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QUE TENGAIS UNA NOCHE DE NOCHEBUENA REALMENTE BUENA Y UNA NOCHE DE NAVIDAD BRUTAL DE BUENA TAMBIÉN. DEMASIADOS MALES ACOGEN AL MUNDO. INTENTAD SED BUENOS Y COMO DECÍA SAN PABLO INTENTAD QUE TODAS LAS COSAS QUE HAGAIS LAS HAGAIS POR AMOR Y NO POR ODIO. AUNQUE EL ODIO ES EL REVERSO OSCURO DEL AMOR, SU ALA DE NIEVE FRÍA Y NEGRA. ESPERO QUE COMAIS MUCHOS TURRONES, (LA INMENSA MAYORÍA DE LA HUMANIDAD LO UNICO QUE TIENE ES UN PLATO DE ARROZ DEL MALO). TOMAOS UNA COPITA DE ANIS DULCE, PERO NO OS ENTREGUEIS AL DEMONIO DE LA BEBIDA SINO ES PARA OLVIDAR LAS PENALIDADES. LOS HOMBRES EMBRIAGADOS HACEN MUCHAS ESTUPIDECES, MUCHO CUIDADO EN LA CARRETERA, SI BEBES NO CONDUZCAS decía Steve Wonder. DONT WORRY BE HAPPY. RESPETAD AL QUE NO CREE EN LA DIVINIDAD DE JESUCRISTO Y SED FELICES. QUE POR LO MENOS HAYA UN RICO PLATO DE POTAGE SI NO HAY PAVO OS DESEO, AUNQUE OS DESEO UN BUEN PAVITO EN SALSA PARA TODOS. LO MALO ES QUE EN AFRICA VAN A SEGUIR MURIENDO NIÑOS Y SE VAN A SEGUIR MATANDO EN SIRIA. EN FIN. A VER QUIEN ES EL GUAPO QUE PUEDE ARREGLAR EL MUNDO. FELIZ NAVIDAD.
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Poeta
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Dulce color, belleza blanca, ya está aquí, es la hora.
Sal bella doncella blanca, cubre este mundo con nieve, que esta oscuridad, se vea cubierta de frío.
Belleza total, muerte blanca, bello infierno helado, déjate ver.
Dulce frío mortal, está aquí, es la hora, de ver este mundo congelarse.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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Se acerca ya la víspera de noche buena, se acerca la noche, el invierno acecha ya, la oscuridad nos da la bienvenida.
Los regalos de negro y carmesí, están en aquel árbol seco, adornado con esferas negras y plateadas, es la hora de celebrar.
Navidad nocturna, gótica navidad, es la noche de las sombras, salir a festejar.
La noche nos llama, criaturas góticas, los regalos presentes, que nos dan con el alma oscura.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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He visto el tiempo pasar, la noche correr, no hay descanso, el destino se ha vuelto insoportable. Hay cosas que siempre pasan, a veces no las vemos, solo las pasamos por alto, es mejor detenerse, y disfrutarlas.
El tiempo corre sin descanso, solo eso y nada mas, el tiempo es a veces cruel, detenerlo no se puede.
La noche sigue, el tiempo avanza, tomar un descanso, para seguir con esta rutina.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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Invierno, noche fría se acerca, la luna surge, la blanca nieve llega.
Ángeles de la noche fría, Ya llegan, para hacer este mundo, paraíso letal.
Dulce invierno, belleza infernal, con manto blanco, nos cobijará.
Bella muestra de invierno, hermoso espectáculo, la ventisca llega, la oscuridad nos cuida.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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Me fascina el atardecer, ver el sol caer, la noche llega, la luna aparece.
El frío está por llegar, la gélida bienvenida nos recibe, las hojas del árbol se secan, el invierno nos espera.
Es de noche, el sol se fue, la luna nos guía, es hora de salir.
Almas vagabundas, que miran el cielo oscurecer, miran las estrellas brillar, miran la luna resplandecer.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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NUESTRO PRIMER ARBOLITO DE NAVIDAD
Mi madre era muy joven, crecía con nosotros; con mi hermano y conmigo. Ella era hija de un comerciante de campaña de posición económica bastante cómoda pero se enamoró de un labrador y confirmando la magia del amor, pasó de la abundancia a la austeridad con la misma alegría.
De chica le gustaba pintar y le hubiese gustado ser artista de circo y también violinista, pero, con natural ingenio, pintura y manualidades llegaron a constituir hasta hoy gran parte de su actividad. Jamás nos descuidaba. Nos reñía pero finalmente cedía a nuestra gracia inocente y terminaba festejando nuestras travesuras. Mamá no era mamá; era una amiguita un poco mayor. Reía con nosotros como una niña. Era nuestra gran cómplice ante la geniosa rectitud de papá; por ello eramos tres ratones sigilosos y pícaros correteando por la propiedad del gato.
En las fiestas navideñas de ese tiempo era raro ver en la campaña un árbol de Navidad; el festejo no pasaba de una buena comilona con bebidas espirituosas para los mayores, gaseosa o jugos para los chicos y algo dulce y casero como postre. Eso de "árbol y pesebre, era cosa de puebleros" más bien.
Pero mamá, la genial mamá, decidió construirnos ambos: árbol y pesebre: Una rama de eucalipto de más o menos un metro, despojada de sus hojas, se convirtió en el esqueleto del “arbolito de Navidad” que, poco a poco, con arte y paciencia lograría su forma definitiva ante nuestros ojos extasiados. Papel crepé verde cortado en flecos, fue revistiendo cada brazo de la rama, y eran varios. Algodón desmenuzado extendido sobre los mismos figuró la nieve acumulada. Pequeños envoltorios brillantes cuadrados y rectangulares simulando paquetitos de regalos encintados con moño y todo, empezaron a pender aquí y allá desde las ramas bajas hasta la punta del árbol donde, ¡oh maravilla!, se posó una magnífica estrella plateada hecha con papel aluminio de caja de cigarrillos.
Un gran pedazo de “papel roca” estrujado y moldeado en forma de montaña pedregosa con caverna y todo, completó el escenario de nuestro árbol y su pesebre: Recortadas de folletos y revistas con motivos navideños y pegadas en cartulina con un breve doblez para su apoyo al pie de cada silueta, empezaron a ubicarse las figuras de José, María, el niño Jesús, el ángel sobre la entrada de la cueva, la oveja, el buey, el burro, los pastores y los tres Reyes Magos. Tres diminutos patitos de plástico flotaron plácidamente sobre un estanque fabricado con un pequeño espejo bordeado con piedritas de la carretera y, por todos lados, especímenes de la más diversa fauna que mamá recortó o pintó para completar su obra.
¿Que si nos gustaba? ¡Por Dios! Creo que esa noche no dormí. Me levanté varias veces candelero en mano a contemplar aquel prodigio que a medida lo rodeaba, la luz de la vela iba redescubriéndole facetas y haciendo destellar brevemente sus pequeños adornos con guiños en mi fantasía como inspiradas luciérnagas de infancia.
No me acuerdo si al otro día, además de nuestro flamante árbol, había en él algún regalo más para nosotros. De no haberlo, ya que con mis idas y venidas no dí lugar a la aparición de los Reyes Magos de verdad, seguramente no nos importó porque aquella artesanía magistral a nuestro gusto, como toda artesanía de mamá, era motivo de orgullo para enseñar en nuestra zona rural. Trajimos amiguitos para admirarla: Los tres hijos del tambero: Gladys, Margarita y Luis, y todos a comer rosca con pasas y frutas secas, también elaborada por nuestra artista personal, cuidando con mi hermano que nadie metiera mano en ningún elemento de nuestro arbolito.
Unos años después, yo había empezado a retribuirle a mamá su regalo con ingenuas referencias sobre mis primeros avatares amorosos y mis "firmes" proyectos de dibujante, que por supuesto ella apoyó, impulsó y para lograr su ejecución, hasta intercedió con papá gato; variable felino que a veces, ebrio, solía arañarla con garras y palabras; dolor que tras las lágrimas, ella mitigaba con su acto de pintar hasta recuperar la magia de su sonrisa.
Con mamá logramos nuestro cometido de perfeccionar mi afición tras nuevos horizontes, pero aquel proyecto me separaría de mi amiga perfecta. Partí con el íntimo afán de rescatarla, aunque sabía que para ella el hogar era el hogar y se sentía en el deber de pintarle a su amarga realidad, esa palabrita al medio que dice: “dulce”.
Felizmente lo logró ayudada por una casi trágica experiencia de mi padre con el alcohol, que lo escarmentó y "amansó" para siempre. Entonces, más tranquilo yo, permanecí por muchos años fuera de nuestro país. Mamá también sufrió por ello como si dolor y felicidad ejercieran un constante contrapunto en su vida.
Aunque ésto me dejó la sensación de que mi gratitud acabó en ingratitud, no fue así para ella por natural tolerancia materna, creo, o por mi promesa cumplida al fin de retornar definitivamente a su lado. Mamá sabe por mí que hasta el día de hoy no hay árbol navideño, y los hay en un sinfín de bellos diseños, que supere en mi emoción al ingenioso regalo de su autoría.
Es que sin ofender el reconocido esplendor de ese abeto-icono universal, aseguro que su modelo más caro y pomposo cae desmerecido en mi sentimiento cuando me acaricia la humilde belleza y la sincera y amorosa intención familiar de mamá, puesta en aquel nuestro primer arbolito de Navidad.
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Poeta
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Hoy les deseo feliz navidad y próspero año Hoy me doy tiempo para felicitar a todos aquellos Que lograron sus metas, propósitos y sueño… También para recordar a aquellos que partieron al cielo... Dejándonos una inmensa tristeza... Y también a aquellos que este año les partieron el corazón... Decirles que solo es una prueba de la vida que hay que superar ... También agradezco a todas las personas apreciadas ... Que son parte importante de mi vida... Agradeciendo su amistad incondicional y por su apoyo... Le doy las gracias...
Y para aquellos que no les caigo bien, que me odian Les doy también las gracias... Ya que me han enseñado a ser humilde... Y ser agradecido con la vida y con dios ...
A todos feliz Navidad y próspero año nuevo ...
Un consejo La vida es simple y sencilla... Cada vez que te tire levántate ... Y agradécele la lección... Sonríele y dale las gracias... por un nuevo dia y esta vez por un nuevo y prospero año...
Abraham
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Poeta
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PRELUDIO INUSITADO ( Neosurrealista)
Con el infinito huésped en el corazón de una gota, el vuelo sueña unas alas, y unas olas su mar, de cortezas como plumas de nieve, y la espuma en una burbuja, medita y anida, como el delirio en una sombra solitaria, que aún palpita de ansias, por amar su luz, en las entrañas de un eléctrico drama... En la quietud inerte, de un hondo arcano, que al fuego derrite, en su pecho. Por el latido encarcelado el aliento vertiginoso espiga irresistible fruta vistiendo anhelos de apresuradas llamas envueltas con la luna delicada, intacta...
¡Arpegio brillante, obertura relampagueante!. ¡Transfiguración... Procreadora. No como acto No como posibilidad de cumplimiento Sino Como Nostalgia Creadora. ¡Irreductible presa del momento!.
¡Tibia flor!. De pan nuevo el día con labios y caderas de miel con alfileres y cadenas tejidas con sigilo decimal, decorado, delante, delicioso, perfumado prólogo esférico, especial, estimulante, por el lecho tierno del susurro y movimiento... ¡Aterciopelado resonando!.
El pasado, es una mezcla extraordinaria de singularidad, y misterio, por una fértil llanura de materiales de aluvión, y la bondad humedecida, con el portento candoroso de la sonrisa, en un espejo sin reflejo, como estremece el vuelo de mariposa a las montañas lejanas, que por sus vivos colores palidecen, con el vigor de los robles, entre la vanidad y la envidia, regando las mustias azucenas, del arte malogrado. Al principio sólo tormentas arriba y abajo rompiendo los hilos de la vida con la consciencia triturada de los peores engendros de la tierra ahogando de azul al cielo blanqueando más la nieve contándole arenas al desierto ¡Por esta primicia, por este chispazo!. Cualquier dios es solo debut.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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