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lety besos que llegan a lo profundo del corazon donde nacen nuestros deseos donde arde nuestro fuego por vos lo mejor tus manos me conectan con tu cielo tus ojos siempre me dan mas por eso te amo asi de simple por nuestra mutua atraccion que es aqui que es para siempre porque somos pareja porque somos deseo y siempre estaremos juntos pase lo que pase
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Poeta
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roxy me llevo tu sabor que es deseo y es pasion en tu boca que invita al pecado en tus manos que son mi tentacion por tu amor tuyo y mio secreto de lo prohibido que somos vos y yo juntos que es tenerte por siempre mi amor te quiero en tu toque misterioso te amo en tu deseo y tu pasion que es aqui,hoy y ahora que es tu deseo de siempre que es tenerte
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Poeta
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EL OJO AZUL
Se mira se mira en el espejo azul el ojo del mar en el cielo el rojo del ramo en la flor el azul del abedul en el sueño que sueña el silencio desnudo del mar hecho cielo en la mano de la mano en la frente azul tan azul que no cuesta nada a la mentira más verde vistiendo. El Ojo Azul No, no cuesta nada, no Al azul del reflejo en el ojo En el espejo azul azul Que tiñe a la luz engañando En la mirada que mira mirando El mar en el cielo En la flor en el sueño En la mano en la noche que duerme Que duerme que duerme azul azul El ojo el ojo se mira El Ojo Azul Donde la apariencia se cree verdadera Donde la experiencia certera lo niega Cuando la añoranza espera esperando Cuando la templanza flaca flaquea En la almohada menos azul En la noche menos negra En la consciencia menos vana En la esperanza menos inmunda Azul sabe que el ojo no es El espejo azul que lo refleja.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Eu já falei dos escombros que vamos legar ao mundo... Já me emocionei com tudo.
Tive fortes emoções de indignação. Tive emoções fortes de pura paixão.
Já me encontrei perdido, nos poemas da vida. Já me encontrei em poesias, que eram becos sem saída...
Já perdi madrugadas, achando estar vivendo. Já ganhei madrugadas com insônia, escrevendo...
Já escrevi tantas loucuras, tantas juras, tantos poemas... Já vi que minha alma não é pequena, porque tudo valeu a pena.
A.J. Cardiais 28.01.2011 imagem: google
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Poeta
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Fugó volando mi espíritu detrás de pájaros blancos, que negros se vuelven cuando son enjaulados. Buscando encontrar, la sensible verdad de la magnolia en flor que perfuma el dolor, prometiendo libertad, con vibrante voz, tocando mi corazón con su virginal pétalo perlado, que cercena la oscuridad eterna, de la inevitable muerte. Intentando hallar, mas allá del hoy la eternidad del amor, para volverte a elegir sintiendo que soy el que te hace sentir, que la muerte no existe
creado 31/05/2014 Catriel Cuestas Acosta
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Poeta
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Desahuciado solo existe
Desahuciado Solo Existe
Un sol de verde vestido, en el que danza, la lluvia, nerviosa en las piedras tejidas, de cobre, en el que la luna, bajo el lago, reflejándose, una sola choza, que dibuja, flores de niebla.
Un tiempo desolado, el reloj parado, la balanza cruda, sucia la frente, en el instante, gris, despierta, estuvo cojo en el lodo, encima una tormenta, temerosa en su sueño, truena, donde la obscuridad fabrica nidos.
Con las manos en los huesos revive, entre cortado, como correría una liebre, triste, está escribiendo un cuento... ¡Verano, acarícialo fresco, tiene fiebre!.
Las flores ya no acarician su dolor, muere bajo la piel, con la mirada en el piso, inquieto. En el alma enferma, tiene miles de huecos presentes.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Deixei o relógio parado na hora que nos amamos, só para ficar recordando algum tempo depois.
O relógio está lá, na parede, me olhando... Ele deve estar se perguntando, o que será de nós dois.
O tempo está parado aqui, no meu coração... Ainda vivo aquela emoção.
Mas o relógio, coitado, está tão triste, parado, vendo a minha situação.
A.J. Cardiais imagem: google
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Poeta
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Yo tenía un mundo para mi Un camino sin huellas Un lugar para reír Una casa sin promesas
Un lugar para partir Un jardín de primaveras Yo solo pudiendo vivir Sin nadie a la espera
Un corazón para latir En mi propia acera El cuento que nunca escribí Por falta de pena
Esa vida que siempre creí En continua verbena Todo era un sin fin De aventuras de tabernas
Hasta que un día sin elegir Tropecé en la meta Y mas no puede decir Solo que me rompiste los esquemas
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Poeta
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Gracias por guardarte a la moral ……………………………………….
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Como una montaña de rígidos peñascos, así es tu fe Corazón. Y por tus ojos yo aprendí... Aprendí a ver la belleza dentro de mí... Ahora puedo elevarme, Porque he hallado una cálida brisa… En tu respiro, contigo. Todos mis sueños se han vuelto realidad. ¡Ahora puedo brillar Tal como brillas tú, lucero de la alborada Porque tu amor es verdadero! Tú perseveraste y mi amor ganaste… Puede ser que ayer, Yo perdiera la fe… Mas tú, todo me has devuelto. Inverosímil es, pero nada más cierto. Ahora puedo sentir Un cambio prodigioso en mi interior Amor Pero algo más quisiera, para ti y para mí… Un mundo nuevo Donde sólo los dos habitemos… Sembrando de amor los campos para recibir en las manos los frutos... Delalma Domingo, 5 de enero de 2014
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Poeta
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¿En qué me equivoque? ¿En dónde me perdí? ¿En qué momento de la vida, claudique? ¿En qué minuto fatídico, la penumbra me ahogo?
Circunstancias ajenas a la vida, Hicieron tropezar una y otra vez… Pensar que el mundo estaba a mis pies… Falacia, ironía, arrogancia, que en la mente se albergo… En ello me equivoque.
La vanidad… enfermo el alma, Negando los tropiezos, las caídas… Convirtiendo al espíritu, En errante y miserable… Que no percibía su triste realidad… En ello me perdí.
Los músculos se detuvieron, El dolor, como una cortina de bruma… Envolvió al cuerpo… Echándose en brazos, al alivio; Simplemente era un espejismo… Para percibir aun mas dolor…
Percibiendo que no había falta alguna, Que todo en este mundo merecía, Abandonando, lo importante… Aplastando lo más bello, Ignorante…! por defecto, En ello claudique.
Sintiendo los pasos, La sombra del abismo me llego… Inundado en desesperación… De vacío, zombie en la penumbra… Se volvió… Camina sin rumbo, Sin ánimo, ni deseo… Pues aquella luz que lo guiaba, Con los actos despreciables… Lo extinguió. En ese minuto, la vida se ahogo.
Autor: Miguel Ramón Fócil Jiménez
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Poeta
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