Cuando el amor es eterno Nada ni nadie lo puede borrar Porque… si se arranca de la cabeza ¡se te queda en el corazón! Y si se arranca del corazón El amor… queda en el aire.. En el tiempo En los sueños... En lágrimas furtivas. En la luz del espíritu Que a otros A de iluminar.
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cami light of love tu mente en mi corazon tu cielo en mi cielo que emana deseo y razon te quiero te amo te extraño por mi amor y tu amor por tu sed en mi sed por ti y por mi divino amor besos que presagian un comienzo sensasion que trasmite tu deseo vos y yo que mas se puede pedir en la meseta del amor en tu mente mi amor somos complices de este amor
Cosas buenas; cosas malas; sin duda. En cinco y seis versos hay mil y una fantasías. En dos y tres palabras; es mi vida.
Los amoríos llevaderos y las alegrías pasajeras; Son los ratos más amargos, son las noches más oscuras; sin duda. Son los deseos reprimidos y las ausencias acentuadas, causa de Los disgustos persistentes y de las mañanas desoladas… sin duda.
Por las cosas buenas, por las cosas malas; Por las noches solas rodeadas de pasión, Por las faltas, por los disgustos derramados en silencios Y las peleas demostradas en las letras, Son la razón suficiente para confesarte que: He pasado la noche en vela soñando sobre esta situación, Escribir sobre este amor infinito ya no me es suficiente; Ya no basta con aquél cariño que un tiempo olvidé.
Lo que falta es una promesa dicha mil veces, Lo que sobra son las miles de mentiras dichas alguna vez; Lo que falta es rodear mi desconfianza con un vendaje, Lo que sobra son los muchos ojos que nos ven.
Y me vi metido en esta historia, no por que yo lo quisiese así, fue por que ya había sido hecha para mi.
Es para mi a veces muy difícil de aceptar y me causa pena, que muchas veces las cosas se pongan tan duras de afrontar, no se me a muerto nadie,ni estoy enfermo, pero como hacer mucho más sencillo y fácil demostrar lo que sentimos o como amamos.
Pero hay de ellos, buena suerte para los que se den cuenta, que como yo espero amor, que si no me encuentran, mejor lo que siento se lo doy a Dios.
Llueve su angustiante soledad la noche, cuando las aves no cuentan las nubes, y se van apagando. Las flores en sus aguas al finísimo azul después de morirse el sentido en la distancia... Nadie tenía en el lugar la túnica del color del enebro. Era marzo de un tirón, por más que la causa de su oficio no dejaba lugar a dudas al año. Con el moño el invierno puntual se tiende sin ser verde ni admitir réplica, sin darse apenas cuenta de lo qué hacía al miedo al verlo matar su hielo en él, ¡Sí!...En el corazón de una gota. Seca una antorcha encendió el ruido en mil pedazos incluidas las huellas con sus tintes lozanos no sin gran pesar. El vacío en su vasto territorio señalaba el camino de regreso...
Se veía el silencio moverse un paso afuera de los hogares qué se alejaron más allá de las estrellas. Tan cierto, cómo aquél que en el rostro dibuja la cobardía midiéndole los pasos al olvido... Carente de palabras en una extraña expectación.... Pusilánime y arriscada, en el vestíbulo vespral, en el ápice sinuosa con la vicisitud jaspeada, y el incienso de la genuflexión agreste, desgarbada, por la prosapia del varapalo.
¿Recuerdas el tiempo aquéllo?... Cuando nada de esto sucedía en el largo coloquio marmóreo que se reconoce de repente ahora... Y no me remonto soñando a otro... Hemisferio, como el cándido cordero en la pereza, ni a los mástiles de los rosales desnudos en el tedio de una fofa neblina... Tú me dices que sí, y qué si sabes de la penosa y constante travesía que guarda en sus párpados sedeños la boca ingenua... Pues verás...
El desierto acusaba a esa lluvia de ladrona dónde la humedad ahogaba las casas con las lágrimas asustadas por la elegancia de las urnas, y los minutos ocupados en el silencio menos distante, en el más llamativo, en ese que vomita su publicidad, llueve y llueve suave, sin saberse bien...
La había estado observando, veía gota a gota como trepaba entre las nubes. Reconocía la humedad sin pretextos, y guardó sus cacerolas, ollas, cubiertos todos en sus arenas llevándose los puños paños de tormentas agotadas bajo un sol de madera con la certeza del florero de cristal cortado entre las manos del me excuso ante la multitud, y hago desaparecer al primero que proteste de inmediato cumplir con el encargo de la suciedad y la incuria, como si no estuviera realmente al tanto de los propios asuntos celestes... Y del azul contravenir al marrón indecoroso, con el atributo de viandante embaldosado, y desde el introito menospreciado preponderante... ¡Vaya umbrío caligine azaroso, el verdete vernáculo ribetea al tergiversar mismo!. Por allá dónde la dulce lumbre, no es precisamente, dulcedumbre, ni en la cumbre se vierten los abrojos, y menos por la mañana, el lóbrego horizonte, con el ademán del puñal en la mirada, y el rojizo brocado de la esperanza mancillado... ¿Porqué nada es mejor?... Me dices, cuando, cuándo... La lluvia bebe bajo la tierra cataratas que muerden los sueños hechos polvo.... Y... Porqué llueve su soledad la noche en cada calle.
Un Combate entre los Piratas y el Barco de Caronte en el Río del Infierno, en el Aqueronte y en la Laguna Estigia. Por llevarse las Almas que lleva Caronte en su barco. Tráfico de Almas. Tráfico de almas entre un barco infernal en un río infernal y el barco infernal atacado por un barco pirata. Y los piratas atacando a los demonios para arrebatarles las almas. Se verían las almas podridas de los muertos, los demonios horribles, Caronte, el Barco de Caronte, el Rio infernal, el barco pirata, y los piratas.
Como "PIRATAS DEL CARIBE", pues el sexto remake. Esta vez Johny Deep estaría en el Infierno. Si se hace bien puede ser un éxito. Si se hace mal puede ser el mayor fracaso ecónomico de la Historia de la Paramount, pero si se hace bien puede ser un éxito. Es decir PIRATAS CONTRA DEMONIOS.
Piratas contra Demonios.
Los demonios llevaban las almas al infierno. Caronte sonreía con su boca malvada. En el río Aqueronte rabiaban las pirañas entre llamas oscuras y almas depravadas caidas en desgracia.
Los piratas marchaban con sus barbas gotescas, con sus patas de palo, sus garfios y sus parches al ojo, atacaron el barco de Caronte terrible para arrebatar las almas al rey de los infiernos.
El barco de Caronte era un barco barroco, rococó in extremis, diríase de oro, como una concha etrusca de algún mar de aguas irisadas y lilas.
El barco pirata llevaba su bandera, con las cuatro tibias y la calavera famosa, los demonios eran bellos pero estaban llenos de gusanos y tenían los ojos rojos.
Fue la chorrada del día, el guión inconcebible que hizo perder miles de millones a la Paramount.
La película sin embargo tenía una carga erótica muy apropiada para Yanquilandia, era para todas las edades. ................................................................................ Francisco Antonio Ruiz Caballero.