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CINCO COPLAS PARA EL REGRESO
Cuando vuelva, vendré arriando coplas que hallé en el camino, a la sombra de algún sueño. refrescándose en el río.
Coplas que lunas cantoras me dieron para el regreso. melodías compañeras para no andar en silencio
Cuando se pega la vuelta queda el horizonte atrás el camino se hace largo cuando hay prisa `por llegar
Nostalgias que son profundas, raíces de identidad, recuerdos que cobran vida y ayudan a repechar..
Ida y vuelta del destino que buscamos al andar coplita de cuatro versos del que viene y del que va.
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Poeta
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Siento que cuando deje esta vida, lo haré casi satisfecho: No me pesa la divina suerte que convertí en fracaso, ni mis sueños caducos por incompetencia en adulaciones ni el amor que volví desamor por bonachón y confiado ni el tiempo que invertí luego en decepciones previstas ni mis pocos logros sociales apáticamente gestionados.
Inconclusa mi alegría por errada, me iré con menos pero muerto a gusto y asido a mis tozudas argucias de vivir; trivialidades tan importantes para mí, que me untaría con ellas a ver si me preservan como muestra de que un frustrado logra subsistir igual o más tiempo que un realizado.
Y no habría mejor prueba que yo mismo, de que la idiotez, ni en su tarda iluminación, siente algún remordimiento al advertir su límite definitivo; más bien lo exalta y agasaja con un escrito. A más, redimido de la plácida conducta que elegí; pues no maté, todas mis demás faltas y auto-faltas, al Diablo no le interesan. Así que, (si lo hay): ¡a vagabundear exonerado por todo el edén!
A eso vine a esta vida: a tomarme el jugo que quieren exprimirme. Y donde se hagan los pesados: a vivir tranquilo en un calabozo a expensas de la sociedad, o a morir en mi ley; que es lo dicho. Como sea, a los aprovechados de siempre, me les eché a dormir.
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Poeta
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ODA A UN DESLAVE
En la cadena clava la espina gotas del pasado resbalando, con firmeza trozos rotos del olvido andando como piedras del dormir al despertar abundante tejedor de las campanas palpando el polvo al agua el cabello verde mordiendo la espuma como dura un minuto de silencio... ¡Deslave, clave!.
Ante el trueno enmudecido entre las cosas sudorosa piel del sol telarañas de sal inquieta en las olas negras del otoño en el plumaje. ¡Sílabas pálidas!... ¡Llave, suave!.
¡Deslave árido!. Pintando azul al cielo bajo el bosque que aplana el fuego que desde entonces cambió la vida que desprendió de los rincones las escaleras abandonadas. ¡Alas libres!. Donde se cosechan relámpagos en racimos en cenizas en anhelos... ¡Suave, llave, clave!.
¡Deslave, oh, árido deslave!. Roja semilla sin saberlo la neblina que recuerda el vaivén del callejón solitario donde danzan los suspiros en el pecho que llueven tantas plumas. ¡Aves tintas vuelos bajos!...
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Navegar en la mar de tu piel, y sorber tus suspiros, ver salir de tus labios mi nombre adentrarme en tu cuerpo...
Sentir tu palpitar, sentir bullir mi sangre confundir nuestros mares, dejarnos consumir por nuestro fuego.
Dejar en libre vuelo las horas y el tiempo que ignoramos, obviemos el espacio; que bien te siento atada a mi pecho, me siento enaltecido a tu lado...
Dime amor para que preocuparnos por mañana si por hoy un poderoso amor nos acompaña?
Eddy DavidNavarrete Managua Nicaragua julio 14 de 2013
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Poeta
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En la belleza de un color©
En la belleza de un color
queda escrito el verbo de los sueños,
en ese caudal de anhelos y desengaños
donde ahora me encuentro
arrullado de suspiros y lamentos desconocidos,
sitiado por clamores de justicia.
En la belleza de un color
me pierdo buscando la respuesta,
la justa explicación,
la paz de la tierra arrebatada
por la palabra que hiere el alma;
por el gesto que denigra al hombre
y la mirada perdida en la maldad
que sin tiempo ni causa llega;
En la belleza de un color
equivoqué mi presencia
quedando confundida la emoción,
abiertas las manos sin poder abrazar
mirando este hoy como se marcha
vestido con los harapos y la miseria
del que cree que todo lo tiene.
En la belleza de un color
fue que busqué y no encontré;
en ese instante donde la voz
se quebró dejando su último hálito
donde el alma para siempre fijó su aposento;
… es allí donde te espero.
©Jpellicer2013
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Poeta
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Miro el cielo Y admiro sus colores Que me llenan De placer Y hacen renacer Tus amores Miro el mundo Y veo que es inmenso Y profundo Como tus ojos Que arrebatan Mis antojos Miro el sol Y siento su luz Y su calor Y recuerdo tu cuerpo Que genera mi pasión Y hace que pierda La razón Mi loco corazón ECM 19102013
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Poeta
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He visto tantos cabrones en esta vida que gracias a DIOS no soy inmortal no lo resistiría aguantarme tanto idiota que va por ahí. Por desgracia eso es contagioso y se convierte en pandemia y de ese tal virus sin nombre, nos infectamos. Y regado por toda la humanidad pervirtiendo todo sin motivo no se encuentra cura porque en la vida hay que ser bien estúpido para vivirla. Profetas falsos adoradores del billete paganos fanáticos de símbolos amores fingidos enfermedades mentales. Por tratar de ganar a otros tengo que engañar a eso llamamos comercio y otros dicen, me timo un extraño. De todo tengo por lo que sufro de todo me falta para ser feliz o sea, soy un infeliz que ni siquiera sabe lo que quiere.
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Poeta
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A ti, alma de cristal, que cantas al más leve son de una alegría o enmudeces angustiada por la brizna de un pesar.
Alma pura que el acero reviste ante ofensa o deslealtad a tu índole gentil, cuenca vehemente donde arde la virtud como el coñac.
Alma cándida que sustentas la flor de una atención más allá de su deceso y aun desbordando inteligencia, ríes de lo más trivial.
Alma justiciera, no estás errada ni loca ni eres culpable de la burda incomprensión ajena ni debes pedir perdón a quien te procuró trizar.
Alma especial, virtud terrena, alma necesaria al alma mía, no te quiebres nunca, ¡nunca!; porque con tus añicos espera enjoyarse la ruindad.
Alma melodiosa, quise ser y soy rústica nota tentando conmoverte con ésta mi razón de alma de hacerte vibrar.
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Poeta
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Caballeros del Rey Arturo luchando entre sí, con Corazas de Plata y de Oro, sobre la Superficie de un Sol Verde.
Arturo, gloria y guerra, (espada de terror, Excalibur preciosa), de jabalí coraza, Hermoso en su dureza, adalid de la raza, Machaca con la espada la espada del traidor.
Lleva orgullo en su rostro, el gesto vencedor, De oro es su coraza, un jabalí de muerte, Su espada deslumbrante, la espada de los fuertes, Castiga, vence, mata, destroza con furor.
Los traidores se alzan, con fúnebre violencia, Un sol, verde esmeralda, terrible con sus llamas, Acuchilla e incendia, incinera, devora.
El corazón de Arturo grita con insistencia. ¡¡¡¡¡¡Merlín, Merlín, mi amigo,¡¡¡¡¡¡¡ vence Arturo y exclama. Y un gran crisoberilo muestra la verde Aurora. ............................................................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero. Vaya mierda, la idea está bien, pero el final del poema es horroroso. Además todo el mundo sabe que el Sol es rojo. Pero como fantasía Bética está bien. Sólo como fantasía, claro. Guerreros del Rey Arturo sobre un mar de fuego verde. Guapo del copón. Brasas y carbones encendidos de fuego verde y corazas de oro. En una versión Fucsia o Azul también sería la ostia.
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Poeta
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