; y semeja que canto con despecho; ya, al fin con el cantar estoy boyante.
Y si no encuentro canto ni derecho tendré que acomodar este mojante; contando, zapatero sin cohecho.
|
Poeta
|
|
|
|
El resplandor de la luna ha quedado atrapado en la belleza de tus ojos para iluminar el sendero que me conduce en la noche a tu apasionado aposento. Donde se nutren mis antojos libando de tus encantos y se queda atrapado mi corazón destrozado. El resplandor de la luna llena de luz tu rostro para iluminar mi vida y hacerme feliz con el amor nuestro.
|
Poeta
|
|
|
RONDANDO
Embriagado El Ron Dando vueltas en las copiadas originalmente.
Ya Las cansadas quejas ruedan. Bien qué... ¡Mudos nudos desnudos!. Mal qué... Pétalos helados en la dureza frágil. ¡Dónde la vida se precipita!. Hasta de la misma omisión el insulto.
Del Amor Prístino. Rehén... Ronroneando a cuatro gatas. Acelerado el verdor marchito. ¡Rondando!. Por lozanear arimez. Entre el pululante esvarar. El aliento. Más íntimo hollando. Con el auge del vaticinio un latrocinio laureado. Por La nueva peste lisonjera. Espaciosa. La silla almidonada bien sabe:
CUM SURGUNT MISERI, NOLUNT MISERERI
Rondando La mecánica y rastrera postrimería. Del quintaesenciar al quinqué. En la palidez desfigurada. Al acrisolar la turbulencia. Del crepúsculo naciente. ¡Amalgamando!. Todo Avenimiento desabrido. Yerto estandarte en la bóveda lánguido. ¡Raudo reptante y asurcado!. Porqué... La tormenta derrumba el firmamento. Estrafalario escobajo. Horizonte de agoreros. ¡Inflamado!. En la travesía del mantear. En el periplo del guasearse. Entre limaduras de repasata. Plácido, el panteón espera. ¡Enviciándose!
Dando El Ron... (Tal vez solo eternamente). La manzana dulce del olvido, por los recuerdos mismos. Las memorias. Del Imposible Del vivirse mortalmente herido. Y Todo porqué el futuro. ¡Nos ha olvidado!. Y ¡Oh, verdad de los tiempos!.
CUM VITIA PROSUNT, PECCAT QUI RECTE FACIT
Y Entre el dirimir escabroso. Solo Al recuerdo adherirse. ¡Ferruginoso!. Por apurado listel oficioso. De la memoria. Y Del Rescoldo ajarse.
¡Qué rueda y rueda muerte tras muerte!. Así Rondando El cereño suspirar briscado. Así Rondando El opíparo labio escaroleado. Sobre El saldo insoluto. Del crédito Más qué... ¡Pompa depravación robliza!. Rondando. ¡Al exorar, orar, llorar, raerse al alma!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
|
[img width=300]http://ramledairam.files.wordpress.com/2012/09/sirena.gif[/img]
Comienzan ya los tiempos de sirenas, perfuman el paisaje, encina y flores, sombras dibujan, gráciles pintores, ensamblan los estilos, río, arenas.
Emprendo al cielo azul, profundo viaje, la música apacible suena y gime, fábula que retorna y sobreimprime figura ilusionada del follaje.
Sobre roca sentada, ella se muestra, ninfa bella, rubí, fino diamante, ojos de miel, silueta deslumbrante, un talismán antiguo en mano adiestra.
Revela voz gentil, nada de miedo, pícara su mirada de aventura, un hermoso cintillo su cintura, me invita a su lugar a estarnos quedo.
Silencios que se encumbran a la cumbre solamente rasgados por la esencia, se gira en torno a mí con su inocencia cantarina me dice por costumbre :
Quédate inventaremos solo sueños, jugando los haremos en la siesta, el nirvana, será la piel expuesta, de la jungla, seremos verdes dueños.
Atrévete a viajar por la creación, retorna nuevamente a ser un niño, tírale un beso al sol, todo el cariño, luego un guiño a la luna, la ilusión.
Atrévete a cantar libre, sin trenas, tu sonrisa regala con un grito, vive la vida plena, yo te invito pues ya inician los tiempos de sirenas.
[youtube=425,350]http://www.youtube.com/watch?v=XEIieAvdoaU[/youtube]
|
Poeta
|
|
|
|
O MISTÉRIO DO NÃO MILAGRE
Revolvendo-se toda a Bíblia, encontram-se vários milagres: cego que volta a ver, aleijado que começa a andar, mar que se abre, deserto que amanhece cheio de maná, mortos que ressuscitam, dentre outros. Mas o milagre do obeso mórbido que de repente ficou magro e saiu correndo sorrindo e pulando, não se encontra. Também não se tem notícia de santo que fez tal milagre. Por que será? Será que até santos e céus rejeitam a classe? Oh! Oh! Mistério! Doloroso mistério! Oh! Oh!
Guru Evald
|
Poeta
|
|